Federico Herrero, director de teatro, dictó una conferencia en el Teatro Escuela Central, tema: -Artes del teatro, tiempo y espacio-.
La ruptura de las formas artísticas procedentes del Romanticismo, se inicia a finales del siglo XIX con Alfred Jarry, especialmente con su Ubú Rey.
A partir de la propuesta de este autor se introducen lo grotesco y lo -feo- como categorías estéticas en el arte dramático.
Pero el tema determinante a partir de fines del siglo XIX, es la ruptura de la concepción clásica de tiempo y espacio.
Hay un quebrantamiento de la estructura dramática.
En música se opera algo parecido con los compositores rusos quienes buscan en lo popular la prioridad del ritmo sobre la melodía.
En el siglo XX aparecerá la intensa figura de Igor Stravinsky.
En el tiempo teatral y sus formas específicas, el trinomio espacio/tiempo/acción es inseparable del espacio/tiempo dramático.
Sin ellos sería ininteligible la acción dramática y por supuesto la representación.
Este trinomio se sitúa en la intersección del mundo del escenario (materialidad teatral) con la ficción imaginada de un mundo dramático posible.
Entre ese mundo concreto y posible se mezclan todos los elementos visuales, sonoros y textuales del espectáculo. En otras palabras, el tiempo se manifiesta de manera visible en el espacio: la acción se concreta en un lugar y un momento dados y el espacio se sitúa donde la acción tiene lugar, ésta se efectúa con una determinada duración. Si consideramos cada elemento del trinomio por aparte, cada uno de ellos produciría un arte que no es el del teatro: sin espacio, el tiempo sería pura duración, como en la música; sin tiempo.
Pero sin tiempo y sin espacio, la acción no podría desarrollarse.