Carlos Alberto "Indio" Solari (Concordia, Entre Ríos, 17 de enero de 1949), músico y compositor argentino, uno de los fundadores del grupo Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Inicios
Nació en Concordia, Entre Ríos, hijo de un empleado del correo y una ama de casa. Al año de vida el Indio y su familia se mudan a la ciudad de La Plata donde pasaría su infancia y su adolescencia. Ya desde muy chico se vio identificado con los autores y poetas beatniks como Jack Kerouac, Lawrence Ferlinghetti, Gregory Corso, entre otros. También le gustaba leer comics y libros de ciencia ficción. Desde joven estuvo ligado al arte: era aficionado al dibujo y las artes gráficas. En 1966 fue alumno de la Escuela Nro 33 de La Plata donde conoció al baterista Isa Portugheis, su gran amigo de la infancia.
Luego de egresar de la escuela secundaria, a la edad de 18 años ingresa al instituto de Bellas Artes. A pesar de rendir algunas materias, fue expulsado un año más tarde de su ingreso, por orinar en medio de una clase, luego de que el profesor denegara el permiso para que fuera al baño. Tres décadas después, "El Indio" contestaría para la revista de rock La García:
"En esa época lo más importante era la rebeldía".
En la década del 70 sería socio con su amigo Guillermo Beilinson en un pequeño taller de estampado de telas en Valeria del Mar, llamado "El Mercurio". Por ese entonces el Indio ya era catalogado en su ciudad como un personaje enigmático por su dialéctica ácida y sus comportamientos poco convencionales.
Primeras composiciones
En 1976, el Indio conoce al hermano de Guillermo, Skay, por entonces un simple aficionado a las guitarras, que acababa de volver de un viaje por Europa. Juntos hacen amistad y empiezan a escribir algunas canciones como por ejemplo: "La chica de la cafetería", "Mariposa Pontiac", "El gordo tramposo", "Un tal Brigitte Bardot", "Rock 18" y "Blues del noticiero". También en aquella época compuso letras para la banda de Federico Moura llamada Dulcemembriyo. Pese a que nunca fue un miembro estable, Solari participaba de encuentros de La Cofradía de la Flor Solar, una comunidad hippie fundada por el artista plástico Ricardo Cohen (Rocambole).
Siempre sus temas fueron compuestos con suma inteligencia, reflejando en ellos teorías, opiniones y creencias, cambiando totalmente el pensamiento y la cultura en aquellos que lo escuchan e interpretan
Formación del grupo
En 1976 decide acompañar a Skay y a otros músicos independientes en una gira musical a Salta. Esta gira será catalogada como mítica ya que fue la que dio vida a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Cuatro años más tarde todos los integrantes de la banda se van a vivir a Buenos Aires; allí el Indio consigue un trabajo estable en un hogar de niños. Más tarde conoce a Enrique Symns, que era el editor de una revista llamada "Cerdos y Peces", en la cual escribiría una columna.
Luego de varias idas y venidas, la banda quedó conformada provisoriamente en 1983 por: el Indio Solari en voz, Skay Beilinson en guitarra, Tito Fargo d`aviero en segunda guitarra, Piojo Ávalos en batería, Semilla Bucciarelli en bajo y Willy Crook en saxo, y deciden, en 1985, lanzar su primer disco como banda unificada: Gulp!. A partir de ese momento, Los Redondos comenzaron un largo período de expansión que llegó a convertirlos en una de las banda más importantes del rock argentino. Finalmente, el grupo se disolvió en el año 2001 luego de más de dos décadas de trayectoria.
El Indio está casado desde 1989 con Virginia, nacida el 13 de enero de 1959, con la cual en 2000 tuvo a su primer y único hijo hasta el momento, Bruno. viven en una casaquinta en Parque Leloir, donde tiene Luzbola, su propio estudio de grabación. En éste se realizó el disco "Momo Sampler".
Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado
Este grupo fue formado por el Indio Solari, y esta compuesta por Gaspar Benegas y Baltazar Comotto en guitarras, Marcelo Torres en bajo, Hernán Arramberri en batería, Alejo von der Pahlen en saxo, Ervin Stutz en trompeta y trombón y Debora Dixxon como voz invitada en el tema La piba del Blockbuster. El propio Indio Solari figura entre los integrantes solo como artista invitado en voz, guitarra y teclados.
Con ella grabó en Parque Leloir El tesoro de los inocentes (bingo fuel), su primer trabajo al frente de una nueva banda. Este disco fue presentado los días 12 y 13 de noviembre de 2005 en el Estadio Único de La Plata y el 3 de diciembre en Montevideo, Uruguay.
