Antes que nada quiero aclarar que este no es un post "anti", aca no se muestra a la marihuana como una asesina, simplemente se muestran los daños que el ABUSO de esta puede causar.
Cada cual es libre de pensar lo que quiera, mi intencion no es imponerte nada
No me obliguen a cerrar comentarios, si venis con la intencion de bardear te pido que te retires del post y que vayas a trollear a otros.
Cualquier comentario que insulte, ya sea pro o anti-cannabis sera eliminado. Todos podemos mostrar nuestra postura o argumentar sin utilizar insultos.
Bien, muchos de los consumidores (me incluyo) decimos constantemente a la hora de argumentar, "el exceso es lo que hace mal, el uso moderado no" "es cuestion de saber consumir y de ser responsable" pero, que delimita el uso responsable del uso excesivo?Como saber que es exactamente el exceso?
Con este post voy a explicar que es el exceso, que es el uso responsable y que daños puede causar tal abuso.
estas imagenes estan hechas en base a una encuesta hecha en la comunidad Fumatinga!
Esto se lo agradezco a @autooprime ya que hizo las imagenes (yo soy un asco con el photoshop) y arreglo varior errores de redaccion que yo habia tenido
Uso responsable de la maria, según ong
Someter a los individuos a duras penas criminales y civiles, cuando la marijuana es usada responsablemente, no provee ningún beneficio público y causa terribles injusticias. Por motivos de seguridad pública, salud pública, economía y justicia, las leyes prohibitivas deberían ser cambiadas hasta el punto de no penalizar el uso responsable de la marijuana..
En base a esta declaración, la Junta Directiva NORML intenta definir "uso responsable de la marijuana" en la siguiente manera:
Esto tambien se lo agradezco al usuario @suchis2 ya que el tambien edito estas imagenes
Que daños provoca el exceso?.
Bien, aca voy a dejar a su disposicion 2 documentos extraidos de libros de medicina.
Cannabis
Cannabis es el nombre que se da habitualmente a las unidades floridas no privadas de la resina y desecadas de la planta Cannabis sativa, originaria de Asia y que se cultiva en zonas subtropicales cálidas y húmedas. Está muy extendida en América Central, norte de África, así como en el cercano
y lejano Oriente.
El principio psicoactivo más importante de la planta es el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC), que aparece en diversas concentraciones según sea la especie de la planta, así como las condiciones de su cultivo y proceso de elaboración.
La planta entera, más o menos triturada, constituye la “hierba” antiguamente denominada “grifa”, así como “marihuana” en América y kif en África. También puede presentarse en forma de “hachís”, llamado también “chocolate” o “mierda”, que es una concentración de la resina prensada
con las partes más apreciadas de la planta. En nuestro medio se suele consumir el hachís, que es más
rentable para los traficantes al estar más concentrado. La mayoría proviene del norte de África.
El consumo de la planta está muy extendido, como se ilustra en las tablas 13.8 y 13.9; su prevalencia de consumo en Cataluña es de casi el 10% en la población general, y la cuar ta parte de los jóvenes lo ha probado alguna vez. Su uso se hace predominantemente en grupo, fumando los preparados de cannabis solos o mezclados con el tabaco para su mejor combustión; es el denominado “porro”, “canuto” o “petardo”, que es aspirado sucesivamente por todos los componentes del grupo. Su combustión produce un olor característico y el humo se aspira muy profundamente para poder absorber mayor cantidad de sustancia activa. También se puede ingerir mezclado con comidas o en infusiones.
El delta-9-THC es 3 veces más activo fumado que ingerido , pero debe tenerse muy en cuenta que en las primeras ocasiones en que se consume, sea cual fuere la vía de administración, no aparece síntoma alguno de embriaguez cannábica. Esto se debe a la existencia de una “tolerancia inversa inicial”, la cual es debida a que la actividad de las enzimas que transforman los THC en derivados psicoactivos es inducida progresivamente y no se alcanza hasta después de varias administraciones. Por tanto, se ha de aprender a fumar con una técnica especial, distinta de la que se sigue en el hábito tabáquico. Generalmente se admite que los efectos cannábicos suelen aparecer al poco rato de la administración, unos 30 min, y no suelen rebasar las 12 h de acción aguda. Las reacciones tóxicas de sus derivados (marihuana, hachís) son muy raras a pesar de la elevada prevalencia de su consumo en España. Las reacciones que pueden exigir atención sanitaria son los ataques de pánico autolimitados. El individuo presenta estados variables de ansiedad con alteraciones de la percepción, conjuntivas congestivas y pupilas isocóricas como signos y síntomas más relevantes. Los casos
más aparatosos que se han descrito han sido reacciones como consecuencia de la ingesta oral de alimentos cocinados con Cannabis. En general no se recomienda ningún tratamiento específico.
