ENCONTRAR EL AMOR
En la gran ciudad hay millones de personas que viven, trabajan y buscan la felicidad. Hay menos matrimonios y gran parte de esto fracasa en los primero cinco años. Hay menos parejas y más personas viviendo solas.
Sin embargo las encuestas coinciden: el máximo anhelo de la mayoría es encontrar el amor.
¿Por qué entonces si lo que más desea una chica es ser amada a veces logra todo lo contrario?
¿Es posible que lo que impide encontrar el amor sea justamente nuestra búsqueda desesperada?
¿Será posible que al estar tan ocupados en buscar perdimos la capacidad de encontrar?
¿Será que buscamos algo que no existe? ¿Será que vivimos el amor bajo la premisa histérica de deseo tanto y no soy deseado
El más contenido tiene su cara desatada, y el más bueno su cara bestial. Esa dualidad nos da volumen, no somos plano de una sola cara.
Una de esas fuerzas ocultas va a ganar en algún momento, y cuando pase eso se va a definir quiénes somos de verdad.
A veces en el acto de odiar amamos, y en el de rechazar deseamos, porque aunque no lo soportemos somos contradictorios.
La contradicción nos mantiene vivos, nos hace avanzar.
Una parte nuestra dice “si” y la otra “no”, y en esa contradicción está la vida.
Siempre vas por el mismo camino ¿Si? Nunca pegas un volantazo, nunca una sorpresa, eso no es vivir. Le tenés pánico a elegir, y está bien porque siempre que vos elijas vas a perder algo y vos tenés mucho miedo de que EL se enoje con vos y elijas AL OTRO como también siempre obedeciste a mamá y papá por miedo a que se enoje, tenés terror a que te abandonen otra vez, no le tengas miedo a las opciones Lu.
Yo no tengo miedo a no saber qué es lo que quiero porque si no dudo si no busco si no pruebo ¿Cómo voy a saber qué es lo que quiero? El mundo está lleno de posibilidades, está lleno y yo no me los quiero perder y menos todavía quiero que vos te los pierdas,
Cuando vos no elegís, la vida elige por vos. Y eso no es ser libre, ser libre es animarte a elegir un lugar donde quedarte, es jugarte por una relación, y no esquivarle tanto al compromiso. Vos te sentís libre pero es un engaño. Si vos no elegís nada, no tenés nada.
Pero para mí la libertad es elegir y hacerte cargo de tu elección.
TODO LO QUE NECESITO
El amor te trasforma, podés estar en medio de una depresión tocando fondo que aparece el amor y la tristeza te parece algo lejano y ajeno.
El amor da vuelta tu mundo, cuando llega nada es lo que era y jamás volverá a ser lo que fue. El amor nos da una fuerza sobrenatural, nos vuelve superhéroes, nos hace superpoderosos.
El amor te abre los ojos, te ayuda a enfrentar tus miedos y te ayuda a conocerte. El amor te puede curar, el amor te puede rescatar, el amor te puede salvar, el amor es todo lo que se necesita para vivir.
EL FUTURO ES HOY , ES AHORA
Nos preocupa mucho el futuro, vivimos pensando en el futuro, en el porvenir.
Creemos que todo lo importante está por pasar en algún momento del futuro. Pensamos mucho en lo que hacemos, dudamos porque tenemos miedo de arruinarnos el futuro con las decisiones del presente ¿pero que es el futuro?
Tiempo… dentro de sesenta años o de diez segundos son la misma cosa. En sesenta años o diez segundos puede pasar cualquier cosa.
Ponemos en el futuro una carga muy pesada. En el futuro seremos felices, en el futuro cumpliremos nuestros sueños.
En el futuro está todo lo bueno por venir y todo lo malo por evitar.
Pero lo único cierto es que el futuro es incierto, no podemos saber si viviremos sesenta años o diez segundos más, por eso el futuro es hoy.
EL DESTIEMPO
Todo llega dicen, y es verdad, el problema no es si llega sino cuando llega. A veces las cosas llegan cuando ya es tarde. Otras veces lo que esperas llega antes, cuando no estás listo. Todo tiene su momento, antes o después de ese momento nada prospera.
El destiempo son dos calles que nunca se cruzan. El destiempo es llegar cuando la fiesta terminó. El destiempo no es solo que algo te llegue tarde, es también llegar tarde a eso. Es no tocar a tiempo la nota justa. El destiempo es perder el tren. El destiempo es un perdón que llega tarde. El destiempo es como una fruta verde, amarga.