El Indio Solari aparece como invitado en el disco "Tren de fugitivos" de El soldado (ex asistente de los redondos) en los temas "Ángel de los perdedores" y "Trago especial" (en el que también participa Skay Beilinson en guitarras).
En el año 2006 accede a grabar un cover por primera vez en su carrera, para el disco Escúchame entre el Ruido, de su amigo Lito Vitale. Elige cantar "El Salmon", de Andrés Calamaro.
El nuevo disco solista salió a la venta el 6 de Diciembre de 2007, se titula Porco Rex y tiene por invitado especial a Andrés Calamaro bajo el apoteósico nombre de "el Inefable Señor Gama Alta" en el tema Veneno paciente. Solari, que aparece en los créditos como "Monsieur Sandoz", sostiene que el disco gira alrededor de la "muerte, el amor, el deseo y la traición", y que estos tópicos, parten desde el tema central, "Y mientras el Sol se muere", dedicado a su esposa, Virginia. Solari sostiene que el arte de tapa e interior del disco, se debe a la burlezca manera actual de tratar al amor en la sociedad del siglo XXI.
El artista presento el disco el dia 12 de abril de 2008 en el anfiteatro de Jesús María, ante aproximadamente unas 40.000 personas.
Entrevista Rolling Stone:
“Ustedes saben que no hablo si no es de un trabajo. A excepción de esto, que es la excepción que confirma la regla”. Esta fue la forma textual con la que el Indio Solari puso las coordenadas para una nota distinta con RS. Este acercamiento que ocupa la portada de la edición de julio en la que, por primera vez, no sólo accedió a mostrar su mundo privado, sino que también (y también por primera vez, en un caso inédito hasta el momento) contestó las preguntas que los fans mandaron a través del site de la revista: más de 500 preguntas concretas entre los miles de mails recibidos que colapsaron la casilla de correo habilitada para tal fin, de las cuales junto al Indio se seleccionaron 10. Aquí están las preguntas seleccionadas y las respuestas de Solari.
Siempre que te presentás en vivo se comenta la posible aparición de un DVD, incluso de la última época de los Redondos. ¿Es posible que en un futuro podamos disfrutar de alguno?
Rodrigo Duna, Valentín Alsina.
Momentáneamente, no. Simplemente estoy viendo cómo queda en custodia todo eso. Porque yo ahora no tengo tiempo. Por ahí los chicos, Skay y Poly, tienen más tiempo. Pero yo voy siempre detrás de la custodia artística en la factura. Así que probablemente no sea este año ni el que viene, porque tengo el calendario completo y de eso no se ha empezado ni a hablar. Claro que uno no es pelotudo y sabe que los Redondos han sido, en la historia del espectáculo argentino, algo muy especial, histórico. Entonces todo ese material, a futuro, tiene el mismo valor que el de bandas de los 60 o los 70, que hoy vemos que reflotan cosas y sacan un DVD. Pero para eso hay que tener las cintas. Para hacer un 5.1 hay que tener acceso a las cintas madre, hay un gran laburo ahí y es imposible que yo esté ajeno al proyecto. Creo también que tiene que pasar el tiempo necesario como para que uno vuelva a sentir una emoción al recordar algo: “Mirá esta toma, mirá lo que pasó acá”. Supongo que esos laburos se hacen muy fáciles cuando uno dejó de tener la magnitud que tuvo. Yo entiendo la conformidad de la gente, porque a mí también me gusta que salga algo de una banda que me gustaba. Pero dos por tres te engañan, porque decís: “¡Mirá esta pedorcha que hicieron acá!”. Así que, momentáneamente, no lo veo. Igual, ya es un paso que estemos cuidando el material, porque hay diferentes formatos y shows, como River, que fueron grabados con siete cámaras. Si no nos importara nada, si nos hubiéramos arrepentido de todo lo que hicimos, ya lo hubiéramos prendido todo fuego.
¿Cuál fue el primer tema que escribió?
Fabio Alejandro Laterza, Necochea.
Mi memoria es un espanto. La verdad que no me acuerdo. Al principio, cuando estaba en el secundario, nos juntamos a tocar la guitarra con amigos. En esa época, le escribí una canción a Itatí, una piba de la barra, para que la cantara ella. Pero de las conocidas, creo que la primera fue “Maldición... va a ser un día hermoso”. Esa fue una canción que hice solo, porque cuando me junté con Skay dejé de tocar la guitarra. El tocaba bien y yo he sido bastante haragán para las destrezas, porque para tener cualquier tipo de excelencia en una destreza son diez horas diarias dedicado a eso y por ahí te perdés lo que pasa en la esquina, que es lo que un músico popular tiene que hacer. Alguna mexicaneada, alguno que te está apuntando con un bufo, algún chiche de esos, eso es lo que tenés que aprender a contar, al menos en el rock. Si estuviste en la academia todo el tiempo, medio difícil.