Los efectos psíquicos inducidos por el consumo de los diferentes productos extraídos de la cannabis son extremadamente variables y dependen no sólo del nivel de dosificación, sino también de las expectativas y del estado anímico del individuo, de su experiencia previa y del marco social en el momento del consumo. Los efectos en cuestión son casi inmediatos a la inhalación de la sustancia. En primer lugar, el individuo nota una sensación de flotación, de liviandad y relajación, se siente inundado por una laxitud agradable, al tiempo que va sintiendo una euforia y volubilidad crecientes. Puede haber hiperestesia sensorial; los consumidores más “refinados” manifiestan que, bajo los efectos de la droga, pueden disfrutar más de la música y de las artes plásticas. Si el consumo se realiza en un grupo de amigos, surgirá una atmósfera de locuacidad, desinhibición y complacencia; temas considerados habitualmente como intrascendentes serán motivo de diversión, hilaridad incontenible y sentimientos de compenetración, particularmente en consumidores poco maduros. En los círculos “intelectuales”, la conversación derivará hacia temas metafísicos. Más adelante se puede observar una conversación circunstancial, no dirigida y con frecuentes interrupciones, por bloqueo del pensamiento. El individuo tendrá la impresión subjetiva de que el tiempo pasa lentamente. Posteriormente, o si el individuo está solo, se establece un estado de indiferencia, apatía, fatiga y somnolencia. Suele ser muy frecuente que a las 3-6 h del consumo el individuo experimente una sensación de hambre, con preferencia por los dulces, que se ha atribuido a una posible hipoglucemia transitoria. Una dosis mayor puede provocar confusión, angustia, inquietud o incluso una crisis de pánico, así como distimia depresiva, fenómenos de despersonalización y desrealización, ilusiones y alucinaciones, bloqueos en el curso del pensamiento e ideas delirantes paranoides, surgidas de un temple interpretativo autorreferencial.
Los criterios para el diagnóstico de la intoxicación por cannabis que plantea el DSM-III-R son los siguientes:
1. Uso reciente de cannabis.
2. Cambios conductuales desadaptativos; por ejemplo, euforia, ansiedad, suspicacia o ideas paranoides, sensación de lentitud en el paso del tiempo, deterioro de la capacidad de juicio, retraimiento social.
3. Aparición, como mínimo, de dos de los siguientes síntomas en las 2 h que han seguido a su uso: irritación conjuntival, aumento del apetito, sequedad de boca y taquicardia.
4. Dichos síntomas no están causados por otro trastorno mental o físico.
El delta-9-THC y sus metabolitos promueven una rápida tolerancia, probablemente por un proceso de inducción enzimática. No se ha demostrado dependencia física. El consumo reiterado de cannabis puede ocasionar reacciones de flash-back (reaparición espontánea, días o meses después, de sensaciones producidas por la sustancia), similares a las inducidas por la LSD. En consumidores importantes se ha descrito un “síndrome amotivacional”, caracterizado por un estado crónico de letargia, falta de impulso, labilidad emocional y volitiva, indiferencia y apatía. Desde el punto de vista psicométrico se han detectado trastornos de la memoria, de la capacidad de concentración y del cálculo, así como una disminución de la destreza en tareas manipulativas complejas. Algunos individuos presentan acciones de características psicóticas, con ilusiones y alucinaciones auditivas y visuales, ideación autorreferencial, labilidad emocional y agitación, que pueden remitir en un plazo de tiempo relativamente pequeño si se las trata con medicación ansiolítica (benzodiazepinas) en dosis altas. Por otro lado, se ha observado que entre los fumadores habituales de cannabis existe una incidencia relativa de psicosis crónicas de rasgos esquizomorfos, que pueden persistir tras la supresión del tóxico; también se han detectado cuadros maniformes. Al respecto, se ha señalado que la droga podría desencadenar una enfermedad esquizofrénica o afectiva latente, o bien que la enfermedad psíquica ya establecida podría conducir a un consumo desinhibido.
