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junchomanuel

Usuario (Colombia)

Primer post: 15 sept 2012Último post: 11 ago 2013
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Frase Propia
Apuntes Y MonografiasporAnónimo9/16/2012

La música sirve de escudo para odiarte, gritarte y al final decirte que todo estará mejor luego de las mentiras, mis mentiras, tus mentiras. Para compararte, para gritarte una vez mas y otra si es necesario, serán mis gritos, tus gritos. Para amarte y olvidarte, olvidarte para dejar de amarte, una vez y otra mas sera tu olvido y mi olvido, mi amor, tu amor nuestra realidad. Juan M.

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ArteporAnónimo10/13/2012

No te vayas porque ahora tu ausencia se llevaría gran parte de mí. Juan M.

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Te apuesto un punto a que te llevas una frase, o imagen.
ArteporAnónimo2/12/2013

Hola, Las frases y cuentos que leeran acontinuación son de mi autoria, espero que las disfruten y ambienten la lectura con esta canción Soñé que tu daga atravesaba mi pecho y punzante acababa mi ser, tal vez no sea una premonición, tal vez sea una realidad hecha sueño. Las personas se precipitaban sobre las vías como la lluvia a la tierra, mis sueños volaban como el alma de quien abandona este mundo y los de ella me abrazaban falsamente Siempre llega el momento en el que tenemos que aceptar el hecho de que alguien deje nuestras vidas porque el estar en la de esa persona le hace daño. Por escuchar Rammstein no soy antisocial. Por escuchar Ska-p no fumo. Por escuchar the Beatles no soy hipster. Por escuchar Queen no soy Homosexual. Pero por escucharte a ti soy feliz. Mis ideas van y vienen como la batuta de un director, sin embargo, mis sentimientos van unos compases mas allá. La música abre la mente del hombre, porque no se conecta con él a través de sus ojos sino de su esencia, su conciencia. Siente una conexión con lo que escucha porque lo esperaba en su vida como compañera, como una fiel amiga. Son dolorosos los sueños rotos, las ilusiones que te dejan por su utopía, y los momentos déspotas de quienes amas. UNA DE MIS FAVORITAS: La música sirve de escudo para odiarte, gritarte y al final decirte que todo estará mejor luego de las mentiras, mis mentiras, tus mentiras. Para compararte, para gritarte una vez mas y otra si es necesario, serán mis gritos, tus gritos. Para amarte y olvidarte, olvidarte para dejar de amarte, una vez y otra mas sera tu olvido y mi olvido, mi amor, tu amor nuestra realidad. Aunque las cosas buenas en mi vida no duren mucho, la música ha sabido persistir. Los genios dejan obras que cambian al mundo, sin embargo, con acontecimientos menos magnos un hombre puede sentir el valor de su obra. Supongo que la admiración bien ganada debe ser valorada por su merito, pero olvidada por su merecedor. La verdad es tan relativa que el darme la razón solo hace que crezca la posibilidad de estar equivocado. Imagino que es mejor acorazarse un poco hacer crecer algunas espinas, tal vez no hay tesoro que guardar como en una rosa pero si una cumbre frágil que puede derrumbar el tallo. Al recordar algo con nostalgia, una pequeña parte de nuestro ser nos dice que nunca lo quisimos perder, esa pequeña conciencia quisiera gritarlo pero se resigna a emitir pequeños susurros. Y los hombres se redujeron a ser entes sin finalidad y sin por qué, a ser estructuras solidas sin espacio al sentimiento, perdieron sus ideales y sus diferencias, sus amores y su vida. Sin la religión, "Soy libre para hacer lo que quiera". Con la ética, soy conciente de que puedo hacer sin causarle daño a los demás. Con los sueños, se que deseo. Con mi corazón, se que siento. Con la música se que digo y a quien hiero, que deseo y que siento, se que es la felicidad y el sufrimiento Y que es la vida? Creo que la unica forma de coincidir con los demas es decir que es simplemente una busqueda, aunque que tan dificil que es conformarse con esa definición El destino puede parecer curioso, hasta irreal, puede ser la impresión del ser humano al ver que una sucesión de acontecimientos permitieron la realidad que se vive, puede ser voluntad de una deidad, puede ser el cumplimiento de nuestros anhelos, puede ser lo que quiere ser. La soledad hace que alma y el cuerpo se encuentren pero de igual forma encuentra a tus fantasmas, a tus demonios, a tus sueños, a tus anhelos de felicidad, a tu esencia y a tus vacios AHORA DOS CUENTOS En el país X las personas eran conformes con sus vidas, no ganaban mucho y tampoco gastaban demasiado, cada persona era igual a la otra. Todos salian cada día de los cubos en los que habitaban, se dirigian en cintas transportadores a una gran fabrica y horas despues volvian a dormir. Cada cubo tenia 4 camas una para cada integrante, y una auxiliar que nunca se había utilizado en la historia de X. El único habitante de la ciudad cuyo hogar tenia una construcción diferente era el alcalde. Él no era un personaje singular sin embargo, era distinto a los demas ciudadanos, tenia un frak gris ratón, un pantalón del mismo color y zapatos oscuros, estos eran brillados por un pequeño robot que recorría el hall de su oficina en lo alto de la fabrica. Raramente llovia en X, pero un amanecer fue distinto, distinto a todos los de la gris ciudad, tal vez causado por la tristeza del mundo al ver la monotonia de esta, fue tan distinto que llovió rápida y estrepitosamente. Cuando paró la lluvia por la ventana de el alcalde se asomó un extraño has de luz que era nuevo para él, lo vio de una forma un poco celosa mas por sus colores que por su extraña aparición. De la ultima nube en el cielo arribó una gota que penetró al arco iris y se solidifico hasta convertirse en una niña, si, una niña que alzó sus ojos y abrazó al gobernante, él avergonzado huyó de los brazos de la joven. Por primera vez con un tono rojizo en sus mejillas preguntó, quien eres? Ella sin inmutarse camino hasta la puerta y saltó al vació, sin miedo, sin preocupaciones saltó porque quería. En el primer piso de la fabrica había una red que paradogicamente acompaño el cuerpo de la niña en su ruta y salvaguardo su cuerpo El alcalde bajo rápidamente por las escaleras de la construcción y acompañó el camino de la advocación, a un punto en el que la persecución se transformo en un recorrido por la ciudad, que aunque no tenia mas que