Misión Don Quijote, la salvación del planeta
Preparan un programa espacial para desviar un asteroide que podría impactar en la Tierra. Es un asteroide de unos 300 metros y no sabemos aún si será un peligro para la Tierra pero, de serlo no debemos preocuparnos hasta el 2029. Se llama Apophis y pasará a 38 mil kilómetros, pero si variara su órbita, siete años más tarde en el 2036 sí podría remotamente colisionar. Los expertos ya barajan soluciones.
Abril de 2029, una enorme roca espacial de unos 300 metros de longitud, y bautizado con el nombre de Apofis, pasará muy cerca de la Tierra y según los científicos no chocará contra ella, lo que desconocemos es qué pasará después. Para eso se ha puesto en marcha el programa "Don Quijote", elaborado por una empresa española y con el respaldo de la Agencia Espacial Europea, este programa pretende comprobar si es posible desviar asteroides de ese tamaño.
El programa se parece mucho a la lucha del hidalgo contra los molinos de viento, mientras Sancho Panza observa. "Un primer vehículo que se llama Sancho, se lanza y se pone a girar alrededor de él, y un segundo vehículo que se lanza hacia el asteroide para intentar impactar sobre él y desviarlo" explica uno de los ingenieros responsables. Según los primeros cálculos en el año 2011 la misión podría estar lista para ser lanzada al espacio.
Los científicos de la Agencia Espacial Europea (ESA) seleccionaron los dos asteroides que utilizarán para su misión "Don Quijote".
El objetivo de Don Quijote es estudiar formas de desviar asteroides que se acerquen demasiado a la Tierra y evitar en el futuro un impacto en nuestro planeta.
"La misión consiste en lanzar dos naves espaciales hacia los asteroides", explicó a BBC Mundo el astrofísico Andrés Gálvez, jefe del equipo a cargo del proyecto de la ESA.
"Una de estas naves, llamada Hidalgo, chocará contra el asteroide para desviar su curso, mientras la otra, Sancho, estará monitoreando el impacto", agrega.
Amenaza real
Los científicos reconocen desde hace tiempo los peligros que conllevan los asteroides.
Cada década, dicen, la Tierra se ve amenazada por uno de estos misteriosos objetos del sistema solar de los que se conoce poco.
Se cree que uno de estos asteroides, de varios kilómetros de diámetro, fue el responsable de la desaparición de los dinosaurios hace 65 millones de años.
Pero incluso los más pequeños son una amenaza real cuando se acercan demasiado a la Tierra.
Un impacto de un asteroide de 40 metros de diámetro, dicen los expertos, causaría en la Tierra el mismo efecto que la explosión de varias bombas atómicas.
"Nos interesa conocer más sobre estos objetos" afirma Andrés Gálvez, "cuáles son sus características físicas, su estructura y composición".
"Pero el principal objetivo de la misión Don Quijote", agrega, "es una demostración tecnológica para ver si estamos preparados para enfrentar el desvío de un objeto que se acerca a la Tierra".
Hidalgo y Sancho
Tal como explica Andrés Gálvez, la misión está basada totalmente en las tecnologías convencionales que se utilizan para las naves espaciales.
Los asteroides seleccionados por la ESA son el 2003 AT4 y el 1989 ML, cuyo diámetro es de entre 400 y 500 metros y la misión, dicen, no presentará ningún peligro para la Tierra.
Los científicos lanzarán a Hidalgo para que se acerque a uno de los asteroides a una velocidad de 10 Km. por segundo, lo que provocaría una variación de la órbita del objeto.
Mientras tanto, Sancho, que será lanzado antes y permanecerá en la proximidad del mismo asteroide, se dedicará a observar y medir las variaciones en los parámetros de la órbita del asteroide antes y después del acercamiento.
Los científicos no creen que sea posible destruir el asteroide, pero según Andrés Gálvez, "todo depende de cómo esté formado este objeto".
"No creemos que los asteroides sean totalmente sólidos sino son un conglomerado de rocas unidas por una leve atracción gravitacional". Si esto es así, la nave sólo lo atravesaría.
"La idea principal" -señala el astrofísico- "es ver si podemos desviar la trayectoria de la órbita del asteroide".
Hasta ahora, afirman los científicos, no estamos preparados para afrontar el impacto de un asteroide con la Tierra, así que se espera que Don Quijote ofrezca información valiosa para un evento semejante en el futuro.