Entre las repercusiones somáticas del abuso de cannabis cabe destacar la inflamación de la mucosa respiratoria, con todas sus consecuencias. En enfermos epilépticos puede producirse una reagudización de las crisis comiciales.
En principio, el THC no es capaz de inducir dependencia física, y es por ello que en el DSM-III-R no aparecen criterios diagnósticos para el síndrome de abstinencia de cannabis.
Farreras – Rozman; Medicina Interna; 13 ed. Pag 1607-1608, 2601.
y lejano Oriente.
El principio psicoactivo más importante de la planta es el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC), que aparece en diversas concentraciones según sea la especie de la planta, así como las condiciones de su cultivo y proceso de elaboración.
La planta entera, más o menos triturada, constituye la “hierba” antiguamente denominada “grifa”, así como “marihuana” en América y kif en África. También puede presentarse en forma de “hachís”, llamado también “chocolate” o “mierda”, que es una concentración de la resina prensada
con las partes más apreciadas de la planta. En nuestro medio se suele consumir el hachís, que es más
rentable para los traficantes al estar más concentrado. La mayoría proviene del norte de África.
Formas de consumo
El consumo de la planta está muy extendido, como se ilustra en las tablas 13.8 y 13.9; su prevalencia de consumo en Cataluña es de casi el 10% en la población general, y la cuar ta parte de los jóvenes lo ha probado alguna vez. Su uso se hace predominantemente en grupo, fumando los preparados de cannabis solos o mezclados con el tabaco para su mejor combustión; es el denominado “porro”, “canuto” o “petardo”, que es aspirado sucesivamente por todos los componentes del grupo. Su combustión produce un olor característico y el humo se aspira muy profundamente para poder absorber mayor cantidad de sustancia activa. También se puede ingerir mezclado con comidas o en infusiones.
Intoxicación aguda
El delta-9-THC es 3 veces más activo fumado que ingerido , pero debe tenerse muy en cuenta que en las primeras ocasiones en que se consume, sea cual fuere la vía de administración, no aparece síntoma alguno de embriaguez cannábica. Esto se debe a la existencia de una “tolerancia inversa inicial”, la cual es debida a que la actividad de las enzimas que transforman los THC en derivados psicoactivos es inducida progresivamente y no se alcanza hasta después de varias administraciones. Por tanto, se ha de aprender a fumar con una técnica especial, distinta de la que se sigue en el hábito tabáquico. Generalmente se admite que los efectos cannábicos suelen aparecer al poco rato de la administración, unos 30 min, y no suelen rebasar las 12 h de acción aguda. Las reacciones tóxicas de sus derivados (marihuana, hachís) son muy raras a pesar de la elevada prevalencia de su consumo en España. Las reacciones que pueden exigir atención sanitaria son los ataques de pánico autolimitados. El individuo presenta estados variables de ansiedad con alteraciones de la percepción, conjuntivas congestivas y pupilas isocóricas como signos y síntomas más relevantes. Los casos
más aparatosos que se han descrito han sido reacciones como consecuencia de la ingesta oral de alimentos cocinados con Cannabis. En general no se recomienda ningún tratamiento específico.
Sintomatología psíquica
Los efectos psíquicos inducidos por el consumo de los diferentes productos extraídos de la cannabis son extremadamente variables y dependen no sólo del nivel de dosificación, sino también de las expectativas y del estado anímico del individuo, de su experiencia previa y del marco social en el momento del consumo. Los efectos en cuestión son casi inmediatos a la inhalación de la sustancia. En primer lugar, el individuo nota una sensación de flotación, de liviandad y relajación, se siente inundado por una laxitud agradable, al tiempo que va sintiendo una euforia y volubilidad crecientes. Puede haber hiperestesia sensorial; los consumidores más “refinados” manifiestan que, bajo los efectos de la droga, pueden disfrutar más de la música y de las artes plásticas. Si el consumo se realiza en un grupo de amigos, surgirá una atmósfera de locuacidad, desinhibición y complacencia; temas considerados habitualmente como intrascendentes serán motivo de diversión, hilaridad incontenible y sentimientos de compenetración, particularmente en consumidores poco maduros. En los círculos “intelectuales”, la conversación derivará hacia temas metafísicos. Más adelante se puede observar una conversación circunstancial, no dirigida y con frecuentes interrupciones, por bloqueo del pensamiento. El individuo tendrá la impresión subjetiva de que el tiempo pasa lentamente. Posteriormente, o si el individuo está solo, se establece un estado de indiferencia, apatía, fatiga y somnolencia. Suele ser muy frecuente que a las 3-6 h del consumo el individuo experimente una sensación de hambre, con preferencia por los dulces, que se ha atribuido a una posible hipoglucemia transitoria. Una dosis mayor puede provocar confusión, angustia, inquietud o incluso una crisis de pánico, así como distimia depresiva, fenómenos de despersonalización y desrealización, ilusiones y alucinaciones, bloqueos en el curso del pensamiento e ideas delirantes paranoides, surgidas de un temple interpretativo autorreferencial.
