Tuve
Tuve que perderme para llegar hasta acá.
Tuve que resignarme al dolor para no romperme.
Tuve algo tan inmenso que no me cabía en el cuerpo.
Tuve que perdonar para no caer y caer y caer y caer…
Tuve que desobedecer para encontrar la felicidad.
Tuve que encontrar el amor para, de ese modo, entender que el amor es otra cosa. Muy otra cosa.
Tuve que tomar un atajo para evitar llegar a donde no debía llegar.
Tuve que alejarme para no perderme.
Tuve algo tan pequeño que no pude verlo.
Tuve que ver la sangre en mis manos para entender que las Flores Negras estaban ahí con sus espinas, casi tan crueles como su hermosura.
Flores Negras N°49