paredes grises monótonas y repetitivas, ella las admiraba con fascinación. Sin darse cuenta terminaron en frente de el cubo asignado al mandamas. Creo que debes de estar cansada, entra. Una vez adentro Pu ,como habia decidido llamarle, se apoderó de los aposentos de Zeta. Oye espera esa es mi cama. Al ver los ojos de Pu, Zeta prefirió callar y dejar descansar a la niña. Durmió como pudo en una esquina de la habitación, pero al despertar y ver su figura quedó perplejo su piel ya no era gris, tenia un color similar al de Pu. Con cenizas de sus cigarrillos tiñó su rostro y se dirigió a su trabajo con la niña bajo su frack. Al llevar un buen rato caminando, ya que a Pu no le agradaba la cinta, Zeta se percató de que el camino recorrido estaba manchado de colores iguales a los de el haz de la oficina. El miedo poseyó a Zeta y la mirada de los transeúntes no se hizo esperar, uno por primera vez difirió de los demás y tocó el camino. El cromatismo invadió los rincones de X, cambiando a su pasó a cada uno de sus habitantes y todos vieron que en las diferencias de cada uno esta la belleza de la vida. Y otro Noches en la gran ciudad Duerme, ya es tarde. Lentamente sus ojos se cerraron y abrazaron al mundo de la fantasía. Al llegar a la metrópoli un violinista robó su atención, la suya y la de nadie mas, con su espectador el artista se sintió complacido, no necesitaba de nadie mas para sentir valorada y necesaria su arte. A él una melodía llego furiosa e inapacible, luego, como si le hablara al oído, la obra encontró la calma y con sus movimientos lentos extasió a su oyente. Los parpados de el músico perecieron, aun mas allá que los de el oyente y los transeúntes. De repente la ciudad se redujo a un prado que limitaba con una pequeña cabaña. Anda, saluda a papá. La niña a pasos cortos y con ojos expresivos recorrió el salón y se soltó en los brazos de el violinista, que conmovido quiso llorar, pero se contuvo para no darle explicaciones a ese pequeño ángel que fue fruto de su amor. Salieron de la cabaña a jugar en la pradera como hace mucho no lo hacían pero pronto irrumpió en él el fuego. Fuego del destino, destino de el ángel, el artista y la amante, destino triste y doloroso pero igualmente necesario. En pocos respiros el fuego consumió todo a su paso, la cabaña, los animales y al angel. Nada era audible, tampoco sus gritos de dolor al ver como lo que mas amaba en su pequeño mundo se perdía. El fuego pareció reducirse pero sus testigos ya no eran los mismos. Ahora él era testigo de dos jóvenes que se juraban amor bajo una noche estrellada y que parecía infinita. Ves esa estrella? Está bastante lejos, respondió ella. No lo está, si quieres podríamos acampar allí. No, aquí estamos bastante bien. Luego volvió a reinar el silencio pero ahora no perturbaba a nadie, era el cómplice perfecto de la noche y de la pareja. Sabes? nunca vi mucho a mi padre, se ausentaba por temporadas y volvía cuando menos lo esperábamos. Una tarde volvió y a mi madre se le llenaron los ojos de tantos sentimientos y recuerdos que parecía tan feliz como nunca, salimos a jugar pero el destino es caprichoso y tristemente perdí mi vida. Pronto las lagrimas afloraron y bajaron por sus mejillas, sin embargo él la acompaño en su llanto. La noche los fundió y el silencio imperó. Despierta, ya es tiempo. Aturdido por tan confusa fantasía pero aliviado por su fin salió a caminar como solía hacerlo todas las mañanas, quedó perplejo al ver al violinista decaído y en el final de su vida tocar las notas que parecían acompañarlo a su ataúd, pero de igual forma una vez mas fue su fiel y único oyente o por lo menos así lo creía hasta que irrumpió la escena un ángel que se envolvió en los brazos del músico. ESTA ES DE UNA AMIGA Y CREO QUE ES LA MEJOR DE LAS DEL POST y la noche están linda como para dejarla pasar mientras duermes .... susurra a tu oído y las ideas te envuelven En el insulso penar de mi alma encontré mis tormentos, que por su malévolo plan me abstraían de la realidad. El rimbombante martillar del destino suele tomar el rumbo de un pasillo, un torbellino o una guabina; en esos pases el tiempo toma la mala decisión de volar y mi mente falta de autonomía lo imita. Sobre la ciudad eterna que reina en la noche sobrevuelan las rebeldes pero lucidas mentes que luchan por cruzar la linea entre el mundo real y mi mundo ideal, donde los pasos cortos sobre el borde de un abismo son impropios de mi naturaleza temerosa que se niega a adentrarse en el siempre irracional consejo del autodenomiando sabio, que aconsejara seguir los pasos de los demas, sabiendo yo que esto me llevara al mismo lugar. Si cada hombre difiere tanto de los demás por qué se pretende conocer a donde quiere llegar? que lo hace feliz? en que encuentra belleza? Sera la pedancia del mismo lo que lo condena y ata a el mundo real? La noche llegó como siempre pero la recuerdo como nunca, tu lucida presencia permanecia constante en aquel sueño, que se tornaba mas real y alcanzaba mis ideales, mis anhelos, mis esperanzas ahogadas en el día a día por el remordimiento de mis labios, por las cosas no dichas, que fueron cosa del futuro y ahora se han desvanecido en el recuerdo. Te necesito para ser feliz, pero mis lagrimas deben ocultarse para no ser un traspié en tu vida. Me pediste tanto que no llorara, ahora no pidas que lo haga si te vas. Y los hombres se redujeron a ser entes sin finalidad y sin por qué, a ser estructuras solidas sin espacio al sentimiento, perdieron sus ideales y sus diferencias, sus amores y su vida. Tan sutil y necesario el amor acampa y se marcha, siempre se esperara otro mas puro y sensato que nos acompañe fielmente hasta que nuestra respiración sea superflua para que el alma vuele. Aunque nuestros cuerpos no se encuentren, y solo nuestras ideas se puedan conocer te amo, si te amo porque eres música, abstracta pero tan diciente. Mi alma vagaba en noches inciertas, sin un porqué, sin un motivo aparente, simplemente reducía mi existir al espacio que ocupaba sin querer interferir con el de otro ser. Entre notas irreales encontraba tranquilidad, sin embargo, ella era fugaz pues cuando el día llegaba era monótono, la noche eterna, el tiempo era odiado, el sueño anhelado. Solo ahí en los sueños de la gran ciudad era plena pero falsamente feliz, necesitaba a alguien que fuera real, que transportara la ciudad a mi vida. GRACIAS POR LEERME

