Bienvenid@s:Continúa de la primera parte:http://www.taringa.net/posts/arte/12881552/Pinturas-de-Paisajes-de-Diferentes-_pocas-y-Culturas-_1_.htmlConstableEl carro del heno (Paisaje: mediodía)John Constable (Inglés, 1776-1837)1821Óleo sobre lienzo, 130,5 cm × 185,5 cmGalería Nacional, Londres“Mientras que Turner, un pintor más dotado, interpretó los lugares más bellos de Europa, Constable se dedicó a enseñarnos que nuestras zonas rurales son exactamente como las vemos, y que aún así son hermosas”.Kenneth Clark.John Constable es junto con J.M.W. Turner la cumbre del paisajismo inglés. Al contrario que este último, pintor ambicioso que viajó por toda Europa en busca de nuevos paisajes, Constable dedicó todos sus esfuerzos a pintar los paisajes rurales ingleses, sin ningún tipo de artificio o idealización. Hoy en día, la región de Suffolk (donde pintó la mayor parte de sus obras) es llamada a veces “el país de Constable”.“El carro del heno” es probablemente la obra más famosa de Constable. Muestra una escena típicamente rural en el río Stour, con dos hombres conduciendo un viejo carro de heno. “No existe nada feo, no he visto una sola cosa fea en toda mi vida (…) La luz, las sombras y la perspectiva siempre la harán hermosa”, escribió Constable, para quien la vieja y destartalada carreta merece tanta atención como los poderosos robles de la parte izquierda de la pintura.Constable siempre prestó especial atención a la representación del cielo. “El carro del heno” muestra un cielo de verano con un muy trabajado estudio de nubes de tormenta, que es incluso más llamativo en el boceto de la pintura que se conserva en el Victoria and Albert Museum de Londres, muy admirado por Venturi.“El carro del heno” no logró ser vendida cuando fue expuesta en la Royal Academy de 1821, pero causó una gran sensación cuando fue mostrada en el Salón de París, tres años después. El gran pintor romántico francés, Eugène Delacroix, mostró su admiración por la pintura, y hasta el Estado francés estuvo interesado en su adquisición.Imagen del "Willy Lott's Cottage", la casa del siglo XVI que aparece en "El carro del heno" de John Constable:FriedrichEl Gran Vedado (El Vedado de Ostra)Caspar David Friedrich (alemán, 1774-1840)c.1832Óleo sobre lienzo, 73,5x102,5 cm.Dresde, Gemäldegalerie“Tengo que estar completamente solo para poder contemplar y sentir la naturaleza”Caspar David FriedrichCaspar David Friedrich es la gran figura de la pintura romántica alemana, heredero de una larga tradición de paisajismo iniciada por Altdorfer y Durero. Su obra, olvidada tras su muerte, fue redescubierta a finales del siglo XIX y muy apreciada por gran parte de la vanguardia de comienzos del pasado siglo. Tras la Segunda Guerra Mundial, su fama se oscureció en gran manera, ya que muchos críticos malinterpretaron los paisajes de Friedrich como una exaltación de la identidad alemana al estilo nacionalsocialista. Hoy en día, sus obras son el arquetipo del paisaje romántico.El coto de Ostra es una zona húmeda situada en las orillas del río Elba, al noroeste de Dresde. En “El Gran Vedado” Friedrich ha escogido un punto de vista bastante extraño, situado sobre el humedal e inusualmente elevado. Además, las curvaturas tanto de la orilla del río como de las nubes hacen parecer que el lienzo esté visto a través de un cristal convexo, o bien colocado sobre una superficie cilíndrica.Friedrich, “el solitario pintor del norte”, como era conocido, sufrió varias depresiones y al menos un intento de suicidio. Es constante en su obra la sensación de soledad, reflejo del aislamiento que sufrió en vida. No hay en esta pintura rastro alguno de vida humana, excepto un pequeño velero que parece haber quedado atrapado para siempre en las tristes aguas del gran vedado.Otra obra de Friedrich, "Rocas cretáceas en Rügen":HokusaiTreinta y seis vistas del monte FujiKatsushika Hokusai (Japón, 1760-1849)1826-183336 xilografías"Viento del Sur, Cielo despejado (Fuji Rojo)" una muy famosa obra de la serieLa colosal figura de Katsushika Hokusai no es solo la más importante de la escuela Ukiyo-e del periodo Edo, sino también la cumbre de la pintura japonesa de cualquier época. Artista enormemente prolífico, se calcula que creó unos 30.000 grabados. Además, pintó hasta el último día de su vida, y abordó multitud de géneros, desde el retrato hasta el paisaje, pasando por las obras de carácter erótico. De joven trabajó como librero y como aprendiz de grabador en un taller, lo que le permitió aprender con maestría la técnica del grabado ukiyo-e.Su obra magna es la serie de 36 vistas del monte Fuji. Estos grabados de la montaña sagrada de Japón gozaron de una enorme popularidad en su época, por lo que posteriormente Hokusai añadió 10 vistas más a la serie. Además, años más tarde el propio artista inició una serie aún más numerosa, las “100 vistas del monte Fuji”.La serie incluye tanto vistas cercanas en la que el Monte Fuji es el único protagonista de la composición (“Fuji rojo” o “Tempestad bajo la cima”) como vistas algo más lejanas que permiten representar la vida y paisajes de sus alrededores (“La costa de Kamakura” o “Molino en Onden) e incluso vistas tan lejanas que resulta difícil advertir la presencia de la montaña sagrada (“Bajo Meguro” o “Lago Suwa en la Provincia de Shinano”). La obra más famosa de la serie, “La