Todavía recuerdo cuando le implantaron los botones a mi hermano menor, el día siguiente a cumplir los 18 años. Recuerdo que lo anestesiaron en tres lugares diferentes, lo acostaron en una especie de camilla de hierro, le afeitaron todo el pelo en la parte de la nuca y con un aparato, que a mi me pareció un taladro le hicieron los orificios donde los colocarían. No me dejaron ver como los conectaron a su cerebro, quien sabe porque. También recuerdo el día que lo acompañe a la charla que explica como usarlas -también recordaba la mía pero con menos detalle-. Solo tenías que visualizar el momento en tu cabeza, asegurarte que fuera el único recuerdo que tuviera tu mente es ese momento, presionar el segundo botón y listo, sin más.
A todos parecía no molestarle la idea, mas a mi hermano, que inclusive parecía emocionarle la idea. Lo encontré probando como funcionaba el segundo botón dos días después de la charla. Anotaba ciertos hechos en una libreta, se sentaba, se concentraba, presionaba el botón y ¡Adiós recuerdo!
No se si las cosas eran mejores o peores, eran mas fáciles, sin lugar a dudas, pero habíamos perdido una parte de nosotros. Después de todo ¿Que es el hombre sin un poco de dolor en sus recuerdos? Los errores son parte de la vida, pero no acá. En este lugar los errores son nada, no tienen significado, no existe el caer y volver a levantarse, simplemente sentarse y presionar un botón para resolver todo ¿Por que todos debían ser recuerdos felices en nuestras cabezas?
No estaba seguro, quizá yo era el único que pensaba así, pero decidí que mi mente no pertenecía a este nuevo mundo. Me senté y sentí los dos botones escondidos entre mi pelo. Presione el primero.
A todos parecía no molestarle la idea, mas a mi hermano, que inclusive parecía emocionarle la idea. Lo encontré probando como funcionaba el segundo botón dos días después de la charla. Anotaba ciertos hechos en una libreta, se sentaba, se concentraba, presionaba el botón y ¡Adiós recuerdo!
No se si las cosas eran mejores o peores, eran mas fáciles, sin lugar a dudas, pero habíamos perdido una parte de nosotros. Después de todo ¿Que es el hombre sin un poco de dolor en sus recuerdos? Los errores son parte de la vida, pero no acá. En este lugar los errores son nada, no tienen significado, no existe el caer y volver a levantarse, simplemente sentarse y presionar un botón para resolver todo ¿Por que todos debían ser recuerdos felices en nuestras cabezas?
No estaba seguro, quizá yo era el único que pensaba así, pero decidí que mi mente no pertenecía a este nuevo mundo. Me senté y sentí los dos botones escondidos entre mi pelo. Presione el primero.