Sintomatología física
Los criterios para el diagnóstico de la intoxicación por cannabis que plantea el DSM-III-R son los siguientes:
1. Uso reciente de cannabis.
2. Cambios conductuales desadaptativos; por ejemplo, euforia, ansiedad, suspicacia o ideas paranoides, sensación de lentitud en el paso del tiempo, deterioro de la capacidad de juicio, retraimiento social.
3. Aparición, como mínimo, de dos de los siguientes síntomas en las 2 h que han seguido a su uso: irritación conjuntival, aumento del apetito, sequedad de boca y taquicardia.
4. Dichos síntomas no están causados por otro trastorno mental o físico.
Intoxicación crónica
El delta-9-THC y sus metabolitos promueven una rápida tolerancia, probablemente por un proceso de inducción enzimática. No se ha demostrado dependencia física. El consumo reiterado de cannabis puede ocasionar reacciones de flash-back (reaparición espontánea, días o meses después, de sensaciones producidas por la sustancia), similares a las inducidas por la LSD. En consumidores importantes se ha descrito un “síndrome amotivacional”, caracterizado por un estado crónico de letargia, falta de impulso, labilidad emocional y volitiva, indiferencia y apatía. Desde el punto de vista psicométrico se han detectado trastornos de la memoria, de la capacidad de concentración y del cálculo, así como una disminución de la destreza en tareas manipulativas complejas. Algunos individuos presentan acciones de características psicóticas, con ilusiones y alucinaciones auditivas y visuales, ideación autorreferencial, labilidad emocional y agitación, que pueden remitir en un plazo de tiempo relativamente pequeño si se las trata con medicación ansiolítica (benzodiazepinas) en dosis altas. Por otro lado, se ha observado que entre los fumadores habituales de cannabis existe una incidencia relativa de psicosis crónicas de rasgos esquizomorfos, que pueden persistir tras la supresión del tóxico; también se han detectado cuadros maniformes. Al respecto, se ha señalado que la droga podría desencadenar una enfermedad esquizofrénica o afectiva latente, o bien que la enfermedad psíquica ya establecida podría conducir a un consumo desinhibido.
Entre las repercusiones somáticas del abuso de cannabis cabe destacar la inflamación de la mucosa respiratoria, con todas sus consecuencias. En enfermos epilépticos puede producirse una reagudización de las crisis comiciales.
Dependencia física
En principio, el THC no es capaz de inducir dependencia física, y es por ello que en el DSM-III-R no aparecen criterios diagnósticos para el síndrome de abstinencia de cannabis.
Farreras – Rozman; Medicina Interna; 13 ed. Pag 1607-1608, 2601.
