InicioArtemetaforas para reflexionar VII

metaforas para reflexionar VII

Arte4/20/2012
"¿A Dónde Van las Palabras Que no se Dijeron?" (diálogos)

Quisiera decirle que la amo como nunca amé a nadie, que no puedo vivir sin ella, pero que tengo mucho miedo de lastimarla.
Quisiera decirle que sin él me muero, quisiera decirle que lo amo.

: Quisiera decirle que no me importa si es mío o no. Quisiera decirle que la amo y que voy a estar con ella pase lo que pase.
Quisiera decirle que no sea tonto, que me mire a los ojos y se dé cuenta que no le miento, que lo amo, y que lo único que necesito en este momento es a él.

Quisiera decirle que sí, que por primera vez en mi vida quiero quedarme en un lugar, con ella.
Quisiera decirle que a mí tampoco me importa la forma, que nada más tengo ganas de estar con él, hablar con él, reírme con él, nada más.

Quisiera decirle que sí, un enorme si, decirle que no conocí el amor hasta que lo conocí a él.
Quisiera decirle que no habrá siempre, que no hay mañana. Quisiera decirle que todo está muriendo lentamente.

Quisiera salir corriendo y decirle que no la quiero dejar. Que voy a estar con ella pase lo que pase.

Quisiera decirle que lo extraño tanto.
Quisiera decirle que la extraño tanto.

Teo: Quisiera decirle que estoy vacío sin ella.
Quisiera decirle que es tan especial para mí.

: Quisiera decirle que sí. Que no se ni como, ni por qué me pasa pero estoy muerto de celos. Quisiera decirle que no valla.
Quisiera decirle que nadie me gusta como él.

: Quisiera decirle que nunca fui besada. Quisiera pedirle que me cuide.
Quisiera decirle gracias. Esta chica no sabe lo difícil que es arrimar en 1962.
: Quisiera decirle que se apure o salgo corriendo ya.

: Quisiera decirle que no se enamore de otro. Quisiera pedirle que no me olvide.
Mar: Quiero decirle que solo puedo ser feliz con él.

Quisiera decirle que siento que la amo. Quisiera decirle que ya quiero a ese bebe como si fuese mío.
Quisiera decirle que lo necesito conmigo.


¿A dónde va lo que querés hacer y no hacés? ¿A dónde va lo que querés decir y no decís? ¿A dónde va lo que no te permitís sentir?
Nos gustaría que lo que no decimos caiga en el olvido, pero lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos. Lo que no decimos se transforma en insomnio, en dolor de garganta.
Lo que no decimos se transforma en nostalgia, en destiempo. Lo que no decimos se transforma en error. Lo que no decimos se transforma en debe, en deuda, en asignatura pendiente.
Las palabras que no decimos se transforman en insatisfacción, en tristeza, en frustración. Lo que no decimos no muere, nos mata.
Lo que no decimos se transforma en trauma, en veneno que mata el alma. Lo que no decís te encierra en el pasado.
Lo que no decimos se transforma en herida abierta.




ALGO EN EL AIRE ESTA NOCHE
Siento algo raro. No sé, como algo que está en el aire.
Siento algo fulero en el pecho, algo huele mal, ¿no lo sienten ustedes? Es como que está en el aire. Veo que está todo muy enrarecido. En mi tiempo hay algo que ahora no veo… esperanza.
En mi tiempo, por ejemplo, si nacés pobre nacés con esperanza. No importa de dónde vengas siempre vas a llegar a algún lugar. Le pasó a ‘Cachito’, agarró su guitarrita y se fue para la ciudad y yo nací pobre, pero nací con esperanza. En cambio acá, en el futuro, es diferente, no tienen sueños, están como amargos, ¿Cómo se puede vivir sin esperanza? Ta fulero el futuro che, algo huele mal y está en el aire.
Hay algo denso en el aire, como un tempano. ¿No lo ven? Hay algo espeso en el aire, hay olor a amenaza. El aire se puede cortar con cuchillo acá. Todos viven como si nada ¿puede ser que les falle así el olfato? Hay olor a desgracia, y no lo notan, ni se dan cuenta que ya ni esperanza tienen.
Algo está viniendo, como el olor a tierra mojada antes de una tormenta. Algo huele mal en Dinamarca decía ‘no se quien’, algo huele mal en el futuro y no lo ven. Algo huele a podrido.
Hay que destapar la olla, limpiar el futuro, ventilar el aire viciado.
El futuro huele mal por la basura del pasado, hay que desenterrar, sacar los trapitos al sol, porque hay algo en el aire, hay que ventilar, y recuperar la esperanza.