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Te apuesto un punto a que te llevas una frase, o imagen.
ArteporAnónimo2/13/2013

Hola, Las frases y cuentos que leeran acontinuación son de mi autoria, espero que las disfruten y ambienten la lectura con esta canción Soñé que tu daga atravesaba mi pecho y punzante acababa mi ser, tal vez no sea una premonición, tal vez sea una realidad hecha sueño. Las personas se precipitaban sobre las vías como la lluvia a la tierra, mis sueños volaban como el alma de quien abandona este mundo y los de ella me abrazaban falsamente Siempre llega el momento en el que tenemos que aceptar el hecho de que alguien deje nuestras vidas porque el estar en la de esa persona le hace daño. Por escuchar Rammstein no soy antisocial. Por escuchar Ska-p no fumo. Por escuchar the Beatles no soy hipster. Por escuchar Queen no soy Homosexual. Pero por escucharte a ti soy feliz. Mis ideas van y vienen como la batuta de un director, sin embargo, mis sentimientos van unos compases mas allá. La música abre la mente del hombre, porque no se conecta con él a través de sus ojos sino de su esencia, su conciencia. Siente una conexión con lo que escucha porque lo esperaba en su vida como compañera, como una fiel amiga. Son dolorosos los sueños rotos, las ilusiones que te dejan por su utopía, y los momentos déspotas de quienes amas. UNA DE MIS FAVORITAS: La música sirve de escudo para odiarte, gritarte y al final decirte que todo estará mejor luego de las mentiras, mis mentiras, tus mentiras. Para compararte, para gritarte una vez mas y otra si es necesario, serán mis gritos, tus gritos. Para amarte y olvidarte, olvidarte para dejar de amarte, una vez y otra mas sera tu olvido y mi olvido, mi amor, tu amor nuestra realidad. Aunque las cosas buenas en mi vida no duren mucho, la música ha sabido persistir. Los genios dejan obras que cambian al mundo, sin embargo, con acontecimientos menos magnos un hombre puede sentir el valor de su obra. Supongo que la admiración bien ganada debe ser valorada por su merito, pero olvidada por su merecedor. La verdad es tan relativa que el darme la razón solo hace que crezca la posibilidad de estar equivocado. Imagino que es mejor acorazarse un poco hacer crecer algunas espinas, tal vez no hay tesoro que guardar como en una rosa pero si una cumbre frágil que puede derrumbar el tallo. Al recordar algo con nostalgia, una pequeña parte de nuestro ser nos dice que nunca lo quisimos perder, esa pequeña conciencia quisiera gritarlo pero se resigna a emitir pequeños susurros. Y los hombres se redujeron a ser entes sin finalidad y sin por qué, a ser estructuras solidas sin espacio al sentimiento, perdieron sus ideales y sus diferencias, sus amores y su vida. Sin la religión, "Soy libre para hacer lo que quiera". Con la ética, soy conciente de que puedo hacer sin causarle daño a los demás. Con los sueños, se que deseo. Con mi corazón, se que siento. Con la música se que digo y a quien hiero, que deseo y que siento, se que es la felicidad y el sufrimiento Y que es la vida? Creo que la unica forma de coincidir con los demas es decir que es simplemente una busqueda, aunque que tan dificil que es conformarse con esa definición El destino puede parecer curioso, hasta irreal, puede ser la impresión del ser humano al ver que una sucesión de acontecimientos permitieron la realidad que se vive, puede ser voluntad de una deidad, puede ser el cumplimiento de nuestros anhelos, puede ser lo que quiere ser. La soledad hace que alma y el cuerpo se encuentren pero de igual forma encuentra a tus fantasmas, a tus demonios, a tus sueños, a tus anhelos de felicidad, a tu esencia y a tus vacios AHORA DOS CUENTOS En el país X las personas eran conformes con sus vidas, no ganaban mucho y tampoco gastaban demasiado, cada persona era igual a la otra. Todos salian cada día de los cubos en los que habitaban, se dirigian en cintas transportadores a una gran fabrica y horas despues volvian a dormir. Cada cubo tenia 4 camas una para cada integrante, y una auxiliar que nunca se había utilizado en la historia de X. El único habitante de la ciudad cuyo hogar tenia una construcción diferente era el alcalde. Él no era un personaje singular sin embargo, era distinto a los demas ciudadanos, tenia un frak gris ratón, un pantalón del mismo color y zapatos oscuros, estos eran brillados por un pequeño robot que recorría el hall de su oficina en lo alto de la fabrica. Raramente llovia en X, pero un amanecer fue distinto, distinto a todos los de la gris ciudad, tal vez causado por la tristeza del mundo al ver la monotonia de esta, fue tan distinto que llovió rápida y estrepitosamente. Cuando paró la lluvia por la ventana de el alcalde se asomó un extraño has de luz que era nuevo para él, lo vio de una forma un poco celosa mas por sus colores que por su extraña aparición. De la ultima nube en el cielo arribó una gota que penetró al arco iris y se solidifico hasta convertirse en una niña, si, una niña que alzó sus ojos y abrazó al gobernante, él avergonzado huyó de los brazos de la joven. Por primera vez con un tono rojizo en sus mejillas preguntó, quien eres? Ella sin inmutarse camino hasta la puerta y saltó al vació, sin miedo, sin preocupaciones saltó porque quería. En el primer piso de la fabrica había una red que paradogicamente acompaño el cuerpo de la niña en su ruta y salvaguardo su cuerpo El alcalde bajo rápidamente por las escaleras de la construcción y acompañó el camino de la advocación, a un punto en el que la persecución se transformo en un recorrido por la ciudad, que aunque no tenia mas que paredes grises monótonas y repetitivas, ella las admiraba con fascinación. Sin darse cuenta terminaron en frente de el cubo asignado al mandamas. Creo que debes de estar cansada, entra. Una vez adentro Pu ,como habia decidido llamarle, se apoderó de los aposentos de Zeta. Oye espera esa es mi cama. Al ver los ojos de Pu, Zeta prefirió callar y dejar descansar a la niña. Durmió como pudo en