muy bien...aca llegue al final de mi relato, espero les haya gustado!! encerio...no es un final desente pero bue, es su opinion la qe vale asi qe espero les guste...puede ser, pero puede ser qe saque un "2da temporada", veremos qe pasa mas adelante...pero desde ya gracias a todos por sus comentarios!!! nos vemos...
Capitulo 9: Una triste despedida. Parte 2
Especial 2: Parte de Belén
15 de agosto 4:26 p.m
Estaba con un juez pidiendo ayuda, pero nadie quería creerme...incluso mostré
las fotos que Benja me había enviado, de igual forma no aceptaban que fuera verdad...creían que las fotos eran falsas.
Ya que, días atrás se había mandado un helicóptero para saber si en verdad estaba pasando...ese helicóptero nunca volvió, y ya sospechaban un poco, aunque aun así no accedieron a ayudar. Otro intento mas...ya ha pasado días y aun he podido convencer a estos tipos de que la ciudad necesita ayuda, Formosa se estaba yendo al infierno.
19 de agosto 6:07 p.m
Ministro – Bien señores, señorita...estamos aquí por quinta vez, sobre un caso que se nos ha presentado en estos últimos días. Señorita Rodas, hable por favor.
Belén – Ya les he dicho lo que pasa...un amigo de Formosa me ha dicho que necesitan ayuda, son atacados por "zombies" y vayan donde vayan, están rodeados de esas cosas. No hay posibilidad de escapar.
Dr. Martinez – ¿Espera que creamos eso? Usted apenas esta cumpliendo los 22 años...deje este tipo de casos a personas que saben.
Belén – Miren, les he mostrado fotos, vídeos y evidencias de las cámaras de seguridad de la ciudad...yo misma he pensado que era falso hasta que vi a través de ello, no les estoy mintiendo. ¡Esto es verdad!
Ministro – Señores, ¿Que opinan?
Técnico en Computación – He visto esas fotos, hemos revisado su veracidad...y puedo decir que no son hechas por computadora, son fotos reales.
Belén – Bien, al fin alguien que sabe.
Técnico en Computación – Pero me he enterado que, el colegio del que provienen esas fotos...ha realizado una fiesta esa misma tarde, puede que hubiesen sido disfraces o imitaciones con muy buen maquillaje.
Belén – ¿No estarás hablando enserio? (Haciendo cara de sarcasmo)
Ministro – Señorita, nos da un minuto para hablar de esto y llegar a un acuerdo.
Sin mas que decir, los mire a cada uno...y luego me levante y salí a los pasillos. Se tardaron mas o menos diez minutos...intentaba oír desde la puerta pero no lo lograba. Seguía esperando por un rato mas...ya estaba perdiendo la paciencia, hasta que en un momento, le me levante con la intención de entrar...le dije al guardia de seguridad que se corriera o que le daría una paliza, pues en ese instante puso cara de miedo y se corrió de la puerta. Al entrar...los veo allí sentados, riéndose y algunos fumando.
Belén – ¿Esta es su forma de llegar a un acuerdo?
Ministro – (Cambiando su sonrisa) Mira niña, un helicóptero se envió para verificar si pasaba algo...así que hasta que no llegue, no hay por que hacer algo. Así que si quieres...puedes retirarte, hay cosas sobre las que hay que charlar, y eso ya no tiene que interesarte.
Simplemente me quede mirándolos, tenia ganas de hacer algo al respecto...pero mejor me aguante. No hubo caso, el ministro cancelo todas las demás juntas y cerro el caso, yo tuve que avisar a Benjamín...que no mandarían ayuda. Se que eso significaría defraudar mi palabra...pero el tenia que saber que hice lo que pude, y que seria tonto volver a insistir cuando nadie toma enserio el pedido de auxilio.
20 de agosto 1:14 a.m
Ministro – Señorita lo siento, pero el caso ya caduco...no podemos hacer mas nada.
Belén – No puedo creerlo...usted y sus malditas leyes, creen que tienen la razón en todo y lo único que hacen es sentarse aqui en vez de ir e investigar.
Ministro – Lo siento...haga el favor de retirarse, hay otros asuntos que atender.
Me retire del lugar muy enojada, pues sin darme cuenta...olvide mi cartera en la oficina, así que volví al lugar y cuando entre, los vi riéndose a carcajadas por lo que les había dicho. Al verme, se quedaron callados...así que solo tome mi cartera y me retire del lugar.
El ministro cerro el caso, pero luego...esa misma tarde, llego un informe por el fax del hospital, eran los hombres del helicóptero. Dijeron haber sido atacados al llegar al hospital...y los han dejado incomunicados, pues entonces el ministro supo que lo que yo estaba diciendo, en verdad estaba pasando.
Inmediatamente me llamaron a mi y luego..se llamo al ejercito de Buenos Aires. Llamaron a un experto en Formosa, y en eso...llega un soldado llamado Antonio, quien al enterarse de lo que pasaba allí, decidió guiar la operación de rescate.
Ministro – Soldado, le presento a la señorita Belén Rodriguez, ella dio el aviso del ataque en Formosa. ¿Esta dispuesto para realizar esta misión, soldado?
Antonio – Si señor, en cuanto me notificaron de que se trataba de Formosa...acepte cuanto antes y vine, señor.
Ministro – Bien, suerte soldado...organice a su equipo y cumpla con su misión.
Antonio – ¡A la orden, señor! (Haciendo el saludo de un soldado)
Belen – ¡[Antonio! (Deteniéndose de salir) Yo iré contigo...le prometí a mi amigo que haría lo que pueda para ayudar a rescatarlo. Quisiera estar presente para cuando eso pase...
Antonio – (Mirando al ministro...quien afirmo con la cabeza) Esta bien, te avisare cuando partiremos...mientras tanto, prepárate para lo que nos espera.
22 de agosto 3:04 p.m
La operación se extendió hasta dos días después de que comenzó, yo iba con ellos...eso fue nuestro trato. Intentaba llamar a Benja pero algo pasaba que no atendía...
Esa tarde me llamaron, el ejercito reunió a todos los hombres...mas de 300 soldados estaban en camino hacia Formosa.
Llevaban casi 40 camiones para transportar a los sobrevivientes al punto de salida...que era el puerto, donde unos barcos ya estaban en camino.
Mientras cruzábamos Santa Fe...:
Antonio – (Tomándome de sorpresa) Belén, ¿Cierto? Te pregunto una cosa Belén... ¿Como te enteraste de lo que pasaba allí en Formosa?
Belén – Un amigo mio, Benjamín, me había...
Antonio – (Interrumpiendome) ¿Benjamín? ¿Benjamín que...?
Belén – Antunez.... ¿Porque?
Antonio - ¿Benjamín Antunez?
Belén – Si, el mismo... ¿Porque? ¿Que tiene?
Antonio – ¡Benjamín Antunez es mi primo! Es por mi familia que me incluí en esta operación. ¿Sigue vivo, verdad? ¿Pudiste hablar con él?
Belén – No lo se, me había llamado al celular diciéndome que la ciudad estaba infestada de zombies, que estaban encerrados en el colegio y no le quedaban muchas provisiones. Hoy intente llamarle muchas veces y solo atendía la contestadora. No digo que este muerto...debe de estar apagado o algo...se que esta bien, tengo el presentimiento de que lo estará.
Antonio - Eso espero... confió en que lo estará.
23 de agosto 2:10 a.m
Era de madrugada cuando llegábamos, y a lo lejos veíamos algo...algo que era imposible que sea cierto. Los soldados dudaban...pensaban que era un simple espejismo, pero no lo era, y fue donde comenzaron las dudas.
¿Una muralla? ¿En la ciudad? ¿Como se supone que apareció eso allí?
Cuando llegamos...todos estaban algo confundidos y a la vez sorprendidos, una muralla en plena ciudad. Al cruzar todavía nos faltaría mucho camino y nadie sabia como quitarlo del camino...
El bloque era alto y muy duro. Cuando dispararon un arpón, no le hizo ni siquiera un simple rasguño, intentaron tambien con una perforadora...pero dañaba mas la maquina que el bloque, pero gracias a eso hicieron pasar el arpón y entre todos los camiones comenzaron a tirar. Estuvimos como media hora tirando pero era imposible...los bloques no se movían.
Los soldados llamaron al ejercito chaqueño, eran los unicos que tenian lo necesario para mover...y de eso me refiero a que pidieron 2 tanques inmediatamente. No querían dar muchas explicaciones así que mandaron la artillería pesada tan rápido como puedan.
4:28 a.m
Después de esperar un buen rato a que esos tanques lleguen...la espera termino. Dos grandes camiones se acercaban a lo lejos, y cuando llegaron...dos enormes tanques de guerra bajaron de allí. Me quede embobada...era la primera vez que lo veía.
Me pidieron que me apartara, pues junto con el convoy comenzaron a tirar de vuelta...de a poco los bloques se movían mas y mas. En un momento me pareció escuchar gritar a alguien...pero no veía nada y tampoco llegaba escuchar a nadie por los motores.
