¡Buenas! Les transcribo un extracto del poema Alicia de mi autoría en un pequeño y humilde homenaje al eterno personaje de Lewis Carroll. ¡Espero lo dsitruten! Si gustan de seguir leyendo, acá les dejo el
www.paulomanterola.blogspot.com.ar
Alicia tropezó una vez,
pequeña,
entre mis dedos,
caprichosa, distraída...
... como quien busca tropezar,
desde la apatía
de un jardín donde sólo existen
los números y las certezas,
siempre es siempre no;
no hay sueños dentro de sueños
y la razón nunca enferma
de deseo.
Y este día que la encuentra
somnolienta,
Alicia ha vuelto a encontrar una puerta,
ha roto un espejo;
quiere regalarme una sonrisa,
aunque sabe,
tal vez no deba...
... y yo podría quizás esta vez
prestarle mi sombrero,
pero mi corazón
no es más joven ni más bueno
de un tiempo a estos días.
Aunque llevo siempre, bajo el ala,
alguna que otra adivinanza
de las que sabían entretenerla.
Pero, a decir verdad,
olvidé las respuestas.
Y aunque el tiempo se empecine
en dejarnos detenidos,
mientras seguimos
dando vueltas, precipitándonos...
... de un escenario a otro,
entre roles y máscaras
en este paréntesis
donde se nos quedó un pedazo del alma,
donde acaricio la gracia
de tenerla
nunca y siempre.
Tal vez hoy se pregunte
quién sueña a quién...
... y es que, a este punto,
Alicia,
cuál es la importancia.
[...] continúa: www.paulomanterola.blogspot.com.ar
¡Saludos!
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Alicia tropezó una vez,
pequeña,
entre mis dedos,
caprichosa, distraída...
... como quien busca tropezar,
desde la apatía
de un jardín donde sólo existen
los números y las certezas,
siempre es siempre no;
no hay sueños dentro de sueños
y la razón nunca enferma
de deseo.
Y este día que la encuentra
somnolienta,
Alicia ha vuelto a encontrar una puerta,
ha roto un espejo;
quiere regalarme una sonrisa,
aunque sabe,
tal vez no deba...
... y yo podría quizás esta vez
prestarle mi sombrero,
pero mi corazón
no es más joven ni más bueno
de un tiempo a estos días.
Aunque llevo siempre, bajo el ala,
alguna que otra adivinanza
de las que sabían entretenerla.
Pero, a decir verdad,
olvidé las respuestas.
Y aunque el tiempo se empecine
en dejarnos detenidos,
mientras seguimos
dando vueltas, precipitándonos...
... de un escenario a otro,
entre roles y máscaras
en este paréntesis
donde se nos quedó un pedazo del alma,
donde acaricio la gracia
de tenerla
nunca y siempre.
Tal vez hoy se pregunte
quién sueña a quién...
... y es que, a este punto,
Alicia,
cuál es la importancia.
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