La misión espacial Don Quijote, un experimento para investigar cómo se podría desviar un asteroide que se dirigiera a la Tierra, está en suspenso, pendiente de las decisiones políticas que se tomen en los próximos meses, ha asegurado hoy en declaraciones a Efe el astronauta Pedro Duque.
El proyecto lo lideran las empresas españolas Deimos Space, a la que representa Duque, y EADS Casa Espacio, en cuyas instalaciones de Madrid se ha celebrado hoy un seminario sobre la misión, seleccionada en "fase A" por la Agencia Espacial Europea (ESA).
Duque considera que el riesgo de impacto de un asteroide sobre la Tierra es pequeño, pero sus efectos podrían ser "catastróficos", y es "obligación" de los poderes públicos y las industrias disponer cuanto antes de los métodos y las tecnologías de prevención adecuadas.
Misiones como Don Quijote, ha añadido, es una de las pocas acciones que puede realizar la humanidad para cambiar su destino, aunque reconoce que está resultando difícil incluirla en las "cajas" presupuestarias de las grandes agencias espaciales.
Miguel Belló, director general de Deimos Space, ha explicado a Efe que la misión, que de momento está "en suspenso" pendiente de las decisiones políticas nacionales y europeas, consiste en el envío de dos naves, "Sancho" e "Hidalgo", para "aprender" a desviar un asteroide.
La sonda "Sancho" llegaría primero para recopilar los datos y estudiar las características del asteroide, como el campo gravitatorio, la masa o la estructura interna.
Seis meses más tarde llegaría Hidalgo, con una masa de unos 400 ó 500 kilos, que impactaría contra el asteroide a gran velocidad y lo desviaría "muy poquito", y todas las mediciones posteriores serían de "gran ayuda" para saber cómo actuar ante un peligro real en el futuro.
Para el experimento se elegirá un asteroide identificado como de "sin riesgo de colisión" con la Tierra y de unos 400 metros, ni muy grande, ya que hay que poder moverlo, ni muy pequeño, porque sería más difícil acertar en el blanco.
Belló ha dicho que si el proyecto "comenzase ya" estarían listos para lanzar las naves en el 2011 ó 2012 porque técnicamente ya han visto que es factible y están preparados.
La misión "completa", ha dicho, costaría entre 200 y 300 millones de euros, pero se podría realizar una versión precursora "reducida", con unos 80 millones, enviando una sola sonda que midiera la trayectoria del asteroide con "grandísima" precisión.
En el mundo existe una red de seguimiento de asteroides y otros objetos cercanos a la Tierra (NEO), a la que pertenece el Observatorio Astronómico de Mallorca como el máximo representante español, que constantemente publica nuevos hallazgos.
La probabilidad de impacto de los NEO con la Tierra se estudia diariamente y se publica en webs, como la de la NASA o NeoDys, y en las que, por ejemplo, se comprueba que la posibilidad de que impacte el asteroide Apophis es "como tener dos décimos de lotería para el sorteo de Navidad" y que te toque.
Según la nota, el Grupo consultivo sobre las misiones NEO (NEOMAP) facilitó a principios de 2005 a la ESA un informe sobre la elección de blancos para las futuras misiones europeas de reducción de riesgos de colisión con un asteroide.
Este documento ‘define los criterios que presiden la selección de un asteroide blanco e identifica dos objetos que responden a la mayor parte de esos criterios’, los de momento denominados ‘2002 AT4? y ‘1989 ML’.
ESA cuenta para la misión con dos vehículos espaciales que recorrerán trayectorias interplanetarias distintas.
Uno de ellos, ‘Hidalgo’, deberá colisionar contra su blanco mientras que el otro, ‘Sancho’, llegará previamente a sus proximidades para situarse en órbita a su alrededor durante varios meses y observarlo antes y después del impacto.
El objetivo es detectar ‘toda modificación ulterior de su trayectoria’, precisó la ESA, que prevé el comienzo de los estudios industriales ‘muy próximamente’.
Subrayó, al respecto, que el pasado diciembre pudo calcularse la órbita de un asteroide de unos 400 metros de diámetro, ‘2004 MN4?, que presenta probabilidades de ‘un encuentro próximo’ con la Tierra en 2029 más elevadas que de costumbre.
