Ese fantasma que deambula en las noches
Ardiendo en espejos, sin carne ni huesos,
Ilusión de los sabores que no se tocan en reflejo
Pulsa, late, gime, muerde, rasguña las vísceras
Tocándote irreal y menos consistente que la locura
De los sesos en derrame de explosiones carnívoras
al encuentro.
¿Existirá el complemento que sea luna cuando se es sol?
Y viceversa?
¿Qué maldición ha sido arrojada al infierno de lo terrenal donde el eclipse es meta-cuerpo?
¿Quién ha pintado de rosa las tinieblas del cuento fantástico más conocido?
Ahhh el amor eterno! Sublime, inmaculado, bañados de pasiones sin sentidos, pues ellos los sentidos se extravían en lo inverosímil del ser monogámico.
Los telares de la óptica que crea un orden anti natura.
Ese fantasma que deambula y es sombra es el mandato social que te devora los senos y ya no te preguntas.
Reptas, gimes, te comes, consumes, naces, muere, naces
dependiendo de otro que siempre eres tú.
Ardiendo en espejos, sin carne ni huesos,
Ilusión de los sabores que no se tocan en reflejo
Pulsa, late, gime, muerde, rasguña las vísceras
Tocándote irreal y menos consistente que la locura
De los sesos en derrame de explosiones carnívoras
al encuentro.
¿Existirá el complemento que sea luna cuando se es sol?
Y viceversa?
¿Qué maldición ha sido arrojada al infierno de lo terrenal donde el eclipse es meta-cuerpo?
¿Quién ha pintado de rosa las tinieblas del cuento fantástico más conocido?
Ahhh el amor eterno! Sublime, inmaculado, bañados de pasiones sin sentidos, pues ellos los sentidos se extravían en lo inverosímil del ser monogámico.
Los telares de la óptica que crea un orden anti natura.
Ese fantasma que deambula y es sombra es el mandato social que te devora los senos y ya no te preguntas.
Reptas, gimes, te comes, consumes, naces, muere, naces
dependiendo de otro que siempre eres tú.