GRAN DOLOR
Si no sintiera este gran dolor, pensaría que mi pasado es un fantasma cuasi diáfano en confusa lontananza.
Pensaría que nací en una de esas noches de bohemia, abrazado a una botella vacua, que asemeja una alma rota y deforme, ausente de sentimientos áureos y sublimes…
Si no sintiera este gran dolor, pensaría que mis heridas surgieron tras aventurarme en un rosal de espinas argénteas. Pensaría que nací de un hálito descarriado, nefario y licencioso que envolvió a mi madre y la arrojó a un abismo insondable, ¡la arrojó! ¡la arrojó!
Si no sintiera este gran dolor, pensaría que mis hombros son livianos como pluma, volando en afable éter de rubí.
Pensaría que soy un espectro incrustado en el cetro de algún rey pérfido y nominal que se lanza a los más terribles senderos para desatar su lujuria animal.
Si no sintiera este gran dolor…
Si no sintiera este gran dolor, diría que muerto estoy…
L. ESTEBAN TORRES
Si no sintiera este gran dolor, pensaría que mi pasado es un fantasma cuasi diáfano en confusa lontananza.
Pensaría que nací en una de esas noches de bohemia, abrazado a una botella vacua, que asemeja una alma rota y deforme, ausente de sentimientos áureos y sublimes…
Si no sintiera este gran dolor, pensaría que mis heridas surgieron tras aventurarme en un rosal de espinas argénteas. Pensaría que nací de un hálito descarriado, nefario y licencioso que envolvió a mi madre y la arrojó a un abismo insondable, ¡la arrojó! ¡la arrojó!
Si no sintiera este gran dolor, pensaría que mis hombros son livianos como pluma, volando en afable éter de rubí.
Pensaría que soy un espectro incrustado en el cetro de algún rey pérfido y nominal que se lanza a los más terribles senderos para desatar su lujuria animal.
Si no sintiera este gran dolor…
Si no sintiera este gran dolor, diría que muerto estoy…
L. ESTEBAN TORRES