Enciende las ventanas del pueblo ,
niño de pasos negros
que comes el humo del cielo.
Sal de aquel rincon oscuro
,vuelvete contra aquel cuadro ,
pinta tu cara como lo hace el amanecer.
Alza tus manos
no busques galletas de metal
,que llenen tus ojos la esperanza
que siempre vivio en ellos.
Que lejos se ve , que nadie te vea
que esquiven tus pasos
solo para juntar papeles en bolsillos llenos.
Llamaría a la lluvia , que inunde sus cuerpos
el miedo de verte solo sin esos egos.
Esta jungla parece olvidar ,
que en otro tiempo
llevo consigo tu mismo cuento ,
el ser un niño sin juegos.
Y vives en techos de esperanza
, cordones de barro , cabezitas en polvo
que crian la esperanza de un nuevo pasar.
En paredes de cartón remojas tus sueños
con ríos sucios del tiempo.