Toda mujer necesita amar
La mujer que ama en silencio es aquella que termina sus días en soledad, la mujer que calla la voz de su corazón, es aquella que teme vivir.
El amor es algo que explota por dentro, un volcán en erupción, es como las grandes olas que llegan a la orilla arrastrando todo lo que está a su paso.
Las niñas sueñan con su castillo y el príncipe azul, cuando crecen descubren otra realidad, no obstante se amoldan a ella. Algunas no pueden modificar ese ideal, se niegan a desprenderse de la fantasía de lo perfecto.
El amor habita en todo lugar, hay siempre alguien esperando por otro ser, para cada mujer hay un hombre, simplemente debe permitirse querer, debe romper con el candado de los prejuicios y dejarse amar.
En algunos casos las mujeres, se crían en un hogar en donde sus padres viven en continuo conflicto, separados, viviendo bajo el mismo techo, esto puede ser uno de los traumas que impide la relación de estas señoritas.
Lo vivido en la infancia no tiene porque intervenir en su presente, su pareja no puede ni va a ser igual a su padre, deben simplemente cortar con el pasado paralizante, olvidar los malos ejemplos para disfrutar de una vida en pareja libre de ataduras y complejos.
Las mujeres poseen una belleza única, son ellas lo más grande de toda la creación, majestuosas por fuera, y sensibles por dentro. Por este motivo, aunque algunas por temor se atrevan a negarlo, toda mujer necesita amar y sentirse amada.
La mujer que ama en silencio es aquella que termina sus días en soledad, la mujer que calla la voz de su corazón, es aquella que teme vivir.
El amor es algo que explota por dentro, un volcán en erupción, es como las grandes olas que llegan a la orilla arrastrando todo lo que está a su paso.
Las niñas sueñan con su castillo y el príncipe azul, cuando crecen descubren otra realidad, no obstante se amoldan a ella. Algunas no pueden modificar ese ideal, se niegan a desprenderse de la fantasía de lo perfecto.
El amor habita en todo lugar, hay siempre alguien esperando por otro ser, para cada mujer hay un hombre, simplemente debe permitirse querer, debe romper con el candado de los prejuicios y dejarse amar.
En algunos casos las mujeres, se crían en un hogar en donde sus padres viven en continuo conflicto, separados, viviendo bajo el mismo techo, esto puede ser uno de los traumas que impide la relación de estas señoritas.
Lo vivido en la infancia no tiene porque intervenir en su presente, su pareja no puede ni va a ser igual a su padre, deben simplemente cortar con el pasado paralizante, olvidar los malos ejemplos para disfrutar de una vida en pareja libre de ataduras y complejos.
Las mujeres poseen una belleza única, son ellas lo más grande de toda la creación, majestuosas por fuera, y sensibles por dentro. Por este motivo, aunque algunas por temor se atrevan a negarlo, toda mujer necesita amar y sentirse amada.