El tercer y cuarto texto lo hicimos un amigo taringuero y yo, los demás de mi autoria En el insulso penar de mi alma encontré mis tormentos, que por su malévolo plan me abstraían de la realidad. El rimbombante martillar del destino suele tomar el rumbo de un pasillo, un torbellino o una guabina; en esos pases el tiempo toma la mala decisión de volar y mi mente falta de autonomía lo imita. Sobre la ciudad eterna que reina en la noche sobrevuelan las rebeldes pero lucidas mentes que luchan por cruzar la linea entre el mundo real y mi mundo ideal, donde los pasos cortos sobre el borde de un abismo son impropios de mi naturaleza temerosa que se niega a adentrarse en el siempre irracional consejo del autodenomiando sabio, que aconsejara seguir los pasos de los demas, sabiendo yo que esto me llevara al mismo lugar. Si cada hombre difiere tanto de los demás por qué se pretende conocer a donde quiere llegar? que lo hace feliz? en que encuentra belleza? Sera la pedancia del mismo lo que lo condena y ata a el mundo real? La noche llegó como siempre pero la recuerdo como nunca, tu lucida presencia permanecia constante en aquel sueño, que se tornaba mas real y alcanzaba mis ideales, mis anhelos, mis esperanzas ahogadas en el día a día por el remordimiento de mis labios, por las cosas no dichas, que fueron cosa del futuro y ahora se han desvanecido en el recuerdo. Te necesito para ser feliz, pero mis lagrimas deben ocultarse para no ser un traspié en tu vida. Me pediste tanto que no llorara, ahora no pidas que lo haga si te vas. Y los hombres se redujeron a ser entes sin finalidad y sin por qué, a ser estructuras solidas sin espacio al sentimiento, perdieron sus ideales y sus diferencias, sus amores y su vida. Tan sutil y necesario el amor acampa y se marcha, siempre se esperara otro mas puro y sensato que nos acompañe fielmente hasta que nuestra respiración sea superflua para que el alma vuele. Aunque nuestros cuerpos no se encuentren, y solo nuestras ideas se puedan conocer te amo, si te amo porque eres música, abstracta pero tan diciente. Mi alma vagaba en noches inciertas, sin un porqué, sin un motivo aparente, simplemente reducía mi existir al espacio que ocupaba sin querer interferir con el de otro ser. Entre notas irreales encontraba tranquilidad, sin embargo, ella era fugaz pues cuando el día llegaba era monótono, la noche eterna, el tiempo era odiado, el sueño anhelado. Solo ahí en los sueños de la gran ciudad era plena pero falsamente feliz, necesitaba a alguien que fuera real, que transportara la ciudad a mi vida. GRACIAS POR LEERME
Datos archivados del Taringa! original
44puntos
549visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
5visitas
0comentarios
Dar puntos: