Los perros seguro se adueñan de la calle las madrugadas de los domingos y salen a la luz de la luna para jugar y correr ; pensaba que lindo seria ser un perro mientras daba vuelta la almohada por segunda vez y el reloj marcaba el momento de los espiritus.
La hora ya me decia que estaba en una noche de insomnio, tambien el calor de mi cuerpo y la parte delgada de mi almohada que volvia a dar vuelta una vez mas.
Prendi mi mp3 y la bateria se descargó sin siquiera dar mi primer paso al sueño tan esperado.
Con los ojos cerrados, dando vueltas en la cama, las sabanas calientes, el estomago sonando, una puteada en el silencio me puse a pensar otra vez.
Imaginando estuve en un barco en el tibet, fui un hombre libre y canabico en un campo y un rockero drogadicto casado con celeste cid en la ciudad, Macaulay Culkin en "mi primer beso ", un marty mcfly argentino, un escritor reconocido y despues a ser un perro una vez mas.
El sol ya daba su aparicion en tono blanco por alguna rendija de la ventana, la bandada de pajaros del arbol de atras sonaban como una orquesta sinfonica que le daba el pie a mi sueño para que actuara y no se dejara llevar por los ruidos de los autos que lentamente pude ignorar
pude dormir, pude soñar que era el perro de celeste cid.
La hora ya me decia que estaba en una noche de insomnio, tambien el calor de mi cuerpo y la parte delgada de mi almohada que volvia a dar vuelta una vez mas.
Prendi mi mp3 y la bateria se descargó sin siquiera dar mi primer paso al sueño tan esperado.
Con los ojos cerrados, dando vueltas en la cama, las sabanas calientes, el estomago sonando, una puteada en el silencio me puse a pensar otra vez.
Imaginando estuve en un barco en el tibet, fui un hombre libre y canabico en un campo y un rockero drogadicto casado con celeste cid en la ciudad, Macaulay Culkin en "mi primer beso ", un marty mcfly argentino, un escritor reconocido y despues a ser un perro una vez mas.
El sol ya daba su aparicion en tono blanco por alguna rendija de la ventana, la bandada de pajaros del arbol de atras sonaban como una orquesta sinfonica que le daba el pie a mi sueño para que actuara y no se dejara llevar por los ruidos de los autos que lentamente pude ignorar
pude dormir, pude soñar que era el perro de celeste cid.