MARIHUANA Y COMPUESTOS DE CANNABIS
La planta Cannabis sativa contiene más de 400 compuestos, además de la sustancia psicoactiva delta-9-tetrahidrocannabinol ( T H C ) . Los cigarrillos de marihuana se preparan con las hojas y las yemas de las flores de la planta; un cigarrillo típico de marihuana contiene entre 0.5 y 1 g de materia vegetal. Aunque la concentración habitual de THC oscila entre 10 y 40 mg, se han detectado concentraciones superiores a 100 mg por cigarrillo. El hachís se prepara con resina concentrada de Cannabis sativa y contiene concentraciones de THC de entre 8 y 12% en peso. El "aceite de hachís", un extracto liposoluble de la planta, puede contener concentraciones de THC de 25 a 6 0 % y se puede añadir a la marihuana o al hachís para aumentar la concentración de THC. La forma de autoadministración más común de la marihuana y el hachís consiste en fumarlos. Durante la pirólisis se liberan en el humo más de 150 compuestos, además del THC. Aunque la mayor parte de estas sustancias no tienen propiedades psicoactivas, sí pueden ejercer efectos fisiológicos. El THC se absorbe con rapidez desde los pulmones a la sangre y desde ésta pasa de inmediato a los tejidos. Se metaboliza fundamentalmente en el hígado, donde se convierte en 11 -hidroxi-THC, un compuesto psicoactivo, y en más de 20 metabolitos adicionales. Muchos metabolitos del THC se excretan por las heces, con un ritmo de depuración relativamente lento en comparación con la mayor parte de las sustancias psicoactivas. Se han identificado receptores específicos de los cannabinoides ( C B , y C B ) en el sistema nervioso central, incluida la médula espinal, y en el sistema nervioso periférico. Hay una alta densidad de estos receptores en la corteza
cerebral, los ganglios de la base y el hipocampo. Los linfocitos T y B también poseen los receptores mencionados y ellos al parecer median las propiedades antiinflamatorias e inmunorreguladoras de tales compuestos. Se ha identificado un ligando natural similar al THC en el sistema nervioso, donde está ampliamente distribuido.
cerebral, los ganglios de la base y el hipocampo. Los linfocitos T y B también poseen los receptores mencionados y ellos al parecer median las propiedades antiinflamatorias e inmunorreguladoras de tales compuestos. Se ha identificado un ligando natural similar al THC en el sistema nervioso, donde está ampliamente distribuido.
Prevalencia del consumo de marihuana .
La marihuana es la droga ilegal más consumida en Estados Unidos. La prevalencia de su consumo es particularmente elevada entre los adolescentes; los estudios sugieren que alrededor de 37% de los estudiantes de educación secundaria en ese país la han consumido. La marihuana es relativamente barata, y muchas personas la consideran menos peligrosa que otras drogas y sustancias. En muchas comunidades, se encuentran formas muy potentes de marihuana ("sin semilla" ) , y el uso concomitante de marihuana con crack-cocaína y fenciclidina está aumentando.
Intoxicación aguda y crónica por marihuana.
La intoxicación aguda por marihuana y compuestos de cannabis depende de las dosis de THC y de la vía de administración. El THC se absorbe de forma más rápida cuando se fuma la marihuana que cuando los compuestos de cannabis se ingieren por vía oral. La forma más común de intoxicación aguda consiste en una percepción subjetiva de relajación y euforia suave que se asemeja a la intoxicación ligera a moderada por alcohol. Esto suele ir acompañado de cierta perturbación del pensamiento, de la capacidad de concentración y de las funciones perceptivas y psicomotoras. Las dosis más elevadas de cannabis pueden producir efectos sobre el comportamiento análogos a los de la intoxicación alcohólica grave. Aunque los efectos de la intoxicación aguda por marihuana son relativamente benignos en los usuarios normales, la droga puede desencadenar trastornos emocionales graves en personas que tienen antecedentes psicóticos o proble mas neuróticos. Como ocurre con otros compuestos psicoactivos, la actitud (expectativa del usuario) y el lugar (contexto ambiental) son determinantes importantes del tipo y gravedad de la alteración del comportamiento (intoxicación conductual). Tal como ocurre con el abuso de cocaína, opioides y alcohol, quienes
abusan por largo tiempo de la marihuana pierden interés en los objetivos socialmente deseables y dedican siempre más tiempo a obtener y consumir la droga. Sin embargo, el THC no causa un "síndrome amotivácional" específico y único. Los muchos síntomas que se atribuyen a la marihuana son difíciles de distinguir de las depresiones leves y de las disfunciones de la maduración, a menudo asociadas con una adolescencia prolongada. El uso crónico de la marihuana también aumenta el riesgo de síntomas psicóticos en personas con antecedentes de esquizofrenia. Quienes comienzan a consumir marihuana inhalada antes de los 17 años más adelante pueden presentar graves trastornos cognitivos y neuropsicológicos.
abusan por largo tiempo de la marihuana pierden interés en los objetivos socialmente deseables y dedican siempre más tiempo a obtener y consumir la droga. Sin embargo, el THC no causa un "síndrome amotivácional" específico y único. Los muchos síntomas que se atribuyen a la marihuana son difíciles de distinguir de las depresiones leves y de las disfunciones de la maduración, a menudo asociadas con una adolescencia prolongada. El uso crónico de la marihuana también aumenta el riesgo de síntomas psicóticos en personas con antecedentes de esquizofrenia. Quienes comienzan a consumir marihuana inhalada antes de los 17 años más adelante pueden presentar graves trastornos cognitivos y neuropsicológicos.