Quisiera saber si el Indio le tiene miedo a la muerte. ¿O a qué le tiene miedo?
Franco García, Buenos Aires.
No, miedos no tengo. Debe ser porque la juventud me tocó en otra época. Tengo miedo ¿sabés a qué? A que la gente que yo quiero me falte. Porque para mí la vida es ésta, entonces que me falten aquellas pocas cosas en las que yo puedo ampararme… Lo mismo el miedo a la muerte. Tampoco es una preocupación, porque si no hubiese elegido una religión que me amparara, porque la gente cree en las religiones por el temor a la muerte, en general. Yo más que nada me preocupo por Bruno y porque soy un padre añoso. Me gustaría estar a disposición de él más años de los que seguro voy a estar. Va a ser todavía muy joven cuando yo no esté, y ése es el temor.
¿Qué opinás de Pier?
Agustín Camaño, Buenos Aires.
De movida, no me reconozco en lo que hace Pier, y tampoco reconozco a los Redondos en lo que hacen. Pier no es algo que yo escuche, eso está claro. Las veces que los escuché ha sido mientras tomaba sol acá, en el patio, con La Mega o alguna radio en la que pasen rock nacional puesta a sonar. Trato de curiosear, porque sé que la idea de que se parecen a los Redondos ha circulado. Creo que al principio alguien me pasó el aviso de que hacían algunas versiones y, como nosotros no tocábamos, sus shows eran un lugar donde se reunían los fans; creo, pero no sé ni siquiera si es verdad. Yo no me reconozco en el cantante, ni en las letras, no me reconozco en nada de lo que hacen, la verdad.
¿Qué tema del rock nacional te hubiera gustado escribir a vos? ¿Y por qué?
Darío Lazaro, Buenos Aires.
Hay melodías muy lindas en el rock nacional. “Amor de primavera”, de Tanguito; “Avellaneda Blues”, de Manal. Hay líneas melódicas muy lindas, hay letras tanto de García como de Andrés. También hay algunas cosas de Fito. Ahora hay una de Las Pelotas, que no me acuerdo cómo se llama, que la escuché [tararea “Será”]. La melodía es muy linda, pero la letra creo que la escuché una vez, entonces no termino de saber si es una canción de amor o tiene una vuelta de tuerca. Pero me gusta, es muy amable esa canción. De Andrés yo versioné “El salmón”, porque era para rockear. Y a mí, contra lo que la gente piensa, rocanrolear me sale, la tengo clarísima. Después le pedí disculpas a Andrés, porque él tiene “Estadio Azteca” o “Paloma”, que son canciones muy lindas, pero tendría que haberme puesto a versionarlas, y no quería hacer una versión pedorra… De Spinetta me gustan las canciones de Almendra y Pescado Rabioso. Otra que en su momento me parece que agregó algo de frescura fue “Ella vendrá” de Don Cornelio y La Zona. Si me pongo a pensar, no responde al patrón con que las canciones ingresan en mí con placer, pero ésa me quedó. Pero soy jodido: siempre les veo el defecto a las cosas.
¿Te gusta ver fútbol y colgarte con emoción viendo un partido?
Sebazumbador Zumba, Buenos Aires.
Veo fútbol todo el tiempo. Yo soy hincha de Boca. El partido de Boca lo agarro así sea el cumpleaños de nadie. Acá se para todo. Pero también veo Arsenal-Lanús, porque de pronto puedo mirar sin nervios. Después trato de seguir a las gallinas. Si van ganando me voy... Pero sí: consumo mucho fútbol. También las ligas europeas. Por ejemplo, cuando jugaba Riquelme en el Villarreal me gustaba verlo. O ahora Tevez, que son jugadores que me da pena que no puedan jugar acá, porque me gusta verlo en la cancha. Tanto que hasta pongo un partido del Manchester. Y después, si hay un choque Barcelona-Madrid y estoy al pedo...
En directo, ¿vivís de diferente manera las canciones de los Redondos y las de los Fundamentalistas?
Nicolás Costamagna, Córdoba.