una esquina de la habitación, pero al despertar y ver su figura quedó perplejo su piel ya no era gris, tenia un color similar al de Pu. Con cenizas de sus cigarrillos tiñó su rostro y se dirigió a su trabajo con la niña bajo su frack. Al llevar un buen rato caminando, ya que a Pu no le agradaba la cinta, Zeta se percató de que el camino recorrido estaba manchado de colores iguales a los de el haz de la oficina. El miedo poseyó a Zeta y la mirada de los transeúntes no se hizo esperar, uno por primera vez difirió de los demás y tocó el camino. El cromatismo invadió los rincones de X, cambiando a su pasó a cada uno de sus habitantes y todos vieron que en las diferencias de cada uno esta la belleza de la vida. Y otro Noches en la gran ciudad Duerme, ya es tarde. Lentamente sus ojos se cerraron y abrazaron al mundo de la fantasía. Al llegar a la metrópoli un violinista robó su atención, la suya y la de nadie mas, con su espectador el artista se sintió complacido, no necesitaba de nadie mas para sentir valorada y necesaria su arte. A él una melodía llego furiosa e inapacible, luego, como si le hablara al oído, la obra encontró la calma y con sus movimientos lentos extasió a su oyente. Los parpados de el músico perecieron, aun mas allá que los de el oyente y los transeúntes. De repente la ciudad se redujo a un prado que limitaba con una pequeña cabaña. Anda, saluda a papá. La niña a pasos cortos y con ojos expresivos recorrió el salón y se soltó en los brazos de el violinista, que conmovido quiso llorar, pero se contuvo para no darle explicaciones a ese pequeño ángel que fue fruto de su amor. Salieron de la cabaña a jugar en la pradera como hace mucho no lo hacían pero pronto irrumpió en él el fuego. Fuego del destino, destino de el ángel, el artista y la amante, destino triste y doloroso pero igualmente necesario. En pocos respiros el fuego consumió todo a su paso, la cabaña, los animales y al angel. Nada era audible, tampoco sus gritos de dolor al ver como lo que mas amaba en su pequeño mundo se perdía. El fuego pareció reducirse pero sus testigos ya no eran los mismos. Ahora él era testigo de dos jóvenes que se juraban amor bajo una noche estrellada y que parecía infinita. Ves esa estrella? Está bastante lejos, respondió ella. No lo está, si quieres podríamos acampar allí. No, aquí estamos bastante bien. Luego volvió a reinar el silencio pero ahora no perturbaba a nadie, era el cómplice perfecto de la noche y de la pareja. Sabes? nunca vi mucho a mi padre, se ausentaba por temporadas y volvía cuando menos lo esperábamos. Una tarde volvió y a mi madre se le llenaron los ojos de tantos sentimientos y recuerdos que parecía tan feliz como nunca, salimos a jugar pero el destino es caprichoso y tristemente perdí mi vida. Pronto las lagrimas afloraron y bajaron por sus mejillas, sin embargo él la acompaño en su llanto. La noche los fundió y el silencio imperó. Despierta, ya es tiempo. Aturdido por tan confusa fantasía pero aliviado por su fin salió a caminar como solía hacerlo todas las mañanas, quedó perplejo al ver al violinista decaído y en el final de su vida tocar las notas que parecían acompañarlo a su ataúd, pero de igual forma una vez mas fue su fiel y único oyente o por lo menos así lo creía hasta que irrumpió la escena un ángel que se envolvió en los brazos del músico. ESTA ES DE UNA AMIGA Y CREO QUE ES LA MEJOR DE LAS DEL POST y la noche están linda como para dejarla pasar mientras duermes .... susurra a tu oído y las ideas te envuelven En el insulso penar de mi alma encontré mis tormentos, que por su malévolo plan me abstraían de la realidad. El rimbombante martillar del destino suele tomar el rumbo de un pasillo, un torbellino o una guabina; en esos pases el tiempo toma la mala decisión de volar y mi mente falta de autonomía lo imita. Sobre la ciudad eterna que reina en la noche sobrevuelan las rebeldes pero lucidas mentes que luchan por cruzar la linea entre el mundo real y mi mundo ideal, donde los pasos cortos sobre el borde de un abismo son impropios de mi naturaleza temerosa que se niega a adentrarse en el siempre irracional consejo del autodenomiando sabio, que aconsejara seguir los pasos de los demas, sabiendo yo que esto me llevara al mismo lugar. Si cada hombre difiere tanto de los demás por qué se pretende conocer a donde quiere llegar? que lo hace feliz? en que encuentra belleza? Sera la pedancia del mismo lo que lo condena y ata a el mundo real? La noche llegó como siempre pero la recuerdo como nunca, tu lucida presencia permanecia constante en aquel sueño, que se tornaba mas real y alcanzaba mis ideales, mis anhelos, mis esperanzas ahogadas en el día a día por el remordimiento de mis labios, por las cosas no dichas, que fueron cosa del futuro y ahora se han desvanecido en el recuerdo. Te necesito para ser feliz, pero mis lagrimas deben ocultarse para no ser un traspié en tu vida. Me pediste tanto que no llorara, ahora no pidas que lo haga si te vas. Y los hombres se redujeron a ser entes sin finalidad y sin por qué, a ser estructuras solidas sin espacio al sentimiento, perdieron sus ideales y sus diferencias, sus amores y su vida. Tan sutil y necesario el amor acampa y se marcha, siempre se esperara otro mas puro y sensato que nos acompañe fielmente hasta que nuestra respiración sea superflua para que el alma vuele. Aunque nuestros cuerpos no se encuentren, y solo nuestras ideas se puedan conocer te amo, si te amo porque eres música, abstracta pero tan diciente. Mi alma vagaba en noches inciertas, sin un porqué, sin un motivo aparente, simplemente reducía mi existir al espacio que ocupaba sin querer interferir con el de otro ser. Entre notas irreales encontraba tranquilidad, sin embargo, ella era fugaz pues cuando el día llegaba era monótono, la noche eterna, el tiempo era odiado, el sueño anhelado. Solo ahí en los sueños de la gran ciudad era plena pero falsamente feliz, necesitaba a alguien que fuera real, que transportara la ciudad a mi vida. GRACIAS POR LEERME