FALLA DE SEGURIDAD
Todos tenemos un monstruo o un fantasma adentro que no nos gusta, entonces creamos un sistema de seguridad para que no se note. Mantenemos el monstruo agarradito para que no salga ni se vea. Pero a veces el sistema de seguridad falla y el monstruo ingresa, y ahí quedamos expuestos.
A veces eso que tanto queremos ocultar queda a la vista y nos avergüenza. Nos sentimos desnudos, sentimos que todos ven lo que en verdad somos, y somos algo que odiamos.
Como si hubiera un DIABLO en nosotros, como si el verdadero ‘yo’ fuera otro, y eso asusta. Nos asusta que falle el sistema de seguridad, que EL DIABLO se desate y haga alguna locura.
Vivimos alertas, atentos, vigilando el monstruo. Y así creamos mecanismos, defensas, nos aislamos, todo para que ese supuesto monstruo no salga a la luz.
Cualquier cosa que nos saque del lugar seguro nos da miedo. Nos da miedo lo nuevo porque puede provocarnos cosas desconocidas. Odiamos a nuestro monstruo porque desea justamente las cosas que nos dan miedo. Queremos esconder a toda costa esa parte nuestra, esos deseos que nos inquietan.
Son deseos que supuestamente no tendríamos que tener y nos esforzamos por reprimir. Son deseos que nos dan culpa, vergüenza. Deseos que van en contra de la moral, de lo que debe ser.
Nos odiamos cuando nos dominan las pasiones. Nos odiamos cuando todos ven eso que queremos ocultar. Odiamos las fallas de seguridad, esos huecos que nos desnudan y muestran nuestras miserias. Pero la verdad es que a todos nos pasa lo mismo, todos tenemos un monstruito adentro ¿y sabés que hay que hacer con eso? Reírse de él. Ridiculizarlo, perderle el respeto y el miedo. Reírnos de nuestras cosas oscuras.
Aceptar quienes somos, reírnos de nuestros miedos. Ridiculizar nuestros fantasmas. Reírnos a carcajadas de nuestras miserias. Permitirnos ser quienes somos y desear lo que deseamos. Bajar las defensas, aceptar las fallas de seguridad, y dejar que EL ODIO salga, porque en definitiva ese monstruo es también quien somos.



INVISIBLES
Ojos que no ven, corazón que no siente. ¿Será por eso que nadie siente nada por mí? Porque no me ven.
Ser invisible es casi como no existir, solo cuando alguien te ve te sentís vivo.
Lo esencial es invisible a los ojos, ¿será que yo soy tan esencial que soy totalmente invisible? Soy como un fantasma, una sombra que pasa pero nadie me puede ver.

Y así me siento yo, muerta en vida, como un mosquito, menos que un mosquito, no me ven, y como no me ven no les importa que yo sufra. ¿Qué le importa a EL que yo sufra si no me ve? ¿Qué le importa a LOS DEMAS lastimarme si no existo? No me ven.
Es lo que pienso. Y te juro que ya no tengo más fuerzas para ponerle actitud



DISTINTOS PUNTOS DE VISTA
¿Existe una única manera de ver las cosas? ¿Las cosas son como son o como las vemos? ¿Existe la objetividad o siempre vemos todo subjetivamente? ¿Las cosas son como son o como las sentimos? ¿Será que todo lo vemos teñido por nuestra propia historia? ¿Existe una única verdad o todo depende del punto de vista? Todo depende de cómo se mire.
Nuestra historia nos marca y vemos todo desde esas marcas ¿Será que si nos faltó amor veremos falta de amor aún en el amor? ¿Si tuvimos una historia de abandonos siempre veremos eso, en cualquier caso? ¿Se pueden conciliar dos puntos de vista tan distintos? ¿Las palabras tienen un único significado o depende de cómo se escuchen?
Ver siempre lo que querés ver es una forma de ceguera. Si dos personas pueden tener una verdad diferente ¿entonces hay una sola verdad? Estamos presos de nuestra única manera de ver las cosas, nada es ni blanco ni negro, todo depende.
Es muy curioso, pero en la mayoría de las discusiones todos y nadie tienen razón. Atorranta, bueno, malo, traidor, confiable o mentiroso ¿se puede decir que alguien sea de una manera o de otra?
Si vemos las cosas siempre desde el cristal de nuestra historia, de nuestros traumas ¿se puede confiar en nuestros ojos? Cambiar el punto de vista, de eso se trata todo.
Un punto de vista es solo eso, una manera de ver las cosas. Ni la única, ni la mejor, ni la acertada.
Cuando no queremos ver la realidad preferimos ver lo que queremos ver. Defendemos con uñas y dientes un punto de vista falso. Un punto de vista que borra nuestros errores.
Estamos presos de un único punto de vista, vemos y leemos todo desde lo que nos marcó. Crecer es poder considerar las cosas desde otro punto de vista, nuevo, distinto.
La mirada que importa es la nuestra, lo que ven los demás es irrelevante, son apenas puntos de vista.
Desde nuestro punto de vista nunca podemos ver el todo, solo se ve una parte, por eso todo depende de según como se mire.




