Federico Herrero, director de teatro, recuerda su puesta en escena de la obra "Camisas Negras" del autor Pier Heller, inspirada en la vida y escritos de Severino di Giovanni, obra que se presentó en carácter de estreno en al año 1974 en el Teatro Latino de San Telmo, Federico Herrero, me cuenta algunos detalles de la vida de Severino di Giovanni.
El anarquismo es un corriente política que llama a la oposición y abolición del estado entendido como gobierno y, por extensión, de toda autoridad o control que se imponga al individuo, por considerarlas indeseables, innecesarias y nocivas.
Federico Herrero comenta lo dificil que es compreder el anárquismo, sin embargo intenta una definición:cualquiera que niegue la autoridad y luche contra ella es un anarquista.
Bajo una formulación tan simple, pocas doctrinas o movimientos han manifestado una tan gran variedad de aproximaciones y acciones, que no siempre fueron bien entendidos por la opinión pública.
Históricamente hablando, el anarquismo se centra en general en el individuo y en la crítica de su relación con la sociedad, su objetivo es una futura sociedad, sin amo ni soberano.
Severino di Giovanni (1901-1931), anarquista italiano, emigrado a la República Argentina, donde se convirtió en la más conocida de las figuras anarquistas de su tiempo.
Nació el 17 de marzo de 1901 en Italia.este de Roma. Durante su infancia se vio fuertemente impactado por las imágenes de guerra: hambre, pobreza y soldados mendigando en las calles. Severino empezó a rebelarse desde pequeño contra cualquier tipo de autoridad.
Comenzó estudios para ser maestro y pronto comenzó a enseñar, antes de graduarse, en una escuela de su pueblo. Autodidacta, aprendió el oficio de tipógrafo.
A la edad de diecinueve años quedó huérfano y en 1921 -a los veinte años- se entregó por entero a la militancia anarquista.
En 1922, el mismo año en que Benito Mussolini tomaba el poder se casó con su prima Teresa Masciulli.
El fascismo se impuso en Italia y la censura y las persecuciones a los anarquistas decidieron a la pareja a exiliarse con su familia a la Argentina. Severino y Teresa tuvieron tres hijos.
Llegó a la Argentina y se estableció en el partido de Morón desde donde viajaba diariamente a Capital para trabajar como obrero tipógrafo.
La Argentina de la década de 1920 era gobernada por el radicalismo, durante las presidencias de Yrigoyen (1916-1922 y 1928-1930) y Marcelo T.De Alvear (1922-1928).
Fue ese el período de la última gran oleada de inmigrantes italianos. A ellos dirigiría Severino la mayor parte de su propaganda política y escritos, principalmente a través su periódico más célebre, Culmine, que escribía durante las noches.
Fue un momento propicio ya que muchos otros anarquistas italianos se organizaban en Argentina, siendo el país sudamericano donde las ideas libertarias más se propagaron.
La posición de Di Giovanni era cercana al grupo más radical del anarquismo en la Argentina, nucleado alrededor de los sindicatos autónomos.
Su primera actuación pública resonante tuvo lugar en el año 1925 cuando en el Teatro Colón se realizaba una función especial en celebración del 25º aniversario del acceso al trono de Italia de Vitoreó Emanuele III, con la presencia del presidente Alvear y el embajador fascista, conde Luigi Aldrovandi Marescotti.
Históricamente hablando, el anarquismo se centra en general en el individuo y en la crítica de su relación con la sociedad, su objetivo es una futura sociedad, sin amo ni soberano
Un grupo de militantes anarquistas entre los que se hallaba Di Giovanni interrumpió la función arrojando volantes y gritando "¡Asesinos, ladrones!" a los dignatarios italianos.
El incidente terminó en una trifulca con los "Camisas Negras" que escoltaban al embajador, y el encarcelamiento de Severino y sus compañeros.
Di Giovanni también participa y protesta en actos en solidaridad por el arresto y homicidio de Sacco y Vanzetti en 1927.
Gran parte de su estadía en Argentina la pasó prófugo, debiendo mudarse continuamente de un lugar a otro del país con su familia para evitar ser apresado.
Edita el Periódico anarquista "Culmine". Lo comenzó en agosto de 1925. Así sintetizaba Di Giovanni el objetivo de "Culmine": d ifundir las ideas anarquistas entre los trabajadores italianos
Contrarrestar la propaganda de los partidos políticos seudorevolucionarios, que hacen del antifascismo una especulación para sus futuras conquistas por sufragio.
