
Las manos como figura
La ruptura es verse
comiendo de la tierra
doblegado ante el barro
con las manos marchitas
de tanto escarbar.
Manos
las nuestras
las únicas
las mías
siempre atadas al vértice
donde convergen los tiempos.
comiendo de la tierra
doblegado ante el barro
con las manos marchitas
de tanto escarbar.
Manos
las nuestras
las únicas
las mías
siempre atadas al vértice
donde convergen los tiempos.