RAFAEL AMOR
Algunas letras compuestas por al cantautor argentino, Rafael Amor.
LA TORRE
Por los caminos del planeta olvido
Vagan y vagan los desheredados.
Envueltos en trapos de antiguas banderas
Como jirones de desilusion.
Y la pobre tierra también despojada,
Tanto, que apenas tumbas da.
Un viento vacío, huérfano de polen,
Desorientado, gira en el erial.
De las tinieblas surgen los parias
Pariendo hijos de cerrazón,
Los ojos de arena, llorando desiertos.
El desamparo es su Dios.
Con pasos torpes, no se detienen,
Aquel que se detuvo se secó.
Aguantan la vida como una muerte,
Con ese su obstinado corazón.
A lo lejos, entre casamatas, radares, misiles y ambición,
Está la torre, la torre siniestra, la torre prohibida donde se riega
con sangre la flor.
Cada vez mas alta y más repleta
Donde acumulan el pan y la sal,
Miles de hormigas sicarias y ciegas
Que no vacilan en matar.
Como de un aura está rodeada
Entre alambradas y horticón,
Por si algún pobre entrar quisiera
Y pretendiera ver a Dios.
Esta es la torre de la riqueza
Entre la leche negra del dolor.
Cada vez más fuerte, cada vez más presa,
Rodeada del hambre que sembró.
¿cómo abordarla?, ¿cómo romperla ?
Con los despojos de la razón.
Abrir sus compuertas para que salgan
El color de la vida y el pan.
No saben como, ni conque arma,
La torre del hambre derrumbar,
No saben como, ni conque arma,
Pero los parias, van…
RAFAEL AMOR®
OLOR A GOMA QUEMADA
Olor a goma quemada, viene,
de los barrios de la hambruna.
Llama el bombo y el piquete,
corta la ruta.
Llamarada y humo negro, crecen,
y entre chispa y reverbero,
con perfiles de ceniza,
los piqueteros.
Una mujer piel y huesos, marcha
y en sus pechos consumidos,
va amamantando otro hambriento,
recién parido.
Para mi pueblo Argentino, salúd,
la libertad y el trabajo.
La dignidad de los libres del sur,
que tantas veces cantamos.
La dignidad de los libres del sur
que tantos han traicionado.
Yo en patas y hambreado
soy la violencia
y ellos armados hablan de paz…
Olor a goma quemada, temen,
que se chamusque la historia.
Dos cosas que les espantan,
pueblo y memoria.
Con un “meduele” de reuma, llegan,
hasta los hipermercados
a reclamar la comida,
los jubilados.
Y van al corte compadre, firmes,
frente a la gendarmería
y en las ollas populares
clama la vida.
Para mi pueblo Argentino, salúd,
la libertad y el trabajo.
La dignidad de los libres del sur,
que tantas veces cantamos.
La dignidad de los libres del sur
que tantos han traicionado.
Yo en patas y hambreado
soy la violencia
y ellos armados hablan de paz…
RAFAEL AMOR®
NO ME LLAMES EXTRANJERO
No me llames extranjero, por que haya nacido
lejos,
o por que tenga otro nombre la tierra de donde vengo.
No me llames extranjero, por que fue distinto
el seno
o por que acunó mi infancia otro idioma de los cuentos.
No me llames extranjero si en el amor de
una madre,
tuvimos la misma luz en el canto y en el beso,
con que nos sueñan iguales las madres contra su pecho.
No me llames extranjero, ni pienses de donde
vengo,
mejor saber donde vamos, adonde nos lleva el tiempo.
No me llames extranjero, por que tu pan
y tu fuego,
calman mi hambre y frío, y me cobije tu techo
No me llames extranjero tu trigo es como
mi trigo
tu mano como la mía, tu fuego como mi fuego
y el hambre no avisa nunca, vive cambiando de dueño.
Y me llamas extranjero por que me trajo
un camino,
por que nací en otro pueblo, por que conozco otros mares,
y zarpé un día de otro puerto, si siempre quedan iguales en
el
adiós los pañuelos, y las pupilas borrosas de los que dejamos
lejos. Los amigos que nos nombran y son iguales los besos
y el amor de la que sueña con el día del regreso.
No me llames extranjero, traemos el mismo
grito,
el mismo cansancio viejo que viene arrastrando el hombre
desde el fondo de los tiempos, cuando no existían fronteras,
antes que vinieran ellos, los que dividen y matan,
los que roban los que mienten los que venden nuestros sueños.
Los que inventaron un día, esta palabra, extranjero.
No me llames extranjero que es una palabra
triste,
es una palabra helada huele a olvido y a destierro
No me llames extranjero mira tu niño
y el mío
como corren de la mano hasta el final del sendero.
No me llames extranjero ellos no saben de
idiomas
de límites ni banderas, míralos se van al cielo
por una risa paloma que los reúne en el vuelo.
No me llames extranjero piensa en tu hermano
y el mío
el cuerpo lleno de balas besando de muerte el suelo
ellos no eran extranjeros se conocían de siempre
por la libertad eterna e igual de libres murieron.
No me llames extranjero, mírame bien
a los ojos,
mucho más allá del odio, del egoísmo y el miedo,
y verás que soy un hombre, no puedo ser extranjero.
RAFAEL AMOR®
Gracias, un amor, Rafael.
