La corriente del surrealismo, una de las más representativas del arte contemporáneo, tuvo su mayor apogeo durante la primera mitad del siglo XX; una época de cambios que impulsó a un grupo de artistas a buscar un nuevo lenguaje mediante el cual pudiesen expresar sus pensamientos, libres de ataduras o de cualquier otro tipo de preocupación.
Sin embargo, el artista polaco Zdzislaw Beksinski se concentró en la pintura principalmente en el arte abstracto, pero en la década de los 60 fue inclinándose cada vez más al surrealismo redefiniendo la corriente con su estilo único, llevándolo hacia nuevas direcciones, lo que le valió convertirse en uno de sus más respetados exponentes. En la década de los 70 comienza lo que denominó el " Período fantástico ", durante casi 20 años, una pintura figurativa, de tendencia fantástica, trágica y expresiva, con atmósferas oprimentes. Redefinió el surrealismo como un instrumento a través del cual logró manifestar sus más oscuras y siniestras inquietudes de forma exitosa. Es el único artista moderno polaco que ha exhibido su obra en el Museo de Arte de Osaka, en Japón. Justamente, con sus obras más conocidas, las que muestran desolados espacios y escalofriantes situaciones producto de un desastre apocalíptico, escenas de muerte, esqueletos y figuras deformes.
Lamentablemente, el 21 de febrero de 2005, el pintor polaco Zdzislaw Beksinski fue encontrado muerto en su apartamento de Varsovia con diecisiete puñaladas en su cuerpo, dos de las cuales se consideraron mortales. Robert Kupiec ( el hijo adolescente de la persona que cuídaba a Beksinski ) fue arrestado junto con un amigo poco después del crimen. Kupiec se declaró culpable y fue condenado a 25 años de prisión. Poco antes de su muerte, Beksinski le había negado un préstamo a Kupiec, lo que probablemente fue la razón de su muerte.
Los últimos años de su vida fueron muy amargos. Su mujer, Zofia, murió en 1998 y, un año má tarde, en la vispera de Nochebuena de 1999, su hijo Tomasz ( un popular presentador de radio y periodista musical ) se suicidó. El propio Beksinski descubrió el cuerpo de su hijo.
