Este cuento lo hice hace 1 o 2 años , a los 16 maso menos , me harian un favor enorme lellendolo , pero mas aun dando su sincera opinion , grax
RUTINA
Un cuarto sin sombras, de aire inmóvil y ambiente cerrado, la reiterativa escena de la madrugada, el típico escenario donde empiezan las obligaciones que incumben a la gente responsable, ordenada, común y desdichada; una persona como yo.
Despierto en mi modesto cuarto, único en el frió departamento de un ambiente; mientras permanezco recostado miro el reloj que marca las 6:30, horario habitual en que yo al igual que tantos empleados esclavizados por empresas multinacionales despierta.
Me despabilo lentamente y mis obligaciones comienzan a ingresar en mi cabeza como recuerdos de una vida pasada y de menor importancia, con demasiado esfuerzo logro incorporarme y nisiquiera atino a bostezar pues me encuentro muy cansado por la incesante rutina.
Luego de ir al baño, tomar el desayuno y prepararme para salir, la triste comedia matutina de todos los días cierra su telón.
Cuando se abren las puertas del ascensor me encuentro con una chica q vive en el 7ºB y su departamento queda arriba del mío, se llama Paula, abre escuchado su nombre en alguna junta de consorcio.
Ingreso al ascensor y emito un cordial “buen día “el cual es respondido por la simpática chica; el dialogo no se extiende mas que a esas simples palabras, por que a pesar de que me encuentre con ella todas las mañanas al ir al trabajo, no voy a esforzarme a iniciar una conversación superficial y poco trascendente por el mínimo lapso de dos minutos que tarda el ascensor en llegar abajo.
Al salir del edificio el frió invernal de Julio azota sobre mi, el sol comienza a asomarse y yo logro salir de la contusión que me abrumaba por haber despertado hace pocos minutos.
Y ahí me encuentro delante del fruto de dos años de trabajo extra, guardias eternas y madrugadas tediosas.
No es gran cosa, tampoco es imponente, lujoso ni despierta respeto y envidia; pero me conforma, nuestra relaciones de amor-odio ya es una costumbre que me puede.
Y lo valoro tal como es , con sus puertas delanteras oxidadas ,antena doblada , sus perfectas abolladuras y su casual color celeste ,es suficiente para mi ; pensaras que mis expectativas son bajas , pero pienso que hoy en día y a las 32 años , todo es suficiente y nada es demasiado .
Mientras me dirijo a mi trabajo me encuentro nuevamente con el, un chiste capas de hacerte llorar y conmoverte, un actor q despierta odio y simpatía, y un cable a tierra hacia la realidad para muchos.
Ahí estaba haciendo malabares, con la cara pintada y los guantes de lana rotos, esperando conmover un alma en ese semáforo y que comprendan su poca habilidad con las manos.
A muchos les ofende esta realidad y se sienten invadidos, pero si son perturbados por el realismo de la situación, ¿Qué habrán echo? o mejor dicho ¿Qué no habrán echo para sentirse así?
Yo lo observo detenidamente, al pasar la gorra esta no recibe ninguna propina de mi parte, por que a pesar que despierte pensamientos en mí, no provoca ningún sentimiento.
Al llegar a la oficina me recibe ese murmullo constante, el tecleo incesante y las muecas desfiguradas de otro día laboral, paso a través de los cubiculos, tan simétricos, tan asilados y tan tétricos, se me asemejan al ataúd de un alma, y dentro de ellos se encuentran las sombras concentradas en el trabajo y con un exceso de cafeína en sus sangres.
En el pasillo me encuentro con Lucas un compañero de trabajo, quien por una extraña razón siempre se encuentra enfermo y asistiendo al medico constantemente, pero esto no le impide que llegue al trabajo, ya que el como muchas personas tiene una familia sobre su espalda.
Le pregunto como ha estado últimamente, y el por reflejo responde “bien” pero ¿Qué es “bien”?.
Bien se ha dicho que la felicidad no es constante, o sea que es imposible llevar una vida plena de felicidad, sino mas bien son momentos que añoramos; pero jamás se dijo que el resto del tiempo en que no estamos felices, seamos infelices.
