Microemprendedora
Aburrida de trabajar en una tienda de ropa de mierda, harta de ganas dos pesos de mierda por pasarse todo el día atendiendo a pelotudas e histéricas y, encima, fumándose la mala onda del jefe, Roxana renunció al laburo y se puso a pensar, buscar, consultar qué le faltaba a Hyperville .
Primero comenzó con pudor.
Poco a poco, encontrando su ritmo, se fue dando cuenta de que era mucho más fácil de lo que sus temores le hacían creer.
Ganaba mucha más plata y trabajaba muchas menos horas.
Algunos pelotudos y algunas forras empezaban a hablar mal de ella y a mirarla con desdén.
Al poco tiempo, alquiló una casa grande en la periferia de Hyperville y contrató algunas chicas .
Regenteó la casa, organizando una página de webcams xxx, dado el auge de la pornografía en internet.
Todos los mojigatos dejaron de hablarle, al menos con sus nombres reales.
Su madre dejó de hablarle.
A cambio de eso, hombres y mujeres solitarios encontraron un chat por webcam y ella fue musa de poesías increíbles.
Por favor, si les gustó, cópense y difundan

May the force be with you