
Abuelas geniales sobran. Sin ir más lejos (y sin alardear), las abuelas Intriga son todo. Sin embargo me impactó la historia de Umeji Narisawa, una ancianita de 99 años que tiene un raro secreto para la eterna juventud: jugar a diario a los videojuegos.
La simpática viejita es fanática MAL de Bomberman, uno de los clásicos de NES. Ella confesó que empezó a jugar hace 26 años y luego de comprobar lo mucho que le gustaba, lo sumó a su rutina y le dedica varias horas cada mañana.
Obviamente, de tanto jugar es una experta. Logró superar los 50 niveles varias veces.