Los países centroamericanos adolecen de un mismo mal: las pandillas, especialmente "Las Maras"
Estos grupos, de particular violencia, comparten un sentimiento gregario; sus miembros se profesan sentimientos como lealtad y solidaridad.
Los miembros de las maras tienen sus propias jergas, sus propios símbolos, señales y tatuajes que los identifican.
La estructura de una pandilla conocida como Mara está perfectamente jerarquizada y organizada.
Los tatuajes con los que visten su rostro tienen significados especiales. Es conocido por ejemplo que las lágrimas que se colocan debajo de los ojos corresponden a las personas a las que les han quitado la vida.
Y cuando hay disputas entre miembros de distintas maras, las peleas se caracterizan por su especial crueldad y violencia.
La "Mara Salvatrucha" es una de las más violentas maras, y considerada por muchos como la pandilla más violenta del mundo.
Su presencia ha alcanzado varios países centroamericanos e incluso el sur de México y algunas áreas de Estados Unidos.
La Mara Salvatrucha, por ejemplo, tuvo su origen en los años 80 en Los Ángeles; varios centroamericanos se organizaron para defenderse de otros grupos en aquel país.
Pero si ya estos grupos criminales estaban caracterizados por la violencia y crueldad, ahora se han dado indicios de unión a cárteles narcotraficantes mexicanos.
Los cárteles de México, así como las pandillas centroamericanas, han diversificado sus operaciones y sus áreas de acción.
Los gobiernos de muchos países, especialmente de Guatemala, han denominado al tema de las pandillas como un asunto de seguridad nacional.