Tras varios intentos los bloques comenzaron a moverse con más facilidad, pero antes de que se abrieran por completo, sobre el muro se vio a dos chicas, estas parecía que intentaban escapar de allí...pero una de ellas, al ver a los soldados, comenzó a llorar de la alegría.
Ambos bloques se abrieron para dar paso...y entonces los camiones entraron. Más tarde, se subió a esas dos chicas a un auto de los soldados...que iban directo hacia el puerto para cuidar el perímetro. Yo seguí con Antonio para guiarlos hasta el colegio...muchos otros camiones tomaron caminos diferentes. ¿Podrán salvar a todos? ¿Quedara alguien mas vivo?
Lo único que mas espero es que Benja esté bien.
Mi padre...él ya murió...
5:45 a.m
Estábamos cerca, pero antes cruzamos por un colegio...y dentro de ello había gente en el 2do piso pidiendo ayuda. Antonio, quien estaba al mando, bajo del camion y entro con mas de 20 hombres a matar a todos los zombies que habían dentro y hacia su alrededor. Diez minutos mas tarde lograron rescatar a las primeros 25 personas...solo jóvenes y 4 profesores, el resto creo que saben lo que les paso. Había un medico ahí y tuvo que inyectar una vacuna a cada uno...y mas de uno estaba infectado, pues con pura tristeza, ellos se encargaron de eso.
Antonio pregunto si alguien conocía a Benjamín (mostrando una foto de el) y si por si acaso, alguien lo vio. Una chica logro reconocerlo y dijo que hace unos días atrás logro hablar con su hermano, quien va al mismo colegio que Benja...y que en ese momento estaban bien, pero luego de eso no volvieron a contestar. Fue entonces donde Antonio entro en desesperación...
La idea era salvar a todos en cada casa y colegio, pero despues de sacar a todos del colegio...ellos entraron y pusieron bombas y cuando nos íbamos, ellos lo detonaron y el colegio se destruyo, convirtiéndose en escombros en menos de un segundo.
6:13 a.m
Estábamos a unas cuadras del colegio, pero desde antes de llegar ya estaba plagado de zombies...por todos lados. Los soldados no paraban de disparar y del barrio salían cada vez mas. A Antonio no le importaron esas cosas, solo le importaba Benjamín... así que apresuro el paso, y cuando llegamos al colegio...todos se impresionaron, era imposible cruzar.
Antonio tomo su arma, bajo del camion y corrió hacia la entrada. Comenzó a matar a muchos zombies, esta vez mas de 30 hombres lo siguieron...comenzaron a matar a todos. Sus armas tenían silenciadores para no atraer mas de esas cosas, eran unas armas que parecían traer lanza granadas...esta claro que eran muy comunes del ejercito.
Mas de diez soldados quedaron cuidando el convoy, y yo solo miraba como entraban dentro del colegio. Rogaba que Benja siga vivo...estuvieron mas de 10 minutos ahí, nadie salia. Ya me parecía que no había nadie...hasta que baje del camión para entrar, pero los soldados me detuvieron. Logre zafarme pero justo cuando estaba frente a la entrada...lo vi, era Benja sano y salvo, atrás de él salio quien parecía ser su novia. Fui y lo abraze de la emoción...
Espere a que salga alguien mas pero...nadie mas salio.
Subimos de vuelta al convoy...y cuando avanzamos, hicieron lo mismo que en el anterior colegio. Detonaron las bombas y el colegio se destruyo por completo, una gran explosión causo que pueda verse y escucharse desde lejos. Con algo de tristeza en todos...mi querido colegio hecho escombros, se perdió para siempre.
Historia general...al Dia Siguiente.
Cecilia disparo, Johana murió al instante...frente a todas las personas presentes, quienes también se sentían tristes por lo que habían presenciado.
Rápidamente fui hacia ella y la consolé, quitandole el arma y abrazándola, pero no quiso terminar allí...pues justo cuando los soldados iban a retirar el cuerpo de vuelta a la ciudad, ella se levanto e insistió en enterrarla, antes de que el barco zarpe.
Dentro del barco encontraron algunas palas, así que Cecilia, tres chicos más que conocían a Johana, y yo, fuimos a cavar la tumba...fuera de las murallas.
La muralla cruzaba todo el puerto, como si se hizo para que ninguno cruzara, ni cayeran al agua y la contaminaran. Rodeaba todo Formosa...eso fue lo mas raro de todo...
7:14 p.m
Estuvimos esperando a que todos los camiones volvieran con la mayor cantidad de sobrevivientes posible... y ya se hacia de noche, eso empeoraría la búsqueda.
Habíamos terminado de cavar la tumba de Johana, y con ayuda de los otros dos chicos...la bajamos cuidadosamente y luego comenzamos a enterrarla. Michel, Viviana se acercaron a rezar por ella...luego se sumo Belén, y mas tarde muchos más. Abrace a Cecilia, quien no paraba de llorar, mientras que todos rezaban y se despedían de Johana...que a pesar de que no todos lo conocían, sentían el dolor de Cecilia por perder a su hermana, tanto como todos los que perdieron a sus seres queridos en estos últimos días que paso.
Tocando ya la puesta de sol...volvimos al barco, donde más tarde, ambos barcos zarparon. Todos se sentían tristes por dejar la ciudad que nos vio nacer...pero muchos comenzaron a llorar de felicidad, de alegría por haber sido salvados de esta horrible pesadilla.
Pero la sonrisa cambio cuando cientos helicópteros llegaron.
Cuando nos alejamos un poco mas, ya estaba a oscuras...ellos comenzaron a bombardear la ciudad, destruyendo todo. Edificios, hoteles, casas, plazas y mas que nada el puerto. Muchos comenzaron con el llanto por ver tal atrocidad en nuestra ciudad.
En ese momento...me vino a la mente la pregunta que Carina me la hizo un día...
¿Como fue que paso esto?
24 de agosto 11:47 a.m
Había pasado un día que abandonamos la ciudad. Habíamos desayunado algo...menos Cecilia, quien decía no tener apetito. Ambos no nos separamos ni un momento desde ayer en la tarde...
Un rato despues, antes de almorzar...Antonio se aparece.
Antonio - Chicos, perdón que los interrumpa, pero primo... ¿De donde sacaste estas armas? (Refiriéndose al cuchillo y la pistola)
Benjamín – Los encontré por ahí...mientras buscábamos provisiones dentro del barrio.
Antonio – Bueno, le acabaste de robar a un ex-militar...
Cecilia – (Mirándolo algo rara) Ah... ¿Porque lo dices?
Antonio – Este cuchillo es de combate...por eso tiene doble filo, es ligero y tiene demasiado filo, podía cortar un cuello sin que te des cuenta. Son muy usados en el ejercito argentino.
Benjamín – Por algo me lo quede, presentia que era un buen cuchillo. Pero, ¿Y el arma?
Antonio – En cuanto a la pistola, es muy usado en la caza...no es muy eficiente debido que lleva pocas balas aunque tiene una gran potencia, como para matar a 2 zombies de un solo disparo. Es un arma de excelencia para los cazadores...
Viviana – Con razón, ahora entiendo porque la bala le traspaso a Juan cuando lo matamos...
Benjamín – Si, yo gaste mas energía cargando las balas que disparándolo. La primera vez que lo dispare...me tiro hacia el piso.
Cecilia – Pero, también había un revolver...ese era mucho peor.
Antonio – ¿Y donde lo dejaron?
Cecilia – Se terminaron las balas y la deje tirada en las escaleras, lo habré allí...
Benjamín – No importa ya, es mejor así...ya no la volveremos a usarlo.
Antonio – Es cierto, tiene razón...ya acabo todo. Lo que pasaron en esa ciudad ya no tiene caso recordarlo más.
Michel – Sera difícil superarlo, ¿No creen?
Viviana – Creo que si estamos juntos podremos hacerlo...llevara tiempo pero lo haremos.
Antonio – La chica tiene razón...ahora están juntos en esto. Manténganse unidos y lograran superar cualquier obstáculo en la vida. (Mirando su reloj) Bien, aun queda mucho tiempo para llegar...traten de descansar.
Belén – ¿En cuanto llegaremos?
Antonio – Si seguimos a esta velocidad, llegaremos para las 8 a mas tardar. Mientras descansen...es mi turno de vigilancia.
Viviana – (Hablando bajo) Ok...
Benjamín – Recuerda devolvérmelo cuando lleguemos...
Antonio – (Dudando al responder) ¡Seguro!
La mayoría de las personas estaban durmiendo a esa hora, eran signos de cansancio. Más tarde, Michel también se durmió...y luego le siguio Viviana. Cecilia estaba recostada sobre mi, le dije que intentara dormir para relajarse un momento...
Luego de que se durmiera, yo quede despierto un rato mas. Veía a los soldados hablando y vigilando los barcos, luego me pregunte, ¿Que había pasado con el resto de los soldados que quedaron en la ciudad? Habran de juntarse en el Monte 29 creo yo, a tratar de planear como asegurar la ciudad. ¿Mataran a los zombies? Eso podría costar un poco...bueno, mucho.
8:26 p.m
Luego de un largo y emocional viaje, habíamos llegado al puerto de Buenos Aires. Belén se despidió de todos nosotros y luego un soldado lo llevo directo a su casa en Boedo...también a descansar. Nosotros y el resto de los sobrevivientes fuimos llevados al albergue "Hogar Ggrrigos". Más de 2.300 personas eran trasportadas hacia allí...lo raro es que fuimos camuflados en camiones de carga, que según Antonio, es para evitar a la prensa y todas esas tonterías, y mientras, hacer una re-ubicación completa de toda la gente presente.
El albergue "Hogar Garrigós" era enorme, y pudimos entrar todos allí. Cecilia, Viviana, Michel y yo no nos separamos por nada. Nos preguntaron a cada uno nuestros nombres...datos importantes, una muestra de sangre a cada uno, nos hicieron rellenar unos papeles y luego, para las 12 de la noche, los militares se retiraron y fue entonces donde por fin pudimos tener paz...nada que nos pueda molestar esta noche.
Antes de irse, Antonio vino para despedirse de nosotros...ya que de ahora en adelante, el debía volver nuevamente a Formosa por un tiempo, para encargarse de los zombies. Al despedirse, nos pidió que nos cuidáramos...y a escondidas me devolvió la pistola y el cuchillo...y por si acaso, revise y vi que todavía conservaba las 2 balas.
Antonio – Usalo con cuidado...no sabes cuando estarás en problemas.
25 de agosto 2:51 a.m
La mayoría estaba durmiendo, el ambiente estaba un poco fresco...aunque no tanto si estas dentro de uno de los tantos cuartos que tiene el edificio.
Mientras dormía, en ese momento me despierto y veo a Cecilia que aun seguía despierta.
Benjamín – Hey, ¿Porque no duermes?
Cecilia – Hey...nada, solo no puedo dormir. Después de todo lo que paso estas dos semanas, me es imposible dormirme tranquila.
Benjamín – Se que no lo es, pero...dormir te hará bien. Después de todo, dormir ayuda a despejar la mente.
Cecilia – (Riéndose un poco )¿Ahora eres psiquiatra?
Benjamín – No, pero eso es lo que tu quieres ser... ¿No?
Cecilia – ¡Quería! Ese sueño termino la misma tarde del día antes de mi cumpleaños. La tarde en que el colegio fue atacado...
Benjamín – No termino aun...si nos aceptan, podemos seguir el ultimo año aquí, en Buenos Aires. Conseguiremos nuevas amistades, nuevo colegio, nueva casa...
Cecilia – Nueva vida...
Benjamín – Es una oportunidad diferente a la que esperábamos pero tienes que aprovecharla...debemos aprovecharla, ¿Que dices?
Cecilia – ¿Estarás conmigo para apoyarme? ¿Que pasara si no nos aceptan?
Benjamín – Lo harán...no te preocupes. No voy a abandonarte...estaré contigo hasta siempre. (Riéndose un poco y dándome un beso). Vaya, ¡Ya extrañaba esa sonrisa!
Cecilia – (Riéndose y abrazándome) Esta bien...terminaremos la secundaria, y voy a entrar en la universidad. Lo único malo es que no tengo familiares fuera de la ciudad...al menos para quedarnos hasta que consigamos una casa propia, ¿Tu los tienes?
Benjamín – No, tampoco. Hey, no es hora de preocuparse de eso por ahora...mejor ven, conmigo dormirás bien.
Cecilia – De acuerdo (me da otro beso y se recuesta sobre mi) No te separes de mi Benja...
Benjamín – No lo voy a hacer...
11:40 a.m
Habíamos despertado en nuestro primer día sin estar infestada de zombies...
Algunos soldados se encargaron de repartir el almuerzo a cada uno. (Algo temprano para almorzar, ¿No?) En ese momento escondí las armas para que no lo vieran...y después de semanas, volví a comer un almuerzo sano y decente, aunque voy extrañar los sándwiches que hacia el profesor.
Los soldados actuaban un poco raro, parecían estar algo apurados...y nerviosos, cuando se acercaban a ciertas personas. Mientras, nos dieron la noticia de que se encontró muerto al gobernador de Formosa...y fue donde muchos aplaudieron, otros se pusieron algo tristes.
Pues nosotros hasta brindamos, con agua...
Estabamos hablando y riendo un rato mientras almorzábamos. Algunos ya incluso se fijaron en Michel o Viviana...no lo hacían por mi o Cecilia porque nos vieron juntos todo el día.
Viviana es buena en química, física, bioquímica, cosas de laboratorio, medicina y todo eso.
Cecilia es una buena persona, es calmada, alegre y divertida, algo callada pero sincera y honesta. Le gusta mucho la psicología y la psiquiatría.
Michel es boxeadora y bailarina de danza, tiene una personalidad muy fuerte, honesta y directa, aunque tiene su lado débil para enfrentar algunas situaciones. El mi gran misterio que nos tiene a todos con una gran duda y curiosidad...es su brazo izquierdo. Desde que la conozco, ella tiene una venda que cubre todo su brazo. Durante años nos preguntamos, ¿Que fue lo que le paso? ¿Como fue que se lo hiso?
En cuanto a mi...bueno, ¡Yo soy Benjamín!
Como sea, más tarde, mientras seguíamos hablando tranquilamente...el ambiente se torno algo inquietante cuando los soldados comenzaron a irse tan temprano, luego le siguieron los trabajadores del lugar...era muy raro, parecían estar apurados.
Entonces, suena el teléfono de Michel...era Antonio (¿Como fue que consiguió el numero?)
Michel – ¿Antonio? ¿Que pasa?
Antonio – Michel, ¡Salgan de ese edificio ahora!
Michel – (Confundida y dudosa) ¿Que? Pero, ¿Que paso? ¿Porque tenemos que hacerlo?
Antonio – Escucha, que no lo sepan todos o habrá mucha tensión. Van a destruir el edificio, (Fue entones donde se puso los pelos de punta) todas las personas van a morir allí...y si no salen antes que eso pase, también morirán.
12:06 a.m
Antes que Michel pudiera decir algo, dos helicópteros se aperen de la nada, trayendo un contenedor cada uno totalmente cerrado...y eso llamo la atención de la gente.
Se preguntaban que habría adentro...lo único seguro es que bajaban hacia el patio del albergue. El primer helicóptero se movía hacia adelante y el contenedor comenzó a balancearse como un péndulo hasta que el cable se soltó y fue directo hacia el 2do piso...aplastando a muchas personas allí. Después el segundo tiro el contenedor en medio del patio, y luego se fueron...y fue entonces donde la pesadilla volvió.
Ambos contenedores se abrieron y desde adentro comenzaron a salir zombies, el alboroto comenzó y la gente trataba de escapar, pero las puertas se habían cerrado, era imposible salir.
Antonio – ¡Apúrense...ya!
Michel colgó el teléfono, y entre los 4 buscábamos una salida...pero antes, un zombie se acerco hacia nosotros, pues Michel tomo el cuchillo y se lo clavo en su estomago, tirándolo por el balcón del segundo piso, desplomándose allí abajo.
Nos separamos, Viviana agarro el cuchillo y se fue con Michel mientras que Cecilia y yo teníamos la pistola. Ellos fueron en dirección hacia las escaleras del 3er piso, mientras que nosotros intentamos bajar hacia el patio.
La personas corrían para todos lados, golpeaban las puertas, si se tiraban del 2do piso puede que mueran por la altura...muchos se encerraron, había zombies por todos lados. Intentaban enfrentarse a ellos pero no tenían nada con que puedan defenderse. Vayamos donde vayamos, había gente obstruyendo el camino...y zombies intentando darte un beso.
Entonces, antes de bajar las escaleras, Cecilia me toma del brazo para detenerme...
Cecilia – Benja espera, ¿Ves todo esto?
Benjamín – Si que lo veo, Cecilia debemos apresurarnos.
Cecilia – Espera, ¿No recuerdas? Ese día...el día del ataque.
Benjamín – No es momento para ponerse a recordar...
Cecilia – No, ¿No lo recuerdas? Todos subían...y tapaban el camino.
Cuando dijo eso, entonces recordé...y mire directo al 3er piso, era el único lugar al que nadie iba debido a que todos intentaban escapar por las puertas. Para llegar asta allí habría que cruzar todo el patio, evitando gente y mas que nada, a los zombies.
Tome mi teléfono y marque...
Benjamín – (Más tarde contesta) ¡¿Michel?! ¡Escúchame...diríjanse a las escaleras del 3er piso, Cecilia y yo trataremos de llegar allí cuanto antes!
Michel – ¡Esta bien, de acuerdo! Iremos enseguida...
Sin dudar, bajamos las escaleras y salimos hacia el patio. Allí estaba repleto de zombies comiéndose a muchas personas, los gritos desesperados de la gente corriendo por todos lados y escondiéndose en donde sea. No debía gastar las balas, así que tuve que envestir a algunos para quitarlos de mi camino y llegar rápido a las escaleras.