EN TOODOS LOS IDIOMAS
No entiendo la gente que pide perdón. Yo desde que soy chico que sueño en que va a volver mi vieja y me va a pedir perdón por haberme abandonado. Y después me termino dando cuenta que aunque venga, un simple perdón no va a compensar treinta años de abandono.
La gente actúa con total liviandad, total haga la barbaridad que haga después te pide perdón y listo.
Si, te ahorro, puedo ser un bicho raro, pero para mí ‘nos vemos’ es ‘nos vemos’, ‘ te llamo’ es ‘te llamo’, ‘te quiero’ es ‘te quiero’. Si yo digo que voy a estar ahí vos sabes que voy a estar ahí. Ahora cuando alguien me dice a mí que va a estar ahí lo dudo, porque se perdió el valor de la palabra. Te pueden fallar total después vienen, te piden perdón, y ya está, así de fácil.
Pedir perdón no debería tomarse con tanta liviandad. El castigo precede al crimen decía Dostoievski, porque uno antes de cometer el crimen sabe el dolor que generará y asume la culpa. Esa culpa es el castigo ¿y uno pretende redimir esa culpa con un simple perdón?
Un perdón no puede reparar lo que hicimos mal. Para pedir perdón antes hay que estar dispuesto a reparar. ¿De qué sirve pedir perdón cuando no hay manera de reparar lo que hiciste mal?
Cuando no nos perdonan nos obligan a vivir con nuestro error, con nuestra culpa. Cuando no nos perdonan nos obligan a hacernos cargo de lo que hacemos. Un simple perdón no puede borrar el dolor que se causó.
Pedir perdón es poner una curita en una herida abierta que nosotros mismos provocamos. Insuficiente y a destiempo. Recién cuando nos hacemos responsables de lo que hacemos, ahí se puede empezar a construir algo distinto.
Suplicando a los gritos, de rodillas, implorando en todos los idiomas, pedir perdón no alcanza, no repara, no alivia si no nos hacemos responsables de nuestras acciones.
Cuando no nos perdonan nos obligan a vivir con nuestro error, con nuestra culpa. Porque un simple perdón no pude borrar el dolor.
Hay cosas imperdonables aunque se pida perdón en todos los idiomas



MALOS TRATOS
Esperar a que la vida nos trate bien porque somos buenas personas es como que un toro no te ataque porque sos vegetariano. Ustedes se viven tratando mal con Jazmín, no sé quién tiene la culpa, pero no podemos vivir tratándonos así.
Para mí las relaciones son como un trato ¿entendés? Hay buenos tratos y hay malos tratos. Cuando una persona quiere a alguien sin decirlo ya hay un trato. Yo te voy a tratar bien porque vos me vas a tratar bien. Pero si yo maltrato a alguien ¿Qué puedo esperar a cambio?
Cuando una persona maltrata a los demás en realidad se está tratando mal a sí mismo, o sea se te vuelve en contra, la piña que vos das te lastima a vos.
Es un problema ético, tratar a los demás como queremos que nos traten. Si yo maltrato recibo maltrato.
Pero cuando tratamos bien a los demás y nos vuelve maltrato pensamos “que hice yo para que me traten así”. Y la respuesta es “nada”, no hicimos nada. Simplemente nos topamos con alguien que tratándonos mal en realidad se maltrata a sí mismo. La solución no es más maltrato.
Si un trato se vuelve malo, bueno, hay que hacer otro. Hay que hacer tratos nuevos, negociar ¿entendés?
Hay que buscarle la vuelta, porque los buenos tratos son la única manera de quererse bien



LA FELICIDAD : UN CHUBASCO
La felicidad es un rayo, un chubasco que se va tan rápido como llegó. La felicidad es fugaz, no la vimos venir que ya se fue.
No tuviste tiempo de ni ilusionarte con la felicidad que pasa una ráfaga que te deja perplejo, mas vacío y desnudo que antes.

Hay que aferrarse bien fuerte a la felicidad porque está hecha de aire, y rápidamente se nos puede escapar de las manos.



