La cita
Bing Bong sonaba la campana de la iglesia. Era la hora, el día y el lugar.
Nervioso y con sed., ese era mi estado.
En el cielo se veían algunas nubes oscuras, lo cual me impacientaba un poco. Siempre que llueve se complican las cosas. ¿Y si llueve? ¿Qué hago? Descarto ir a caminar por la plaza, que era lo que tenía pensado.
El mes pasado fue la última vez que la vi. La pasamos tan bien juntos… ella es mi compañera de risas, secretos, aventuras.
Siempre con la mirada justa. Es la más fiel.
Desde que me mude cada vez nos vemos menos. Yo estoy muy metido en mi trabajo, muchas horas, y la dejo un poco de lado. A veces me arrepiento y quiero tirar todo al mar.
Recuerdo la primera vez que la vi. Me enamoró enseguida, fue amor a primera vista. Creo que tenía unos diecisiete años y nunca más nos pudimos separar, éramos una sola sombra.
De lejos la veo venir a mi mamá y al lado viene ella.
Cómo mueve la cola, con las orejitas bien paradas y la lengua afuera.
Yo sonrío y espero.
David Bogado