La verdad, en vivo tengo que hacerle un tratamiento a los temas de los Redondos para que se emparejen con la tensión que tienen las canciones nuevas. Porque la diferencia es muy grande como para que la banda no se pinche. Si hoy en un recital mío tocáramos los temas de los Redondos como sonaban en el momento de los Redondos, sentirían que en el escenario se hace todo mucho más livianito. Entonces tengo que pichicatear un poco las ideas para que se equiparen con la tensión y la textura que tienen los temas de la etapa solista y de Momo Sampler, que saldrían con más facilidad con este equipo, con la manera que tenemos de sonar en este momento. De lo que no tengo ganas es de versionarlos; para eso tendría que hacer un disco de versiones. Los temas de los Redondos los toco para la gente, en realidad. Y la gente los quiere escuchar lo más parecido a como eran.
¿Por qué la constante referencia a los perros tanto en las canciones de los Redondos como en las de los Fundamentalistas?
Matías N. Santana, Rosario.
Ustedes saben que yo soy de los ovejeros. Ahora tengo que ir a comprar un par porque se me murieron algunos. Me gustan mucho los ovejeros, me parecen muy inteligentes. Me parece bueno tenerlos de mascotas para vivir un poco de esa inocencia que da vueltas alrededor de uno, esa inocencia que hemos perdido. Encima es una inteligencia… No sé: a veces parece que los ovejeros te miran sobradoramente. Cuando uno se tomó una copa de más, parecen mirarte como diciendo: “Mirá vos al tipo que me da de comer”. Creo que es un atractivo, hay elecciones en la vida que son estéticas. Llevado a tener mascotas, las mías son los perros. No me gustan los gatos. Viste que dicen: “No, porque el gato es independiente...”. ¡Y a mí qué carajo me importa! Yo quiero un boludo que me dé pelota, que lo llame y venga. No uno que caiga cuando estoy chaireando el cuchillo, y que después me caga y me mea y tengo todo lleno de olor a mierda, pelo en los sillones. Es como tener un vago en tu casa que tenés que alimentar. Que laburen de perro, que ladren si hay alguien. Por eso me gustan los perros y me gustan mucho los ovejeros. En cuanto al simbolismo en las canciones, es medio trillado pero el rock se siente como un perro de la calle. En realidad, el animal callejero con el que uno se junta, que se pega a la imagen del rocker, es el perro y no cualquier otro caballo. El perro callejero.
¿Podés nombrar una canción de Soda Stereo que te guste, que te parezca lograda?
Leonardo Ojeda, Buenos Aires.
“Ella usó la cabeza…” ¿Cómo es? [por “Ella usó mi cabeza como un revólver”] Esa está buena. Me gusta la producción que tiene. Suelo ver de los otros la cosa acabada. Por eso me cuesta elogiar, porque por ahí la música es buena pero la lírica es una cagada, o al revés. Cerati me gusta más como violero que como otra cosa. Las letras no me significan nada. Probablemente no haya habido que decir nada, creo eso también. Creo que tiene esos vicios de que las palabras que suenan bien van al frente. De todos modos, me parece un gran violero, y Soda Stereo una banda de la reputa madre. La producción musical no es lo que yo haría: esas cosas muy aéreas, muy etéreas, muy modernosas, no es lo que yo disfruto. “Ella usó mi cabeza como un revólver” me gusta por esa mezcla de chelos que, en un grupo de rock, me parece muy atractiva. Ese fraseo rítmico que tiene, esos compases mordidos. Después la letra no sé qué mierda dice, no me importa, pero por lo menos no arruina la canción. Tiene una voz linda Cerati. Yo le pondría menos reverb. Pero si a él le gusta así... Estamos hablando de cosas que a uno no le gustan como para ser seguidor, pero sabemos que hasta un reloj descompuesto da dos veces por día la hora justa. Todo el mundo tiene derecho a hacer algo bien en esta vida y yo creo que por algo los Soda Stereo son la banda que son internacionalmente, y se bancaron y tuvieron los huevos de ir a hacer toda esa época de festivales y playbacks en televisión.
Cuando estás por salir a tocar, ¿le hablás a tu banda como un DT que le habla a sus jugadores?
Pedro “El hijo tenaz”, La Rioja.
No, ya son todos muchachos grandes los músicos. Y menos esa cosa de Griguol en Gimnasia de pegarles a los pibes… ¿Sabés de qué manera me vinculo? Los Fundamentalistas no son un grupo de sesionistas ya. En el primer álbum podrían haberlo sido, pero ahora tienen la camiseta puesta. Hay varios de ellos que eran ricoteros, entonces están cómodos. Ellos mismos me piden temas ahora: Gaspar me pedía “Todo un palo”. En el show en Tandil vamos a hacer otros temas de los Redondos. El álbum nuevo mío lo voy a hacer todo, menos “Veneno paciente” que recién lo voy a hacer a fin de año y con invitados.
