Es que los abusos de los comerciantes y la actitud arribista y ventajera de pretender ganar en un mes el dinero de todo un año, han hartado a muchos turistas -con toda lógica-.
La temporada ha comenzado pero, con excepción del fin de semana ultra largo del 8 de Diciembre, la ciudad está muy por debajo de su capacidad turística. Fuentes extraoficiales comentan que, a estas alturas, se está al 40% del año pasado. Tal referencia no sería nada si no aclarase que el año pasado la temporada fue bastante magra.
Los precios están desorbitados y una ausencia total de políticas municipales tendientes a "concientizar" al comerciante para que intente ser más competitivo, para él y para la ciudad, han generado un daño irreparable, al menos para una ciudad que depende mucho del turismo. En los comercios faltan listas de precios y los "vivos" muchas veces distinguen entre vecinos habitué de todo el año y turistas, aumentando los costos para éstos últimos. Al turista se le cagan de risa en la cara, literalmente, pero al final de cuentas, el fracaso actual de la temporada marplatense demuestra que, el que ríe último, ríe mejor.
No desconozco que en Enero puede repuntar, pero por como viene la mano, será una temporada regular, siendo muy generoso, quizás demasiado. Si ven noticieros y no han venido a Mar del Plata, aquellos móviles que muestran la peatonal a las 8 de la noche repleta pretendiendo hacer creer que la ciudad está al tope, les aconsejo no creer, es lo que vienen haciendo todos los años.
El costo lo pagará en última instancia el empleado que espera durante muchos meses el ingreso de la temporada para tirar unos meses, tan triste y patético como suena, y se encontrará que, a la luz de su pauperizado contrato laboral, será suspendido a finales de Enero, si es que llega a tal fecha. Muchos han creado expectativas para trabajar hasta mediados de Febrero o, incluso, hasta principios de Marzo, pero parece imposible aguantar tanto si no hay ingresos y los negocios no resultan rentables, incluso destruyéndole la cabeza al consumidor final.
Las razones del fracaso no deberían ser buscadas solamente en el abuso de precios. Los feriados largos que abundan durante el año han cambiado el paradigma del turista, también la aparición de nuevos destinos turísticos igual o más competitivos que han diversificado la oferta que otrora era bastante más limitada sin dejar de mencionar que, pese a ser la ciudad turística por excelencia, "Mar del Plata es siempre lo mismo". No desconozco la belleza de la ciudad pero este año su mayor atractivo es un Shopping de segunda o tercera línea, sin más, y hoy día el veraneante se ha vuelto más exigente.
Será un invierno duro en Mar del Plata, no sólo por el frío...hace años escucho esa frase, casi desde que vivo aquí.
La temporada ha comenzado pero, con excepción del fin de semana ultra largo del 8 de Diciembre, la ciudad está muy por debajo de su capacidad turística. Fuentes extraoficiales comentan que, a estas alturas, se está al 40% del año pasado. Tal referencia no sería nada si no aclarase que el año pasado la temporada fue bastante magra.
Los precios están desorbitados y una ausencia total de políticas municipales tendientes a "concientizar" al comerciante para que intente ser más competitivo, para él y para la ciudad, han generado un daño irreparable, al menos para una ciudad que depende mucho del turismo. En los comercios faltan listas de precios y los "vivos" muchas veces distinguen entre vecinos habitué de todo el año y turistas, aumentando los costos para éstos últimos. Al turista se le cagan de risa en la cara, literalmente, pero al final de cuentas, el fracaso actual de la temporada marplatense demuestra que, el que ríe último, ríe mejor.
No desconozco que en Enero puede repuntar, pero por como viene la mano, será una temporada regular, siendo muy generoso, quizás demasiado. Si ven noticieros y no han venido a Mar del Plata, aquellos móviles que muestran la peatonal a las 8 de la noche repleta pretendiendo hacer creer que la ciudad está al tope, les aconsejo no creer, es lo que vienen haciendo todos los años.
El costo lo pagará en última instancia el empleado que espera durante muchos meses el ingreso de la temporada para tirar unos meses, tan triste y patético como suena, y se encontrará que, a la luz de su pauperizado contrato laboral, será suspendido a finales de Enero, si es que llega a tal fecha. Muchos han creado expectativas para trabajar hasta mediados de Febrero o, incluso, hasta principios de Marzo, pero parece imposible aguantar tanto si no hay ingresos y los negocios no resultan rentables, incluso destruyéndole la cabeza al consumidor final.
Las razones del fracaso no deberían ser buscadas solamente en el abuso de precios. Los feriados largos que abundan durante el año han cambiado el paradigma del turista, también la aparición de nuevos destinos turísticos igual o más competitivos que han diversificado la oferta que otrora era bastante más limitada sin dejar de mencionar que, pese a ser la ciudad turística por excelencia, "Mar del Plata es siempre lo mismo". No desconozco la belleza de la ciudad pero este año su mayor atractivo es un Shopping de segunda o tercera línea, sin más, y hoy día el veraneante se ha vuelto más exigente.
Será un invierno duro en Mar del Plata, no sólo por el frío...hace años escucho esa frase, casi desde que vivo aquí.