Estudios posteriores permitieron confirmar que ‘2004 MN4? no producirá ninguna catástrofe en la Tierra en 2029, pero, ‘aunque improbable, una colisión en una fecha ulterior no está totalmente excluida’, indicó la ESA.
Para los estudios destinados a conocer mejor el movimiento y los riesgos de los asteroides, de los que existe ‘una variedad muy grande’, la ESA seleccionó a ‘2002 AT4? y a ‘1989 ML’, pero la decisión de cuál de los dos recibirá la visita de los vehículos espaciales ‘Sancho’ e ‘Hidalgo’ se tomará en 2007.
Ninguno de esos dos asteroides presenta riesgo alguno para nuestro planeta, de acuerdo con la ESA.
El comunicado precisó que ‘2004 MN4?, oficialmente bautizado como 99942 Apophis, se acercará a la Tierra a una distancia de 32.000 kilómetros, la más pequeña nunca registrada para un objeto de su talla, y cruzará la órbita en la que evolucionan la mayor parte de los satélites meteorológicos y de telecomunicaciones.
Este año (2011) el Diario ABC, re produce nuevamente una noticia ya publicada en 2008:
La misión espacial Don Quijote, un experimento para investigar cómo se podría desviar un asteroide que se dirigiera a la Tierra, está en suspenso, pendiente de las decisiones políticas que se tomen en los próximos meses, ha asegurado hoy en declaraciones a Efe el astronauta Pedro Duque.
El proyecto lo lideran las empresas españolas Deimos Space, a la que representa Duque, y EADS Casa Espacio, en cuyas instalaciones de Madrid se ha celebrado hoy un seminario sobre la misión, seleccionada en “fase A” por la Agencia Espacial Europea (ESA).
Duque considera que el riesgo de impacto de un asteroide sobre la Tierra es pequeño, pero sus efectos podrían ser “catastróficos”, y es “obligación” de los poderes públicos y las industrias disponer cuanto antes de los métodos y las tecnologías de prevención adecuadas.
Misiones como Don Quijote, ha añadido, es una de las pocas acciones que puede realizar la humanidad para cambiar su destino, aunque reconoce que está resultando difícil incluirla en las “cajas” presupuestarias de las grandes agencias espaciales.
Miguel Belló, director general de Deimos Space, ha explicado a Efe que la misión, que de momento está “en suspenso” pendiente de las decisiones políticas nacionales y europeas, consiste en el envío de dos naves, “Sancho” e “Hidalgo”, para “aprender” a desviar un asteroide .
La sonda “Sancho” llegaría primero para recopilar los datos y estudiar las características del asteroide, como el campo gravitatorio, la masa o la estructura interna.
Seis meses más tarde llegaría Hidalgo, con una masa de unos 400 ó 500 kilos, que impactaría contra el asteroide a gran velocidad y lo desviaría “muy poquito”, y todas las mediciones posteriores serían de “gran ayuda” para saber cómo actuar ante un peligro real en el futuro .
Para el experimento se elegirá un asteroide identificado como de “sin riesgo de colisión” con la Tierra y de unos 400 metros, ni muy grande, ya que hay que poder moverlo, ni muy pequeño, porque sería más difícil acertar en el blanco.
Belló ha dicho que si el proyecto “comenzase ya” estarían listos para lanzar las naves en el 2011 ó 2012 porque técnicamente ya han visto que es factible y están preparados.
La misión “completa”, ha dicho, costaría entre 200 y 300 millones de euros, pero se podría realizar una versión precursora “reducida”, con unos 80 millones, enviando una sola sonda que midiera la trayectoria del asteroide con “grandísima” precisión.
En el mundo existe una red de seguimiento de asteroides y otros objetos cercanos a la Tierra (NEO), a la que pertenece el Observatorio Astronómico de Mallorca como el máximo representante español, que constantemente publica nuevos hallazgos.
La probabilidad de impacto de los NEO con la Tierra se estudia diariamente y se publica en webs, como la de la NASA o NeoDys, y en las que, por ejemplo, se comprueba que la posibilidad de que impacte el asteroide Apophis es “como tener dos décimos de lotería para el sorteo de Navidad y que te toque.