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Lo que escribes es la representación de lo que eres
ArteporAnónimo4/21/2013

El tercer y cuarto texto lo hicimos un amigo taringuero y yo, los demás de mi autoria En el insulso penar de mi alma encontré mis tormentos, que por su malévolo plan me abstraían de la realidad. El rimbombante martillar del destino suele tomar el rumbo de un pasillo, un torbellino o una guabina; en esos pases el tiempo toma la mala decisión de volar y mi mente falta de autonomía lo imita. Sobre la ciudad eterna que reina en la noche sobrevuelan las rebeldes pero lucidas mentes que luchan por cruzar la linea entre el mundo real y mi mundo ideal, donde los pasos cortos sobre el borde de un abismo son impropios de mi naturaleza temerosa que se niega a adentrarse en el siempre irracional consejo del autodenomiando sabio, que aconsejara seguir los pasos de los demas, sabiendo yo que esto me llevara al mismo lugar. Si cada hombre difiere tanto de los demás por qué se pretende conocer a donde quiere llegar? que lo hace feliz? en que encuentra belleza? Sera la pedancia del mismo lo que lo condena y ata a el mundo real? La noche llegó como siempre pero la recuerdo como nunca, tu lucida presencia permanecia constante en aquel sueño, que se tornaba mas real y alcanzaba mis ideales, mis anhelos, mis esperanzas ahogadas en el día a día por el remordimiento de mis labios, por las cosas no dichas, que fueron cosa del futuro y ahora se han desvanecido en el recuerdo. Te necesito para ser feliz, pero mis lagrimas deben ocultarse para no ser un traspié en tu vida. Me pediste tanto que no llorara, ahora no pidas que lo haga si te vas. Y los hombres se redujeron a ser entes sin finalidad y sin por qué, a ser estructuras solidas sin espacio al sentimiento, perdieron sus ideales y sus diferencias, sus amores y su vida. Tan sutil y necesario el amor acampa y se marcha, siempre se esperara otro mas puro y sensato que nos acompañe fielmente hasta que nuestra respiración sea superflua para que el alma vuele. Aunque nuestros cuerpos no se encuentren, y solo nuestras ideas se puedan conocer te amo, si te amo porque eres música, abstracta pero tan diciente. Mi alma vagaba en noches inciertas, sin un porqué, sin un motivo aparente, simplemente reducía mi existir al espacio que ocupaba sin querer interferir con el de otro ser. Entre notas irreales encontraba tranquilidad, sin embargo, ella era fugaz pues cuando el día llegaba era monótono, la noche eterna, el tiempo era odiado, el sueño anhelado. Solo ahí en los sueños de la gran ciudad era plena pero falsamente feliz, necesitaba a alguien que fuera real, que transportara la ciudad a mi vida. GRACIAS POR LEERME

