Prólogo de una novela que quedó en el prólogo.
Escribo desde la desesperanza, desde la locura que me tomo por prisionero, que la esperanza solo alargo mi agonía y mi sufrimiento es una lágrima hecha tinta.
¿ A quien le importa?, si a nadie le importa nada. Acumulo recuerdos como quien acumula fotografías y vivo en la isla de la soledad, tan rodeado de nada, de caretas banales que carecen de sentido, si escribo cuando bebo y bebo cuando escribo.
Ya no hay más, se fue todo a la mierda mientras soñaba con volver a verte, perderme en el deseo, es como perderme en el laberinto de tus ojos, la calma es inalcanzable para un poeta que no lo quiso ser, la felicidad es un estado, prohibido para muchos, placer de idiotas para otros.
se que mis versos tienen menos estructura que mis pensamientos, pero en algún punto encuentran la razón, en otros muchos pierden la lógica, pero es propia del sentido.
Extracto de "novelas que no son novelas"