El apellido Snowden es muy popular en estos días, pero en este caso no se trata de espionaje sino de arte, de mano de la escultora estadounidense M.L. Snowden.
Sigue las enseñanzas de su padre, el escultor George Holburn Snowden, a su vez seguidor de Rodin. M.L. Snowden pasó 17 años como ayudante en el taller de su padre,que en 1990 le regaló las herramientas heredadas de Rodin.