Dino Crisis :
Aunque su primera entrega fuese uno de los mayores éxitos de ventas en la historia de Capcom, hoy Dino Crisis es una franquicia aparcada. Se le recuerda como un "Resident Evil con dinosaurios", y dado el evidente parecido y que ambos están firmados por Shinji Mikami, no hay mucho que objetar a esa afirmación. Es más una ligera puesta al día que un digno sucesor, pero a pesar de su falta de originalidad no defraudará a quien busque un verdadero survival horror con sus sustos, sus rompecabezas, y la sensación de que una sola bala puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.El argumento, la verdad sea dicha, no tiene interés alguno. A un grupo de fuerzas especiales llamado SORT (su país de procedencia no queda claro, pero los más freaks han encontrado elementos de su equipo en común con el ejercito canadiense) se le encomienda viajar a la isla en la que el Dr. Kirk está investigando secretamente con una nueva fuente de energía y traerlo de vuelta. Los principales miembros de nuestro equipo son Gail (duro e insensible), Rick (el compañero solidario) y la protagonista Regina (Jill Valentine versión pelirroja). Pronto descubrirán que los experimentos del doctor han alterado la continuidad temporal y provocan la aparición de dinosaurios en nuestra época, una explicación, como decían en la fantástica revista Planetstation, digna de la máquina del cambiazo de Mortadelo y Filemón. Y aunque el guión es bastante cutre, al menos acierta al no tomarse en serio a sí mismo y salpicar las secuencias con comentarios tontorrones propios del cine de acción como "no volveré a mirar los bolsos de piel de cocodrilo" o "¿Quién dices que le atacó? ¿Dino?".
Pero en realidad no creo que la simpleza de su trama perjudique a Dino Crisis. Es sólo una excusa para desarrollar su experiencia jugable, tan marcada por los recursos estilísticos del cine como los anteriores Resident Evil. Los entornos tridimensionales sustituyen a los fondos prerrendizados, y aunque la perspectiva no es controlable y se mueve poco, esto no es para nada un defecto sino la forma de mantener la tensión necesaria. Jugándolo recientemente su planificación cinematográfica me ha recordado mucho a Metal Gear Solid, algo en lo que también influye que los items sean cajas que giran en el aire (para poder diferenciarlos del decorado sin dificultades). El aspecto negativo del 3D es que repercute en la complejidad de los escenarios, instalaciones repletas de material científico que apenas nos muestran más que formas cuadradas, resultando bastante sosos.
Los protagonistas de la función son, lógicamente, los dinosaurios. Hay cinco especies: los velocirraptores son el enemigo más recurrente, y además de ágiles son "inteligentes" y capaces de abrir puertas. Los pequeños compsognathus son prácticamente inofensivos, los terodáctilos están en clara ventaja frente a nosotros gracias a su capacidad de volar (aunque técnicamente no son dinosaurios, pero bueno) y los dilophosaurios son lentos, pero duros y extremadamente peligrosos. El tiranosaurio rex, no podía ser otro, es el enemigo principal en nuestra empresa y aparecerá en las peores ocasiones con la intención de usarnos como mondadientes. Todos estos animalitos comparten el estar animados de una forma sensacional para la época.
La clave de cada encuentro con los dinosaurios es lo indefensos que estamos frente a ellos. La munición escasea y la pistola es prácticamente inútil, así que huir será en muchas ocasiones la mejor opción. También dispondremos de un lanzagranadas en el tramo final del juego y de una escopeta que será nuestra mayor aliada, ya que puede cargarse con sedantes. Saber cuándo usarlos y darse prisa tras ello antes de que los dinos despierten será una de las claves de nuestro éxito. Otro elemento importante en nuestra supervivencia son los lásers con los que podemos impedir el paso a nuestros invitados del Cretácico, así como vigilar nuestra salud, no vaya a ser que tengamos una hemorragia y estemos dejando un apetitoso reguero de sangre por el camino. Además, para que los jugadores no tengamos tiempo para relajarnos, durante algunas secuencias veremos el mensaje danger que exigirá que machaquemos los botones para salir ilesos o moriremos sin remisión.
El control que tenemos es menos ortopédico de lo esperado, y al menos nos permite girar 180 º o disparar a la vez que nos movemos, lo cual eran innovaciones necesarias frente al modelo impuesto por Resident Evil. Otro aspecto interesante son los fenomenales puzzles, que aunque se repiten presentan una dificultad escalonada que cada vez exige más de nosotros. Descifrar contraseñas ocultas en códigos o mover cajas con una grua para facilitarnos el paso serán actividades recurrentes. Resulta curioso saber que la gran cantidad de cuerpos humanos descuartizados que encontraremos por las instalaciones no son un mero "adorno", y dado el momento nos tendrán buscando entre sus restos hasta dar con las huellas dactilares que necesitamos.
