Azul no, Tregua
del libro "Charles Bukowski 1"
antología poética bilingüe argentina, editora AC, selección y traducción de Federico Ludueña.
azul no
ella me llamo desde lejos,
"nunca podía discutir con vos",
me dijo,
"siempre te ibas.
mi esposo no es así,
se me pega como plasticola.
y me golpea".
"nunca creí en las discusiones",
dije, "no hay nada que discutir".
"estás equivocado", dijo ella, "deberías
tratar de comunicarte".
"comunicar es una palabra abusada, como
amor", le dije.
"¿pero no creés que dos personas pueden
amar?", preguntó.
"no si tratan de comunicarse",
le contesté.
"estás hablando como un boludo",
dijo ella.
"estamos discutiendo",
dije.
"no", dijo ella, "estamos tratando de
comunicarnos".
"me tengo que ir", dije.
corté y descolgué el teléfono.
me quedé mirándolo.
lo que ellas no entendían era que
a veces no hay nada que salvar
excepto la reivindicación personal del
propio punto de vista
y que eso era lo que iba a causar
ese flash blanco y cegador
uno de estos días.
Tregua.
Necesito pasear por la cera
en algun sitio
en una umbria tarde
encontrar una mesa
en la terraza de un cafe
sentarme
pedir una copa
y quiero sentarme alli
con esa copa
y quiero que
una mosca aterrice
en esa mesa.
entonces
quiero ver
una mujer pasar caminando
en un vestido verde.
quiero ver pasar
un perro gordo
con pelo corto y marron y
ojos sonrientes.
quiero morir
sentado alli.
quiero morir
derecho
mis ojos todavia
abiertos.
quiero que un avion
pase volando en lo alto.
quiero que pase
una mujer
en un vestido azul.
entonces quiero
que ese mismo perro
con pelo corto y marron y
ojos sonrientes
pase caminando
de nuevo.
eso sera
suficiente
despues de todas las
otras cosas
y de todo lo
demas.
del libro "Charles Bukowski 1"
antología poética bilingüe argentina, editora AC, selección y traducción de Federico Ludueña.
azul no
ella me llamo desde lejos,
"nunca podía discutir con vos",
me dijo,
"siempre te ibas.
mi esposo no es así,
se me pega como plasticola.
y me golpea".
"nunca creí en las discusiones",
dije, "no hay nada que discutir".
"estás equivocado", dijo ella, "deberías
tratar de comunicarte".
"comunicar es una palabra abusada, como
amor", le dije.
"¿pero no creés que dos personas pueden
amar?", preguntó.
"no si tratan de comunicarse",
le contesté.
"estás hablando como un boludo",
dijo ella.
"estamos discutiendo",
dije.
"no", dijo ella, "estamos tratando de
comunicarnos".
"me tengo que ir", dije.
corté y descolgué el teléfono.
me quedé mirándolo.
lo que ellas no entendían era que
a veces no hay nada que salvar
excepto la reivindicación personal del
propio punto de vista
y que eso era lo que iba a causar
ese flash blanco y cegador
uno de estos días.
Tregua.
Necesito pasear por la cera
en algun sitio
en una umbria tarde
encontrar una mesa
en la terraza de un cafe
sentarme
pedir una copa
y quiero sentarme alli
con esa copa
y quiero que
una mosca aterrice
en esa mesa.
entonces
quiero ver
una mujer pasar caminando
en un vestido verde.
quiero ver pasar
un perro gordo
con pelo corto y marron y
ojos sonrientes.
quiero morir
sentado alli.
quiero morir
derecho
mis ojos todavia
abiertos.
quiero que un avion
pase volando en lo alto.
quiero que pase
una mujer
en un vestido azul.
entonces quiero
que ese mismo perro
con pelo corto y marron y
ojos sonrientes
pase caminando
de nuevo.
eso sera
suficiente
despues de todas las
otras cosas
y de todo lo
demas.