Iniciar en el medio de los trabajadores italianos agitaciones de carácter exclusivamente libertario para mantener vivo el espíritu de aversión al fascismo.
Interesar a los trabajadores italianos en todas las agitaciones proletarias de Argentina.
Establecer una intensa y activa colaboración entre los grupos anarquistas italianos, los compañeros aislados y el movimiento anarquista regional.
Di Giovanni no se quedó en la teoría y los panfletos y no fueron sus escritos los que lo volvieron famoso sino su accionar violento. Él creía que era necesaria la 'revolución violenta' como se puede comprobar en este extracto del último mensaje que escribió en su celda pocas horas antes de ser ejecutado:
"no busqué afirmación social, ni una vida acomodada, ni tampoco una vida tranquila. Para mí elegí la lucha. Vivir en monotonía las horas mohosas de lo adocenado, de los resignados, de los acomodados, de las conveniencias, no es vivir, es solamente vegetar y transportar en forma ambulante una masa de carne y de huesos.
A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente. Enfrenté a la sociedad con sus mismas armas, sin inclinar la cabeza, por eso me consideran, y soy, un hombre peligroso.
Dentro de los atentados asociados a él, se encuentran: la voladura de la embajada de EE.UU. en Argentina (como consecuencia del asesinato de Sacco y Vanzetti), la voladura del "City Bank" en el centro porteño, y la voladura del consulado italiano en Buenos Aires (donde se hallaban reunidos los mejores hombres de Mussolini en Argentina) donde murieron siete fascistas, lo que provocó gran parte de la antipatía del resto de los grupos anarquistas y su condena en los periódicos.
El mayor robo del que participó fue a un camión pagador por 286.000 pesos, lo que le permitió realizar su sueño de abrir su propia imprenta.
Muerte
En su último panfleto Di Giovannni escribió
"Sepa el presidente Uriburu y su horda fusiladora que nuestras balas buscarán sus cuerpos. Sepa el comercio, la industria, la banca, los terratenientes y hacendados que sus vidas y posesiones serán quemadas y destruidas".
A las pocas horas de su detención se dictaminó su sentencia.
Severino fue fusilado el día siguiente, el primero de febrero de 1931.
Pocas horas antes de ser fusilado pide un café dulce desde su celda. Lo rechaza al probar el primer sorbo: "Pedí con mucha azúcar... No importa, será la próxima vez", en el momento que es fusilado grita: ¡Viva la anarquía!.
El anarquismo es un corriente política que llama a la oposición y abolición del estado entendido como gobierno y, por extensión, de toda autoridad o control que se imponga al individuo, por considerarlas indeseables, innecesarias y nocivas.
Federico Herrero comenta lo dificil que es compreder el anárquismo, sin embargo intenta una definición:cualquiera que niegue la autoridad y luche contra ella es un anarquista.
Bajo una formulación tan simple, pocas doctrinas o movimientos han manifestado una tan gran variedad de aproximaciones y acciones, que no siempre fueron bien entendidos por la opinión pública.
Históricamente hablando, el anarquismo se centra en general en el individuo y en la crítica de su relación con la sociedad, su objetivo es una futura sociedad, sin amo ni soberano.
Severino di Giovanni (1901-1931), anarquista italiano, emigrado a la República Argentina, donde se convirtió en la más conocida de las figuras anarquistas de su tiempo.
Nació el 17 de marzo de 1901 en Italia.este de Roma. Durante su infancia se vio fuertemente impactado por las imágenes de guerra: hambre, pobreza y soldados mendigando en las calles. Severino empezó a rebelarse desde pequeño contra cualquier tipo de autoridad.
Comenzó estudios para ser maestro y pronto comenzó a enseñar, antes de graduarse, en una escuela de su pueblo. Autodidacta, aprendió el oficio de tipógrafo.
A la edad de diecinueve años quedó huérfano y en 1921 -a los veinte años- se entregó por entero a la militancia anarquista.
En 1922, el mismo año en que Benito Mussolini tomaba el poder se casó con su prima Teresa Masciulli.
El fascismo se impuso en Italia y la censura y las persecuciones a los anarquistas decidieron a la pareja a exiliarse con su familia a la Argentina. Severino y Teresa tuvieron tres hijos.
Llegó a la Argentina y se estableció en el partido de Morón desde donde viajaba diariamente a Capital para trabajar como obrero tipógrafo.
La Argentina de la década de 1920 era gobernada por el radicalismo, durante las presidencias de Yrigoyen (1916-1922 y 1928-1930) y Marcelo T.De Alvear (1922-1928).