Lamentablemente, terminar el juego no lleva mucho más de 5 horas. Las continuaciones facilitan demasiado nuestra misión y los 3 finales distintos no son un gran aliciente (por cierto, estos se consiguen eligiendo distintas opciones en momentos clave). En el mismo año de su aparición, 1999, apenas unos meses después, Resident Evil 3: Nemesis salió a la venta y aunque no consiguió el apoyo incondicional de la crítca, de alguna forma ensombreció a Dino Crisis. Sin duda su falta de personalidad propia tuvo mucho que ver en ello. Pero dadas las fabulosas ventas, la segunda parte no se hizo esperar más que un año e incorporó sorprendentes novedades
Dino Crisis 2 :
Dino Crisis 2 rompe con la mecánica de su antecesor siendo al mismo tiempo totalmente fiel al estilo de Capcom. ¿Cómo se come esto? Introduce elementos de Street Fighter como los perfect, los counter, o los combos, abandonando por lo tanto el survival horror y adentrándose en el terreno de lo puramente arcade. La tensión desaparece por completo y da paso a matanzas de 20 velocirraptores seguidos, un sistema de juego que ahora visto con perspectiva, no es sino un adelanto de Resident Evil 4. Ganamos puntos matando, con los que comprar armas y munición para seguir matando; la mecánica se ha simplificado muchísimo (los puzzles apenas existen) pero dentro de su género es innegable que es un videojuego realmente entretenido. Eso sí, no exento de defectos.El diseño de escenarios ha dado un paso atrás y son ahora bidimensionales. La principal razón de esto es poder mostrar más dinosaurios en pantalla, pero provoca frustantes situaciones en las que nos atacarán sin haberlos visto. Con todo, la jungla por la que nos movemos está muy bien recreada y nos encontraremos a muchas más especies distintas que en su antecesor (concretamente 11), aunque con el brutal arsenal disponible ninguno será una gran amenaza. Hay lanzallamas, uzis, rifles antitanque, lanzacohetes… Incluso tenemos un arma secundaria para la defensa a corta distancia.
Si el argumento del primer Dino Crisis era prototípico, el de esta segunda parte incita a saltarse las secuencias. Se mantiene el planteamiento de una fuente de energía que rompe los pliegues temporales, pero intentando darle un dramatismo que no alcanza ni de lejos, especialmente por cómo recicla todos los tópicos de la ciencia ficción y los viajes en el tiempo. Lo dicho, mejor pasar los vídeos y seguir conseguiendo puntos. Para dar algo de variedad al asunto a veces alternamos entre los dos protagonistas (Regina y el anticarismático Dylan, que sólo se diferencian en algunas de las armas de que disponen) y disfrutaremos de unos cuantos momentos originales en los que manejamos un tanque, disparamos en primera persona, o una fase subacuática que desentona con el resto del juego. La sensación de presión está muy lograda, sí, pero este tramo quedaría mejor en un videojuego de suspense que en uno de acción pura y dura.
La gran diversión que ofrece Dino Crisis 2 dura muy poco, desgraciadamente, y además se trata de un juego muy fácil incluso en su máxima dificultad. Seguramente esto se hubiera corregido bonificándonos con menos puntos, de forma que nos costase más adquirir munición y vida. Así, como le ocurre a su antecesor, sus elementos de interés no logran disimular unos fallos que le impiden llegar a la primera división. Pero ambas partes consiguieron ganarse el cariño de muchos jugadores de PlayStation, y saber que la tercera entrega iba a aparecer en Xbox fue toda una sorpresa. Lamentablemente no cumplió las espectativas puestas en él y no tenía relación alguna con los anteriores capítulos. De hecho está ambientado en el futuro, en una estación espacial en la que nuestro principal problema no serán los (extrañamente mutados) dinosurios sino una cámara horrenda. La crítica lo destrozó, al público no le gustó, y tras eso no volvieron a aparecer más entregas de la saga. Pero quién sabe si algún día volvemos a jugar a un nuevo Dino Crisis. Desde luego a los crecimos con Jurassic Park los dinosaurios nos siguen encantando , y si a Capcom le pareciera bien retomar la serie despertaría el interés de todos. Mientras tanto podemos entretenernos con un par de videojuegos más que dignos.
Lo unico q espero es Dino Crisis 4