Ola”.Todos y cada uno de los grabados son auténticas obras magistrales con identidad propia. En conjunto, las 36 vistas del monte Fuji representan una de las cumbres de la pintura de paisajes de cualquier era. Estos grabados fueron enormemente admirados por los pintores impresionistas y post-impresionistas, desde Claude Monet hasta Vincent van Gogh.Dos obras de la serie: "Lago Hakone en la Provincia Sagami" and "La Gran Ola de Kanagawa":HiroshigeCincuenta y tres etapas de la ruta de TōkaidōUtagawa Hiroshige (Andō Tokutarō, Ando Hiroshige – Japón, 1797-1858)1832-183455 xilografíasEl espíritu de Hokusai lo hereda Andō Tokutarō, quien adoptó posteriormente el nombre artístico de Utagawa Hiroshige. Sus obras son más subjetivas que las del maestro anterior, recurriendo a puntos de vista inusuales y un uso muy expresivo del color. Hoy en día se le considera el último gran maestro de la estampa japonesa.Al igual que Hokusai, Hiroshige creó varias series de estampas, siendo las dos más destacadas “Cincuenta y tres etapas de la ruta de Tōkaidō” y “100 vistas de Edo”. En occidente se conoce más esta última, que incluye ejemplos tan famosos como “El puente Ōhashi en Atake bajo una lluvia repentina”. No obstante, desde el punto de vista paisajístico la serie de Tōkaidō es incluso más interesante.En tiempos de Hiroshige, la ruta de Tōkaidō era una ruta de reciente creación que unía Edo (hoy Tokio) con Kyoto, entonces la capital del país. En el trayecto había 53 shukubas (estaciones de correo). Hiroshige recorrió la ruta en 1832 y los bocetos que tomó en su trayecto de ida y vuelta le ayudaron a crear –ya de vuelta en su estudio- 55 estampas (una para cada una de las shukubas, y dos más para el comienzo y final del recorrido) que merecen figurar entre los mejores paisajes de todos los tiempos. La variedad de la serie es sorprendente, encontrándose paisajes costeros, fluviales, invernales… Quizás el paisaje más notable de toda la serie sea “El Lago Akone”, en el que el uso del color “plano” parece anticipar las vanguardias occidentales del siglo siguiente.Al igual que en el caso de Hokusai, las obras de Hiroshige fueron muy admiradas por los pintores post-impresionistas, en especial por Vincent van Gogh, quien copió varias obras del pintor japonés adaptándolas a su propio estilo.La serie incluye algunos paisajes invernales. "15ª estación : Kambara" es una de ellas, además de una de las mejores obras de la serie:ColeThe Oxbowtambién conocido como "Vista del Monte Holyoke, Northampton, Massachusetts, tras una tempestad"Thomas Cole (Inglaterra / Estados Unidos, 1801-1848)1836Óleo sobre lienzo, 130.8 cm × 193 cm.Metropolitan Museum, Nueva YorkA Thomas Cole se le considera a menudo el fundador de la Escuela del Río Hudson, y por consiguiente como el “padre” de la pintura de paisajes americana. Inglés de nacimiento, emigró con sus padres a Ohio cuando tenía 17 años, y tras una breve y poco exitosa etapa como retratista comienza a mostrar interés por el paisaje de su país de adopción, en especial por los alrededores del Río Hudson. Las obras de Cole inspiraron a muchos ilustres paisajistas americanos de décadas siguientes, como Asher Brown Durand o Frederick Edwin Church.A mediados de la década de 1830, Thomas Cole recibió el importante encargo de pintar “La consumación del Imperio”, una gran serie de cinco lienzos para su patrón Luman Reed. La segunda obra de esta serie, “Paisaje pastoral” o “Paisaje de Arcadia”, fue recibido con entusiasmo por Reed, quien sugirió a Cole que crease una versión de esta pintura, pero basándose en paisajes que el propio pintor conociera. Thomas Cole se mostró entusiasmado por la idea, y contestó a su patrón que comenzaría a trabajar basándose en unos bocetos que había tomado en el Monte Holyoke, y que creía que eran el mejor paisaje que jamás había encontrado.La pintura sitúa al observador en un punto elevado del Monte Holyoke, permitiendo una visión panóramica de una extensión del Río Connecticut conocida como “The Oxbow”. La parte izquierda de la composición muestra la ladera de la montaña, con su vegetación salvaje bajo amenazadoras nubes de tormenta. La parte derecha de la pintura muestra los terrenos cultivados en las orillas del río, una Arcadia americana y feliz en la que el hombre y la naturaleza coexisten en armonía. Como curiosidad, el artista se ha representado a si mismo pintando la escena, sentado tranquilamente sobre una roca.Detalle del paisaje fluvial:DurandEspíritus afines (afinidad de espíritu)Asher Brown Durand (Americano, 1796-1886)1849Óleo sobre lienzo, 116.5- 91.4 cm.Walton Family FoundationAunque mayor que Thomas Cole, Asher Brown Durand se introdujo en el arte de la pintura de paisajes tras conocer las obras del anterior, por lo que a menudo se le considera el más fiel seguidor de Cole. Su obra más famosa, “Espíritus afines”, es de hecho un homenaje póstumo a Thomas Cole, fallecido el año anterior a la fecha de creación de esta obra.Durand ha representado a su mentor en compañía de su amigo y poeta William Cullen Bryant. Los dos hombres están situados sobre una roca, contemplando un fabuloso paisaje fluvial que, aunque incluye elementos reales (la cascada que se observa al fondo es una representación bastante exacta de las Kaaterskill Falls, uno de los paisajes favoritos de Cole), no se corresponde