Las tapas de las alcantarillas de Japón se utilizan como lienzos de arte público
El arte callejero resulta fundamental para mantener la vida urbana vibrante e interesante. Pero los espacios públicos frecuentemente están cubiertos de publicidad o grafitis de dudoso mérito artístico. Japón, sin embargo, logró capitalizar un lienzo muy poco común para crear un género único dentro del arte callejero: las humildes tapas de las alcantarillas.
Según el libro de Remo Camerota, Drainspotting (comentado en Gwarlingo), alrededor del noventa y cinco por ciento de los municipios japoneses cuentan con tapas de alcantarillas grabadas o pintadas. Y la variedad de diseños es notable.
Algunas son austeras y simples. Otras coloridas y graciosas. Generalmente reflejan las características particulares de cada ciudad o pueblo en donde se encuentran ubicadas.
Las coloridas tapas se pintan con pigmentos hechos de resina de árbol coloreada. Camerota también escribe un blog que complementa su libro y que lleva por título el mismo nombre.
Esta es una forma sencilla de incorporar vida, color e individualidad a un lugar en donde solamente se espera monotonía y utilidad. Sería estupendo que otras ciudades y países siguieran este ejemplo.
El arte callejero resulta fundamental para mantener la vida urbana vibrante e interesante. Pero los espacios públicos frecuentemente están cubiertos de publicidad o grafitis de dudoso mérito artístico. Japón, sin embargo, logró capitalizar un lienzo muy poco común para crear un género único dentro del arte callejero: las humildes tapas de las alcantarillas.
Según el libro de Remo Camerota, Drainspotting (comentado en Gwarlingo), alrededor del noventa y cinco por ciento de los municipios japoneses cuentan con tapas de alcantarillas grabadas o pintadas. Y la variedad de diseños es notable.
Algunas son austeras y simples. Otras coloridas y graciosas. Generalmente reflejan las características particulares de cada ciudad o pueblo en donde se encuentran ubicadas.
Las coloridas tapas se pintan con pigmentos hechos de resina de árbol coloreada. Camerota también escribe un blog que complementa su libro y que lleva por título el mismo nombre.
Esta es una forma sencilla de incorporar vida, color e individualidad a un lugar en donde solamente se espera monotonía y utilidad. Sería estupendo que otras ciudades y países siguieran este ejemplo.