Yo considero que la infelicidad se presenta del mismo modo que la felicidad, pero en vez de conservar estos recuerdos los escondemos en lo profundo del alma. Es decir que el estado “neutro” en que no sucede ningún hecho trascendente para despertar un sentimiento se definiría como “bien”.
De todos modos le sonrío a Lucas, le doy una palmada en la espalda y le deseo suerte.
Llego a mi silla y comienza esta automática manera de trabajar organizando y clasificando archivos, un trabajo mecánico y obviamente poco vigorizante; mientas realizo mis tareas siento como se van desprendiendo de mi cual si fuesen escamas cada segundo de vida y cae en un vaso roto, el sonido que realizan al caer es tan leve que no le presto atención, pero el vaso se llena y mi piel queda al descubierto.
Un tubo de luz comienza a parpadear sobre mi , la variación ecléctica de luz altera mis sentidos , mi corazón late al ritmo del reloj que se encuentra en la pared , tomo un trago de café para atenuar el efecto ; “esto podría ser un infarto “ advierte mi cerebro perspicaz y siempre preparado para la paranoia , con los ojos enceguecidos me abalanzo sobre la puerta pero solo encuentro el piso ; mis manos y mis pies experimentan un frió que trastocaba con el calor , la sensación era indescriptible.
Mientras mi respiración aumentaba de forma exagerada, ninguna brisa soplo en esa oficina, y ningún objeto fue corrompido, todo permaneció inmóvil; paresia un trágico cuadro recreado por un pintor depresivo, donde todo era frió como el hielo y un hombre yacía en el piso sin despertar la atención de nadie.
En el lapso de unos minutos logre incorporarme y salir de ese lugar, fue extraño, hacia frió, la gente corría y el aire se encontraba viciado, pero la calle tenia un especto alegre en comparación con la oficina.
Camine un par de cuadra hasta llegar a una plaza , el dolor desaparecía lentamente , observaba todo a mi alrededor como si fuese una especie de turista .Mientras me sentaba en un banco de la plaza y apreciaba a mi alrededor la belleza de este lugar , descubrí a un niño que me despertó ternura , se encontraba allí , sentado en el arenero , solo , jugando con un camión rojo ; busque a la madre con la mirada pero no había nadie cerca , lentamente me hacerse al niño no tanto para averiguar donde estaba su madre , sino para hablar con el .
Me paro junto al y le digo:
-Hola ¿Cómo estas? -
Pero el niño no responde parece muy concentrado en el juego.
-¿Qué estas haciendo? -Insisto
-Estoy jugando – responde rápidamente.
-Perece divertido… que lindo camión, ¿es tuyo? -
-Si, me lo compro mi mama -
-Es lindo -
En ese momento el niño levanta la vista del camión de juguete y me observa fijamente a los ojos.
-¿Quiere jugar? - me pregunta
-No, los grandes no juegan – respondo amablemente, dándome cuenta que el niño refleja un signo de confianza hacia mí.
- ¿No juegan? –responde el niño sorprendido he inmediatamente pregunta
-¿Y que hacen los grandes? -
-Y… lo grandes trabajan, cuidan a la familia y esas cosas –
El niño frunce las cejas y mira al vació como si estuviese pensando en algo, luego se levanta y me mira, noto un poco de lastima en su mirada, toma el camión rojo y me lo da en la mano mientras pregunta:
- ¿Y como se divierten? -
En ese instante abro los ojos y me encuentro recostado en el banco de la plaza, miro el arenero que se encuentra vació, mi reloj marca las 18:33; ya es tarde mejor me voy a casa.
A la mañana siguiente se repite la misma rutina tal si fuese una coreografía que realizo todas las mañanas, el mismo lugar, el mismo horario y hasta los mismos pensamientos.
Pero algo me sorprendió, esta mañana Paula no había tomado el ascensor conmigo, ¿Cuál podría ser el motivo? , tal vez no es nada serio y se quedo dormida, o se retrazo por que no encuentra las llaves o algo así, seguro no fue nada… ¿pero si paso algo grave enserio? , ¿Si anoche al volver del trabajo la secuestraron? , o tal vez renuncio a su trabajo y esta rearmando su vida, quisiera tener el valor para hacer lo mismo; pero seguro q no es nada y yo divagando como siempre.
Ahora el que esta en un serio problemas soy yo, ayer me fui del trabajo en plena jornada laboral, seguro que al llegar voy a tener que arrastrarme y relamer zapatos de quien se me cruce para saldar este error, soportar insultos y hasta sanciones.
Así es como cruzo la puerta de mi trabajo, temblando por los nervios y mirando hacia todos lados como si hubiese robado algo .Me siento en mi silla y espero a que me llamen de la oficina del jefe; pero la espera era larga y me carcomían los nervios, era como un preso esperando el atardecer para enfrentar la guillotina.
Para colmo he visto al jefe gritándoles a otros empleados en el pasado, sus rugidos se escuchan por toda la oficina y el ambiente se vuelve denso, tanto que hasta puede palparse.
Las horas pasaban y mi paranoia comenzaba a acecharme, el suspenso me gana y me dirijo a la oficina del jefe para terminar con la tortura y recibir mi castigo de una vez por todas.
Y ahí me encuentro, delante la pared de su oficina, también conocida como “el cementerio de futuros”, donde se encuentran enterrados sin fin de trabajos de oficinistas y así también años de esfuerzo que de desvanecen en un segundo.
Mi mano empapada de sudor toca la puerta, del interior de la oficina proviene un seco –Adelante- , ya adentro el ambiente era tenso, todo se encontraba contaminado de frustración y odio.
El jefe rápidamente me dice – Villarruel, ¿Qué hace acá? , hable rápido que no tengo tiempo-
Nunca entendí como alguien que no hace nada puede estar tan ocupado, pero igual, para terminar con esta larga travesía, tomo la iniciativa y le pregunto:
- ¿No tiene nada que decirme respecto ayer? -
- ¿Respecto ayer? – responde
En ese momento el teléfono suena y el jefe fuera de sus cabales dice:
-Por favor Villarruel, ya no moleste y vuelva al trabajo -
Y de esa manera en menos de un segundo me encontraba fuera de la oficina, confundido, pues no logro explicarme como no detecto mi ausencia en el día de ayer, ¿Tan despreciable es la tarea que cumplo en la empresa? O ¿Tan ínfimo es mí ser que pasa desapercibida su presencia?
Este hecho fue el disparador en mi cabeza para replantearme mi presente y mi futuro, mire a mí alrededor y vi un montón de almas apagadas y atadas al suelo sin poder flotar y ser libres.
Tenía que salir enseguida de ese lugar, mis ideas no podían fluir claramente y mi sangre se coagulaba en mis venas.
Decidí dirigirme hacia mi departamento, me sentía confundido por todos estos razonamientos que venían a mí, y la rotura de mi rutina me causaba vértigo, pero al mismo tiempo me sentía feliz y motivado, volvía esa sensación que recordaba de mi niñez, la libertad.
Mientras manejaba con mi euforia y adrenalina se cruza un perro en mi camino , logro frenar sin causarle daño alguno , el perro me mira con indiferencia ,como si nada hubiese pasado y como si mi persona no fuese nada trascendente , este cruza la calle a paso lento , yo sigo manejando , pero este perro despierta inseguridades en mi , por que a pesar de que estuviese , flaco , sucio y lleno de pulgas ,este gozaba de la libertad pura , no trabajaba , no pagaba alquileres , nisiquiera tenia la necesidad de relacionarse con otras personas , pero por su aspecto parecía que la libertad lo había dejado a la deriva , y ya nada podía hacer que ese perro moviera la cola.
Si eso le hizo la libertad a el ¿Qué tendrá planeado para mi? ; Ahora entro en un dilema ¿Qué es conveniente, ser tristemente libre o sufrir las tristezas de las obligaciones?
Al llegar a mi edificio el dilema desaparece ya que se encuentra la policía, una ambulancia y hasta los bomberos en la puerta de el, junto a una gran multitud.
Me bajo de mi auto y me adentro para averiguar que había sucedido.
