Vivimos en una sociedad deshumanizada y asediada por un bombardeo continuo de violencia prácticamente en todas partes. En la que, “la permisividad sin límites, el vandalismo callejero, la promiscuidad omnipresente, el infierno de las drogas, la agresividad en todos los ambientes, el egoísmo exacerbado, la intolerancia, el racismo y la irresponsabilidad generalizada, donde todos tienen derecho, pero nadie tiene obligaciones...todo esto es el pan nuestro de cada día”...(Santos Naldas)
todos, no importa sexo, edad, constitución física, profesión o nivel social estamos expuestos a algún tipo de agresión física en algún momento de nuestras vidas. Por lo tanto, debemos ser proactivos y estar preparados para afrontar dicha situación eficientemente. Por lo que, se hace indispensable el conocimiento de técnicas efectivas de defensa personal. El conocimiento y las habilidades de la defensa personal proporcionan un sentimiento de control que es esencial para sentirnos seguros y bien.
Técnicas de defensa personal
A continuación se presentan algunas técnicas que podrían ser de gran utilidad ante alguna agresión física:
Una de las partes más débiles del cuerpo humano son los dedos de las manos, una vez seamos atacados, utilizando nuestras manos podemos flexionar los dedos del agresor hacia los lados provocándole fuerte dolor, permitiéndonos escapar fácilmente de su agarre.
Agarrar y torcer fuertemente cualquiera de los dedos
de la mano de nuestro atacante antes de que nos agarre.
En el caso de que el oponente nos agarre de frente por el cuello, lo ideal es no hacer ningún tipo de resistencia mientras caminamos hacia atrás. Entonces, en algún momento sacamos el dedo índice de la mano y le hacemos presión en el cartílago que sobresale del cuello, mientras hacemos retroceder al atacante.
-Picar con el dedo índice el hueco de la “manzana de Adán”.
-Introducir el dedo índice en las glándulas salivares del oponente, localizadas debajo de la mandíbula.
-Rodillazo a la cara del agresor.
Con las manos agarrar la cabeza del
agresor y luego propinarle un rodillazo a la cara
-Le agarramos una oreja.
-Introducir los dedos en el cabello del agresor hasta llegar al cráneo y apretar con fuerza los nudillos de la mano.
-Aprentar fuertemente las tetillas, los “chichos”, etc.
-Introducir los dedos en forma de gancho dentro de las áxilas y se le aprietan fuertemente.
-Utilizando los dedos de la mano, ejercer presión en las arterias o venas del brazo del agresor.
-Con la mano abierta, con los dedos pegados (shuto), golper el área posterior lateral del cuello, lo que impedirá momentaneamente el flujo de sangre al cerebro a través de las carótidas y producirá pérdida del conocimiento del agresor.
-Una patada o rodillazo a los genitales.
-Una patada a la rodilla es muy efectiva.
-Si nos inmovilizan por la espalda, podemos golpear con el codo al cuerpo del agresor.
-Ataque mordiendo al brazo.
Advertencia cuando apliquemos técnicas de defensa personal
Es importante, aprender a detectar y reconocer a nuestro agresor, antes de emplear la defensa personal. Habrá situaciones en que seamos atacados, ya sea por algún paciente mental, o alguna persona, familiar o amigo, que esté atravesando por alguna crisis nerviosa temporera o bajo un coraje. En estos casos, debemos ser cautelosos con el tipo de técnica que apliquemos. Muchas de las técnicas de defensa personal podrían ocasionar daños irreversibles a quien recibe las mismas. Por lo tanto, no utilizar técnicas como golpes severos a los oidos, a los ojos o las rodillas, cuyas consecuencias pueden ser la pérdida de la audición , ceguerra o daños irreversibles en las artículaciones.