Rolling Stone.com, MundoRedondo1.com, Wikipedia
Inicios
Nació en Concordia, Entre Ríos, hijo de un empleado del correo y una ama de casa. Al año de vida el Indio y su familia se mudan a la ciudad de La Plata donde pasaría su infancia y su adolescencia. Ya desde muy chico se vio identificado con los autores y poetas beatniks como Jack Kerouac, Lawrence Ferlinghetti, Gregory Corso, entre otros. También le gustaba leer comics y libros de ciencia ficción. Desde joven estuvo ligado al arte: era aficionado al dibujo y las artes gráficas. En 1966 fue alumno de la Escuela Nro 33 de La Plata donde conoció al baterista Isa Portugheis, su gran amigo de la infancia.
Luego de egresar de la escuela secundaria, a la edad de 18 años ingresa al instituto de Bellas Artes. A pesar de rendir algunas materias, fue expulsado un año más tarde de su ingreso, por orinar en medio de una clase, luego de que el profesor denegara el permiso para que fuera al baño. Tres décadas después, "El Indio" contestaría para la revista de rock La García:
"En esa época lo más importante era la rebeldía".
En la década del 70 sería socio con su amigo Guillermo Beilinson en un pequeño taller de estampado de telas en Valeria del Mar, llamado "El Mercurio". Por ese entonces el Indio ya era catalogado en su ciudad como un personaje enigmático por su dialéctica ácida y sus comportamientos poco convencionales.
Primeras composiciones
En 1976, el Indio conoce al hermano de Guillermo, Skay, por entonces un simple aficionado a las guitarras, que acababa de volver de un viaje por Europa. Juntos hacen amistad y empiezan a escribir algunas canciones como por ejemplo: "La chica de la cafetería", "Mariposa Pontiac", "El gordo tramposo", "Un tal Brigitte Bardot", "Rock 18" y "Blues del noticiero". También en aquella época compuso letras para la banda de Federico Moura llamada Dulcemembriyo. Pese a que nunca fue un miembro estable, Solari participaba de encuentros de La Cofradía de la Flor Solar, una comunidad hippie fundada por el artista plástico Ricardo Cohen (Rocambole).
Siempre sus temas fueron compuestos con suma inteligencia, reflejando en ellos teorías, opiniones y creencias, cambiando totalmente el pensamiento y la cultura en aquellos que lo escuchan e interpretan
Formación del grupo
En 1976 decide acompañar a Skay y a otros músicos independientes en una gira musical a Salta. Esta gira será catalogada como mítica ya que fue la que dio vida a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Cuatro años más tarde todos los integrantes de la banda se van a vivir a Buenos Aires; allí el Indio consigue un trabajo estable en un hogar de niños. Más tarde conoce a Enrique Symns, que era el editor de una revista llamada "Cerdos y Peces", en la cual escribiría una columna.
Luego de varias idas y venidas, la banda quedó conformada provisoriamente en 1983 por: el Indio Solari en voz, Skay Beilinson en guitarra, Tito Fargo d`aviero en segunda guitarra, Piojo Ávalos en batería, Semilla Bucciarelli en bajo y Willy Crook en saxo, y deciden, en 1985, lanzar su primer disco como banda unificada: Gulp!. A partir de ese momento, Los Redondos comenzaron un largo período de expansión que llegó a convertirlos en una de las banda más importantes del rock argentino. Finalmente, el grupo se disolvió en el año 2001 luego de más de dos décadas de trayectoria.
El Indio está casado desde 1989 con Virginia, nacida el 13 de enero de 1959, con la cual en 2000 tuvo a su primer y único hijo hasta el momento, Bruno. viven en una casaquinta en Parque Leloir, donde tiene Luzbola, su propio estudio de grabación. En éste se realizó el disco "Momo Sampler".
Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado
Este grupo fue formado por el Indio Solari, y esta compuesta por Gaspar Benegas y Baltazar Comotto en guitarras, Marcelo Torres en bajo, Hernán Arramberri en batería, Alejo von der Pahlen en saxo, Ervin Stutz en trompeta y trombón y Debora Dixxon como voz invitada en el tema La piba del Blockbuster. El propio Indio Solari figura entre los integrantes solo como artista invitado en voz, guitarra y teclados.
Con ella grabó en Parque Leloir El tesoro de los inocentes (bingo fuel), su primer trabajo al frente de una nueva banda. Este disco fue presentado los días 12 y 13 de noviembre de 2005 en el Estadio Único de La Plata y el 3 de diciembre en Montevideo, Uruguay.