Me quedo ahí parado escuchando el murmullo de la morbosa multitud respecto al hecho.
“Pobrecita, dicen que era depresiva”…”Bueno pero ahora esta en un lugar mejor”…”parece q fue de sobredosis”…”Y creo que anoche como a la una de la mañana”…”Si, la del 7ºB”…
¡7ºB!... Ese es el departamento de Paula, en ese momento un escalofrió recorrió mi cuerpo.
Me acercó a un policía rápidamente y le pregunto si saben quien falleció .El oficial contesta “una joven llamada Paula Jaski, ¿usted la conoce?”.
Al escuchar su nombre entro en un estado de parálisis, y pienso como un estilo de vida puede llevarte a la destruccion y perderle el respeto a la muerte.
- No… no la conozco - Le respondo al oficial, quien me mira confundido por mi estado.
En ese preciso momento escucho un ruido en mi cabeza, no puedo identificarlo bien, no se si es grabe o agudo, tenue o intenso, pero me dejo aturdido; mire a mi alrededor y vi ese espectáculo tan poco trascendente para la mayoría, le di la espalda a esa escena lamentablemente cotidiana pero tan pocas veces cercana a uno y empecé a caminar.
Por primera vez mi mente se encontraba en blanco, no podía concretar ninguna idea ni recrear alguna situación, las imágenes aparecían y se esfumaban en mi cabeza sin poder desmenuzarlas y encontrarle un significado, nada tenia sentido ahora.
De pronto levanto la vista y me encuentro nuevamente ahí, en la plaza donde dialogue con el niño aquel, me ciento en el mismo banco y siento el transcurrir del tiempo, la brisa fría de invierno refresca mi cabeza, comienzo a disfrutar de los tenues rayos del sol, pero siento algo raro en el pecho, algo que no me deja respirar, tal vez sea un puñado de culpa o angustia, o tal vez sea ambos.
Y en ese momento una lagrima baja por mi mejilla, yo la recojo y la admiro, es como la materialización del dolor, pero es tan ínfima, calida y agradable que me sorprende.
Una persona se sienta a mi lado, pero yo no le presto atención ya que estoy compenetrado en mi dolor.
De repente siento una mano en mi hombro y una voz que dice:
-¿Qué le pasa?... se ve deprimido, ¿Lo puedo ayudar en algo? -
Levanto mi vista y veo un sueño condensado con la dulzura de cualquier néctar, su pelo lacio a la deriva y unos ojos que enternecen a la mayoría de los mortales.
Me quedo absorto, ella esboza una sonrisa y me dice:
-Mucho gusto me llamo Cecilia ¿Y usted es? -
-Gastón, un gusto -
-Se ve triste ¿Qué le pasa? Si se puede saber -
-Es que… no estoy triste, mas bien confundido… ¿Nunca sintió que todo lo que hizo hasta ahora esta mal? Y lo peor de todo, no se acuerda en que momento empezó todo -.