con ningún lugar en concreto, y es en realidad una visión idealizada de la naturaleza.Esta pintura, quizás la más famosa de todas las creadas por la Escuela del Río Hudson, permaneció en la Biblioteca Pública de Nueva York desde 1904 hasta que fue vendida en 2005 en una subasta privada de Sotheby’s a la Fundación Walton por 35 millones de dólares, el precio más alto jamás pagado por una pintura americana.Las cascadas de Kaaterskill son visibles en el fondo:TurnerCastillo de Norham, amanecerJoseph Mallord William Turner (1775-1851)c.1845Óleo sobre lienzo, 90.8-121.9 cm.Tate Gallery, LondresAunque tal afirmación es seguramente arriesgada, es posible que Joseph Mallord William Turner haya sido el mejor pintor de paisajes de todos los tiempos. Niño prodigio, fue admitido en la Royal Academy of Art de Londres con tan sólo 14 años, y fue académico a los 23. Sus primeras obras, de estilo bastante clásico, fueron bien acogidas por la crítica, que posteriormente se volvió en su contra a medida que Turner iba creando un estilo cada vez más libre. Sus últimas obras, en las que se llega a intuir la abstracción, inspiraron a muchas generaciones de artistas posteriores, y fueron muy admiradas por los impresionistas.Turner conocía bien el Castillo de Norham, situado en la frontera entre Inglaterra y Escocia, pues lo había visitado en 1797, 1801 y 1831, visitas en las que pintó varias acuarelas del castillo al amanecer. “Norham Castle: amanecer” es uno de los puntos culminantes del proceso de liberación artístico emprendido por Turner en la década de 1830, y que darían como resultado las grandes obras maestras de la década siguiente, como el famosísimo “Lluvia, vapor y velocidad” (National Gallery, Londres) o los prácticamente abstractos "Amanecer con monstruos marinos" o “Paisaje de montaña” (ambos en la Tate Gallery de Londres).En una ocasión, un crítico calificó a Turner como “ese pintor que tiene la manía de pintar atmósferas”. En esta pintura, paisaje y arquitectura se funden, y casi toda forma reconocible ha quedado diluida por la omnipresente luz del amanecer."Amanecer y monstruos marinos", obra tardía de Turner:ChurchEl Corazón de los AndesFrederick Edwin Church (Estados Unidos, 1826–1900)1859Óleo sobre lienzo, 167.9 cm × 302.9 cm.Nueva York, Metropolitan MuseumEl mejor pintor de paisajes de Estados Unidos, Frederick Edwin Church, representa la culminación de la Escuela del Río Hudson: posee el amor por el paisaje de Thomas Cole, el lirismo romántico de Asher Brown Durand y la grandilocuencia de Albert Bierstadt, siendo más valiente y técnicamente más dotado que cualquiera de ellos.Tras pintar obras claramente inspiradas en su maestro Thomas Cole (como “Casa junto al lago”, de 1852), el paisaje del río Hudson comienza a no ser suficiente para Church, quien viaja a América del Sur inspirado por las aventuras de Alexander von Humboldt. Tras su regreso, de sus recuerdos surge “El corazón de los Andes”, posiblemente su obra más famosa.La pintura no representa un lugar concreto de Sudamérica, sino que es un paisaje idealizado, un compendio de elementos paisajísticos que habían impresionado al artista. Al fondo de la composición aparece la silueta nevada del Volcán Chimborazo, que Church pintó en numerosas obras. En medio de la vegetación del primer plano destaca la presencia de una cruz de madera, un elemento cristiano típico en la obra del artista. A pesar del enorme tamaño de la obra, el nivel de detalle es espectacular, y Church ha puesto especial atención en las flores y las aves exóticas.Church expuso “El corazón de los Andes” en su estudio, a comienzos de 1859. La obra fue un éxito colosal, y se dice que el público hacía cola para poder entrar al estudio a admirarla. El escritor Mark Twain escribió que la obra “permanecería en mi mente para siempre, y ni el más mínimo detalle podría ser cambiado sin que yo me diera cuenta”. Tras la exposición, Church vendió la obra por 10.000 dólares (el precio más alto pagado entonces por una obra de un pintor americano vivo) a Margaret Dows, quien en 1909 legó la pintura al Museo Metropolitano de Nueva York, donde se conserva hoy.Detalle de la esquina inferior derecha de la pintura:BierstadtMontañas Rocosas, Pico Landers(The Rocky Mountains, Lander's Peak)Albert Bierstadt (Estados Unidos, 1830-1902)1863Óleo sobre lienzo, 186.7 x 306.7 cmNueva York, Metropolitan MuseumNacido en Alemania, Albert Bierstadt emigró a Estados Unidos con su familia cuando tenía tan solo 3 años. Inicialmente formó parte de la Escuela del Río Hudson, pero Bierstadt se sintió pronto atraído por el paisaje del Oeste americano, siendo, junto con Thomas Moran, el máximo representante de la llamada Escuela de las Montañas Rocosas. Bierstadt Es el más prolífico y posiblemente el más grandilocuente de todos los pintores americanos de su época.En 1859, Bierstadt formó parte de una expedición a las montañas rocosas dirigida por el coronel Frederick W. Lander. De los bocetos que tomó durante el viaje surge “The Rocky Mountains, Lander's Peak”, a menudo considerada su obra más famosa.La obra muestra el Pico Landers, en Wyoming, aunque el paisaje que le rodea es más bien una visión idealizada del paisaje del oeste. En primer plano se muestra la vida de los nativos americanos, representados como la esencia del oeste americano. El contraste