Logramos localizar a Viviana y Michel. Corrimos y mas que nada, chocamos con mucha gente que corría del miedo...algunos hasta rezaban, sentían que ya estaban perdidos.
Mientras algunos trataban de pelear y nosotros tratábamos de salir, algunos solo empujaban las puertas de salida...cosa que no se abrirán tan fácilmente.
Cuando llegamos a las escaleras, subimos al 2do piso y nos encontramos con Viviana y Michel. Subimos hasta el 3er piso donde había mucha gente escondida y arrinconada...
Michel – Van a destruir el edificio...
Benjamín – ¿Que? (Hablando casi sin aire).
Michel – Cuando tu primo llamo...dijo que van a destruir el edificio. Hace un momento me llamo de nuevo diciéndome que las bombas estaban colocadas desde antes de que viniéramos aquí. Hay soldados esperando a que nosotros salgamos...pero no pueden esperar mucho o los gritos llamaran la atención de los vecinos.
Cecilia – Pero como vamos a salir...hay gente en todas las entradas, las únicas ventanas son las del 3er piso pero seria una locura si saltamos.
Viviana – Hay telas...
Cecilia – ¿Como?
Viviana Michel, ¿Lo recuerdas? Amarramos las telas a algo que sea solido y fijo...podremos trepar por las ventanas hasta llegar abajo.
Benjamín – O si es posible hasta uno de los arboles. Vamos...consigan todas las que puedan, hay que salir rápido o se cansaran de esperar.
Agarramos todas las telas viejas que había en los muebles abandonados, atamos bien cada extremo, hicimos lo mas larga que llegaba. Buscábamos mas en otros cuartos, mientras seguíamos viendo a la gente, estaban muy asustado y preocupados como para seguirnos.
Cuando entramos en uno de los cuartos, Cecilia vio a la amiga de su hermana Johana, Liz, quien estaba con su novio inconsciente y con una mordida en su cuello.
Cecilia – Benja espera. (Deteniedome) ¿Liz? ¿Liz eres tu?
Liz – ¿Cecilia? Cecilia, ¿Que haces...que haces aquí?
Benjamín – Cecilia, hey...debemos irnos ¡Ahora, ya!
Cecilia – No podemos dejarla aquí sola. Liz, ven con nosotros...
Liz – No puedo (Con los ojos llenos de lagrimas), debo quedarme con mi bebe.
Cecilia – Por favor ven, tienes que venir...o moriras.
Viviana – Oigan, debemos irnos. ¡Vamos!
Fui con las demás, lo hacíamos lo mas rápido posible y cuando la tela llego hasta unos metros del piso, lo atamos a uno de los marcos de la ventana y lo aseguramos.
Michel fue la primera en bajar...
Liz – Debes irte...anda, yo voy a estar bien.
Cecilia – (Poniéndose triste) No puedo abandonarte, no puedo...
Benjamín – (Volviendo para buscarla)Cecilia... ¡Cecilia debemos irnos ya! ¡Ahora! ¡Vamonos! Viviana ya esta bajando...
Liz – No te preocupes por mi, voy a quedarme con él...creo que el me va a proteger.
Cecilia solo quedo mirando a Liz con su novio recostado en sus piernas...quien ya dejo de respirar. Tanto yo como ella no aguantaríamos mas despedidas, pero debíamos irnos antes que nos abandonen aquí a nosotros...
Luego, Cecilia bajo la mirada, y pensó en la única solución que quedaba por hacer...
Cecilia – Benja, dame el arma. (Lo mire un momento y sin pensar...se la di). Liz escúchame...escúchame con atención, ¡Hey...escucha! Toma esta arma, tiene 2 balas...quiero que te la quedes y la uses.
Liz – Pero no se usarla...
Cecilia – (Corriendo una lagrima en su mejilla) Solo jala del gatillo...
Liz – Gracias querida...muchas gracias, eres...siempre fuiste una gran persona.
Benjamín – Ya hay que irnos, ¡Vamonos!
Cecilia – Una cosa más. Si ves a mi hermana...dile que me perdone.
Liz – (Solo se quedo mirándola y respondió con la cabeza) Benja, ¡Una cosa! (Deteniéndome en la puerta) Ella no te odiaba...espero que lo sepas.
Benjamín – (Sin saber que decir...solo respondí con la cabeza) Adiós Liz.
Fuimos corriendo hacia la ventana, donde a lo lejos Viviana y Michel nos esperaban con otros soldados. Cecilia bajo y de seguido me toco a mi...pero antes de perder de vista, vi como Liz apuntaba a su novio, quien comenzaba a despertarse.
Cuando bajamos vimos como la gente intentaba cruzar las puertas y ventanas pero era imposible, estaban muy bien aseguradas. Uno de los mismos soldados que estuvo en el rescate con Antonio nos estaba esperando abajo...nos alejamos lo que pudimos y estando ya lejos, nos aviso que no veamos lo que se venia.
Michel y Viviana comenzaron a llorar, solo se escuchaba gritos, y luego, se escucho un disparo...segundos después otro, y en eso Cecilia cerro los ojos y la abrace.
Soldado – Bien muchachos...hagamos esto rápido. (Nos miro fijamente y luego levanto la vista hacia el edificio) ¡¡¡Ahora!!!
El soldado jalo la palanca y el edificio exploto con las 2.300 personas adentro. La onda expansiva nos tiro a todos en el piso. Escombros por todos lados, muchos cayeron en plena calle, algunos rompiendo ventanas e incluso paredes...muchos cerca nuestro.
Las chicas comenzaron a llorar por el trágico momento. Sentía ira y odio dentro de mi, quería hacer algo pero no sabia que. Fui y quise golpear al soldado que dio la orden de hacer explotar el edificio, pero luego otro soldado me detuvo a centímetros de él...
Benjamín – ¡Maldito! ¡Eres un hijo de perra...un maniático que no tiene piedad!
Soldado – Soldados, bien hecho... (Nos miro y se dio cuenta que dolió mucho lo que hicieron). Hay que salir de aquí, ya no queda mas nada que hacer...vayámonos.
2:48 p.m "Parte de Cecilia..."
Después de presenciar tan terrible explosión...llegaron bomberos, ambulancias, policías, maquinarias para esparcir los escombros por si alguien quedara vivo. Nosotros escapamos antes de que nos vieran...los soldados eran expertos y no dejaron ni un misero rastro de que estuvimos allí.
Benjamín – ¿A donde nos llevan?
Soldado – A un lugar seguro...
Estuvieron conduciendo por varias horas, sin saber donde nos llevaban ya que no conocíamos Buenos Aires. Nadie se hablaba, mucho menos los soldados...ni siquiera nos miraban.
Benja estaba a un lado, con su teléfono en mano...y al ver, estaba viendo la foto de una chica, creo que era la misma que había llamado el otro día, no recuerdo su nombre.
Cecilia – ¿Quien es ella?
Benjamín – (Volteando a mirar) Ya no es nadie...
Borro la foto y luego apago su teléfono y lo guardo. No quise preguntarle porque lo hiso, solo fui hacia el y lo abrace, tenia ganas de llorar...pero él era fuerte.
Más tarde, nos detuvimos frente a una enorme casa y nos dijeron que aquí nos bajáramos. Cuando nos bajamos, antes de irnos...
Soldado – Lo siento chicos...siento que hayan visto eso, pero no teníamos opción. La presidenta nos ordeno que elimináramos a todos los sobrevivientes para que nadie sepa lo que paso en Formosa. Se que nunca nos perdonaran, pero es mejor que lo supieran. Querrán buscarlos, así que lo mejor seria no hablar de estos. (Sin saber mas que decir, enciende el auto) Discúlpenme, adiós chicos...cuidense.
El soldado nos dio una llave, y luego el convoy se retiro. La casa parecía recién comprada...y cuando fuimos hacia allí, la llave coincidía con la cerradura. Entramos, estaba vacía y parecía que alguien ya vivió allí. No había nada, solo polvo y oscuridad. Pero, sobre la mesa había una nota, cuando lo tome, estaba escrita por alguien anónimo:
"Quizás no me conozcas, puede que me hayas visto, cruzado o lo que sea...pero bueno, encontrarme es fácil, saber quien soy es lo de menos. Te dejare esta casa, se que no es mucha pero te servirá como algo futuro. Debes estar pensando, ¿Quien escribió esto? ¿Va dirigido hacia a mi? Lo único que digo ante esto...es que si lo estas leyendo, no tengas miedo y no dudes de ti, escapar de esa ciudad monstruosa solo fue un paso...todavía no termino.
Se fuerte, el gobierno te buscara y dependerá de ti hacerles frente.
Quien dice que...lo que hay en esa ciudad, no se hizo para alejar, sino para salvar.
PD: En el sótano hay algo especial para tu amiga, se que ella lograra salvarnos, confió en ella."