El Indio Solari aparece como invitado en el disco "Tren de fugitivos" de El soldado (ex asistente de los redondos) en los temas "Ángel de los perdedores" y "Trago especial" (en el que también participa Skay Beilinson en guitarras).
En el año 2006 accede a grabar un cover por primera vez en su carrera, para el disco Escúchame entre el Ruido, de su amigo Lito Vitale. Elige cantar "El Salmon", de Andrés Calamaro.
El nuevo disco solista salió a la venta el 6 de Diciembre de 2007, se titula Porco Rex y tiene por invitado especial a Andrés Calamaro bajo el apoteósico nombre de "el Inefable Señor Gama Alta" en el tema Veneno paciente. Solari, que aparece en los créditos como "Monsieur Sandoz", sostiene que el disco gira alrededor de la "muerte, el amor, el deseo y la traición", y que estos tópicos, parten desde el tema central, "Y mientras el Sol se muere", dedicado a su esposa, Virginia. Solari sostiene que el arte de tapa e interior del disco, se debe a la burlezca manera actual de tratar al amor en la sociedad del siglo XXI.
El artista presento el disco el dia 12 de abril de 2008 en el anfiteatro de Jesús María, ante aproximadamente unas 40.000 personas.
Entrevista Rolling Stone:
“Ustedes saben que no hablo si no es de un trabajo. A excepción de esto, que es la excepción que confirma la regla”. Esta fue la forma textual con la que el Indio Solari puso las coordenadas para una nota distinta con RS. Este acercamiento que ocupa la portada de la edición de julio en la que, por primera vez, no sólo accedió a mostrar su mundo privado, sino que también (y también por primera vez, en un caso inédito hasta el momento) contestó las preguntas que los fans mandaron a través del site de la revista: más de 500 preguntas concretas entre los miles de mails recibidos que colapsaron la casilla de correo habilitada para tal fin, de las cuales junto al Indio se seleccionaron 10. Aquí están las preguntas seleccionadas y las respuestas de Solari.
Siempre que te presentás en vivo se comenta la posible aparición de un DVD, incluso de la última época de los Redondos. ¿Es posible que en un futuro podamos disfrutar de alguno?
Rodrigo Duna, Valentín Alsina.
Momentáneamente, no. Simplemente estoy viendo cómo queda en custodia todo eso. Porque yo ahora no tengo tiempo. Por ahí los chicos, Skay y Poly, tienen más tiempo. Pero yo voy siempre detrás de la custodia artística en la factura. Así que probablemente no sea este año ni el que viene, porque tengo el calendario completo y de eso no se ha empezado ni a hablar. Claro que uno no es pelotudo y sabe que los Redondos han sido, en la historia del espectáculo argentino, algo muy especial, histórico. Entonces todo ese material, a futuro, tiene el mismo valor que el de bandas de los 60 o los 70, que hoy vemos que reflotan cosas y sacan un DVD. Pero para eso hay que tener las cintas. Para hacer un 5.1 hay que tener acceso a las cintas madre, hay un gran laburo ahí y es imposible que yo esté ajeno al proyecto. Creo también que tiene que pasar el tiempo necesario como para que uno vuelva a sentir una emoción al recordar algo: “Mirá esta toma, mirá lo que pasó acá”. Supongo que esos laburos se hacen muy fáciles cuando uno dejó de tener la magnitud que tuvo. Yo entiendo la conformidad de la gente, porque a mí también me gusta que salga algo de una banda que me gustaba. Pero dos por tres te engañan, porque decís: “¡Mirá esta pedorcha que hicieron acá!”. Así que, momentáneamente, no lo veo. Igual, ya es un paso que estemos cuidando el material, porque hay diferentes formatos y shows, como River, que fueron grabados con siete cámaras. Si no nos importara nada, si nos hubiéramos arrepentido de todo lo que hicimos, ya lo hubiéramos prendido todo fuego.
¿Cuál fue el primer tema que escribió?
Fabio Alejandro Laterza, Necochea.
Mi memoria es un espanto. La verdad que no me acuerdo. Al principio, cuando estaba en el secundario, nos juntamos a tocar la guitarra con amigos. En esa época, le escribí una canción a Itatí, una piba de la barra, para que la cantara ella. Pero de las conocidas, creo que la primera fue “Maldición... va a ser un día hermoso”. Esa fue una canción que hice solo, porque cuando me junté con Skay dejé de tocar la guitarra. El tocaba bien y yo he sido bastante haragán para las destrezas, porque para tener cualquier tipo de excelencia en una destreza son diez horas diarias dedicado a eso y por ahí te perdés lo que pasa en la esquina, que es lo que un músico popular tiene que hacer. Alguna mexicaneada, alguno que te está apuntando con un bufo, algún chiche de esos, eso es lo que tenés que aprender a contar, al menos en el rock. Si estuviste en la academia todo el tiempo, medio difícil.
