Cálidas nalgas
Charles Bukowski
Charles Bukowski
este Viernes por la noche
las muchachas mejicanas en el carnaval católico
parecen muy buenas
sus maridos andan en los bares
y las muchachas mejicanas lucen jóvenes
nariz aguileña con tremendos ojazos,
cálidas nalgas en apretados bluyines
han sido agarradas de algún modo,
sus maridos andan cansados de esos culos calientes
y las muchachas mejicanas caminan con sus hijos,
existe una tristeza real en sus ojazos
como si recordaran noches cuando sus bien parecidos hombres-
les dijeron tantas cosas bellas
cosas bellas que ellas nunca escucharán de nuevo,
y bajo la luna y en los relampagueos de las
luces del carnaval
lo veo todo y me paro silencioso y lo lamento por ellas.
ellas me ven observando-
el viejo chivo nos está mirando
está mirando a nuestros ojos;
ellas sonríen una a otra, hablan, salen juntas,
ríen, me miran por encima de sus hombros.
camino hacia una caseta
ponga una moneda de diez en el número once y gane un pastel
de chocolate con 13 coloreadas colombinas en la
cima
suficiente por demás para un ex-católico
y un admirador de los calientes y jóvenes y
no usados ya más
afligidos culos de las mejicanas.
las muchachas mejicanas en el carnaval católico
parecen muy buenas
sus maridos andan en los bares
y las muchachas mejicanas lucen jóvenes
nariz aguileña con tremendos ojazos,
cálidas nalgas en apretados bluyines
han sido agarradas de algún modo,
sus maridos andan cansados de esos culos calientes
y las muchachas mejicanas caminan con sus hijos,
existe una tristeza real en sus ojazos
como si recordaran noches cuando sus bien parecidos hombres-
les dijeron tantas cosas bellas
cosas bellas que ellas nunca escucharán de nuevo,
y bajo la luna y en los relampagueos de las
luces del carnaval
lo veo todo y me paro silencioso y lo lamento por ellas.
ellas me ven observando-
el viejo chivo nos está mirando
está mirando a nuestros ojos;
ellas sonríen una a otra, hablan, salen juntas,
ríen, me miran por encima de sus hombros.
camino hacia una caseta
ponga una moneda de diez en el número once y gane un pastel
de chocolate con 13 coloreadas colombinas en la
cima
suficiente por demás para un ex-católico
y un admirador de los calientes y jóvenes y
no usados ya más
afligidos culos de las mejicanas.
20 curiosidades sobre su vida:
1. Bukowski decía sentir gran afinidad con los vagabundos que saltaban a los trenes en los años 30 y 40, pero él nunca fue capaz, ni siquiera hizo autostop.
2. Al poco de publicarse su primera obra en 1960, intentó suicidarse gaseándose en su habitación, pero luego cambió de idea.
3. Según sus amigos, sufría uno de los peores casos de hemorroides del mundo.
4. Bukowski se negaba a considerarse alcohólico ya que, ocasionalmente, podía estar hasta un día sin beber como máximo.
5. La primera palabra que su hija Marina aprendió a leer fue “licor”.
6. Bukowski a menudo denunció la cultura de los 60, aunque sus amigos recuerdan que él fumó marihuana y se metió ácido una vez.
7. Usaba su columna semanal en el periódico Open City notas de un viejo indecente como una manera de airear falsedades sobre personajes que él sentía que le habían traicionado, acabando así con algunas amistades cercanas.
8. Después de que un joven poeta de quien se había hecho amigo bebiera hasta morir, Bukowski intentó seducir a la viuda.
9. Aunque era considerado el poeta laureado de los barrios bajos, él no vivió ni un solo día en los suburbios de Los Angeles.
10. Sus escritos hablan habitualmente de estar deprimido y desempleado, pero él permaneció durante 12 años en el Servicio de Correos.
11. El gran amor de su vida, Jane Cooney Baker, era una viuda alcohólica 11 años mayor que él con una inmensa barriga cervecera. Sirvió de modelo para el personaje de Wanda en la película ‘Barfly’ que él escribió en 1987.
12. Aunque siempre presumía de su promiscuidad sexual, hubo largos periodos de su vida en los que no echaba un polvo ni en una morgue.
13. El autoproclamado Barfly acabó sus últimos años viviendo en un rancho en San Pedro, con una atractiva y joven esposa 24 años menor que él, vinos caros en la bodega y un BMW.
14. Bukowski trabajó una vez en una fábrica de galletas para perros.
15. Bukowski se fue de copas con Neil Cassidy, el héroe de la novela de Jack Kerouac On The Road, justo unas semanas antes de que éste muriera en México de una sobredosis.
16. Durante una de sus peleas casi diarias, acusó a su novia Linda King de haberse acostado con un cura ciego.
17. Una vez coincidió con Allen Ginsberg en un recital poético y le dijo: “Todo el mundo sabe que después de Aullido no has escrito nada que valga una mierda”.
18. Con 23 años, por fin perdió la virginidad con una puta obesa en Philadelphia.
19. El guión de Barfly se llamaba en principio Las ratas de la sed.
20. Siempre fue fiel a su editor y descubridor John Martin, quien le prometió 100 dólares mensuales de por vida si abandonaba su trabajo en Correos y se centraba en escribir. Por ello siempre publicó con Balck Sparrow Press. Tenía 49 años.
‘Lo que más me gusta es rascarme los sobacos’ es un libro de entrevistas con él publicado en Anagrama.