*Bueno, al fin termine de editar este capitulo...me yevo tanto tiempo y ahora por fin lo termine. No agregue mucho, solo dialogos para detallar un poco mas ciertas cosas que no quedaban muy en claro en la enterior, tambien algunas escenas y una mejor redaccion al relato. Espero les guste...nos vemos!
Capitulo 9: Una triste despedida. Parte 2
Especial 2: Parte de Belén
15 de agosto 4:26 p.m
Estaba con un juez pidiendo ayuda, pero nadie quería creerme...incluso mostré
las fotos que Benja me había enviado, de igual forma no aceptaban que fuera verdad...creían que las fotos eran falsas.
Ya que, días atrás se había mandado un helicóptero para saber si en verdad estaba pasando...ese helicóptero nunca volvió, y ya sospechaban un poco, aunque aun así no accedieron a ayudar. Otro intento mas...ya ha pasado días y aun he podido convencer a estos tipos de que la ciudad necesita ayuda, Formosa se estaba yendo al infierno.
19 de agosto 6:07 p.m
Ministro – Bien señores, señorita...estamos aquí por quinta vez, sobre un caso que se nos ha presentado en estos últimos días. Señorita Rodas, hable por favor.
Belén – Ya les he dicho lo que pasa...un amigo de Formosa me ha dicho que necesitan ayuda, son atacados por "zombies" y vayan donde vayan, están rodeados de esas cosas. No hay posibilidad de escapar.
Dr. Martinez – ¿Espera que creamos eso? Usted apenas esta cumpliendo los 22 años...deje este tipo de casos a personas que saben.
Belén – Miren, les he mostrado fotos, vídeos y evidencias de las cámaras de seguridad de la ciudad...yo misma he pensado que era falso hasta que vi a través de ello, no les estoy mintiendo. ¡Esto es verdad!
Ministro – Señores, ¿Que opinan?
Técnico en Computación – He visto esas fotos, hemos revisado su veracidad...y puedo decir que no son hechas por computadora, son fotos reales.
Belén – Bien, al fin alguien que sabe.
Técnico en Computación – Pero me he enterado que, el colegio del que provienen esas fotos...ha realizado una fiesta esa misma tarde, puede que hubiesen sido disfraces o imitaciones con muy buen maquillaje.
Belén – ¿No estarás hablando enserio? (Haciendo cara de sarcasmo)
Ministro – Señorita, nos da un minuto para hablar de esto y llegar a un acuerdo.
Sin mas que decir, los mire a cada uno...y luego me levante y salí a los pasillos. Se tardaron mas o menos diez minutos...intentaba oír desde la puerta pero no lo lograba. Seguía esperando por un rato mas...ya estaba perdiendo la paciencia, hasta que en un momento, le me levante con la intención de entrar...le dije al guardia de seguridad que se corriera o que le daría una paliza, pues en ese instante puso cara de miedo y se corrió de la puerta. Al entrar...los veo allí sentados, riéndose y algunos fumando.
Belén – ¿Esta es su forma de llegar a un acuerdo?
Ministro – (Cambiando su sonrisa) Mira niña, un helicóptero se envió para verificar si pasaba algo...así que hasta que no llegue, no hay por que hacer algo. Así que si quieres...puedes retirarte, hay cosas sobre las que hay que charlar, y eso ya no tiene que interesarte.
Simplemente me quede mirándolos, tenia ganas de hacer algo al respecto...pero mejor me aguante. No hubo caso, el ministro cancelo todas las demás juntas y cerro el caso, yo tuve que avisar a Benjamín...que no mandarían ayuda. Se que eso significaría defraudar mi palabra...pero el tenia que saber que hice lo que pude, y que seria tonto volver a insistir cuando nadie toma enserio el pedido de auxilio.
20 de agosto 1:14 a.m
Ministro – Señorita lo siento, pero el caso ya caduco...no podemos hacer mas nada.
Belén – No puedo creerlo...usted y sus malditas leyes, creen que tienen la razón en todo y lo único que hacen es sentarse aqui en vez de ir e investigar.
Ministro – Lo siento...haga el favor de retirarse, hay otros asuntos que atender.
Me retire del lugar muy enojada, pues sin darme cuenta...olvide mi cartera en la oficina, así que volví al lugar y cuando entre, los vi riéndose a carcajadas por lo que les había dicho. Al verme, se quedaron callados...así que solo tome mi cartera y me retire del lugar.
El ministro cerro el caso, pero luego...esa misma tarde, llego un informe por el fax del hospital, eran los hombres del helicóptero. Dijeron haber sido atacados al llegar al hospital...y los han dejado incomunicados, pues entonces el ministro supo que lo que yo estaba diciendo, en verdad estaba pasando.
Inmediatamente me llamaron a mi y luego..se llamo al ejercito de Buenos Aires. Llamaron a un experto en Formosa, y en eso...llega un soldado llamado Antonio, quien al enterarse de lo que pasaba allí, decidió guiar la operación de rescate.
Ministro – Soldado, le presento a la señorita Belén Rodriguez, ella dio el aviso del ataque en Formosa. ¿Esta dispuesto para realizar esta misión, soldado?
Antonio – Si señor, en cuanto me notificaron de que se trataba de Formosa...acepte cuanto antes y vine, señor.
Ministro – Bien, suerte soldado...organice a su equipo y cumpla con su misión.
Antonio – ¡A la orden, señor! (Haciendo el saludo de un soldado)
Belen – ¡[Antonio! (Deteniéndose de salir) Yo iré contigo...le prometí a mi amigo que haría lo que pueda para ayudar a rescatarlo. Quisiera estar presente para cuando eso pase...
Antonio – (Mirando al ministro...quien afirmo con la cabeza) Esta bien, te avisare cuando partiremos...mientras tanto, prepárate para lo que nos espera.
22 de agosto 3:04 p.m
La operación se extendió hasta dos días después de que comenzó, yo iba con ellos...eso fue nuestro trato. Intentaba llamar a Benja pero algo pasaba que no atendía...
Esa tarde me llamaron, el ejercito reunió a todos los hombres...mas de 300 soldados estaban en camino hacia Formosa.
Llevaban casi 40 camiones para transportar a los sobrevivientes al punto de salida...que era el puerto, donde unos barcos ya estaban en camino.
Mientras cruzábamos Santa Fe...:
Antonio – (Tomándome de sorpresa) Belén, ¿Cierto? Te pregunto una cosa Belén... ¿Como te enteraste de lo que pasaba allí en Formosa?
Belén – Un amigo mio, Benjamín, me había...
Antonio – (Interrumpiendome) ¿Benjamín? ¿Benjamín que...?
Belén – Antunez.... ¿Porque?
Antonio - ¿Benjamín Antunez?
Belén – Si, el mismo... ¿Porque? ¿Que tiene?
Antonio – ¡Benjamín Antunez es mi primo! Es por mi familia que me incluí en esta operación. ¿Sigue vivo, verdad? ¿Pudiste hablar con él?
Belén – No lo se, me había llamado al celular diciéndome que la ciudad estaba infestada de zombies, que estaban encerrados en el colegio y no le quedaban muchas provisiones. Hoy intente llamarle muchas veces y solo atendía la contestadora. No digo que este muerto...debe de estar apagado o algo...se que esta bien, tengo el presentimiento de que lo estará.
Antonio - Eso espero... confió en que lo estará.
23 de agosto 2:10 a.m
Era de madrugada cuando llegábamos, y a lo lejos veíamos algo...algo que era imposible que sea cierto. Los soldados dudaban...pensaban que era un simple espejismo, pero no lo era, y fue donde comenzaron las dudas.
¿Una muralla? ¿En la ciudad? ¿Como se supone que apareció eso allí?
Cuando llegamos...todos estaban algo confundidos y a la vez sorprendidos, una muralla en plena ciudad. Al cruzar todavía nos faltaría mucho camino y nadie sabia como quitarlo del camino...
El bloque era alto y muy duro. Cuando dispararon un arpón, no le hizo ni siquiera un simple rasguño, intentaron tambien con una perforadora...pero dañaba mas la maquina que el bloque, pero gracias a eso hicieron pasar el arpón y entre todos los camiones comenzaron a tirar. Estuvimos como media hora tirando pero era imposible...los bloques no se movían.
Los soldados llamaron al ejercito chaqueño, eran los unicos que tenian lo necesario para mover...y de eso me refiero a que pidieron 2 tanques inmediatamente. No querían dar muchas explicaciones así que mandaron la artillería pesada tan rápido como puedan.
4:28 a.m
Después de esperar un buen rato a que esos tanques lleguen...la espera termino. Dos grandes camiones se acercaban a lo lejos, y cuando llegaron...dos enormes tanques de guerra bajaron de allí. Me quede embobada...era la primera vez que lo veía.
Me pidieron que me apartara, pues junto con el convoy comenzaron a tirar de vuelta...de a poco los bloques se movían mas y mas. En un momento me pareció escuchar gritar a alguien...pero no veía nada y tampoco llegaba escuchar a nadie por los motores.
Tras varios intentos los bloques comenzaron a moverse con más facilidad, pero antes de que se abrieran por completo, sobre el muro se vio a dos chicas, estas parecía que intentaban escapar de allí...pero una de ellas, al ver a los soldados, comenzó a llorar de la alegría.