-Si, pero eso no es motivo para deprimirse, creo que a todos nos pasan esas cosas –
-Pero el problema es que algunos lo soportan y otros no, ¿Y como te das cuenta que estas preparado para soportarlo? -
-Creo que en eso estamos solo y depende de cada uno, pero siempre hay cosas que nos alegran, los recuerdos de la niñez por ejemplo…. -
-¿La niñez? , ja, creo que desde esa instancia las cosas comenzaron a salir mal -
-¿A que se refiere? -
-Tan solo píenselo, desde chicos nos van preparando para las obligaciones futuras, mis viejos trabajaban todo el tiempo y yo me quedaba con mi hermano mayor en casa esperando que vuelvan, y al volver del trabajo se encontraban tan agobiados que aunque ellos quisieran no tenían tiempo para nosotros -
-Seguro que ellos pensaban que les hacían bien, no creo que lo hallan hecho adrede -
-¡Por supuesto que pensaban que nos hacían un bien! Esa es la ideología de la sociedad moderna, pero se ha perdido la relación con los padres, y esa relación es primordial en cualquier especie, sino ¿Cómo el león aprendería a casar sin su madre? O el pájaro a volar .Cada vez esas relaciones son suplantadas por guarderías, colegios, televisión, computadoras y no me quiero imaginar en que puede terminar; creo q fue por ese motivo que no sufrí demasiado la muerte de mis padres -
-¿Y su hermano, lo sigue viendo? -
-No , hace tiempo que no lo veo , se fue a España , para buscar “un futuro mejor” , de esa manera se deshilacho por completo mi familia , solo lo llego a ver cuando vuelve a Buenos Aires , pero con el trabajo y su familia que tiene allá no le sobra mucho el tiempo que digamos , y yo irme para allá imposible -
-Bueno, pero aunque siente que tiene muchas cosas que hacer, ese es un buen motivo para seguir, imaginases si ya tuvieses todo lo que desea, ¿Cual seria su motivación? -
-Mmm…tiene mucho sentido, el problema es que uno ya ni sabe lo que quiere, imaginese que en mi adolescencia ya tenia claro mi futuro, era obtener mi titulo y ponerme a trabajar en una empresa, asegurar mi futuro y formar una familia, actualmente trabajo día y noche, el sueldo me sirve para subsistir y me acostumbre a la compañía de la soledad, ¿Cómo iniciar una relación si somos tan individualistas? -
-Bueno pero me imagino que alguna relación habrá tenido, la gente no vive tan cerrada, todos necesitamos de otro -
-¡Exacto! , todos necesitamos de alguien pero no nos importa si alguien necesita de nosotros ; las mejores relaciones las tuve en mi adolescencia, donde uno dentro de todo vivía perdido , pero es que se sacrifican muchas cosas para “llegar a ser alguien” , quien no habrá escuchado la frase “hijo , pone los pies sobre la tierra , así no vas a llegar a nada” , inconscientemente nuestros padres apuñalan nuestros sueños y nos presentan inseguridades que se nos suben encima y nos pegan al suelo , creo que es una frase que procuraría no decirle a mi hijo , además “llegar a nada” , y sin sueños ¿Cuan lejos puede uno llegar? -
-No se preocupe usted es todavía joven para rearmar su vida -
-Uno a los 32 años ya no es joven, si uno a los 40 ya es obsoleto para este sistema, ¿Qué ganas puedo tener de reinventar mi vida? -
-Pero si usted no cree en la sociedad no tiene por que seguir sus normas –
-Si, aunque yo no crea en este sistema, vivo en el, y no voy a cambiarlo, ya esta demostrado que un hombre no cambia la historia, y muchos lo intentaron, apenas podemos manejar nuestras vidas no podemos pretender manejar la de miles de personas –
Lentamente comenzó a anochecer y el frió aumentaba, entonces decidí irme.
- Gracias Cecilia por ayudarme, hay poca gente como usted -
-Por favor, no es nada, ¿Se dirige muy lejos de acá? -
-Solo dos cuadras por la avenida -
-Deje que lo acompañe… -
En el camino me contó que al igual que yo, veía muchas gente y ella hacia lo posible para animarlas, pero cada vez existe más gente que se siente perdida y eso la entristece.
Al llegar a mi departamento la invito a subir para agradecerle el interés y tomar algo; ella acepto de buena manera.
Cuando voy a prender la luz de mi departamento ella me dice:
-No… por favor deja la luz apagada -
Esto me desconcierta, luego me saca la campera, y me lleva hasta la cama de la mano, nos sentamos en ella y me quedo mirándola fijo a los ojos brillantes como rubí, pero en mi cabeza no dejaba de retumbar la imagen de Paula y como en pocas horas comprendí lo que ella sintió por tanto tiempo.
Me acercó a Cecilia y beso sus fríos labios, luego su mente gatilla, un estruendo invade mi habitación y se escucha en todo el edificio.
A los pocos minutos se reitera la misma situación, policías ambulancias y bomberos en la puerta del edificio, “Dos suicidios en un día” comentaba la gente.
Un cuerpo salía del edificio en una camilla, esta vez era el mío.
Y aunque no pienso en mi vida anterior, recién ahora encuentro la solución a todos mis problemas.