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El retrato de Briseida [Cuento Propio]
ArteporAnónimo8/11/2013

Aquí este cuento corto de mi autoría. Aquí mi perfil en facebook [url=https://www.facebook.com/jmvivas2]https://www.facebook.com/jmvivas2[/url]

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R
Recuerdas a System Of A Down?
ArteporAnónimo9/22/2012

Pues asi es como solista su vocalista Y la versión sinfónica link: http://www.youtube.com/watch?v=3XGbulA5slI

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Rock Nacional
Rock Nacional
ArteporAnónimo9/16/2012

BERSUIT link: http://www.youtube.com/watch?v=MjlYbw9WbHU link: http://www.youtube.com/watch?v=ml5Xb3yNa4o&feature=relmfu link: http://www.youtube.com/watch?v=PijLWOuXmTY&feature=relmfu link: http://www.youtube.com/watch?v=-ap7MdG88nI&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=S9t-HYkhSY8&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=Bp3J2mHeQ4I&feature=relmfu link: http://www.youtube.com/watch?v=qmeXIncfbMc&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=gZ5P_Hsvs3o&feature=fvwrel link: http://www.youtube.com/watch?v=NAN11xoWMzs&feature=related LA MOSCA TSÉ TSÉ link: http://www.youtube.com/watch?v=Gr4g-xgNjXM&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=Aclgsoso4Ek&feature=BFa&list=AL94UKMTqg-9AvHk2Y8PRKHwiNlND7row_ link: http://www.youtube.com/watch?v=V_cFiYCSbGM&feature=BFa&list=AL94UKMTqg-9AvHk2Y8PRKHwiNlND7row_ link: http://www.youtube.com/watch?v=ChlMlChL7d4&feature=BFa&list=AL94UKMTqg-9AvHk2Y8PRKHwiNlND7row_ link: http://www.youtube.com/watch?v=_ktJt0cEbFo&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=3OYRujhgz54&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=w6Bz1eq0RSQ&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=2hUe1rUEBhk&feature=related

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Nobel de Literatura
ArteporAnónimo4/15/2013