Podemos decir, que finalizando el 2011,, casi no podemos advertir la presencia cercana de estos grandes asteroides y menos hacer algo ante inminentes catástrofes. Se habla mucho, pero no se hace nada.
ahora esta mision ya es una realidad se espera que se lleve acabo a mediados del 2013 o hasta el 2015
Preparan un programa espacial para desviar un asteroide que podría impactar en la Tierra. Es un asteroide de unos 300 metros y no sabemos aún si será un peligro para la Tierra pero, de serlo no debemos preocuparnos hasta el 2029. Se llama Apophis y pasará a 38 mil kilómetros, pero si variara su órbita, siete años más tarde en el 2036 sí podría remotamente colisionar. Los expertos ya barajan soluciones.
Abril de 2029, una enorme roca espacial de unos 300 metros de longitud, y bautizado con el nombre de Apofis, pasará muy cerca de la Tierra y según los científicos no chocará contra ella, lo que desconocemos es qué pasará después. Para eso se ha puesto en marcha el programa "Don Quijote", elaborado por una empresa española y con el respaldo de la Agencia Espacial Europea, este programa pretende comprobar si es posible desviar asteroides de ese tamaño.
El programa se parece mucho a la lucha del hidalgo contra los molinos de viento, mientras Sancho Panza observa. "Un primer vehículo que se llama Sancho, se lanza y se pone a girar alrededor de él, y un segundo vehículo que se lanza hacia el asteroide para intentar impactar sobre él y desviarlo" explica uno de los ingenieros responsables. Según los primeros cálculos en el año 2011 la misión podría estar lista para ser lanzada al espacio.
Los científicos de la Agencia Espacial Europea (ESA) seleccionaron los dos asteroides que utilizarán para su misión "Don Quijote".
El objetivo de Don Quijote es estudiar formas de desviar asteroides que se acerquen demasiado a la Tierra y evitar en el futuro un impacto en nuestro planeta.
"La misión consiste en lanzar dos naves espaciales hacia los asteroides", explicó a BBC Mundo el astrofísico Andrés Gálvez, jefe del equipo a cargo del proyecto de la ESA.
"Una de estas naves, llamada Hidalgo, chocará contra el asteroide para desviar su curso, mientras la otra, Sancho, estará monitoreando el impacto", agrega.
Amenaza real
Los científicos reconocen desde hace tiempo los peligros que conllevan los asteroides.
Cada década, dicen, la Tierra se ve amenazada por uno de estos misteriosos objetos del sistema solar de los que se conoce poco.
Se cree que uno de estos asteroides, de varios kilómetros de diámetro, fue el responsable de la desaparición de los dinosaurios hace 65 millones de años.
Pero incluso los más pequeños son una amenaza real cuando se acercan demasiado a la Tierra.
Un impacto de un asteroide de 40 metros de diámetro, dicen los expertos, causaría en la Tierra el mismo efecto que la explosión de varias bombas atómicas.
"Nos interesa conocer más sobre estos objetos" afirma Andrés Gálvez, "cuáles son sus características físicas, su estructura y composición".
"Pero el principal objetivo de la misión Don Quijote", agrega, "es una demostración tecnológica para ver si estamos preparados para enfrentar el desvío de un objeto que se acerca a la Tierra".
Hidalgo y Sancho
Tal como explica Andrés Gálvez, la misión está basada totalmente en las tecnologías convencionales que se utilizan para las naves espaciales.
Los asteroides seleccionados por la ESA son el 2003 AT4 y el 1989 ML, cuyo diámetro es de entre 400 y 500 metros y la misión, dicen, no presentará ningún peligro para la Tierra.
Los científicos lanzarán a Hidalgo para que se acerque a uno de los asteroides a una velocidad de 10 Km. por segundo, lo que provocaría una variación de la órbita del objeto.
Mientras tanto, Sancho, que será lanzado antes y permanecerá en la proximidad del mismo asteroide, se dedicará a observar y medir las variaciones en los parámetros de la órbita del asteroide antes y después del acercamiento.
Los científicos no creen que sea posible destruir el asteroide, pero según Andrés Gálvez, "todo depende de cómo esté formado este objeto".
"No creemos que los asteroides sean totalmente sólidos sino son un conglomerado de rocas unidas por una leve atracción gravitacional". Si esto es así, la nave sólo lo atravesaría.
"La idea principal" -señala el astrofísico- "es ver si podemos desviar la trayectoria de la órbita del asteroide".
Hasta ahora, afirman los científicos, no estamos preparados para afrontar el impacto de un asteroide con la Tierra, así que se espera que Don Quijote ofrezca información valiosa para un evento semejante en el futuro.