entre la fuerte iluminación del pico Landers y la relativa oscuridad de la zona en primer plano recuerdan de forma algo perturbadora a “El imperio de las luces” de René Magritte.Al igual que Church con su “El corazón de los Andes”, Bierstadt expuso “The Rocky Mountains, Lander's Peak” poco después de su finalización. La pintura fue vendida por 25.000 dólares a James McHenry, pero posteriormente Bierstadt recompró la obra, que pasó a su hermano Edward. La pintura se expone en el Museo Metropolitano de Nueva York desde 1907, justo en frente de “El corazón de los Andes” de Church, adquirida dos años después.Una imposible aunque irresistible comparación: detalle de "The Rocky Mountains, Lander's Peak" (izquierda) y "El imperio de las luces” de Magritte (derecha):CorotSouvenir de Mortefontaine(Recuerdo de Mortefontaine)Jean-Baptiste-Camille Corot (Francia, 1796-1875)1864Óleo sobre lienzo, 65.5 cm × 89 cm.París, Louvre“Solo hay un maestro: Corot. Los demás no somos nada comparados con él. Nada”Claude MonetJean-Baptiste-Camille Corot es uno de los grandes paisajistas del siglo XIX y, junto con Jean-François Millet, el más destacado miembro de la Escuela de Barbizon. Esta escuela apostaba por una pintura inspirada directamente en la naturaleza, con claras influencias de John Constable, cuya obra se expuso en París en 1824.En sus primeras obras, el paisaje de Corot es un paisaje clásico, pero a lo largo de su carrera va evolucionando hacia un estilo más poético, sin abandonar nunca el naturalismo. “Recuerdo de Mortefontaine” está considerado como la gran obra maestra de su periodo tardío, una pintura admirada por los impresionistas, con los que, sin embargo, Corot no simpatizaba demasiado.Como indica su título, la pintura no representa un paisaje concreto, sino que es el resultado de los recuerdos idealizados que el artista guardaba del pueblo de Mortefontaine (al norte de Francia), que visitó varias veces a lo largo de su vida. Pocos años después, Corot pintó una obra similar, “El barquero de Mortefontaine”.La crítica recibió con agrado “Recuerdo de Mortefontaine”, y prueba de ello es que la obra fue adquirida por el Estado francés el mismo año de su creación. Desde 1889 forma parte de las colecciones del Louvre.Corot: "El barquero de Mortefontaine" (1865–70):SavrasovPuesta de sol sobre una marismaAlexei Savrasov (Rusia, 1830-1897)1871Óleo sobre lienzo, 88 x 139,5 cm.Museo Estatal, San PetesburgoAlexei Kondratyevich Savrasov fue uno de los más importantes -no sería descabellado decir el más importante- de todos los pintores de paisajes rusos del siglo XIX, destacando por su estilo lírico y sus composiciones melancólicas. Su estilo inspiró a varios paisajstas rusos de años posteriores, como Isaac Levitan y Konstantin Korovin.Al contrario que otros artistas rusos de la época, Savrasov viajó en numerosas ocasiones por Europa, asistiendo a ferias y exposiciones. En ellas conoció la obra de John Constable, cuyo estilo naturalista influiría de gran manera en sus obras. Su pintura más famosa es “Han llegado los grajos”, una oda a la naturaleza de su Rusia natal. Pero como paisaje puro, su “Puesta de sol sobre una marisma” es una insuperable muestra del característico “estilo del paisaje lírico” del artista.En la simpleza de la composición radica precisamente la fuerza de este paisaje: no existe ningún rastro de vida humana, no hay nada salvo la triste e infinita marisma, iluminada por la melancólica luz del atardecer. El mismo año en que esta pintura fue completada, la hija del pintor falleció, y Savrasov cayó en la depresión y el alcoholismo. Por ello, el aspecto pesimista y melancólico de la obra parece un reflejo del rumbo que tomaría la propia vida del artista."Puesta de sol sobre la marisma" - Detalle:Von GuerardEstrecho de Milford, Nueva Zelanda(Milford Sound, New Zealand)Eugene von Guerard (Australia / Austria, 1811-1901)1877-79Óleo sobre lienzo, 99.2-176 cm.Art Gallery of New South Wales, SydneyDurante el siglo XIX, surgieron en Australia varios artistas que, procendentes del Viejo Continente, mostraron interés en captar la naturaleza de su nuevo hogar. Entre ellos destacan John Glover, S. T. Gill (ambos nacidos en Inglaterra) y Johann Joseph Eugene von Guérard, nacido en Austria.Por su formación en la Academia de Bellas Artes de Düsseldorf, von Guerard conocía bien el arte de los grandes paisajistas europeos, desde Claudio de Lorena a Caspar David Friedrich. Tras su llegada al continente-isla, y después de una poco exitosa experiencia como buscador de oro, von Guerard decide aplicar sus conocimientos al paisaje australiano. Entre sus primeras obras destaca una vista del Monte Kosciusko, que sería una de las primeras obras adquiridas por la Galería Nacional de Victoria, Melbourne. Posteriormente, Eugene von Guérard viajó a Nueva Zelanda en busca de nuevos paisajes, de los que su “Milford Sound” es el más destacado.El Estrecho de Milford es uno de los lugares más impresionates de Nueva Zelanda, un fiordo rodeado de picos de más de 1.000 metros de altura que se extiende hasta 15 km tierra adentro. Von Guérard representa con precisión científica la geología y vegetación del lugar. La única presencia humana es un pequeño bote que se acerca a la costa. Esta representación de la figura humana casi insignificante en comparación con la naturaleza