Ambos bloques se abrieron para dar paso...y entonces los camiones entraron. Más tarde, se subió a esas dos chicas a un auto de los soldados...que iban directo hacia el puerto para cuidar el perímetro. Yo seguí con Antonio para guiarlos hasta el colegio...muchos otros camiones tomaron caminos diferentes. ¿Podrán salvar a todos? ¿Quedara alguien mas vivo?
Lo único que mas espero es que Benja esté bien.
Mi padre...él ya murió...
5:45 a.m
Estábamos cerca, pero antes cruzamos por un colegio...y dentro de ello había gente en el 2do piso pidiendo ayuda. Antonio, quien estaba al mando, bajo del camion y entro con mas de 20 hombres a matar a todos los zombies que habían dentro y hacia su alrededor. Diez minutos mas tarde lograron rescatar a las primeros 25 personas...solo jóvenes y 4 profesores, el resto creo que saben lo que les paso. Había un medico ahí y tuvo que inyectar una vacuna a cada uno...y mas de uno estaba infectado, pues con pura tristeza, ellos se encargaron de eso.
Antonio pregunto si alguien conocía a Benjamín (mostrando una foto de el) y si por si acaso, alguien lo vio. Una chica logro reconocerlo y dijo que hace unos días atrás logro hablar con su hermano, quien va al mismo colegio que Benja...y que en ese momento estaban bien, pero luego de eso no volvieron a contestar. Fue entonces donde Antonio entro en desesperación...
La idea era salvar a todos en cada casa y colegio, pero despues de sacar a todos del colegio...ellos entraron y pusieron bombas y cuando nos íbamos, ellos lo detonaron y el colegio se destruyo, convirtiéndose en escombros en menos de un segundo.
6:13 a.m
Estábamos a unas cuadras del colegio, pero desde antes de llegar ya estaba plagado de zombies...por todos lados. Los soldados no paraban de disparar y del barrio salían cada vez mas. A Antonio no le importaron esas cosas, solo le importaba Benjamín... así que apresuro el paso, y cuando llegamos al colegio...todos se impresionaron, era imposible cruzar.
Antonio tomo su arma, bajo del camion y corrió hacia la entrada. Comenzó a matar a muchos zombies, esta vez mas de 30 hombres lo siguieron...comenzaron a matar a todos. Sus armas tenían silenciadores para no atraer mas de esas cosas, eran unas armas que parecían traer lanza granadas...esta claro que eran muy comunes del ejercito.
Mas de diez soldados quedaron cuidando el convoy, y yo solo miraba como entraban dentro del colegio. Rogaba que Benja siga vivo...estuvieron mas de 10 minutos ahí, nadie salia. Ya me parecía que no había nadie...hasta que baje del camión para entrar, pero los soldados me detuvieron. Logre zafarme pero justo cuando estaba frente a la entrada...lo vi, era Benja sano y salvo, atrás de él salio quien parecía ser su novia. Fui y lo abraze de la emoción...
Espere a que salga alguien mas pero...nadie mas salio.
Subimos de vuelta al convoy...y cuando avanzamos, hicieron lo mismo que en el anterior colegio. Detonaron las bombas y el colegio se destruyo por completo, una gran explosión causo que pueda verse y escucharse desde lejos. Con algo de tristeza en todos...mi querido colegio hecho escombros, se perdió para siempre.
Historia general...al Dia Siguiente.
Cecilia disparo, Johana murió al instante...frente a todas las personas presentes, quienes también se sentían tristes por lo que habían presenciado.
Rápidamente fui hacia ella y la consolé, quitandole el arma y abrazándola, pero no quiso terminar allí...pues justo cuando los soldados iban a retirar el cuerpo de vuelta a la ciudad, ella se levanto e insistió en enterrarla, antes de que el barco zarpe.
Dentro del barco encontraron algunas palas, así que Cecilia, tres chicos más que conocían a Johana, y yo, fuimos a cavar la tumba...fuera de las murallas.
La muralla cruzaba todo el puerto, como si se hizo para que ninguno cruzara, ni cayeran al agua y la contaminaran. Rodeaba todo Formosa...eso fue lo mas raro de todo...
7:14 p.m
Estuvimos esperando a que todos los camiones volvieran con la mayor cantidad de sobrevivientes posible... y ya se hacia de noche, eso empeoraría la búsqueda.
Habíamos terminado de cavar la tumba de Johana, y con ayuda de los otros dos chicos...la bajamos cuidadosamente y luego comenzamos a enterrarla. Michel, Viviana se acercaron a rezar por ella...luego se sumo Belén, y mas tarde muchos más. Abrace a Cecilia, quien no paraba de llorar, mientras que todos rezaban y se despedían de Johana...que a pesar de que no todos lo conocían, sentían el dolor de Cecilia por perder a su hermana, tanto como todos los que perdieron a sus seres queridos en estos últimos días que paso.
Tocando ya la puesta de sol...volvimos al barco, donde más tarde, ambos barcos zarparon. Todos se sentían tristes por dejar la ciudad que nos vio nacer...pero muchos comenzaron a llorar de felicidad, de alegría por haber sido salvados de esta horrible pesadilla.
Pero la sonrisa cambio cuando cientos helicópteros llegaron.
Cuando nos alejamos un poco mas, ya estaba a oscuras...ellos comenzaron a bombardear la ciudad, destruyendo todo. Edificios, hoteles, casas, plazas y mas que nada el puerto. Muchos comenzaron con el llanto por ver tal atrocidad en nuestra ciudad.
En ese momento...me vino a la mente la pregunta que Carina me la hizo un día...
¿Como fue que paso esto?
24 de agosto 11:47 a.m
Había pasado un día que abandonamos la ciudad. Habíamos desayunado algo...menos Cecilia, quien decía no tener apetito. Ambos no nos separamos ni un momento desde ayer en la tarde...
Un rato despues, antes de almorzar...Antonio se aparece.
Antonio - Chicos, perdón que los interrumpa, pero primo... ¿De donde sacaste estas armas? (Refiriéndose al cuchillo y la pistola)
Benjamín – Los encontré por ahí...mientras buscábamos provisiones dentro del barrio.
Antonio – Bueno, le acabaste de robar a un ex-militar...
Cecilia – (Mirándolo algo rara) Ah... ¿Porque lo dices?
Antonio – Este cuchillo es de combate...por eso tiene doble filo, es ligero y tiene demasiado filo, podía cortar un cuello sin que te des cuenta. Son muy usados en el ejercito argentino.
Benjamín – Por algo me lo quede, presentia que era un buen cuchillo. Pero, ¿Y el arma?
Antonio – En cuanto a la pistola, es muy usado en la caza...no es muy eficiente debido que lleva pocas balas aunque tiene una gran potencia, como para matar a 2 zombies de un solo disparo. Es un arma de excelencia para los cazadores...
Viviana – Con razón, ahora entiendo porque la bala le traspaso a Juan cuando lo matamos...
Benjamín – Si, yo gaste mas energía cargando las balas que disparándolo. La primera vez que lo dispare...me tiro hacia el piso.
Cecilia – Pero, también había un revolver...ese era mucho peor.
Antonio – ¿Y donde lo dejaron?
Cecilia – Se terminaron las balas y la deje tirada en las escaleras, lo habré allí...
Benjamín – No importa ya, es mejor así...ya no la volveremos a usarlo.
Antonio – Es cierto, tiene razón...ya acabo todo. Lo que pasaron en esa ciudad ya no tiene caso recordarlo más.
Michel – Sera difícil superarlo, ¿No creen?
Viviana – Creo que si estamos juntos podremos hacerlo...llevara tiempo pero lo haremos.
Antonio – La chica tiene razón...ahora están juntos en esto. Manténganse unidos y lograran superar cualquier obstáculo en la vida. (Mirando su reloj) Bien, aun queda mucho tiempo para llegar...traten de descansar.
Belén – ¿En cuanto llegaremos?
Antonio – Si seguimos a esta velocidad, llegaremos para las 8 a mas tardar. Mientras descansen...es mi turno de vigilancia.
Viviana – (Hablando bajo) Ok...
Benjamín – Recuerda devolvérmelo cuando lleguemos...
Antonio – (Dudando al responder) ¡Seguro!
La mayoría de las personas estaban durmiendo a esa hora, eran signos de cansancio. Más tarde, Michel también se durmió...y luego le siguio Viviana. Cecilia estaba recostada sobre mi, le dije que intentara dormir para relajarse un momento...
Luego de que se durmiera, yo quede despierto un rato mas. Veía a los soldados hablando y vigilando los barcos, luego me pregunte, ¿Que había pasado con el resto de los soldados que quedaron en la ciudad? Habran de juntarse en el Monte 29 creo yo, a tratar de planear como asegurar la ciudad. ¿Mataran a los zombies? Eso podría costar un poco...bueno, mucho.