Éste es un cuento del virtuoso nobel colombiano Narrado El avión de la Bella Durmiente Era bella, elástica, con una piel tierna del color del pan y los ojos de almendras verdes, y tenía el cabello liso y negro y largo hasta la espalda, y una aura de antigüedad que lo mismo podía ser de Indonesiá que de los Andes. Estaba vestida con un gusto sutil: chaqueta de lince, blusa de seda natural con flores muy tenues, pantalones de lino crudo, y unos zapatos lineales del color de las bugambilias. “Esta es la mujer más bella que he visto en mi vida”, pensé, cuando la vi pasar con sus sigilosos trancos de leona, mientras yo hacía la cola para abordar el avión de Nueva York en el aeropuerto Charles de Gaulle de París. Fue una aparición sobrenatural que existió sólo un instante y, desapareció en la muchedumbre del vestíbulo. Eran las nueve de la mañana. Estaba nevando desde la noche anterior, y el tránsito era más denso que de costumbre en las calles de la ciudad, y más lento aún en la autopista, y había camiones de carga alineados a la orilla, y automóviles humeantes en la nieve. En el vestíbulo del aeropuerto, en cambio, la vida seguía en primavera. Yo estaba en la fila de registro detrás de una anciana holandesa que demoró casi una hora discutiendo el peso de sus once maletas. Empezaba a aburrirme cuando vi la aparición instantánea que me dejó sin aliento, así que no supe cómo terminó el altercado, hasta que la empleada me bajó de las nubes con un reproche por mi distracción. A modo de disculpa le pregunté si creía en los amores a primera vista. “Claro que sí”, me dijo. “Los imposibles son los otros”. Siguió con la vista fija en la pantalla,de la computadora, y me preguntó qué asiento prefería: fumar o no fumar. —Me da lo mismo —le dije con toda intención—, siempre que no sea al lado de las once maletas. Ella lo agradeció con una sonrisa comercial sin apartar la vista de la pantalla fosforescente. —Escoja un número —me dijo—: tres, cuatro o siete. —Cuatro. Su sonrisa tuvo un destello triunfal. —En quince años que llevo aquí —dijo—, es el primero que no escoge el siete. Marcó en la tarjeta de embarque el número del asiento y me la entregó con el resto de mis papeles, mirándome por primera vez con unos ojos color de uva que me sirvieron de consuelo mientras volvía a ver la bella. Sólo entonces me advirtió que el aeropuerto acababa de cerrarse y todos los vuelos estaban diferidos. —¿Hasta cuándo? —Hasta que Dios quiera —dijo con su sonrisa. La radio anunció esta mañana que será la nevada más grande del año. Se equivocó: fue la más grande del siglo. Pero en la sala de espera de la primera clase la primavera era tan real que había rosas vivas en los floreros y hasta la música enlatada parecía tan sublime y sedante como lo pretendían sus creadores. De pronto se me ocurrió que aquel era un refugio adecuado para la bella, y la busqué en los otros salones, estremecido por mi propia audacia. Pero la mayoría eran hombres de la vida real que leían periódicos en inglés mientras sus mujeres pensaban en otros, contemplando los aviones muertos en la nieve a través de las vidrieras panorámicas, contemplando las fábricas glaciales, los vastos sementeras de Roissy devastados por los leones. Después del mediodía no había un espacio disponible, y el calor se había vuelto tan insoportable que escapé para respirar. Afuera encontré un espectáculo sobrecogedor. Gentes de toda ley habían desbordado las salas de espera, y estaban acampadas en los corredores sofocantes, y aun en las escaleras, tendidas por los suelos con sus animales y sus niños, y sus enseres de viaje. Pues también la comunicación con la ciudad estaba interrumpida, y el palacio de plástico, transparente parecía una inmensa cápsula espacial varada en la tormenta. No pude evitar la idea de que también la bella debía estar en algún lugar en medio de aquellas hordas mansas, y esa fantasía me infundió nuevos ánimos para esperar. A la hora del almuerzo habíamos asumido nuestra conciencia de náufragos. Las colas se hicieron interminables frente a los siete restaurantes, las cafeterías, los bares atestados, y en menos de tres horas tuvieron que cerrarlos porque no había nada qué comer ni beber. Los niños, que por un momento parecían ser todos los del mundo, se pusieron a llorar al mismo tiempo, y empezó a levantarse de la muchedumbre un olor de rebaño. Era el tiempo de los instintos. Lo único que alcancé a comer en medio de la rebatiña fueron los dos últimos vasos de helado de crema en una tienda infantil. Me los tomé poco a poco en el mostrador, mientras los camareros ponían las sillas sobre las mesas a medida que se desocupaban, y viéndome a mí mismo en el espejo del fondo, con el último vasito de cartón y la última cucharita de cartón, y pensando en la bella. El vuelo de Nueva York, previsto para las once de la mañana, salió a las ocho de la noche. Cuando por fin logré embarcar, los pasajeros de la primera clase estaban ya en su sitio, y una azafata me condujo al mío. Me quedé sin aliento. En la poltrona vecina, junto a la ventanilla, la bella estaba tomando posesión de su espacio con el dominio de los viajeros expertos. “Si alguna vez escribiera esto, nadie me lo creería”, pensé. Y apenas si intenté en mi media lengua un saludo indeciso que ella no percibió. Se instaló como para vivir muchos años, poniendo cada cosa en su sitio y en su orden, hasta que el lugar quedó tan bien dispuesto como la casa ideal donde todo estaba al alcance de la mano. Mientras lo hacía, el sobrecargo nos llevó la champaña de bienvenida. Cogí una copa para ofrecérsela a ella, pero me arrepentí a tiempo. Pues sólo quiso un vaso de agua, y le pidió al sobrecargo, primero en un francés inaccesible y luego en un inglés apenas más fácil, que no la despertara por ningún motivo durante el vuelo. Su voz grave y tibia arrastraba una tristeza oriental. Cuando le llevaron el agua, abrió sobre las rodillas un cofre de tocador con esquinas de cobre, como los baúles de las abuelas, y sacó dos pastillas doradas de un estuche donde llevaba otras de colores diversos. Hacía todo de un modo metódico y parsimonioso, como si no hubiera nada que no estuviera previsto para ella desde su nacimiento. Por último bajó la cortina de la ventana, extendió la poltrona al máximo, se cubrió con la manta hasta la cintura sin quitarse los zapatos, se puso el antifaz de dormir, se acostó de medio lado en la poltrona, de