Quisiera saber si el Indio le tiene miedo a la muerte. ¿O a qué le tiene miedo?
Franco García, Buenos Aires.
No, miedos no tengo. Debe ser porque la juventud me tocó en otra época. Tengo miedo ¿sabés a qué? A que la gente que yo quiero me falte. Porque para mí la vida es ésta, entonces que me falten aquellas pocas cosas en las que yo puedo ampararme… Lo mismo el miedo a la muerte. Tampoco es una preocupación, porque si no hubiese elegido una religión que me amparara, porque la gente cree en las religiones por el temor a la muerte, en general. Yo más que nada me preocupo por Bruno y porque soy un padre añoso. Me gustaría estar a disposición de él más años de los que seguro voy a estar. Va a ser todavía muy joven cuando yo no esté, y ése es el temor.
¿Qué opinás de Pier?
Agustín Camaño, Buenos Aires.
De movida, no me reconozco en lo que hace Pier, y tampoco reconozco a los Redondos en lo que hacen. Pier no es algo que yo escuche, eso está claro. Las veces que los escuché ha sido mientras tomaba sol acá, en el patio, con La Mega o alguna radio en la que pasen rock nacional puesta a sonar. Trato de curiosear, porque sé que la idea de que se parecen a los Redondos ha circulado. Creo que al principio alguien me pasó el aviso de que hacían algunas versiones y, como nosotros no tocábamos, sus shows eran un lugar donde se reunían los fans; creo, pero no sé ni siquiera si es verdad. Yo no me reconozco en el cantante, ni en las letras, no me reconozco en nada de lo que hacen, la verdad.
¿Qué tema del rock nacional te hubiera gustado escribir a vos? ¿Y por qué?
Darío Lazaro, Buenos Aires.
Hay melodías muy lindas en el rock nacional. “Amor de primavera”, de Tanguito; “Avellaneda Blues”, de Manal. Hay líneas melódicas muy lindas, hay letras tanto de García como de Andrés. También hay algunas cosas de Fito. Ahora hay una de Las Pelotas, que no me acuerdo cómo se llama, que la escuché [tararea “Será”]. La melodía es muy linda, pero la letra creo que la escuché una vez, entonces no termino de saber si es una canción de amor o tiene una vuelta de tuerca. Pero me gusta, es muy amable esa canción. De Andrés yo versioné “El salmón”, porque era para rockear. Y a mí, contra lo que la gente piensa, rocanrolear me sale, la tengo clarísima. Después le pedí disculpas a Andrés, porque él tiene “Estadio Azteca” o “Paloma”, que son canciones muy lindas, pero tendría que haberme puesto a versionarlas, y no quería hacer una versión pedorra… De Spinetta me gustan las canciones de Almendra y Pescado Rabioso. Otra que en su momento me parece que agregó algo de frescura fue “Ella vendrá” de Don Cornelio y La Zona. Si me pongo a pensar, no responde al patrón con que las canciones ingresan en mí con placer, pero ésa me quedó. Pero soy jodido: siempre les veo el defecto a las cosas.
¿Te gusta ver fútbol y colgarte con emoción viendo un partido?
Sebazumbador Zumba, Buenos Aires.
Veo fútbol todo el tiempo. Yo soy hincha de Boca. El partido de Boca lo agarro así sea el cumpleaños de nadie. Acá se para todo. Pero también veo Arsenal-Lanús, porque de pronto puedo mirar sin nervios. Después trato de seguir a las gallinas. Si van ganando me voy... Pero sí: consumo mucho fútbol. También las ligas europeas. Por ejemplo, cuando jugaba Riquelme en el Villarreal me gustaba verlo. O ahora Tevez, que son jugadores que me da pena que no puedan jugar acá, porque me gusta verlo en la cancha. Tanto que hasta pongo un partido del Manchester. Y después, si hay un choque Barcelona-Madrid y estoy al pedo...
En directo, ¿vivís de diferente manera las canciones de los Redondos y las de los Fundamentalistas?
Nicolás Costamagna, Córdoba.
