Bueno Hola...
voy a mostrarles algunos escritos y un poema (no escrito por mi) sobre esta excelente persona y jugador.
No bardeen porque los mando a todos a la mierda
Disfruten...
Antonio Pacheco D'Agosti
T8NY
Hay quienes sostienen que el fútbol no tiene nada que ver con la vida del hombre, con sus cosas más esenciales. Desconozco cuánto sabe esa gente de la vida. Pero de algo estoy seguro: no saben nada de fútbol.
Eduardo Sacheri.
Un grito de gol
(extraído del libro "Simplemente Tony"
Las paredes vacias
comienzan a llenarse
con el paso de los minutos.
Los gorriones carboneros
anidan desde temprano
porque solo ellos comprenden
aquello que se puede sentir
pero no explicar con palabras.
Y los altoparlantes comienzan
a rezar nombres,
de a uno, como dioses de un altar
futbolero.
Y a todos van aplaudiendo
esperando el momento soñado.
El locutor vuelve a vivir
esa añoranza de tantas veces.
Esa que le anuda la garganta
hasta doler.
Pero tiene que seguir:
"Con el número ocho y capitán del equipo".
Hace una pausa porque sabe
que las palmas hierven
y que el reconocimiento
se prolonga
"Antonio Pacheco"
Un mar de aplausos hace eco en él.
Cemento ya repleto
que casi no permite el eco.
La gente se pone de pie
algunos dejan llorar sus ojos
para homenajear al ídolo vigente
porque nació
con esa camiseta a los pies.
De su cuna oro y carbón,
pobló las vitrinas del Palacio
de copas y gloria
llenó las canchas del mundo
de amagues pases y gambetas.
Y goles, muchos goles
el orgasmo del fulbol.
Y cuando es algo del Tony
se gritara más
porque es el uno,
porque es el mas querido
y porque se espera al rito,
el de tantas tardes y noches
y alguna mañana
de pasión.
Como aquella primera vez...
la diestra acaricia
enrosca y enamora el cuero
que se besa con las piolas.
Y el capitán correrá
feliz,
emocionado,
queriendo saltar a las trubunas
abrazarse con cada uno
de los hinchas que lo aman
y que él ama.
Los compañeros lo abrazan
porque tambien es él
petiso de oro más querido
por ellos...
Y luego de unos segundos
lo dejan solo
para que comience la ceremonia
esa que el fanático espera.
Tomará su camiseta
con las dos manos
una de cada lado del pecho
la estirará con devoción
con amor
con pasión
para dejar a la vista ese escudo
reconocido en todo el planeta
el escudo de Peñarol.
Y en ese marco de felicidad
y fidelidad
incoparables
cerrará los ojos
con la frente al cielo
y estampará ese beso de amor
que tanto lo emociona
que tanto nos emociona.
Es gol del Tony
del ídolo
el más esperado por todos.
No solo porque
nos guíe a una nueva victoria
sino porque es el simbolo
de amor
más genuino en el mundo del fútbol.
Algunos siguen dudando
de si existe el amor
canta el enorme Emiliano Brancciari.
Si dudan
y siguen dudando
es porque nunca han visto
a Tony Pacheco
al fenomenal
Antonio Pacheco
besando el escudo
de la camiseta
más linda del mundo.
¿Desde cuándo soy hincha de Peñarol? Desde que estaba en la panza de mi madre.
Antonio Pacheco
Si Te Vas Antes Que Yo
En esto de la vida nunca se sabe. Supuestamente todos tenemos el destino marcado y podemos incidir en algo, pero tal vez sean pocas las cartas que podamos jugar en la mesa del azar con libertad absoluta. Y te escribo a vos porque luchás por acortar las distancias entre el fútbol y la literatura, porque el fútbol es cultura, le pese a quien le pese.
En fin, si te toca irte antes y cuando llegas allá arriba te das cuenta de que Dios te cumplió y está esa hermosa cancha que tanto añoras en tu plegaria, avísame de alguna manera, porque yo también quiero verla algún día. No sé como harás, pero sé que lo intentarás, porque nos une esta pasión que es mucho más que hombres corriendo tras una pelota de cuero.