Cinco segundos antes puede ser el momento ideal, cinco segundos después el peor momento. El destiempo es un desencuentro. Es sabiduría que llega cuando ya no la necesitas. El destiempo es una tarde fría en verano. Es lo opuesto al lugar y la hora indicada. El destiempo es una discusión entre sordos.
El destiempo es una ironía.
LA TRAGEDIA
La tragedia como genero nació en la antigua Grecia, cinco siglos antes de Cristo. Las tragedias griegas hablaban del destino inexorable, de cómo los Dioses jugaban con los mortales como si fueran títeres. Hicieran lo que hicieran por evitarlo, el destino era inexorable, imposible de evitar. Los hombres, eran impotentes ante su destino.
La tragedia griega era un lamento por la fragilidad humana ante el implacable destino. En cambio casi dos mil años más tarde, en el Renacimiento, el concepto de tragedia cambió.
En la tragedia Shakesperiana, por ejemplo, lo trágico estaba determinado por las acciones humanas. Ya no había un destino inexplicable marcado por los caprichos de los dioses.
Para Shakespeare lo trágico eran las acciones y decisiones humanas. Decisiones que podían conducir a un final feliz, o a un final trágico.
Y mientras que en la tragedia griega lo trágico es el destino, en la tragedia Shakesperiana lo trágico es la condición humana.
En Romeo y Julieta la tragedia se desata porque Romeo no llega a enterarse que Julieta no está muerta. Creyendo muerta al amor de su vida Romeo se mata, y ella al despertar lo ve muerto, y se mata. Pero ¿Qué hubiera pasado si Romeo se hubiera enterado a tiempo? ¿O si ella hubiera despertado minutos antes? ¿Habrían tenido igual un final trágico? ¿Pero se puede escapar del destino cuando ya está escrito?
Si lo trágico son las acciones y decisiones de los hombres ¿se puede evitar la tragedia?
Para Shakespeare el destino no es algo predeterminado, es algo que se escribe momento a momento. El destino es lo que hacemos cada día con lo que nos toca vivir. El destino es cada decisión que tomamos. Es la habilidad que tenemos para sacar las piedras que la vida pone en nuestro camino.
Shakespeare plantea en sus tragedias que el destino puede cambiarse cambiando nuestras acciones, y de esa manera muestra el camino para convertir la tragedia en comedia.
Shakespeare refleja un cambio de paradigma. El hombre es responsable de sus actos, de sus decisiones, es decir, su destino está en sus manos, de él depende su tragedia o su comedia
EL INVIERNO
Mientras la ciudad ardía, mientras mataban gente, mientras todo se caía a pedazos y pasaban cosas horribles la gente festejaba, había un mundial, gritaban goles…
Esta canción habla del engaño, la gente no sabía la verdad, muchos no la querían ver, por eso si que esa fiesta era una vergüenza. Pero nosotros no solamente queremos saber la verdad, nosotros sabemos la verdad.
Cuando sabes la verdad podes elegir qué hacer con ella, podés negarla o podés aceptarla. Buscamos desesperadamente la verdad, esa misma verdad que nos da miedo escuchar. Si negas la verdad va a ser tu responsabilidad cuando te explote en las manos.
La verdad libera porque uno es dueño de hacer con ella lo que quiera, incluso negarla… pero yo no niego la verdad, Tina tampoco niega la verdad, es como un juego de mesa, si uno no pone un tiempo de juego es aburrido. Por eso la vida es divertida, porque no dura para siempre.
Podés vivir negándolo, pero lo único que vas a ganar es desperdiciar tu tiempo, tu vida.
Ya está, ya sabes la verdad, ahora no hay nada que ocultar ¿Qué vamos a hacer? ¿Ponernos a llorar? ¿Qué me voy a sentar de brazos cruzados a esperar la muerte? No. Acordate cuando nosotras éramos chicas y papá nos retaba y nos ponía en penitencia ¿y qué pasaba cuando volvía? Se re enojaba porque nos veía a nosotras que habíamos armado toda una fiesta con la muñecas. Viste, él era el que armaba la fiesta. Nosotras no nos tirábamos a llorar, no desperdiciábamos ni un segundo, y eso es lo que yo quiero hacer con mi vida. Así me queden tres segundos chicas, no quiero desperdiciar nada.
La salida al peligro está en el peligro mismo. Ya sabemos la verdad, ahora podemos llorar o podemos conservar la alegría.
La verdad nos interpela, nos pregunta, nos arrincona, y muchas veces no hay respuesta. La verdad a veces no da certezas sino algo mucho más peligroso, dudas. La verdad asusta. La verdad despierta, acude y paraliza. La verdad desnuda, incomoda. La verdad libera y confunde.
