Les dejo una serie de poemas sin título que fueron creando mis caprichosas neuronas.
Disfruten de ellos.
Quisiera poder confluir los latidos
de tibias caricias encerradas en cielo.
Quisiera sentir el pulso brillante de naves de hielo,
de miradas distantes.
Quisiera nombrarte en gritos y silencios
de pestañas que erizan tendones sangrientos.
Quisiera olvidar los campos de trigo de heridas del alma,
de cerrojos de invierno.
Quisiera mentir si existiese el coraje
de ciegos tahúres y venenosos calmantes.
Quisiera poder encontrarte despierta mi tierra dorada,
de nubes colgantes
De un gran firmamento.
Mis fieles amigos son el sueño
y la brisa
El canto nocturno de piedras mojadas.
Mis fieles testigos son el cielo
y el trino
El ave inquieta de colores sufridos.
Mi dulce camino es el llanto
y la espera
El incierto suspiro de cometas perdidos.
Mi tibio refugio es el aire
y su tierra
La cuna del valle, el mantillo tejido.
Mi suerte y destino es la sombra
de un niño
El deseo inconcluso, el abrazo perdido.
En tu esfera viajas por derrotero cósmico
Estela de polvo de hierro fundido.
Surcando horizontes y espirales de hielo
Errantes señuelos gravitan los cielos.
En tu canto brindas por la copa agria
Melaza antigua con signos de fuego.
Esquivando las noches, nutriendo silbidos
Fisuras del tiempo en paños raídos.
Y en tu duda descubres que todos los hombres
Estiran su magia, de cuernos rojizos.
Arriados en capas.
Y en tus ciegos disfraces traicionas tus venas
Tu sangre acumula temblores siniestros.
Hordas virginales dormitan sobre el suelo
Engrilladas en Venus, presunciones de divas
La boca succiona colonias inglesas
Arrumbadas mentiras, soberbia de cardos.
Como tumores malignos invaden la noche
Saciando tabúes, bendicen lo prohíbido
Unas cúpulas de artificio cobijan recuerdos
Familias del viento, salinas de vida.
Confluyen los miedos y la espera incierta
Derrota sonámbula, la pluma respira
Nervios en calma como vado y deshielo
Retorno al infierno en llagas ardientes.
Si fuese un poeta ahogaría el llanto en
licores amargos.
Si fuese un poeta amaría tu ausencia en
lágrimas tibias.
Si fuese un poeta estaría a tu lado
en torrentes de nubes y rocas.
Si tuviese coraje la distancia no sería
fronteras virtuales ni palabras precisas.
Si pudiera entender la prosa y la rima
garabatos sin pulso ya no surcarían.
Si tan sólo tuviese un momento adecuado
Podría beber de la miel de tus labios
De tus ojos cansados, de la vida y sus golpes
De tu tierna sonrisa de arcoiris plateados
De bicicletas y campanas
De cortes y camas
De rostros fundidos en prados antiguos.
Si el calor de la lluvia que tu tierra me ofrece
aplacara estos versos.
Es seguro que siempre dormiría
acurrucado en tus brazos.
Cuando el fuego arrase la tierra
y los vientos gemelos confluyan
Un arlequín de otro mundo abrirá la puerta
y la gema enceguezca los oídos durmientes.
Mientras el seno materno y Demócrito vibren
Prometeo y su roca reinarán en los cielos.
Sin trompetas caerán las murallas
En lunas oscuras que brillan al alba.
LORSKULL