La misión espacial Don Quijote, un experimento para investigar cómo se podría desviar un asteroide que se dirigiera a la Tierra, está en suspenso, pendiente de las decisiones políticas que se tomen en los próximos meses, ha asegurado hoy en declaraciones a Efe el astronauta Pedro Duque.
El proyecto lo lideran las empresas españolas Deimos Space, a la que representa Duque, y EADS Casa Espacio, en cuyas instalaciones de Madrid se ha celebrado hoy un seminario sobre la misión, seleccionada en "fase A" por la Agencia Espacial Europea (ESA).
Duque considera que el riesgo de impacto de un asteroide sobre la Tierra es pequeño, pero sus efectos podrían ser "catastróficos", y es "obligación" de los poderes públicos y las industrias disponer cuanto antes de los métodos y las tecnologías de prevención adecuadas.
Misiones como Don Quijote, ha añadido, es una de las pocas acciones que puede realizar la humanidad para cambiar su destino, aunque reconoce que está resultando difícil incluirla en las "cajas" presupuestarias de las grandes agencias espaciales.
Miguel Belló, director general de Deimos Space, ha explicado a Efe que la misión, que de momento está "en suspenso" pendiente de las decisiones políticas nacionales y europeas, consiste en el envío de dos naves, "Sancho" e "Hidalgo", para "aprender" a desviar un asteroide.
La sonda "Sancho" llegaría primero para recopilar los datos y estudiar las características del asteroide, como el campo gravitatorio, la masa o la estructura interna.
Seis meses más tarde llegaría Hidalgo, con una masa de unos 400 ó 500 kilos, que impactaría contra el asteroide a gran velocidad y lo desviaría "muy poquito", y todas las mediciones posteriores serían de "gran ayuda" para saber cómo actuar ante un peligro real en el futuro.
Para el experimento se elegirá un asteroide identificado como de "sin riesgo de colisión" con la Tierra y de unos 400 metros, ni muy grande, ya que hay que poder moverlo, ni muy pequeño, porque sería más difícil acertar en el blanco.
Belló ha dicho que si el proyecto "comenzase ya" estarían listos para lanzar las naves en el 2011 ó 2012 porque técnicamente ya han visto que es factible y están preparados.
La misión "completa", ha dicho, costaría entre 200 y 300 millones de euros, pero se podría realizar una versión precursora "reducida", con unos 80 millones, enviando una sola sonda que midiera la trayectoria del asteroide con "grandísima" precisión.
En el mundo existe una red de seguimiento de asteroides y otros objetos cercanos a la Tierra (NEO), a la que pertenece el Observatorio Astronómico de Mallorca como el máximo representante español, que constantemente publica nuevos hallazgos.
La probabilidad de impacto de los NEO con la Tierra se estudia diariamente y se publica en webs, como la de la NASA o NeoDys, y en las que, por ejemplo, se comprueba que la posibilidad de que impacte el asteroide Apophis es "como tener dos décimos de lotería para el sorteo de Navidad" y que te toque.
Según la nota, el Grupo consultivo sobre las misiones NEO (NEOMAP) facilitó a principios de 2005 a la ESA un informe sobre la elección de blancos para las futuras misiones europeas de reducción de riesgos de colisión con un asteroide.
Este documento ‘define los criterios que presiden la selección de un asteroide blanco e identifica dos objetos que responden a la mayor parte de esos criterios’, los de momento denominados ‘2002 AT4? y ‘1989 ML’.
ESA cuenta para la misión con dos vehículos espaciales que recorrerán trayectorias interplanetarias distintas.
Uno de ellos, ‘Hidalgo’, deberá colisionar contra su blanco mientras que el otro, ‘Sancho’, llegará previamente a sus proximidades para situarse en órbita a su alrededor durante varios meses y observarlo antes y después del impacto.
El objetivo es detectar ‘toda modificación ulterior de su trayectoria’, precisó la ESA, que prevé el comienzo de los estudios industriales ‘muy próximamente’.
Subrayó, al respecto, que el pasado diciembre pudo calcularse la órbita de un asteroide de unos 400 metros de diámetro, ‘2004 MN4?, que presenta probabilidades de ‘un encuentro próximo’ con la Tierra en 2029 más elevadas que de costumbre.