Pero la verdad también nos da la fuerza para soltarla con alegría. La verdad es como el sol en la cara en una tarde de invierno. Es un carnaval en la nieve. La verdad a veces duele, pero sin lugar a dudas la verdad es, fue y será la fiesta de todos.
EL PODER DE LA VISUALIZACION
Todos podemos visualizar nuestro futuro. La realidad es lo que percibimos con nuestros sentidos. No importa si algo es real o no, si lo vemos y creemos en lo que vemos entonces será real. Materializar algo que no existe y volverlo real, ese es el poder de la visualización.
Para visualizar es importante el detalle, no alcanza con ver la escena en general sino cada detalle en particular. Los sentidos son fundamentales, poder percibir los olores, las texturas, los sabores… visualizar en nuestra mente hasta que parezca real. Y cuando la realidad dista mucho de nuestros deseos hay que concentrarse aún más.
El deseo es como una película que se proyecta en nuestra mente. El deseo es muy poderoso y sagaz, siempre encuentra la manera de materializarse. Nuestra realidad de hoy está construida por nuestros pensamientos de ayer. Todo lo que nos pasa, lo que somos, lo que tenemos, existe porque antes lo pensamos.
Hay que aceptar nuestra responsabilidad en lo que nos pasa, porque nuestra realidad es la materialización de lo que alguna vez deseamos. El deseo es una fuerza misteriosa. El deseo es energía en movimiento.
El deseo propio o ajeno nos obliga a tomar decisiones, a verlo o a ponerle un velo. El deseo es un imán, atraemos lo que visualizamos, lo bueno y lo malo. Porque nadie llega a un lugar si antes no lo deseó.
Visualizar, imaginar, desear de corazón y compasión, eso va configurando nuestra realidad, nos abre el camino, nos da esperanzas. El deseo es el testigo de lo que nos falta, el deseo es la película de la vida que queremos vivir, podamos visualizarla o no.
DEJA VU
Una y otra vez se repite la misma historia. Una figurita que se repite hasta aburrirte. La misma canción que se escucha una y otra vez hasta cansarte. La misma escena una y otra vez hasta enfurecerte. Harta de vivir siempre lo mismo.
Es todo como si fuera un gran déjá vu, es como si todo lo que te pasa ya lo hubieras vivido.
Hay que salirse del libreto, hacer algo distinto. Girando en falso como disco rayando, es hora de tocar una canción nueva. Romper el cristal de la costumbre. Patear el tablero, borrón y cuenta nueva.
Para que la vida no sea un permanente déjá vu hay que barajar y dar de nuevo, rodar con la vida, asumir los desafíos, con miedo, con pánico. Pero confiando que buscar algo diferente y no repetir la historia es una forma de estar vivos.
SENTIRSE VIVO
Cuando te detenés a mirar el mundo, a observar la belleza que nos rodea, cuando te reís hasta que no podés más con tus amigos, cuando hacés lo que amás hacer, cuando viajas a un lugar que no conoces, cuando escribís una canción, cuando se te acelera el corazón ante una mirada, cuando haces el amor, cuando amás a una chica… te sentís vivo.
Pero no solo la felicidad te hace sentir vivo, sino también saber que dejás un testimonio de tu vida, saber que cuando ya no seas, algo de vos seguirá vivo en lo que vendrá.
¿Pero si sabés que no hay futuro? ¿Que nada de lo que hagas, ningún legado que dejes, ninguna contribución que hagas te va a sobrevivir? ¿Si sabés que todo se termina es posible sentirse vivo?
¿Cómo se puede ser feliz sabiendo que la vida se va a convertir en invierno? En un invierno eterno.
Las cosas que nos hacen sentir realmente vivos son las cosas que vencen a la muerte, las que perduran en el tiempo. Porque el éxtasis, la felicidad, es trascender. Es el momento en que todos somos eternos y estamos vivos de verdad.
De todas las formas de egoísmo la peor es no pensar en los que vendrán. Sin ellos, sin la noción de que la vida es un ciclo sin fin nada tiene sentido.
Te sentís vivo no cuando la vida pasa, sino cuando vos pasás por la vida, cuando perdés el miedo a morir y a vivir. Te sentís vivo cuando sabés que cada momento es único, irrepetible, cuando sabés que nada empezó con vos y nada terminará con vos.
Solo sabiendo que habrá un mañana es que podremos vencer a la muerte, y sentirnos vivos.