recuerda a las pinturas de Caspar David Friedrich.Milford Sound, Nueva Zelanda:SisleyLa PraderaAlfred Sisley (Francia / Inglaterra, 1839-1899)1875Óleo sobre lienzo, 54.9 × 73 cm.Galería Nacional, WashingtonDe origenes ingleses, Alfred Sisley (1839-1899) es junto con Claude Monet y Camille Pissarro, el más “puro” representante del impresionismo. Fue por encima de todo un paisajista. De menor categoría que Monet y quizás no tan versátil como Pissarro, destaca sobre todo por su excelente uso del color y la calidad de la representación de sus cielos.La década de 1870 fue a nivel personal la más complicada para Alfred Sisley, sin ningún sustento económico tras la quiebra del negocio familiar debido a la Guerra Franco-prusiana. Pero fue en este periodo cuando el artista creó sus mejores obras, como su “Chemin de la Machine, Louveciennes “ o su famosa serie de “Inundación en Port-Marly”.“La Pradera” es la quintaesencia del paisaje impresionista: espontáneo, libre, aparentemente inacabado. La composición es simple, dividida en tres planos diferentes separados por la verja y el horizonte. En primer plano está dominado por las hierbas y las flores, creadas mediante pinceladas sueltas. En el plano intermedio aparece un paisaje rural y sobre él, un magnífico cielo, que recuerda a los estudios de nubes de John Constable.Alfred Sisley: "Chemin de la Machine, Louveciennes":Van GoghTrigal con cuervosVincent van Gogh (Holanda, 1853-1890)1890Óleo sobre lienzo, 50,5x103 cm.Amsterdam, Rijksmuseum Vincent van Gogh“Se trata de trigales sin fin bajo el cielo nublado, y no he dudado en el intento de expresar la tristeza y la más profunda soledad”Vincent van GoghEstamos ante una de las más famosas obras de Vincent van Gogh, una pintura de aire dramático comúnmente asociado al suicidio del artista, que sucedería semanas después. No parece cierto, sin embargo, que ésta haya sido la última pintura que Van Gogh pintó en vida, como comúnmente se piensa.La representación de los campos de trigo de Auvers-sur-Oise bajo distintas condiciones atmosféricas fue uno de los motivos pictóricos favoritos de Van Gogh durante sus últimos meses de vida. Además del famoso cuadro “de los cuervos”, el artista pintó “Trigal bajo un cielo tormentoso”, en un lienzo de las mismas dimensiones que éste, así como varios cuadros de menor tamaño. Pero “Trigal con cuervos” es único por sus trazos vigorosos, su oscuro cielo de tormenta que acentúa el contraste con el amarillo del trigo, así como la presencia de los cuervos, que ha dado lugar a numerosas interpretaciones.¿Son para Van Gogh los cuervos un símbolo (o presagio) de la muerte? Ésta es una leyenda demasiado aceptada hoy en día. En sus cartas, Van Gogh siempre habló de los pájaros como símbolo de libertad (“por favor, dadme la libertad de ser un pájaro como los otros pájaros”, escribe en 1880) En esta pintura, ninguno de los caminos parece llevar a una salida del infinito campo de trigo, del que parece que solo los cuervos pueden escapar. Pero una vez más, hemos de advertir que buscar simbologías ocultas en las pinturas de Van Gogh es una práctica que, aunque atractiva, puede llegar a conclusiones infundadas."Trigal con cuervos" - Detalle:MonetÁlamos al borde del Epte, vista de la marismaClaude Monet (Francia, 1840-1926)1891Óleo sobre lienzo, 88x93 cm.Colección privadaClaude Monet es el pintor impresionista por antonomasia, y como tal uno de los mejores paisajistas de todos los tiempos. Entre sus muchas contribuciones al arte moderno destaca el concepto de “serie”, influenciado por las obras de Hokusai y Hiroshige, y que inspiraría a pintores tan posteriores como Andy Warhol. Las “series” más famosas de Monet son sus “almiares” y sus “vistas de la catedral de Rouen”. Algo menos conocidas son sus “álamos”, que sin embargo son una excelente muestra del talento de Monet para representar la naturaleza.En 1891, Monet era ya un pintor bastante conocido, que podía vivir sin dificultades de sus pinturas. Eso le permitió no solo alquilar un bote para pintar los álamos desde el río, sino también convencer (previo pago) al dueño de los árboles (un comerciante de madera) para que no talara los álamos hasta que el pintor hubiese acabado de pintar la serie. Ésta incluye ejemplos con composiciones simples (“Los cuatro árboles”, en el Museo Metropolitano de Nueva York) que recuerdan a las pinturas neoplasticistas de Mondrian, y otros lienzos de composición algo más compleja, de los que “Álamos al borde del Epte” es el mejor ejemplo.Esta pintura posee la extraña belleza de un haiku japonés, asimétrica y conmovedora, mientras las hojas de los álamos se desdoblan en una gama de rojos y púrpuras, concluyendo en un azul que haría enrojecer de envidia a Yves Klein. Es, en definitiva, Monet en su máximo esplendor, aquel artista que “quisiera pintar como el pájaro canta”, y que, en obras como esta, lo consigueMonet expuso este cuadro, junto con el resto de “álamos”, en la galería de Durand-Ruel en 1892. Fue el segundo gran éxito consecutivo del artista, tras la exposición de los “almiares” el año anterior. Posteriormente, Monet centraría sus esfuerzos en su serie más importante, la dedicada a la fachada de la Catedral de Rouen, a menudo considerada la obra cumbre del impresionismo."Les Peupliers", otra obra de la serie de los "álamos" (116.2 x 72.2 