Jamás pensé que me iba a llegar el día. Me considero alguien inteligente, y útil, pero en un lugar como este, eso ya no sirve. Vi como uno a uno, se llevaban a mis amigos y colegas, y no se que les pasaba después, pero imagino que no era agradable. Recuerdo que los primeros fueron los de abajo, los menos importantes, a los que ignoras cuando paras en los semáforos, subiendo las ventanas polarizadas del auto. Parecía inclusive algo bueno, eran más trabajadores, más limpios, y jamás se quejaban.
Con el tiempo, se volvieron más sofisticados, más agradables a la vista, mas funcionales. Algunos modelos empezaron a salir a la venta como niñeras o personal de limpieza, cosas así. Cada vez eran mas parecidos a nosotros, y hasta podías imaginar que pensaban y sentían como nosotros.
Los programaron para ser “amigables” y aprendieron a descifrar nuestras emociones con tan solo mirarnos, Con el correr de los años. También aprendieron a imitarnos.
Al ir por la calle, ya no se podía distinguir quién era uno de ellos y quien uno de nosotros, y poco a poco, empezaron a ocupar nuestros lugares, y apenas lo notábamos.
Nuestros doctores, nuestros maestros y abogados, eran creados en un laboratorio. Sus ojos eran casi tan expresivos como los ojos humanos. Algunos incluso se enamoraron.
De verdad pensé que iba a llegarme el día, como todos lo pensaban, creo, pero la realidad es que nos volvimos obsoletos.
Con el tiempo, se volvieron más sofisticados, más agradables a la vista, mas funcionales. Algunos modelos empezaron a salir a la venta como niñeras o personal de limpieza, cosas así. Cada vez eran mas parecidos a nosotros, y hasta podías imaginar que pensaban y sentían como nosotros.
Los programaron para ser “amigables” y aprendieron a descifrar nuestras emociones con tan solo mirarnos, Con el correr de los años. También aprendieron a imitarnos.
Al ir por la calle, ya no se podía distinguir quién era uno de ellos y quien uno de nosotros, y poco a poco, empezaron a ocupar nuestros lugares, y apenas lo notábamos.
Nuestros doctores, nuestros maestros y abogados, eran creados en un laboratorio. Sus ojos eran casi tan expresivos como los ojos humanos. Algunos incluso se enamoraron.
De verdad pensé que iba a llegarme el día, como todos lo pensaban, creo, pero la realidad es que nos volvimos obsoletos.