Fue ese el período de la última gran oleada de inmigrantes italianos. A ellos dirigiría Severino la mayor parte de su propaganda política y escritos, principalmente a través su periódico más célebre, Culmine, que escribía durante las noches.
Fue un momento propicio ya que muchos otros anarquistas italianos se organizaban en Argentina, siendo el país sudamericano donde las ideas libertarias más se propagaron.
La posición de Di Giovanni era cercana al grupo más radical del anarquismo en la Argentina, nucleado alrededor de los sindicatos autónomos.
Su primera actuación pública resonante tuvo lugar en el año 1925 cuando en el Teatro Colón se realizaba una función especial en celebración del 25º aniversario del acceso al trono de Italia de Vitoreó Emanuele III, con la presencia del presidente Alvear y el embajador fascista, conde Luigi Aldrovandi Marescotti.
Históricamente hablando, el anarquismo se centra en general en el individuo y en la crítica de su relación con la sociedad, su objetivo es una futura sociedad, sin amo ni soberano
Un grupo de militantes anarquistas entre los que se hallaba Di Giovanni interrumpió la función arrojando volantes y gritando "¡Asesinos, ladrones!" a los dignatarios italianos.
El incidente terminó en una trifulca con los "Camisas Negras" que escoltaban al embajador, y el encarcelamiento de Severino y sus compañeros.
Di Giovanni también participa y protesta en actos en solidaridad por el arresto y homicidio de Sacco y Vanzetti en 1927.
Gran parte de su estadía en Argentina la pasó prófugo, debiendo mudarse continuamente de un lugar a otro del país con su familia para evitar ser apresado.
Edita el Periódico anarquista "Culmine". Lo comenzó en agosto de 1925. Así sintetizaba Di Giovanni el objetivo de "Culmine": d ifundir las ideas anarquistas entre los trabajadores italianos
Contrarrestar la propaganda de los partidos políticos seudorevolucionarios, que hacen del antifascismo una especulación para sus futuras conquistas por sufragio.
Iniciar en el medio de los trabajadores italianos agitaciones de carácter exclusivamente libertario para mantener vivo el espíritu de aversión al fascismo.
Interesar a los trabajadores italianos en todas las agitaciones proletarias de Argentina.
Establecer una intensa y activa colaboración entre los grupos anarquistas italianos, los compañeros aislados y el movimiento anarquista regional.
Di Giovanni no se quedó en la teoría y los panfletos y no fueron sus escritos los que lo volvieron famoso sino su accionar violento. Él creía que era necesaria la 'revolución violenta' como se puede comprobar en este extracto del último mensaje que escribió en su celda pocas horas antes de ser ejecutado:
"no busqué afirmación social, ni una vida acomodada, ni tampoco una vida tranquila. Para mí elegí la lucha. Vivir en monotonía las horas mohosas de lo adocenado, de los resignados, de los acomodados, de las conveniencias, no es vivir, es solamente vegetar y transportar en forma ambulante una masa de carne y de huesos.
A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente. Enfrenté a la sociedad con sus mismas armas, sin inclinar la cabeza, por eso me consideran, y soy, un hombre peligroso.
Dentro de los atentados asociados a él, se encuentran: la voladura de la embajada de EE.UU. en Argentina (como consecuencia del asesinato de Sacco y Vanzetti), la voladura del "City Bank" en el centro porteño, y la voladura del consulado italiano en Buenos Aires (donde se hallaban reunidos los mejores hombres de Mussolini en Argentina) donde murieron siete fascistas, lo que provocó gran parte de la antipatía del resto de los grupos anarquistas y su condena en los periódicos.
El mayor robo del que participó fue a un camión pagador por 286.000 pesos, lo que le permitió realizar su sueño de abrir su propia imprenta.
Muerte
En su último panfleto Di Giovannni escribió
"Sepa el presidente Uriburu y su horda fusiladora que nuestras balas buscarán sus cuerpos. Sepa el comercio, la industria, la banca, los terratenientes y hacendados que sus vidas y posesiones serán quemadas y destruidas".
A las pocas horas de su detención se dictaminó su sentencia.
Severino fue fusilado el día siguiente, el primero de febrero de 1931.
Pocas horas antes de ser fusilado pide un café dulce desde su celda. Lo rechaza al probar el primer sorbo: "Pedí con mucha azúcar... No importa, será la próxima vez", en el momento que es fusilado grita: ¡Viva la anarquía!.