cm., colección privada):Rousseau¡Sorprendido! (Tigre en una tormenta tropical)Henri Rousseau (Francia, 1844-1910)1891Óleo sobre lienzo, 130 x 162 cmLondres, Galería NacionalTigre, tigre, luz ardienteen los bosques de la noche,¿Qué ojo o mano inmortalpudo idear tu terrible simetría?William BlakeEl arte del Aduanero Rousseau ha sido descrito como descrito como naif, primitivista, salvaje... Se trata, en definitiva, de un artista inclasificable, quizás el más personal y desinhibido de todos los artistas surgidos inmediatamente después del ocaso del impresionismo, autor de obras atemporales como “El sueño” o “La gitana dormida”“¡Sorprendido!” (a veces traducido como “¡Sorpresa!”) fue el primer cuadro “de la selva” creado por Rousseau. El artista nunca había salido de Francia, por lo que el paisaje tropical surge de la imaginación del artista, alimentada tanto por relatos de soldados franceses que habían viajado a México como por sus visitas al Jardín de las Plantas de París. “Cuando estoy en estos invernaderos y veo las plantas tan raras que hay en algunos países exóticos, me parece que estuviera soñando”, escribió el pintor. Por otra parte, es posible que Rousseau hubiera visto algún tigre en el zoológico de París, o incluso disecado, pero el animal de esta pintura parece haber sido creado a partir de las pinturas “exóticas”, de Eugène Delacroix.El título de “¡Sorprendido!” también sirve para describir la reacción de la crítica y el público cuando la pintura fue expuesta en el Salón de los Independientes, en 1891. El pintor suízo Félix Vallotton dijo que el cuadro era “el alfa y el omega de la pintura”. A pesar del relativo éxito de la obra, Rousseau no volvería a recurrir al tema de la selva hasta 10 años después, cuando Rousseau inició su “década prodigiosa” que culminaría con “El sueño”."El Sueño" es la obra más famosa de Henri Rousseau:CézanneLa Montaña Sainte-Victoire (serie de pinturas)Paul Cézanne (Francia, 1839-1906)Realizadas entre 1882 y 1906Óleos sobre lienzoVarios museos y colecciones privadas“Cézanne era mi sólo y único maestro (…) Era como un padre para todos nosotros”Pablo PicassoLas numerosas vistas que Paul Cézanne pintó de la Montaña Sainte-Victoire forman un cojunto de importancia vital no solo para la pintura de paisajes, sino para el desarrollo del arte moderno.Cézanne se instala en Provenza a comienzos de la década de 1880, y, desencantado con el impresionismo, decide seguir su propio camino, encontrando inspiración en el paisaje. Su cuñado poseía una finca desde la que se veía el Monte Sainte-Victoire, por el que Cézanne comienza a interesarse.Al igual que Hokusai en sus “Treinta y seis vistas del monte Fuji”, Cézanne usa diferentes puntos de vista en la serie de pinturas de la Montaña Sainte-Victoire, permitiendo la representación del paisaje alredor de la montaña. Esta diversidad es clave para comprender la evolución del estilo de Cézanne. En las primeras vistas de la montaña, de las cuales el ejemplo más famoso es el que se conserva en el Museo Metropolitano de Nueva York (1882-85), Cézanne da importancia a la línea y al dibujo, destacando la presencia del arbolado en primer plano. En las últimas obras, como la que pertecence al Museo de Arte de Filadelfia o la del Kunsthaus de Zurich, la línea prácticamente desaparece, y solo hay manchas de color para representar los distintos volúmenes.“Todo en la naturaleza se modela según la esfera, el cono y el cilindro. Debemos aprender a pintar a partir de estas figuras simples; después podremos hacer todo lo que queramos”, escribió Cézanne en 1904. El arte de Cézanne, “cubista antes del cubismo”, sienta las bases de las vanguardias de comienzos del siglo XX."Mount Sainte-Victoire view from Lauves", 1904-06, óleo sobre lienzo, 60- 72 cm. Basilea, Kunstmuseum:MatissePaisaje en CollioureHenri Matisse (Francia, 1869-1954)1905Óleo sobre lienzo, 38.8 x 46.6 cm.Nueva York, Museo de Arte Moderno (MOMA)Henri Matisse es uno de los más importantes pintores de los comienzos del siglo XX. Alma mater del fauvismo, fue el creador de un expresivo lenguaje pictórico basado en el color que influiría en muchas de las principales vanguardias de la primera mitad del pasado siglo.En 1904, Matisse conoce a Paul Signac, e incorpora el lenguaje puntillista a su obra, lo que es evidente en pinturas como “Luxe, calme et volupté” (1904, París, Orsay). El año siguiente, 1905, sería un punto cumbre en la carrera de Matisse. En una exposición colectiva en el Salon d'Automne -considerada el momento del nacimiento del fauvismo- Matisse muestra una serie de pinturas en las que el uso arbitrario del color (colores que difieren de los reales, por ejemplo los verdes y amarillos del rostro de la mujer en “Mujer con sombrero”) escandaliza a la crítica.