El nacimiento del Minotauro
Minos, hijo de Zeus, fue un poderoso y semilegendario rey de Creta. Cada año debía sacrificarle su mejor toro (animal adorado en la isla) a Poseidón. Había un vigoroso y bello toro blanco, que el rey sintió pena sacrificar, e intentó burlar al dios de los mares, ofreciéndole el segundo mejor toro de sus rebaños. Poseidón furioso, se vengó del irrespetuoso, provocando que su mujer Pasífae, sintiera un deseo sexual zoofílico desenfrenado hacia el toro que no quiso sacrificarle.
La reina sintió entonces, un obsesivo deseo carnal hacia aquel toro que veía pastar a lo lejos. Confundida, se sentía culpable de tan aberrante sentimiento, pero las ganas cada vez fueron más fuertes y el disgusto mayor. Acudió a Dédalos, el brillante arquitecto del palacio; el hombre notó triste a su reina y decidió ayudarla a intimar con la bestia. Construyó una armazón de madera con forma de vaca y abertura trasera. La reina debía introducirse en la armazón y sus nalgas quedarían al descubierto. Acercándose al lugar donde solía pastar el toro, la mujer se metió en el aparato y dejó su trasero al descubierto. El toro blanco la confundió con una vaca y la montó por detrás, cumpliéndole la fantasía a la zoofílica Pasífae.
Quedó embarazada, y tiempo después parió un monstruo: un bebé de cuerpo humano y cabeza de toro. Encolerizado e indignado, Minos obligó a Dédalos a que creara el famoso laberinto, donde escondería a su hijastro, fruto de un impulso enfermizo de su mujer, el “Minotauro” o “Toro de Minos”. Al terminar la obra, el rey ordenó a sus hombres que capturaran al inventor y su hijo Ícaro, y los encarcelaran en una torre (de la cual después se fugarían volando con alas mecánicas). Los encarceló para que jamás se supiera el origen del Minotauro. Con el tiempo creció hasta convertirse en una temible y poderosa bestia; que ocasionaba temblores con su furia y bramidos, lleno de odio y rencor, enloquecido por estar encerrado en una desesperante trampa.
Este ha sido el origen de uno de los monstruos más famosos de la mitología. En algún post futuro hablaré sobre Teseo, el príncipe ateniense que lo mató y mantuvo romances con las dos hijas de Minos.
es.wikipedia.org
Minos, hijo de Zeus, fue un poderoso y semilegendario rey de Creta. Cada año debía sacrificarle su mejor toro (animal adorado en la isla) a Poseidón. Había un vigoroso y bello toro blanco, que el rey sintió pena sacrificar, e intentó burlar al dios de los mares, ofreciéndole el segundo mejor toro de sus rebaños. Poseidón furioso, se vengó del irrespetuoso, provocando que su mujer Pasífae, sintiera un deseo sexual zoofílico desenfrenado hacia el toro que no quiso sacrificarle.
La reina sintió entonces, un obsesivo deseo carnal hacia aquel toro que veía pastar a lo lejos. Confundida, se sentía culpable de tan aberrante sentimiento, pero las ganas cada vez fueron más fuertes y el disgusto mayor. Acudió a Dédalos, el brillante arquitecto del palacio; el hombre notó triste a su reina y decidió ayudarla a intimar con la bestia. Construyó una armazón de madera con forma de vaca y abertura trasera. La reina debía introducirse en la armazón y sus nalgas quedarían al descubierto. Acercándose al lugar donde solía pastar el toro, la mujer se metió en el aparato y dejó su trasero al descubierto. El toro blanco la confundió con una vaca y la montó por detrás, cumpliéndole la fantasía a la zoofílica Pasífae.
Quedó embarazada, y tiempo después parió un monstruo: un bebé de cuerpo humano y cabeza de toro. Encolerizado e indignado, Minos obligó a Dédalos a que creara el famoso laberinto, donde escondería a su hijastro, fruto de un impulso enfermizo de su mujer, el “Minotauro” o “Toro de Minos”. Al terminar la obra, el rey ordenó a sus hombres que capturaran al inventor y su hijo Ícaro, y los encarcelaran en una torre (de la cual después se fugarían volando con alas mecánicas). Los encarceló para que jamás se supiera el origen del Minotauro. Con el tiempo creció hasta convertirse en una temible y poderosa bestia; que ocasionaba temblores con su furia y bramidos, lleno de odio y rencor, enloquecido por estar encerrado en una desesperante trampa.
Este ha sido el origen de uno de los monstruos más famosos de la mitología. En algún post futuro hablaré sobre Teseo, el príncipe ateniense que lo mató y mantuvo romances con las dos hijas de Minos.
es.wikipedia.org