espaldas a mí, y durmió sin una sola pausa, sin un suspiro, sin un cambio mínimo de posición, durante las ocho horas eternas y los doce minutos de sobra que duró el vuelo a Nueva York. Fue un viaje intenso. Siempre he creído que no hay nada más hermoso en la naturaleza que una mujer hermosa, de modo que me fue imposible escapar ni un instante al hechizo de aquella criatura de fábula que dormía a mi lado. El sobrecargo había desaparecido tan pronto como despegamos, y fue reemplazado por una azafata cartesiano que trató de despertar a la bella para darle el estuche de tocador y los auriculares para la música. Le repetí la advertencia que ella le había hecho al sobrecargo, pero la azafata insistió para oír de ella misma que tampoco quería cenar. Tuvo que confirmárselo el sobrecargo, v aun así me reprendió porque la bella no se hubiera colgado en el cuello el cartoncito con la orden de no despertarla. Hice una cena solitaria, diciéndome en silencio lo que le hubiera dicho a ella si hubiera estado despierta. Su sueño era tan estable, que en cierto momento tuve la inquietud de que las pastillas que se había tomado no fueran para dormir sino para morir. Antes de cada trago, levantaba la copa y brindaba. —A tu salud, bella. Terminada la cena apagaron las luces, dieron la película para nadie, y los dos quedamos solos en la penumbra del mundo. La tormenta más grande del siglo había pasado, y la noche del Atlántico era inmensa y limpida, y el avión parecía inmóvil entre las estrellas. Entonces la contemplé palmo a palmo durante varias horas, y la única señal de vida que pude percibir fueron las sombras de los sueños que pasaban por su frente como las nubes en el agua. Tenía en el cuello una cadena tan fina que era casi invisible sobre su piel de oro, las orejas perfectas sin puntadas para los aretes, las uñas rosadas de la buena salud, y un anillo liso en la mano izquierda. Como no parecía tener más de veinte años me consolé con la idea de que no fuera un anillo de bodas sino el de un noviazgo efímero. “Saber que duermes tú, cierta, segura, cauce fiel de abandono, línea pura, tan cerca de mis brazos maniatados”, pensé, repitiendo en la cresta de espúmas,de champaña el soneto magistral de Gerardo Diego. Luego extendí la poltrona a la altura de la suya, y quedamos acostados más cerca que en una cama matrimonial. El clima de su respiración era el mismo de la voz, y su piel exhalaba un hálito tenue que sólo podía ser el olor propio de su belleza. Me parecía increíble: en la primavera anterior había leído una hermosa novela de Yasunarl Kawabata sobre los ancianos burgueses de Kyoto que pagaban sumas enormes para pasar la noche contemplando a las muchachas más bellas de la ciudad, desnudas y narcotizadas, mientras ellos agonizaban de amor en la misma cama. No podían despertarlas, ni tocarlas, y ni siquiera lo intentaban, porque la esencia de¡ placer era verlas dormir. Aquella noche, velando el sueño de la bella, no sólo entendí aquel refinamiento senil, sino que lo viví a plenitud. —Quién iba a creerlo —me dije, con el amor propio exacerbado por la champaña—: Yo, anciano japonés a estas alturas. Creo que dormí varias horas, vencido por la champaña y los fogonazos mudos de la película, Y desperté con la cabeza agrietada. Fui al baño. Dos lugares detrás del mío yacía la anciana de las once maletas despatarrada de mala manera en la poltrona. Parecía un muerto olvidado en el campo de batalla. En el suelo, a mitad del pasillo, estaban sus lentes de leer con el collar de cuentas de colores, y por un instante disfruté de la dicha mezquina de no recogerlos. Después de desahogarme de los excesos de champaña me sorprendí a mí mismo en el espejo, indigno y feo, y me asombré de que fueran tan terribles los estragos del amor. De pronto el avión se fue a pique, se enderezó como pudo, y prosiguió volando al galope. La orden de volver al asiento se encendió. Salí en estampida, con la ilusión de que sólo las turbulencias de Dios despertaran a la bella, y que tuviera que refugiarse en mis brazos huyendo del terror. En la prisa estuve a punto de pisar los lentes de la holandesa, y me hubiera alegrado. Pero volví sobre mis pasos, los recogí, y se los puse en el regazo, agradecido de pronto de que no hubiera escogido antes que yo el asiento número cuatro. El sueño de la bella era invencible. Cuando el avión se estabilizó, tuve que resistir la tentación de sacudirla con cualquier pretexto, porque lo único que deseaba en aquella última hora de vuelo era verla despierta, aunque fuera enfurecida, para que yo pudiera recobrar mi libertad, y tal vez mi juventud. Pero no fui capaz. “Carajo”, me dije, con un gran desprecio. “¡Por qué no nací Tauro!”. Despertó sin ayuda en el instante en que se encendieron los anuncios del aterrizaje, y estaba tan bella y lozana como si hubiera dormido en un rosal. Sólo entonces caí en la cuenta de que los vecinos de asiento en los aviones, igual que los matrimonios viejos, no se dan los buenos días al despertar. Tampoco ella. Se quitó el antifaz, abrió los ojos radiantes, enderezó la poltrona, tiró a un lado la manta, se sacudió las crines que se peinaban solas con su propio peso, volvió a ponerse el cofre en las rodillas, y se hizo un maquillaje rápido y superfluo, que le alcanzó justo para no mirarme hasta que la puerta se abrió. Entonces se puso la chaqueta de lince, pasó casi por encima de mí con una disculpa convencional en castellano puro de las Américas, y se fue sin despedirse siquiera, sin agradecerme al menos lo mucho que hice por nuestra noche feliz, y desapareció hasta el sol de hoy en la amazonia de Nueva York. Junio 1982.

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Cielo [Escrito corto Propio]
Cielo [Escrito corto Propio]
ArteporAnónimo11/18/2012

Imagínate al cielo de azul solido e infinito, tan ajeno e inalcanzable como la mente, como la tangibilidad de los sueños, querrás tocarlo pero solo extenderás los brazos y veras que son minúsculos para tan magno cielo, tal vez algún día te levantes y mires la tierra, tal vez te des cuenta de que es bastante extensa y asi la disfrutes, la vivas. Tal vez encuentres mas belleza en ella que en el mismo cielo lleno de utopia, que al final de tu vida pidas el tiempo perdido para disfrutar mas de ella porque en tu realidad encontraste mas belleza que en lo inalcanzable. Juan M.

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