“Paisaje en Collioure” se sitúa a medio camino entre su breve periodo “puntillista” y su ya plenamente característico lenguaje fauvista. Representa el paisaje mediterráneo de los alrededores de Collioure, una pequeña localidad constera en la región Languedoc-Rosellón donde Matisse se había establecido para trabajar con su amigo y rival André Derain. En otros paisajes creados en Collioure, como “La ventana abierta”, Matisse emplea otros elementos para crear una cierta sensación de profundidad. Pero en este paisaje no hay nada excepto manchas de color, un color libre y deshinibido, completamente fauvista.Henri Matisse: "Les toits de Collioure" (1905):KleePequeño paisaje rítmicoPaul Klee (Austria, 1879-1940)c.1920óleo sobre lienzo montado sobre cartón, 27.8 x 21.5 cmColección privadaPocos artistas son tan difíciles de clasificar como Paul Klee, un innovador imprescindible en una época llena de cambios artísticos. Etiquetado en ocasiones como expresionista, en otras como surrealista, cubista o incluso futurista, es en realidad un artista que maneja sus propios códigos y bebe de sus propias fuentes, tan dispares como el orientalismo y la música, teniendo una influencia extraordinaria en el arte de décadas posteriores.En 1914, Klee viaja al norte de África, y queda impresionado por el colorido de la región. “El color me posee, me poseerá siempre”, escribe en si diario, añadiendo que “los setos y arbustos se unen y crean un bello ritmo de manchas”. Este concepto de la pintura como rítmo, también derivado de su afición a la música, es clave para comprender la obra de Paul Klee.Esta pequeña pintura es un claro ejemplo del estilo de Klee. “Pequeño paisaje rítmico” no representa ningún paisaje en particular, sino que es un escenario donde el artista distribuye los elementos de la naturaleza (luz, color, espacio…) creando una pequeña sinfonía pictórica. Los árboles, como notas de un pentagrama, dotan de ritmo a la composición.Hacia 1920, cuando esta obra fue creada, Walter Gropius invitó a Klee a compartir su maestría en la Escuela de la Bauhaus, donde fue un brillante profesor de Teoría del Color y su mezcla.Paul Klee: "Paisaje con pájaros amarillos" (1923):O'KeeffePrimaveraGeorgia O’Keeffe (Estados Unidos, 1887-1986)1922Óleo sobre lienzo, 90.2 x 77.2 cm.Frances Lehman Loeb Art CenterGeorgia O'Keeffe es una de las artistas más originales de los comienzos del siglo XX americano. Nacida en Wisconsin, se trasladó en 1918 a Nueva York para vivir con su pareja, el fotógrafo Alfred Stieglitz. Allí entró en contacto con los artistas del círculo de Stieglitz, como Arthur Dove o Edward Steichen. Posteriormente, se convertiría en una de las primeras artistas en representar el paisaje del suroeste americano. Al igual que la región de Suffolk es llamada a veces “el país de Constable”, al norte de Nuevo Mexico se le conoce como “el país de O’Keeffe”.Entre 1915 y 1930, aproximadamente, O'Keeffe creó un muy personal estilo de pintura abstracta, sin renunciar por completo a la figuración. La abstracción era para la artista, “la más clara forma de lo intangible de mi interior, que solo puedo expresar en la pintura”, como escribió en 1976. No obstante, cansada de leer algunas interpretaciones de sus obras abstractas, volvería de vez en cuando a una pintura más figurativa.La “Primavera” de 1922 es un gran ejemplo de este estilo tan propio de O’Keeffe, a medio camino entre el arte abstracto y el figurativo. Para entonces la pintora era ya uno de los nombres más importantes en la escena del arte americano, hasta el punto de que su marido, Alfred Stieglitz, quiso vender 6 de sus pinturas por 25,000 dólares, todo un record para un artista vivo.MiróPaisaje catalán (el cazador)Joan Miró (1893-1983)1923-24Óleo sobre lienzo, 64.8 x 100.3 cm.Museo de Arte Moderno, Nueva YorkJoan Miró (1893–1983) es uno de los más originales e icónicos maestros de la modernidad. A lo largo de su carrera, el artista catalán desarrolló un lenguaje surrealista de símbolos y colores que aún hoy sigue considerado como una de las grandes influencias del Expresionismo Abstracto.Tras instalarse en el taller de Pau Gargallo en París, Miró formó parte del grupo de artistas que, liderados por André Breton, fundaron en 1924 el movimiento surrealista. Miró jamás siguió al pie de la letra los principios del surrealismo, pero gracias a él consiguó acabar con su breve y poco prometedora etapa “detallista”. Comparando su obra “La Masía” (1921-22) con otra de temática prácticamente idéntica, “Tierra labrada” (1923-24), se aprecia claramente la evolución del estilo del artista.“Paisaje catalán” es ya un ejemplo claro del estilo surrealista de Joan Miró, que culminaría en el excelente “Carnaval del arlequín”, pintado un año después. Dos diferentes colores en el fondo hacen referencia al cielo y la tierra. En la parte izquierda de la pintura aparece la figura del cazador, con barretina y pipa, solo identificable si el espectador conoce obras como “Cabeza de campesino catalán” (Galería Nacional de Washington) o “Campesino catalán con guitarra” (Museo Thyssen). En la parte baja de la pintura aparece una raspa de sardina, a la que parecen hacer referencia las letras “sard” a su derecha.