8:26 p.m
Luego de un largo y emocional viaje, habíamos llegado al puerto de Buenos Aires. Belén se despidió de todos nosotros y luego un soldado lo llevo directo a su casa en Boedo...también a descansar. Nosotros y el resto de los sobrevivientes fuimos llevados al albergue "Hogar Ggrrigos". Más de 2.300 personas eran trasportadas hacia allí...lo raro es que fuimos camuflados en camiones de carga, que según Antonio, es para evitar a la prensa y todas esas tonterías, y mientras, hacer una re-ubicación completa de toda la gente presente.
El albergue "Hogar Garrigós" era enorme, y pudimos entrar todos allí. Cecilia, Viviana, Michel y yo no nos separamos por nada. Nos preguntaron a cada uno nuestros nombres...datos importantes, una muestra de sangre a cada uno, nos hicieron rellenar unos papeles y luego, para las 12 de la noche, los militares se retiraron y fue entonces donde por fin pudimos tener paz...nada que nos pueda molestar esta noche.
Antes de irse, Antonio vino para despedirse de nosotros...ya que de ahora en adelante, el debía volver nuevamente a Formosa por un tiempo, para encargarse de los zombies. Al despedirse, nos pidió que nos cuidáramos...y a escondidas me devolvió la pistola y el cuchillo...y por si acaso, revise y vi que todavía conservaba las 2 balas.
Antonio – Usalo con cuidado...no sabes cuando estarás en problemas.
25 de agosto 2:51 a.m
La mayoría estaba durmiendo, el ambiente estaba un poco fresco...aunque no tanto si estas dentro de uno de los tantos cuartos que tiene el edificio.
Mientras dormía, en ese momento me despierto y veo a Cecilia que aun seguía despierta.
Benjamín – Hey, ¿Porque no duermes?
Cecilia – Hey...nada, solo no puedo dormir. Después de todo lo que paso estas dos semanas, me es imposible dormirme tranquila.
Benjamín – Se que no lo es, pero...dormir te hará bien. Después de todo, dormir ayuda a despejar la mente.
Cecilia – (Riéndose un poco )¿Ahora eres psiquiatra?
Benjamín – No, pero eso es lo que tu quieres ser... ¿No?
Cecilia – ¡Quería! Ese sueño termino la misma tarde del día antes de mi cumpleaños. La tarde en que el colegio fue atacado...
Benjamín – No termino aun...si nos aceptan, podemos seguir el ultimo año aquí, en Buenos Aires. Conseguiremos nuevas amistades, nuevo colegio, nueva casa...
Cecilia – Nueva vida...
Benjamín – Es una oportunidad diferente a la que esperábamos pero tienes que aprovecharla...debemos aprovecharla, ¿Que dices?
Cecilia – ¿Estarás conmigo para apoyarme? ¿Que pasara si no nos aceptan?
Benjamín – Lo harán...no te preocupes. No voy a abandonarte...estaré contigo hasta siempre. (Riéndose un poco y dándome un beso). Vaya, ¡Ya extrañaba esa sonrisa!
Cecilia – (Riéndose y abrazándome) Esta bien...terminaremos la secundaria, y voy a entrar en la universidad. Lo único malo es que no tengo familiares fuera de la ciudad...al menos para quedarnos hasta que consigamos una casa propia, ¿Tu los tienes?
Benjamín – No, tampoco. Hey, no es hora de preocuparse de eso por ahora...mejor ven, conmigo dormirás bien.
Cecilia – De acuerdo (me da otro beso y se recuesta sobre mi) No te separes de mi Benja...
Benjamín – No lo voy a hacer...
11:40 a.m
Habíamos despertado en nuestro primer día sin estar infestada de zombies...
Algunos soldados se encargaron de repartir el almuerzo a cada uno. (Algo temprano para almorzar, ¿No?) En ese momento escondí las armas para que no lo vieran...y después de semanas, volví a comer un almuerzo sano y decente, aunque voy extrañar los sándwiches que hacia el profesor.
Los soldados actuaban un poco raro, parecían estar algo apurados...y nerviosos, cuando se acercaban a ciertas personas. Mientras, nos dieron la noticia de que se encontró muerto al gobernador de Formosa...y fue donde muchos aplaudieron, otros se pusieron algo tristes.
Pues nosotros hasta brindamos, con agua...
Estabamos hablando y riendo un rato mientras almorzábamos. Algunos ya incluso se fijaron en Michel o Viviana...no lo hacían por mi o Cecilia porque nos vieron juntos todo el día.
Viviana es buena en química, física, bioquímica, cosas de laboratorio, medicina y todo eso.
Cecilia es una buena persona, es calmada, alegre y divertida, algo callada pero sincera y honesta. Le gusta mucho la psicología y la psiquiatría.
Michel es boxeadora y bailarina de danza, tiene una personalidad muy fuerte, honesta y directa, aunque tiene su lado débil para enfrentar algunas situaciones. El mi gran misterio que nos tiene a todos con una gran duda y curiosidad...es su brazo izquierdo. Desde que la conozco, ella tiene una venda que cubre todo su brazo. Durante años nos preguntamos, ¿Que fue lo que le paso? ¿Como fue que se lo hiso?
En cuanto a mi...bueno, ¡Yo soy Benjamín!
Como sea, más tarde, mientras seguíamos hablando tranquilamente...el ambiente se torno algo inquietante cuando los soldados comenzaron a irse tan temprano, luego le siguieron los trabajadores del lugar...era muy raro, parecían estar apurados.
Entonces, suena el teléfono de Michel...era Antonio (¿Como fue que consiguió el numero?)
Michel – ¿Antonio? ¿Que pasa?
Antonio – Michel, ¡Salgan de ese edificio ahora!
Michel – (Confundida y dudosa) ¿Que? Pero, ¿Que paso? ¿Porque tenemos que hacerlo?
Antonio – Escucha, que no lo sepan todos o habrá mucha tensión. Van a destruir el edificio, (Fue entones donde se puso los pelos de punta) todas las personas van a morir allí...y si no salen antes que eso pase, también morirán.
12:06 a.m
Antes que Michel pudiera decir algo, dos helicópteros se aperen de la nada, trayendo un contenedor cada uno totalmente cerrado...y eso llamo la atención de la gente.
Se preguntaban que habría adentro...lo único seguro es que bajaban hacia el patio del albergue. El primer helicóptero se movía hacia adelante y el contenedor comenzó a balancearse como un péndulo hasta que el cable se soltó y fue directo hacia el 2do piso...aplastando a muchas personas allí. Después el segundo tiro el contenedor en medio del patio, y luego se fueron...y fue entonces donde la pesadilla volvió.
Ambos contenedores se abrieron y desde adentro comenzaron a salir zombies, el alboroto comenzó y la gente trataba de escapar, pero las puertas se habían cerrado, era imposible salir.
Antonio – ¡Apúrense...ya!
Michel colgó el teléfono, y entre los 4 buscábamos una salida...pero antes, un zombie se acerco hacia nosotros, pues Michel tomo el cuchillo y se lo clavo en su estomago, tirándolo por el balcón del segundo piso, desplomándose allí abajo.
Nos separamos, Viviana agarro el cuchillo y se fue con Michel mientras que Cecilia y yo teníamos la pistola. Ellos fueron en dirección hacia las escaleras del 3er piso, mientras que nosotros intentamos bajar hacia el patio.
La personas corrían para todos lados, golpeaban las puertas, si se tiraban del 2do piso puede que mueran por la altura...muchos se encerraron, había zombies por todos lados. Intentaban enfrentarse a ellos pero no tenían nada con que puedan defenderse. Vayamos donde vayamos, había gente obstruyendo el camino...y zombies intentando darte un beso.
Entonces, antes de bajar las escaleras, Cecilia me toma del brazo para detenerme...
Cecilia – Benja espera, ¿Ves todo esto?
Benjamín – Si que lo veo, Cecilia debemos apresurarnos.
Cecilia – Espera, ¿No recuerdas? Ese día...el día del ataque.
Benjamín – No es momento para ponerse a recordar...
Cecilia – No, ¿No lo recuerdas? Todos subían...y tapaban el camino.
Cuando dijo eso, entonces recordé...y mire directo al 3er piso, era el único lugar al que nadie iba debido a que todos intentaban escapar por las puertas. Para llegar asta allí habría que cruzar todo el patio, evitando gente y mas que nada, a los zombies.
Tome mi teléfono y marque...
Benjamín – (Más tarde contesta) ¡¿Michel?! ¡Escúchame...diríjanse a las escaleras del 3er piso, Cecilia y yo trataremos de llegar allí cuanto antes!
Michel – ¡Esta bien, de acuerdo! Iremos enseguida...
Sin dudar, bajamos las escaleras y salimos hacia el patio. Allí estaba repleto de zombies comiéndose a muchas personas, los gritos desesperados de la gente corriendo por todos lados y escondiéndose en donde sea. No debía gastar las balas, así que tuve que envestir a algunos para quitarlos de mi camino y llegar rápido a las escaleras.
Logramos localizar a Viviana y Michel. Corrimos y mas que nada, chocamos con mucha gente que corría del miedo...algunos hasta rezaban, sentían que ya estaban perdidos.
