frases realmente muy sabias
La más tonta de las mujeres puede manejar a un hombre inteligente, pero es necesario que una mujer sea muy hábil para manejar a un imbécil.
La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre.
No hay mayor placer que el de encontrar un viejo amigo, salvo el de hacer uno nuevo.
Si encomiendas a un hombre más de lo que puede hacer, lo hará. Si solamente le encomiendas lo que puede hacer, no hará nada.
La victoria y el fracaso son dos impostores, y hay que recibirlos con idéntica serenidad y con saludable punto de desdén.
Se aprende más por lo que la gente habla entre sí o por lo que se sobrentiende, que planteándose preguntas.
Toma problemas prestados, si te lo dicta tu naturaleza, pero no los prestes a tus vecinos.
Los peores embusteros son los propios temores.
La más tonta de las mujeres puede manejar a un hombre inteligente, pero es necesario que una mujer sea muy hábil para manejar a un imbécil.
La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre.
No hay mayor placer que el de encontrar un viejo amigo, salvo el de hacer uno nuevo.
Si encomiendas a un hombre más de lo que puede hacer, lo hará. Si solamente le encomiendas lo que puede hacer, no hará nada.
La victoria y el fracaso son dos impostores, y hay que recibirlos con idéntica serenidad y con saludable punto de desdén.
Se aprende más por lo que la gente habla entre sí o por lo que se sobrentiende, que planteándose preguntas.
Toma problemas prestados, si te lo dicta tu naturaleza, pero no los prestes a tus vecinos.
Los peores embusteros son los propios temores.