del libro "Charles Bukowski 1"
antología poética bilingüe argentina, editora AC, selección y traducción de Federico Ludueña.
Las almas de los animales muertos
después del matadero
había un bar a la vuelta de la esquina
y yo me sentaba ahí
y miraba cómo se ponía el sol
a través de la ventana,
una ventana que daba a un baldío
lleno de pasto seco.
yo nunca me bañaba con los muchachos de la
planta
después del trabajo
así que olía siempre a sudor y sangre.
el olor del sudor disminuye
al rato
pero el olor de la sangre empieza a fulminar
y gana poder.
fumaba y tomaba cerveza
hasta que me sentía bien como para
subir al colectivo
con las almas de todos eso animales
muertos viajando
conmigo.
las cabezas se daban vuelta lentamente
las mujeres se cambiaban de asiento lejos de
mí.
cuando me bajaba del colectivo
tenía que caminar nada más que una cuadra
y subir una escalera hasta mí
habitación
donde encendía mi radio y un cigarrillo
y nadie se preocupaba por mí
en absoluto.
la nariz
hey, hijo de puta,
levantate de tus rodillas de mierda
que te voy a dar cintazos otra vez.
¿qué es eso?
¿qué decís?
¡te voy a matar!
pará de llorar, mierda.
está bien, tiramos tu auto al mar
y violamos a tu hija
pero sólo estamos extendiendo las posibilidades
de un realismo en funcionamiento, ¡callate!, dije
que cualquier hombre debe estar listo para
cualquier cosa y si no lo está
entonces no es un hombre ni un chivo expiatorio
ni una notita ni una hoja de planta,
deberías haber sabido la totalidad de la trampa, estúpido,
al amor significa eventual dolor
la victoria significa eventual derrota
la gracia significa eventual impureza,
no hay salida...
¿lo vés? ¿lo entendés?
Mickey, levantale la cabeza
quiero romperle la nariz con este caño...
carajo, ¡casi me olvido de la
nariz!
la muerte es cada segundo, pibe.
el almanaque es la muerte. las sábanas son la muerte.
vos poniéndote las medias: la muerte, los botones de tu
camisa son la muerte.
las remeras deportivas son la muerte, las chicas son
la muerte. ¿no lo olés? la temperatura es la muerte.
los cupones de descuento son la muerte, las zanahorias
son la muerte. ¿no lo
sabías?
o.k., Mack, ya está la nariz.
no, las bolas no, demasiada sangre.
¿que dónde estaba él? oh, sí, él era taxista,
lo arrancamos de su taxi
en Madison, destruimos su casa, su auto,
violamos a su hija de 12 años, quemamos a su esposa
con nafta.
mirá sus ojos
mendigando piedad...