DONDE ESTAS?
Es apenas un instante, un momento, un segundo en el que uno equivoca el camino. A partir de ahí cada paso que damos nos aleja cada vez mas de nosotros mismos.
No tenemos conciencia de los errores que cometemos, apenas una sensación, una pequeña voz interior que nos dice “algo está mal”. Y aunque esa vocecita está ahí seguimos adelante, ignorándola, equivocándonos, casi a conciencia.
Lo ves venir. Sabes que eso que estás por hacer va a cambiar todo, y así todo lo haces. Ya te extraviaste, ya te vaciaste, ya te equivocaste, ya te fuiste, ya te perdiste, ya te traicionaste. Y ahí te mirás al espejo y ya no te reconoces, hay otro que te mira, te pregunta “¿Dónde fuiste? ¿Dónde estás?” .
Un error lleva a otro error. Es tan fácil equivocar el camino y tan difícil volver de eso... Es un impulso, un momento irracional, y ya no hay vuelta atrás. Incluso cuando tenemos buenas intenciones un error puede cambiar todo, romper todo. Ya estás perdido, errado, extraviado, si no tenés rumbo ¿A dónde podrás ir?
Hay alertas, hay advertencias, pero no las escuchamos y vamos directo al error.
Errar es hacer algo pensando solo en nosotros y nada en los demás. ¿Qué nos pasó? ¿Por qué nos equivocamos tanto? ¿Por qué fuimos tan débiles?
Cuando cometiste error tras error no podés ni siquiera quejarte, ni ese derecho tenés.
Corrés, te desesperás, pero cuando tomaste el desvío el camino de regreso es más largo. Porque en tu desvío causaste dolor, heridas que tardan mucho en sanar. El dolor se transforma en resentimiento, en tristeza vieja, inolvidable.
Ya no soy el que era, ya no sos el que eras ¿Dónde estás? ¿Dónde estamos?
Querés volver el tiempo atrás, querés volver a ser quien eras, pero ya es tarde.
Los errores del presente son las tragedias del futuro. Corrés pero ya es tarde, y mientras corrés tu alma llora, porque sabes que tendrías que haber escuchado esa vocecita, ese murmullo en tu corazón que te decía que estabas equivocando el camino.
Corrés y corrés pero ya es tarde, solo podés mirarte al espejo y preguntarte ¿Dónde estás?
Nosotros fuimos débiles, erramos el camino, nos traicionaos, nos distanciamos, perdimos los códigos, los valores, la amistad, el amor, y ahí nos volvimos vulnerables.
De los errores se aprende, pero hay errores que no se pueden cometer, hay errores trágicos, irremediables.
Nosotros no supimos ni sabemos aprender de nuestros errores, por eso pasa esto.
Todos cometemos errores, todos nos equivocamos, pero también todos tenemos alarmas, una voz en lo más profundo de nuestra alma que nos dice “te estás equivocando, no lo hagas”, el error es no escuchar esa voz, es no reaccionar ante esa alarma.
Y aunque te pierdas, aunque equivoques el camino siempre va a estar esa voz, esa voz que en lo más profundo de tu alma te marca el camino y te dice “hey, donde estás?, donde estás?”.



UN ULTIMO ROUND
Un padre es mucho más importante de lo que uno piensa, porque las palabras de un padre, su mirada, viven en nosotros.
Es como que los padres te dan una caja de herramientas, si vos tenés un problema metes mano en esa caja y sacas la herramienta que necesitas para arreglarlo. Pero cuando el padre faltó o falló tenés un problema, metes la mano en la caja y no hay nada, estás perdido. Sin esas herramientas es como que estás desnudo, sin armas para enfrentar la vida.
Porque un padre nos da eso, nos da armas para pararnos, para pelear por un lugar. Y cuando dejas de pelearla te morís, te caes, te vas.
Lo que te mantiene vivo no es ganar sino pelear. La pelea perdida es la que no se peleó. Camarón que se duerme se lo lleva la corriente. No está muerto quien pelea. Tal vez te cruzaron un cross de derecha, te hicieron besar la lona, sangrar, llorar, pero hay que seguir peleándola hasta el final.
La única forma de aprender a pelear es peleando, es no rendirse jamás. Rendirse es mirar la pelea desde afuera, ver como otro pelea esa pelea que es nuestra.
Pelearla hasta el final, hasta el último round.
Pocas cosas me enseño mi viejo, pero grosas. Me enseñó que el ring nunca se abandona, nunca se tira la toalla, y se pelea con garra hasta el último round

Datos archivados del Taringa! original
23puntos
1,027visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

l
lorets19🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts18
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.