Mientras algunos trataban de pelear y nosotros tratábamos de salir, algunos solo empujaban las puertas de salida...cosa que no se abrirán tan fácilmente.
Cuando llegamos a las escaleras, subimos al 2do piso y nos encontramos con Viviana y Michel. Subimos hasta el 3er piso donde había mucha gente escondida y arrinconada...
Michel – Van a destruir el edificio...
Benjamín – ¿Que? (Hablando casi sin aire).
Michel – Cuando tu primo llamo...dijo que van a destruir el edificio. Hace un momento me llamo de nuevo diciéndome que las bombas estaban colocadas desde antes de que viniéramos aquí. Hay soldados esperando a que nosotros salgamos...pero no pueden esperar mucho o los gritos llamaran la atención de los vecinos.
Cecilia – Pero como vamos a salir...hay gente en todas las entradas, las únicas ventanas son las del 3er piso pero seria una locura si saltamos.
Viviana – Hay telas...
Cecilia – ¿Como?
Viviana Michel, ¿Lo recuerdas? Amarramos las telas a algo que sea solido y fijo...podremos trepar por las ventanas hasta llegar abajo.
Benjamín – O si es posible hasta uno de los arboles. Vamos...consigan todas las que puedan, hay que salir rápido o se cansaran de esperar.
Agarramos todas las telas viejas que había en los muebles abandonados, atamos bien cada extremo, hicimos lo mas larga que llegaba. Buscábamos mas en otros cuartos, mientras seguíamos viendo a la gente, estaban muy asustado y preocupados como para seguirnos.
Cuando entramos en uno de los cuartos, Cecilia vio a la amiga de su hermana Johana, Liz, quien estaba con su novio inconsciente y con una mordida en su cuello.
Cecilia – Benja espera. (Deteniedome) ¿Liz? ¿Liz eres tu?
Liz – ¿Cecilia? Cecilia, ¿Que haces...que haces aquí?
Benjamín – Cecilia, hey...debemos irnos ¡Ahora, ya!
Cecilia – No podemos dejarla aquí sola. Liz, ven con nosotros...
Liz – No puedo (Con los ojos llenos de lagrimas), debo quedarme con mi bebe.
Cecilia – Por favor ven, tienes que venir...o moriras.
Viviana – Oigan, debemos irnos. ¡Vamos!
Fui con las demás, lo hacíamos lo mas rápido posible y cuando la tela llego hasta unos metros del piso, lo atamos a uno de los marcos de la ventana y lo aseguramos.
Michel fue la primera en bajar...
Liz – Debes irte...anda, yo voy a estar bien.
Cecilia – (Poniéndose triste) No puedo abandonarte, no puedo...
Benjamín – (Volviendo para buscarla)Cecilia... ¡Cecilia debemos irnos ya! ¡Ahora! ¡Vamonos! Viviana ya esta bajando...
Liz – No te preocupes por mi, voy a quedarme con él...creo que el me va a proteger.
Cecilia solo quedo mirando a Liz con su novio recostado en sus piernas...quien ya dejo de respirar. Tanto yo como ella no aguantaríamos mas despedidas, pero debíamos irnos antes que nos abandonen aquí a nosotros...
Luego, Cecilia bajo la mirada, y pensó en la única solución que quedaba por hacer...
Cecilia – Benja, dame el arma. (Lo mire un momento y sin pensar...se la di). Liz escúchame...escúchame con atención, ¡Hey...escucha! Toma esta arma, tiene 2 balas...quiero que te la quedes y la uses.
Liz – Pero no se usarla...
Cecilia – (Corriendo una lagrima en su mejilla) Solo jala del gatillo...
Liz – Gracias querida...muchas gracias, eres...siempre fuiste una gran persona.
Benjamín – Ya hay que irnos, ¡Vamonos!
Cecilia – Una cosa más. Si ves a mi hermana...dile que me perdone.
Liz – (Solo se quedo mirándola y respondió con la cabeza) Benja, ¡Una cosa! (Deteniéndome en la puerta) Ella no te odiaba...espero que lo sepas.
Benjamín – (Sin saber que decir...solo respondí con la cabeza) Adiós Liz.
Fuimos corriendo hacia la ventana, donde a lo lejos Viviana y Michel nos esperaban con otros soldados. Cecilia bajo y de seguido me toco a mi...pero antes de perder de vista, vi como Liz apuntaba a su novio, quien comenzaba a despertarse.
Cuando bajamos vimos como la gente intentaba cruzar las puertas y ventanas pero era imposible, estaban muy bien aseguradas. Uno de los mismos soldados que estuvo en el rescate con Antonio nos estaba esperando abajo...nos alejamos lo que pudimos y estando ya lejos, nos aviso que no veamos lo que se venia.
Michel y Viviana comenzaron a llorar, solo se escuchaba gritos, y luego, se escucho un disparo...segundos después otro, y en eso Cecilia cerro los ojos y la abrace.
Soldado – Bien muchachos...hagamos esto rápido. (Nos miro fijamente y luego levanto la vista hacia el edificio) ¡¡¡Ahora!!!
El soldado jalo la palanca y el edificio exploto con las 2.300 personas adentro. La onda expansiva nos tiro a todos en el piso. Escombros por todos lados, muchos cayeron en plena calle, algunos rompiendo ventanas e incluso paredes...muchos cerca nuestro.
Las chicas comenzaron a llorar por el trágico momento. Sentía ira y odio dentro de mi, quería hacer algo pero no sabia que. Fui y quise golpear al soldado que dio la orden de hacer explotar el edificio, pero luego otro soldado me detuvo a centímetros de él...
Benjamín – ¡Maldito! ¡Eres un hijo de perra...un maniático que no tiene piedad!
Soldado – Soldados, bien hecho... (Nos miro y se dio cuenta que dolió mucho lo que hicieron). Hay que salir de aquí, ya no queda mas nada que hacer...vayámonos.
2:48 p.m "Parte de Cecilia..."
Después de presenciar tan terrible explosión...llegaron bomberos, ambulancias, policías, maquinarias para esparcir los escombros por si alguien quedara vivo. Nosotros escapamos antes de que nos vieran...los soldados eran expertos y no dejaron ni un misero rastro de que estuvimos allí.
Benjamín – ¿A donde nos llevan?
Soldado – A un lugar seguro...
Estuvieron conduciendo por varias horas, sin saber donde nos llevaban ya que no conocíamos Buenos Aires. Nadie se hablaba, mucho menos los soldados...ni siquiera nos miraban.
Benja estaba a un lado, con su teléfono en mano...y al ver, estaba viendo la foto de una chica, creo que era la misma que había llamado el otro día, no recuerdo su nombre.
Cecilia – ¿Quien es ella?
Benjamín – (Volteando a mirar) Ya no es nadie...
Borro la foto y luego apago su teléfono y lo guardo. No quise preguntarle porque lo hiso, solo fui hacia el y lo abrace, tenia ganas de llorar...pero él era fuerte.
Más tarde, nos detuvimos frente a una enorme casa y nos dijeron que aquí nos bajáramos. Cuando nos bajamos, antes de irnos...
Soldado – Lo siento chicos...siento que hayan visto eso, pero no teníamos opción. La presidenta nos ordeno que elimináramos a todos los sobrevivientes para que nadie sepa lo que paso en Formosa. Se que nunca nos perdonaran, pero es mejor que lo supieran. Querrán buscarlos, así que lo mejor seria no hablar de estos. (Sin saber mas que decir, enciende el auto) Discúlpenme, adiós chicos...cuidense.
El soldado nos dio una llave, y luego el convoy se retiro. La casa parecía recién comprada...y cuando fuimos hacia allí, la llave coincidía con la cerradura. Entramos, estaba vacía y parecía que alguien ya vivió allí. No había nada, solo polvo y oscuridad. Pero, sobre la mesa había una nota, cuando lo tome, estaba escrita por alguien anónimo:
"Quizás no me conozcas, puede que me hayas visto, cruzado o lo que sea...pero bueno, encontrarme es fácil, saber quien soy es lo de menos. Te dejare esta casa, se que no es mucha pero te servirá como algo futuro. Debes estar pensando, ¿Quien escribió esto? ¿Va dirigido hacia a mi? Lo único que digo ante esto...es que si lo estas leyendo, no tengas miedo y no dudes de ti, escapar de esa ciudad monstruosa solo fue un paso...todavía no termino.
Se fuerte, el gobierno te buscara y dependerá de ti hacerles frente.
Quien dice que...lo que hay en esa ciudad, no se hizo para alejar, sino para salvar.
PD: En el sótano hay algo especial para tu amiga, se que ella lograra salvarnos, confió en ella."
*Bueno, al fin termine de editar este capitulo...me yevo tanto tiempo y ahora por fin lo termine. No agregue mucho, solo dialogos para detallar un poco mas ciertas cosas que no quedaban muy en claro en la enterior, tambien algunas escenas y una mejor redaccion al relato. Espero les guste...nos vemos!

