Tacos with salsa and Pulque.
Hoy fue un día común como muchos otros en mi vida taquera simplemente cambio mi rutina cuando me encontré comiendo tacos con un amigo procedente del viejo continente. Este contraste de idiomas tan complejos, tan viejos, tan coloridos se fueron al carajo cuando llegaron los tacos; si así fue los idiomas se perdieron y solo llegaron las nacionalidades, ahora coexistíamos como taqueros inseparables, consumiendo salsas y carnes…
El idioma universal llego a su fin y nuestros seres poco a poco recordaron sus realidades, satisfechos pero aun sumergidos en la realidad, levantamos nuestra mirada, perplejos frente al puesto de tacos a un costado de la plaza Cuauhtémoc .Decidimos volver a ser únicos y dejar de hablar lenguas inhóspitas, así que dirigimos nuestros pasos unas cuantas calles adentro por la Arena México y llegamos a un lugar nuevo para nuestros sentidos, un lugar prometedor un lugar… Una pulquería llamada “La Hija de…”
Decidimos entrar y para ello la seguridad de aquel recinto nos pidió nuestras credenciales, yo enseñe mi I.F.E y por su parte mi amigo su licencia de conducir de Newcastle, de nuevo chocaban los contrastes pero no duro mucho, se nos permitió entrar y… entramos, nos sirvieron pulque, nos sirvieron indio, un lugar fresón, pero acogedor (dicen no lo sé bien)
Y de nuevo un lenguaje natural llego a nuestro cuerpo, ahora no eran necesarias palabras, simplemente éramos y estábamos… debo admitir que ese lugar está hecho para su servilleta, y si hay fotos que se verían de mecate en mi casa, pero bueno ahí en ese recinto de olores y sabores aprendí que no necesitas nacer aquí para sentirte mexicano: para sentirte…
El idioma universal llego a su fin y nuestros seres poco a poco recordaron sus realidades, satisfechos pero aun sumergidos en la realidad, levantamos nuestra mirada, perplejos frente al puesto de tacos a un costado de la plaza Cuauhtémoc .Decidimos volver a ser únicos y dejar de hablar lenguas inhóspitas, así que dirigimos nuestros pasos unas cuantas calles adentro por la Arena México y llegamos a un lugar nuevo para nuestros sentidos, un lugar prometedor un lugar… Una pulquería llamada “La Hija de…”
Decidimos entrar y para ello la seguridad de aquel recinto nos pidió nuestras credenciales, yo enseñe mi I.F.E y por su parte mi amigo su licencia de conducir de Newcastle, de nuevo chocaban los contrastes pero no duro mucho, se nos permitió entrar y… entramos, nos sirvieron pulque, nos sirvieron indio, un lugar fresón, pero acogedor (dicen no lo sé bien)
Y de nuevo un lenguaje natural llego a nuestro cuerpo, ahora no eran necesarias palabras, simplemente éramos y estábamos… debo admitir que ese lugar está hecho para su servilleta, y si hay fotos que se verían de mecate en mi casa, pero bueno ahí en ese recinto de olores y sabores aprendí que no necesitas nacer aquí para sentirte mexicano: para sentirte…