Algunas letras compuestas por al cantautor argentino, Rafael Amor.
LA TORRE
Por los caminos del planeta olvido
Vagan y vagan los desheredados.
Envueltos en trapos de antiguas banderas
Como jirones de desilusion.
Y la pobre tierra también despojada,
Tanto, que apenas tumbas da.
Un viento vacío, huérfano de polen,
Desorientado, gira en el erial.
De las tinieblas surgen los parias
Pariendo hijos de cerrazón,
Los ojos de arena, llorando desiertos.
El desamparo es su Dios.
Con pasos torpes, no se detienen,
Aquel que se detuvo se secó.
Aguantan la vida como una muerte,
Con ese su obstinado corazón.
A lo lejos, entre casamatas, radares, misiles y ambición,
Está la torre, la torre siniestra, la torre prohibida donde se riega
con sangre la flor.
Cada vez mas alta y más repleta
Donde acumulan el pan y la sal,
Miles de hormigas sicarias y ciegas
Que no vacilan en matar.
Como de un aura está rodeada
Entre alambradas y horticón,
Por si algún pobre entrar quisiera
Y pretendiera ver a Dios.
Esta es la torre de la riqueza
Entre la leche negra del dolor.
Cada vez más fuerte, cada vez más presa,
Rodeada del hambre que sembró.
¿cómo abordarla?, ¿cómo romperla ?
Con los despojos de la razón.
Abrir sus compuertas para que salgan
El color de la vida y el pan.
No saben como, ni conque arma,
La torre del hambre derrumbar,
No saben como, ni conque arma,
Pero los parias, van…
RAFAEL AMOR®
OLOR A GOMA QUEMADA
Olor a goma quemada, viene,
de los barrios de la hambruna.
Llama el bombo y el piquete,
corta la ruta.
Llamarada y humo negro, crecen,
y entre chispa y reverbero,
con perfiles de ceniza,
los piqueteros.
Una mujer piel y huesos, marcha
y en sus pechos consumidos,
va amamantando otro hambriento,
recién parido.
Para mi pueblo Argentino, salúd,
la libertad y el trabajo.
La dignidad de los libres del sur,
que tantas veces cantamos.
La dignidad de los libres del sur
que tantos han traicionado.
Yo en patas y hambreado
soy la violencia
y ellos armados hablan de paz…
Olor a goma quemada, temen,
que se chamusque la historia.
Dos cosas que les espantan,
pueblo y memoria.
Con un “meduele” de reuma, llegan,
hasta los hipermercados
a reclamar la comida,
los jubilados.
Y van al corte compadre, firmes,
frente a la gendarmería
y en las ollas populares
clama la vida.
Para mi pueblo Argentino, salúd,
la libertad y el trabajo.
La dignidad de los libres del sur,
que tantas veces cantamos.
La dignidad de los libres del sur
que tantos han traicionado.
Yo en patas y hambreado
soy la violencia
y ellos armados hablan de paz…
RAFAEL AMOR®
NO ME LLAMES EXTRANJERO
No me llames extranjero, por que haya nacido
lejos,
o por que tenga otro nombre la tierra de donde vengo.
No me llames extranjero, por que fue distinto
el seno
o por que acunó mi infancia otro idioma de los cuentos.
No me llames extranjero si en el amor de
una madre,
tuvimos la misma luz en el canto y en el beso,
con que nos sueñan iguales las madres contra su pecho.
No me llames extranjero, ni pienses de donde
vengo,
mejor saber donde vamos, adonde nos lleva el tiempo.
No me llames extranjero, por que tu pan
y tu fuego,
calman mi hambre y frío, y me cobije tu techo
No me llames extranjero tu trigo es como
mi trigo
tu mano como la mía, tu fuego como mi fuego
y el hambre no avisa nunca, vive cambiando de dueño.
Y me llamas extranjero por que me trajo
un camino,
por que nací en otro pueblo, por que conozco otros mares,
y zarpé un día de otro puerto, si siempre quedan iguales en
el
adiós los pañuelos, y las pupilas borrosas de los que dejamos
lejos. Los amigos que nos nombran y son iguales los besos
y el amor de la que sueña con el día del regreso.
No me llames extranjero, traemos el mismo
grito,
el mismo cansancio viejo que viene arrastrando el hombre
desde el fondo de los tiempos, cuando no existían fronteras,
antes que vinieran ellos, los que dividen y matan,
los que roban los que mienten los que venden nuestros sueños.
Los que inventaron un día, esta palabra, extranjero.
No me llames extranjero que es una palabra
triste,
es una palabra helada huele a olvido y a destierro
No me llames extranjero mira tu niño
y el mío
como corren de la mano hasta el final del sendero.
No me llames extranjero ellos no saben de
idiomas
de límites ni banderas, míralos se van al cielo
por una risa paloma que los reúne en el vuelo.
No me llames extranjero piensa en tu hermano
y el mío
el cuerpo lleno de balas besando de muerte el suelo
ellos no eran extranjeros se conocían de siempre
por la libertad eterna e igual de libres murieron.
No me llames extranjero, mírame bien
a los ojos,
mucho más allá del odio, del egoísmo y el miedo,
y verás que soy un hombre, no puedo ser extranjero.
RAFAEL AMOR®
Gracias, un amor, Rafael.