Aquí va algo que hace mucho tiempo escribí y que hoy apareció entre archivos de esos que uno guarda celosamente, medio entre polvillo y algodones. Escrito por mí, con lo que fue saliendo del cuore... Ahí lo lanzo:
No puedo explicar cuánto necesito abrazarte una vez mas, que tu mirada me encuentre desnuda en el atardecer de tu vientre, que tus brazos se pierdan en mi cintura, que tus manos recorran mi espalda a cielo abierto y que juntos descansemos este tiempo desandado sin el otro...
Que nos quedemos sin palabras, sin miradas y sin aliento; que no podamos darle explicación al sexo; que una sola sorpresa nos robe el lenguaje, que suspiremos en el vacío de una habitación con eco de otros tiempos; que soñemos, que podamos redescubrirnos o reconocernos, que de una vez por todas podamos decir lo que nunca dijimos, que pueda decirte que te amé y que descubra si te sigo amando, que logre darme cuenta si sos necesario en mi tiempo e imprescindible en mis ganas.
Quiero abrazarte una vez más, porque la duda se transformó en vacío y el extrañarte en tristeza, porque los recuerdos se convirtieron en nostalgia y los sueños en ilusiones.
Quiero abarcarte aunque sea una última vez y sentir qué me produce volver a mirarte el alma al desnudo, reposada en la humedad de los cuerpos, después de la lujuria.
Quiero saber si aún, despues de tanto tiempo, soy aquella mujer a la que le enseñaste a volar.
Gracias por leerme, amigos! Un abrazo!
No puedo explicar cuánto necesito abrazarte una vez mas, que tu mirada me encuentre desnuda en el atardecer de tu vientre, que tus brazos se pierdan en mi cintura, que tus manos recorran mi espalda a cielo abierto y que juntos descansemos este tiempo desandado sin el otro...
Que nos quedemos sin palabras, sin miradas y sin aliento; que no podamos darle explicación al sexo; que una sola sorpresa nos robe el lenguaje, que suspiremos en el vacío de una habitación con eco de otros tiempos; que soñemos, que podamos redescubrirnos o reconocernos, que de una vez por todas podamos decir lo que nunca dijimos, que pueda decirte que te amé y que descubra si te sigo amando, que logre darme cuenta si sos necesario en mi tiempo e imprescindible en mis ganas.
Quiero abrazarte una vez más, porque la duda se transformó en vacío y el extrañarte en tristeza, porque los recuerdos se convirtieron en nostalgia y los sueños en ilusiones.
Quiero abarcarte aunque sea una última vez y sentir qué me produce volver a mirarte el alma al desnudo, reposada en la humedad de los cuerpos, después de la lujuria.
Quiero saber si aún, despues de tanto tiempo, soy aquella mujer a la que le enseñaste a volar.
Gracias por leerme, amigos! Un abrazo!