La verdad, en vivo tengo que hacerle un tratamiento a los temas de los Redondos para que se emparejen con la tensión que tienen las canciones nuevas. Porque la diferencia es muy grande como para que la banda no se pinche. Si hoy en un recital mío tocáramos los temas de los Redondos como sonaban en el momento de los Redondos, sentirían que en el escenario se hace todo mucho más livianito. Entonces tengo que pichicatear un poco las ideas para que se equiparen con la tensión y la textura que tienen los temas de la etapa solista y de Momo Sampler, que saldrían con más facilidad con este equipo, con la manera que tenemos de sonar en este momento. De lo que no tengo ganas es de versionarlos; para eso tendría que hacer un disco de versiones. Los temas de los Redondos los toco para la gente, en realidad. Y la gente los quiere escuchar lo más parecido a como eran.
¿Por qué la constante referencia a los perros tanto en las canciones de los Redondos como en las de los Fundamentalistas?
Matías N. Santana, Rosario.
Ustedes saben que yo soy de los ovejeros. Ahora tengo que ir a comprar un par porque se me murieron algunos. Me gustan mucho los ovejeros, me parecen muy inteligentes. Me parece bueno tenerlos de mascotas para vivir un poco de esa inocencia que da vueltas alrededor de uno, esa inocencia que hemos perdido. Encima es una inteligencia… No sé: a veces parece que los ovejeros te miran sobradoramente. Cuando uno se tomó una copa de más, parecen mirarte como diciendo: “Mirá vos al tipo que me da de comer”. Creo que es un atractivo, hay elecciones en la vida que son estéticas. Llevado a tener mascotas, las mías son los perros. No me gustan los gatos. Viste que dicen: “No, porque el gato es independiente...”. ¡Y a mí qué carajo me importa! Yo quiero un boludo que me dé pelota, que lo llame y venga. No uno que caiga cuando estoy chaireando el cuchillo, y que después me caga y me mea y tengo todo lleno de olor a mierda, pelo en los sillones. Es como tener un vago en tu casa que tenés que alimentar. Que laburen de perro, que ladren si hay alguien. Por eso me gustan los perros y me gustan mucho los ovejeros. En cuanto al simbolismo en las canciones, es medio trillado pero el rock se siente como un perro de la calle. En realidad, el animal callejero con el que uno se junta, que se pega a la imagen del rocker, es el perro y no cualquier otro caballo. El perro callejero.
¿Podés nombrar una canción de Soda Stereo que te guste, que te parezca lograda?
Leonardo Ojeda, Buenos Aires.
“Ella usó la cabeza…” ¿Cómo es? [por “Ella usó mi cabeza como un revólver”] Esa está buena. Me gusta la producción que tiene. Suelo ver de los otros la cosa acabada. Por eso me cuesta elogiar, porque por ahí la música es buena pero la lírica es una cagada, o al revés. Cerati me gusta más como violero que como otra cosa. Las letras no me significan nada. Probablemente no haya habido que decir nada, creo eso también. Creo que tiene esos vicios de que las palabras que suenan bien van al frente. De todos modos, me parece un gran violero, y Soda Stereo una banda de la reputa madre. La producción musical no es lo que yo haría: esas cosas muy aéreas, muy etéreas, muy modernosas, no es lo que yo disfruto. “Ella usó mi cabeza como un revólver” me gusta por esa mezcla de chelos que, en un grupo de rock, me parece muy atractiva. Ese fraseo rítmico que tiene, esos compases mordidos. Después la letra no sé qué mierda dice, no me importa, pero por lo menos no arruina la canción. Tiene una voz linda Cerati. Yo le pondría menos reverb. Pero si a él le gusta así... Estamos hablando de cosas que a uno no le gustan como para ser seguidor, pero sabemos que hasta un reloj descompuesto da dos veces por día la hora justa. Todo el mundo tiene derecho a hacer algo bien en esta vida y yo creo que por algo los Soda Stereo son la banda que son internacionalmente, y se bancaron y tuvieron los huevos de ir a hacer toda esa época de festivales y playbacks en televisión.
Cuando estás por salir a tocar, ¿le hablás a tu banda como un DT que le habla a sus jugadores?
Pedro “El hijo tenaz”, La Rioja.
No, ya son todos muchachos grandes los músicos. Y menos esa cosa de Griguol en Gimnasia de pegarles a los pibes… ¿Sabés de qué manera me vinculo? Los Fundamentalistas no son un grupo de sesionistas ya. En el primer álbum podrían haberlo sido, pero ahora tienen la camiseta puesta. Hay varios de ellos que eran ricoteros, entonces están cómodos. Ellos mismos me piden temas ahora: Gaspar me pedía “Todo un palo”. En el show en Tandil vamos a hacer otros temas de los Redondos. El álbum nuevo mío lo voy a hacer todo, menos “Veneno paciente” que recién lo voy a hacer a fin de año y con invitados.
Rolling Stone.com, MundoRedondo1.com, Wikipedia