¡Ay! ¡A todos nos pasa lo mismo! Resulta que Kevin Eastman -uno de los creadores del cómic original de Teenage Mutant Ninja Turtles, las populares Tortugas Ninja- se encontró, luego de cuatro décadas de trabajo, con un grave problema: no tenía más espacio para guardar chucherías. Como verdadero acumulador, Kevin había tapado de cosas su viejo estudio.
La solución que encontró no fue ordenar y tirar cosas (tal como le sugería su mujer), sino poner todo el estudio a la venta y empezar de cero. Un verdadero desafío. La subasta se realizó por eBay y atrajo a miles de fanáticos, quienes estaban curiosos por saber qué había en el ambiente de un tipo tan creativo. Incluso llegó un italiano llamado Rafael, que fue bautizado así por las Tortugas Ninja y quería conocer el sitio. El lugar está plagado de trabajos originales, manuscritos de historias que nunca completó y muchas perlitas: