Me tome el atrevimiento de emular al maestro Borges, escribiendo un cuasi alejandrino como si el contestase a muchas de las ofensas con las que se lo agravìa, pido que se lo tome como tal y me agradaria que fuese criticado.
Asi como dice Borges en el prologo de " El Informe De Brodie": Recuerdo a este propósito que a Roberto Arlt le echaron en cara su desconocimiento del lunfardo y que replicó: "Me he criado en Vílla Luro, entre gente pobre y malevos, y realmente no he tenido tiempo de estudiar esas cosas".
Sin mas, he aqui(con el mas infinito respeto):
Quizá pueda ser real, el mote con el que me nombra
No quisiera tomarlo acaso como vulgar equívoco
Ni como el lerdo peso del objeto que deshonra
Ya que aun poseo las tristes líneas que hoy evoco.
Desconozco la labor y los ojos que miraron
Yo, que entretejo símbolos que alguna vez fueron de otro
Que figuraron con modestia un gaucho, un llano, un potro
Inextricables fueron el viento y el infinito que hilvanaron.
Disculpe si alguna vez lo perturbó, filósofo, mi modestia
Ya que lo que quizá forjo mi temple fue la lectura
La fatiga y la duda fueron ápices de mi tortura
Adiestradores inconscientes del inacabable arte de la molestia
Anatemas de estos signos, de un mortal, y su escritura.
Un saludo.
Asi como dice Borges en el prologo de " El Informe De Brodie": Recuerdo a este propósito que a Roberto Arlt le echaron en cara su desconocimiento del lunfardo y que replicó: "Me he criado en Vílla Luro, entre gente pobre y malevos, y realmente no he tenido tiempo de estudiar esas cosas".
Sin mas, he aqui(con el mas infinito respeto):
Un modesto “BORGES”
Quizá pueda ser real, el mote con el que me nombra
No quisiera tomarlo acaso como vulgar equívoco
Ni como el lerdo peso del objeto que deshonra
Ya que aun poseo las tristes líneas que hoy evoco.
Desconozco la labor y los ojos que miraron
Yo, que entretejo símbolos que alguna vez fueron de otro
Que figuraron con modestia un gaucho, un llano, un potro
Inextricables fueron el viento y el infinito que hilvanaron.
Disculpe si alguna vez lo perturbó, filósofo, mi modestia
Ya que lo que quizá forjo mi temple fue la lectura
La fatiga y la duda fueron ápices de mi tortura
Adiestradores inconscientes del inacabable arte de la molestia
Anatemas de estos signos, de un mortal, y su escritura.
Un saludo.