“Paisaje catalán” tuvo una gran importancia en la carrera de Miró, influyendo en su serie de “paisajes imaginarios” (como ”Perro ladrando a la luna” o “Paisaje de la liebre”) realizados en 1926-27.Joan Miró: "La Masía", 1921-22:GorkyCatarataArshile Gorky (Armenia / Estados Unidos, 1904-1948)1943Óleo sobre lienzo, 153,7 x 113 cm.Tate Modern, LondresArshile Gorky es un pintor cuya enorme importancia en el desarrollo del arte contemporáneo todavía no ha sido apreciada en su justa medida. Tras una infancia traumática, emigró primero a Rusia y posteriormente a Estados Unidos, donde creó un estilo de pintura a menudo considerada la máxima influencia del expresionismo abstracto.A comienzos de la década de 1940, Gorky alcanzó su madurez artística. Su estilo abstracto, de formas orgánicas e influencias surrealistas, fue aplaudido desde que el artista expuso en la “Exposición Internacional del Surrealismo” en 1942. Es la época de sus obras maestras, como “El hígado es la cresta del gallo” (1943) o “Abrazo. Good Hope Road II” (1945). Abatido por su situación personal, incluyendo enfermedades y un divorcio, el ”Ingres del inconsciente” se ahorcó en 1948. Tenía tan solo 44 años.En el verano de 1942, Gorky pasó casi un mes en Connecticut, haciendo bocetos de los bosques y el paisaje de la zona. “Catarata” o "Cascada", es el resultado de dichos bocetos, un paisaje abstracto donde Gorky desarrolla su propio lenguaje, liberado ya del estilo de Cézanne o Picasso.Southford Falls State Park en Connecticut, situada a escasos kilómetros de Sherman, donde Gorky murió:ThiebaudBlue HillWayne Thiebaud (Estados Unidos, n.1920)1967Acrílico y pastel sobre lienzo, 197.4 x 243.5 cm.Colección privada"No solo me interesa el aspecto pictórico del paisaje -ver un lugar bonito e intentar pintarlo- sino en cierto modo controlarlo, manipularlo, o ver en que lo puedo convertir".Wayne Thiebaud.Nacido en Arizona y criado en California, Wayne Thiebaud comenzó a ganarse la vida en el Walt Disney Studio, dibujando a Goofy, Pinocho, y otros célebres iconos de la firma. Posteriormente, estudió en la Universidad de California, donde llegó a ser profesor. Durante la década de los 60, la fama de Thiebaud aumentó considerablemente, siendo uno de los ocho artistas incluídos en la mítica exposición “New Painting of Common Objects” en el museo de Pasadena en 1962. En el mismo año en que esta pintura fue creada, la obra de Thiebaud se expuso en la Biennale Internationale.Aunque hoy en día Thiebaud es quizás más conocido por sus pinturas “pop” de productos de supermercado o tartas y pasteles (incluso creó un “doodle” para el 12º aniversario de Google), también ha dedicado una parte importante de sus esfuerzos al paisaje, tanto natural como urbano.Entre 1967 y 1968, Thiebaud pintó una serie de vistas de las montañas cercanas a Sacramento, entre las que destacan “Coloma Ridge”, “Blue Hill” (colección privada, vendida en 2007 por 1,7 millones de dólares), y “Diagonal Ridge” (colección privada, vendida en 2011 por 902.000 dólares). Thiebaud juega con el contraste entre la masiva escala de la montaña (aumentada por el uso de los tonos oscuros) y la aparente delicadeza de los árboles, pintados con varios tonos de pastel.Wayne Thiebaud: "Coloma Ridge" (1967-68):SánchezOir las aguasTomás Sánchez (Cuba, n.1948)1995Acrílico sobre lienzo, 122.5 x 150 cm.Colección privada“Me gusta meditar antes del paisaje. Me da una perspectiva diferente cuando finalmente me siento a pintar. Mientras que otros pintores empiezan intelectualizando la naturaleza, yo me imagino a mi mismo recreándola”Tomás SánchezNacido en 1948 en Aguada de Pasajeros, Cuba, Tomás Sánchez es probablemente el más famoso de los pintores cubanos de hoy en día. Aunque a menudo se le considera un pintor hiperrealista, los bosques tropicales de Sánchez surgen de su interior. Al igual que Henri Rousseau declaraba sentirse en un sueño cada vez que entraba en los jardines tropicales del Jardín de las Plantas de París, Sánchez declaró en una entrevista que “cuando entro en un estado de meditación me siento como si estuviera en una selva o un bosque”.“Oir las aguas” es una de las pinturas más conocidas del artista. La influencia de Caspar David Friedrich o incluso de los pintores de la Escuela del Río Hudson es evidente en la idea de la insignificancia de la figura humana cuando se compara con la naturaleza. Este paisaje ideal, casi perfectamente simétrico, es la imagen visual de cómo la mente del artista imagina la Cuba de antes de la llegada de los conquistadores.RichterWald (Bosque)Gerhard Richter (n.1932)2005Óleo sobre lienzo, 197 cm x 132 cm.Colección privada“En la naturaleza todo es siempre correcto: la estructura es correcta, las proporciones son buenas, los colores se ajustan a las formas. Si imitas a la naturalea en la pintura, se vuelve falsa.”Gerhard RichterGerhard Richter es sin duda uno de los más famosos artistas de las últimas décadas, quizás más conocido a nivel general por sus “fotopinturas” de velas, calaveras, e incluso paisajes, como su serie de “Corsica” (1968-69) o su vista de “Barn” (1984). No obstante, también ha creado un estilo de pintura abstracta completamente alejado de sus pinturas “fotorrealistas” que sería dominante en su obra a partir de finales de los 70.Dentro de este estilo abstracto, destacan las dos series de pinturas tituladas “Bosque”. La primera de ellas, de 1990, está formada por 4 pinturas de gran formato (340 cm x 260 cm). En 2005, Richter creó una serie de 12 pinturas de formato algo menor (197 cm x 132 cm). El ritmo creado por las líneas verticales de las pinturas recuerdan al denso arbolado del interior de un bosque. Ese mismo año, Richter comenzó a tomar fotografías de los bosques cercanos a su casa en Colonia, que recogería en su libro “Wald”, editado en 2008.MET: Lo mejor de México para el mundo y lo mejor del mundo para todos...Si eres mexicano únete, si no, también.-
Pinturas de Paisajes de Diferentes Épocas y Culturas (2)
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