Y te lo pido porque, así como vos querrás ver jugar algún día al Diego de Villa Fiorito, yo quiero verlo al Tony ¿viste? Pero que sea dentro de mucho tiempo, porque por ahora quiero seguir de vacaciones y ellos también y vos también. Quiero un petisito que, con la camiseta número ocho en el pecho y espalda, gambetee, tire caños y la cuelgue cada tanto de un ángulo para hacerme tocar el cielo con las manos, aunque en este caso ya no es necesario. Y si no hay camisetas no te preocupes, porque él lleva las rayas sobre la piel y los colores corriendo por las venas.
¡Quién te dice que no juguemos alguna apuesta, con un mágico de cada lado! En este momento me estoy imaginando la vergüenza de Antonio cuando lea que hablo de él y de Maradona. No es comparación ni mucho menos. Son muy diferentes, en casi todos los sentidos, pero ambos nacieron con la pelota atada al pie y vivieron un segundo adelantado respecto al resto, llevando en sus hombros a legiones de fanáticos.
Esta claro que Diego fue el más grande de todos, al menos de los que vi. Y el Tony de los mejores, y de los dos o tres más amados, al menos de los que yo amé.
Rodolfo Braceli dijo una vez: "Maradona, siendo petiso, nunca se puso en puntas de pie; siempre los grandotes bajaron a él". Y con Antonio pasa lo mismo. Por eso te pido, Eduardo querido, que si te vas antes que yo no te olvides de avisarme y si podes allanarme el camino, mejor.
Si todo está bien, te llamo un domingo cualquiera y arrancamos con los mismo colores, porque tu Almirante se pinta igual que mi Peñarol del alma. Yo llevo el mate y dos trapos para colgar del alambrado. Uno va a decir: "No la muerte nos va a separar, desde el cielo te voy a alentar". ¿Te va esa, argentino? Seguro que sí.
¿Quien te dice que haya un draft y puedas ver al Diego de la gente con la camiseta de tus amores? Yo quiero verlo al Tony, aunque sea una vez más.
No me falles Eduardo, haceme los pepeles, como dicen los botijas de hoy, porque quiero que el paraiso sea cierto y completo y para eso la cancha tiene que estar. ¿Qué? ¡Ah! ¿Qué dice el otro trapo? Te lo cuento en secreto, solo entre vos y yo, para no avivar giles ¿viste?. Es amarillo con letras negras, tiene una caricatura del Tony manya y solo dice: "Yo fui feliz en una cancha de futbol. Vi jugar a Antonio Pacheco".
¡Salud, hermano! Nos veremos cuando estemos los dos allá arriba.
Un Eterno Agradecido
Todos pasamos: jugadores, técnicos y dirigentes. Lo que queda es la gente y el amor. Acá no importa quién juegue, solo importa Peñarol
Antonio Pacheco.
El arquero acaba de enviar la pelota al córner.
Un pequeño capitán, con el numero ocho en la espalda, camina lentamente hacia el banderin que une pasiones y clases sociales. La multitud se pone de pie para aplaudirlo. Es un ritual que se repite cada mañana, tarde o noche futbolera. Él se emoción. Besa el escudo de la camiseta con un amor poco habitual en un ambiente muy profesionalizado. Porque Peñarol es su vida y porque nació siendo parte de esa banda, que es la más hermosa de todas.
Toma distancia. La piel está erizada. Frota la lámpara y el genio le pega con la clase de los diferentes.
Es el idolo de mas de la mitad. Un ganador. Un ejemplo dentro y fuera de la cancha.
Para muchos es Antonio, para otros, Pacheco. Para todos es simplemente Tony.
Un Eterno Agradecido
Siempre soñé con la posibilidad de jugar en el club que amé desde niño. Peñarol es mi vida. He tenido la chance de vivir muchos años en la institución y siempre siento que jugamos con uno más, porque la hinchada es espectacular. Ser del manya es lo más lindo que existe. El escudo, la bandera, la camiseta, la gente... es imposible describirlo con palabras. Vivo por y para Peñarol.
Antonio Pacheco.
Video Homenaje Antonio Pacheco
Video homenaje a Antonio "Tony" Pacheco, genio y eterno capitán del Club Atlético Peñarol. ManyaHD
Himno Campeón del Siglo
Compuesto por Roberto Martínez Barone, con arreglos de Raúl Medina y la voz de Julio Pérez. ManyaHD
Si sos hincha del mejor cuadro del siglo...
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