Estudios posteriores permitieron confirmar que ‘2004 MN4? no producirá ninguna catástrofe en la Tierra en 2029, pero, ‘aunque improbable, una colisión en una fecha ulterior no está totalmente excluida’, indicó la ESA.
Para los estudios destinados a conocer mejor el movimiento y los riesgos de los asteroides, de los que existe ‘una variedad muy grande’, la ESA seleccionó a ‘2002 AT4? y a ‘1989 ML’, pero la decisión de cuál de los dos recibirá la visita de los vehículos espaciales ‘Sancho’ e ‘Hidalgo’ se tomará en 2007.
Ninguno de esos dos asteroides presenta riesgo alguno para nuestro planeta, de acuerdo con la ESA.
El comunicado precisó que ‘2004 MN4?, oficialmente bautizado como 99942 Apophis, se acercará a la Tierra a una distancia de 32.000 kilómetros, la más pequeña nunca registrada para un objeto de su talla, y cruzará la órbita en la que evolucionan la mayor parte de los satélites meteorológicos y de telecomunicaciones.
Este año (2011) el Diario ABC, re produce nuevamente una noticia ya publicada en 2008:
La misión espacial Don Quijote, un experimento para investigar cómo se podría desviar un asteroide que se dirigiera a la Tierra, está en suspenso, pendiente de las decisiones políticas que se tomen en los próximos meses, ha asegurado hoy en declaraciones a Efe el astronauta Pedro Duque.
El proyecto lo lideran las empresas españolas Deimos Space, a la que representa Duque, y EADS Casa Espacio, en cuyas instalaciones de Madrid se ha celebrado hoy un seminario sobre la misión, seleccionada en “fase A” por la Agencia Espacial Europea (ESA).
Duque considera que el riesgo de impacto de un asteroide sobre la Tierra es pequeño, pero sus efectos podrían ser “catastróficos”, y es “obligación” de los poderes públicos y las industrias disponer cuanto antes de los métodos y las tecnologías de prevención adecuadas.
Misiones como Don Quijote, ha añadido, es una de las pocas acciones que puede realizar la humanidad para cambiar su destino, aunque reconoce que está resultando difícil incluirla en las “cajas” presupuestarias de las grandes agencias espaciales.
Miguel Belló, director general de Deimos Space, ha explicado a Efe que la misión, que de momento está “en suspenso” pendiente de las decisiones políticas nacionales y europeas, consiste en el envío de dos naves, “Sancho” e “Hidalgo”, para “aprender” a desviar un asteroide .
La sonda “Sancho” llegaría primero para recopilar los datos y estudiar las características del asteroide, como el campo gravitatorio, la masa o la estructura interna.
Seis meses más tarde llegaría Hidalgo, con una masa de unos 400 ó 500 kilos, que impactaría contra el asteroide a gran velocidad y lo desviaría “muy poquito”, y todas las mediciones posteriores serían de “gran ayuda” para saber cómo actuar ante un peligro real en el futuro .
Para el experimento se elegirá un asteroide identificado como de “sin riesgo de colisión” con la Tierra y de unos 400 metros, ni muy grande, ya que hay que poder moverlo, ni muy pequeño, porque sería más difícil acertar en el blanco.
Belló ha dicho que si el proyecto “comenzase ya” estarían listos para lanzar las naves en el 2011 ó 2012 porque técnicamente ya han visto que es factible y están preparados.
La misión “completa”, ha dicho, costaría entre 200 y 300 millones de euros, pero se podría realizar una versión precursora “reducida”, con unos 80 millones, enviando una sola sonda que midiera la trayectoria del asteroide con “grandísima” precisión.
En el mundo existe una red de seguimiento de asteroides y otros objetos cercanos a la Tierra (NEO), a la que pertenece el Observatorio Astronómico de Mallorca como el máximo representante español, que constantemente publica nuevos hallazgos.
La probabilidad de impacto de los NEO con la Tierra se estudia diariamente y se publica en webs, como la de la NASA o NeoDys, y en las que, por ejemplo, se comprueba que la posibilidad de que impacte el asteroide Apophis es “como tener dos décimos de lotería para el sorteo de Navidad y que te toque.
Podemos decir, que finalizando el 2011,, casi no podemos advertir la presencia cercana de estos grandes asteroides y menos hacer algo ante inminentes catástrofes. Se habla mucho, pero no se hace nada.
ahora esta mision ya es una realidad se espera que se lleve acabo a mediados del 2013 o hasta el 2015