Efectos físicos.
La hiperemia de conjuntivas y la taquicardia constituyen los signos físicos inmediatos más frecuentes de fumar marihuana. La tolerancia de la taquicardia inducida por dicha droga surge rápidamente entre los usuarios comunes. Sin embargo, la inhalación del humo de marihuana puede desencadenar angina en sujetos con el antecedente de insuficiencia coronaria. La angina inducida por el ejercicio puede agravarse después del uso de marihuana en mayor grado que después de fumar cigarrillos. Hay que recomendar decididamente a todo cardiópata que no fume marihuana ni use compuestos cannábicos. En los fumadores de marihuana que la consumen a diario se ha descubierto una disminución significativa de la capacidad vital pulmonar. Debido a que esta forma de consumo generalmente supone la inhalación profunda y la retención prolongada del humo de la marihuana, los fumadores de esta sustancia pueden presentar irritación bronquial crónica. El deterioro de la capacidad de difusión del monóxido de carbono en respiración única (carbón monoxide diffusing capacity of the lung, D L ^ Q ) es mayor en las personas que fuman marihuana y tabaco que en las que fuman sólo tabaco. Aunque la marihuana también se ha asociado con efectos adversos sobre una serie de aparatos y sistemas, muchos de estos estudios deben repetirse y confirmarse. Por ejemplo, la correlación descrita entre el consumo de marihuana y la disminución de la concentración de testosterona en los varones no está confirmada. También se han descrito disminución del número y de la movilidad de los espermatozoides y anomalías de su morfología después de consumirla. En estudios prospectivos se demostró una correlación significativa entre el retraso del crecimiento y desarrollo fetales y el consumo intenso de marihuana durante el embarazo.
Tolerancia y dependencia física.
Los consumidores habituales de marihuana adquieren con rapidez tolerancia a los efectos psicoactivos de esta sustancia, y a menudo la fuman con más frecuencia y tratan de conseguir compuestos de cannabis más potentes. La tolerancia a los efectos fisiológicos de la marihuana se adquiere a un ritmo distinto; por ejemplo, la tolerancia a la taquicardia surge muy rápidamente, pero la tolerancia a la hiperemia conjuntival es mucho más lenta. La tolerancia a los efectos fisiológicos y sobre el comportamiento disminuye con rapidez cuando se interrumpe el consumo de la droga. En los consumidores crónicos de marihuana se han descrito signos y síntomas de abstinencia cuya gravedad depende de la dosis y de la antigüedad del hábito.Los signos y síntomas de abstinencia en los usuarios crónicos de marihuana suelen ser relativamente leves en comparación con los observados en los adictos a los opiáceos o al alcohol, y rara vez requieren intervención médica o farmacológica. Después del consumo continuado de compuestos de cannabis durante largos periodos pueden aparecer síndromes de supresión más graves y prolongados.
Uso terapéutico de la marihuana.
Se ha propuesto que la marihuana, en forma de cigarrillo o como cannabinoide oral sintético (dronabinol), posee algunas propiedades que pueden ser útiles en determinadas situaciones clínicas. Entre ellas se encuentran los efectos antieméticos para los pacientes en quimioterapia, los efectos favorecedores del apetito en los enfermos de SIDA, la reducción de la presión ocular en el glaucoma, y la reducción de la espasticidad en los enfermos de esclerosis múltiple, así como en otras enfermedades neurológicas. Con la posible excepción de la caquexia relacionada con el
SIDA, ninguno de estos atributos de la marihuana es claramente superior a otras terapias disponibles.
SIDA, ninguno de estos atributos de la marihuana es claramente superior a otras terapias disponibles.
Harrison; Medicina Interna, Vol 2 . Pag: 2734-2735
Eso es todo, espero que les haya gustado y les haya servido mas que nada. Espero que comenten respetuosamente sin insultar a NADIE .
Video Yapa
Otros de mis post que te pueden interesar: