

Hoy comenzamos una nueva serie en mis post, " Cortometrajes Inefables ", siguiendo a la saga de "Dos Veces Bueno", y al viejo y querido "Arte Inquietante", vamos a hacer ahora una introspectiva al séptimo arte en formato breve, por asi decirlo.
El cortometraje representa una alternativa y "sencilla" forma de hacer cine, ya que su costo es menor que el largometraje, los directores pueden experimentar toda su creatividad y así establecer nuevos cánones cinematográficos sin miedo al fracaso. Muchos cineastas consagrados comenzaron realizando este tipo de producciones que les sirvieron de escuela y de experimentación útil para lo que serían sus futuros y exitosos trabajos en el celuloide.
Estos cortos sirven muchas veces a los productores para descubrir nuevos talentos cinematográficos.
No esperen nada standart ni comercial enfermitos míos

seguiremos propagando arte retorcido o al menos no convencional como acostumbramos a servirlo en esta posada.
Y ya que hablamos de retorcido, comenzaremos retorcidos en serio, con este corto surrealista del maestro David Linch del año 1968, que si bien no llega a los 4 minutos, la sugerencia de la casa es un te "Cachamai" para una buena digestión
En la letra chicadijo:En The Alphabeth, Lynch usa una combinación de secuencias animadas y reales para describir el miedo asociado con aprender.
Esta basada en una pesadilla que le contó a David su sobrina a Peggy Lynch (su mujer), que al apostre, se convirtió en protagonista del corto. Una chica (la esposa de Lynch, Peggy) está tumbada en una cama, mientras el sonido de unos niños cantando “A ,B, C” se escucha de fondo.
Después vemos una secuencia abstracta animada mostrando las letras A-Z en una secuencia con varios fondos. Una parpadeante “A” da nacimiento a dos “a” s. Las letras dan entrada a la cabeza de una figura femenina deformada, que hace que la chica que está en la cama se aterrorice. Se escucha un bebé llorando en el fondo, y luego una sirena. sale sangre a borbotones de la figura femenina, después se ve un primer plano de una boca deformada.”Por favor, recuerda, estás tratando con una forma humana”,dice la boca.
Lynch nos muestra muchas imágenes y trazos que llevará consigo en sus futuros trabajos, como su fascinación por las letras y las palabras. Mientras aprendemos nuestro propio ABC, se supone que es una experiencia agradable y muy importante en el camino hacia la comunicación en el mundo adulto, Lynch prefiere mirar hacia el lado oscuro: “Ahora les he contado mi ABC, diganme que piensan de mi” dice en la última frase la canción de la chica en The Alphabet.
¿Espera ella un elogio por su aprendizaje?, ¿ Lo obtiene? No, no mucho.“


David Keith Lynch, 1946 EEUU.
Director y guionista cinematografico. Su actividad artística se extiende al terreno de la pintura, la música, la fotografía e incluso el diseño mobiliario.
Su amor por el dadaísmo y el surrealismo queda patente en algunas de sus películas, cuya misteriosa y hasta inquietante atmósfera mezcla lo cotidiano con lo soñado escapando a veces a la comprensión exhaustiva del espectador.


