Agarré mi celular y salí a caminar. Sola. No quería estar con nadie más. Cruzaba cada calle con algo de melancolía. No sabía a dónde estaba yendo y no me importaba. Sólo quería ir a caminar, observar, pensar y aislarme de todos por un pequeño tiempo. Así que, eso es lo que hice.
El viento golpeaba todo mi cuerpo con cada paso y se llevaba las lágrimas que poco a poco iban cayendo.
¿Por qué lloraba? ¿Por qué caminaba sin rumbo? ¿Por qué había salido sola? Es que, yo nunca salgo sola a caminar porque se me da la gana. Siempre salgo con un motivo. Y, como siempre, tenía esa explicación.
Justamente, mi razón era fácil de descubrir. Claro, pero nunca nadie la descubrió. Es que, desconocen mis sentimientos. Y yo no los digo, así que supongo que está bien.
La verdad es que lloraba porque estaba triste, extrañaba a alguien. No sé si es debilidad mía o qué. Extrañar a alguien las veinticuatro horas del día no es para nada bonito. Y es que me pasa todos los días, sin excepciones. Caminaba por las calles mirando para abajo(es una costumbre muy mía mirar hacia abajo cuando estoy triste) mientras escuchaba los autos pasar y las voces de todo los demás. No quería mirar a nada ni nadie, es que mi imaginación vuela a cada momento del día y eso me debilita poco a poco. Siento que voy a morir. Me gustaría tener el control. Me gustaría que todo lo que imagino con él suceda. Y la verdad es que siempre lloro. Por ejemplo, estoy llorando ahora. Esto se llama ser una estúpida. Exactamente eso es lo que soy.
La verdad es que caminaba sin rumbo porque no podía ir realmente a donde yo quería. Entonces iba sin rumbo tratando de, quizás, olvidarme de mis deseos por unos minutos. Y eso no era un punto a mi favor. Nunca hay puntos a mi favor. Y lo peor de todo esto es que siempre deseo ir a ese lugar. Y lo peor de lo peor de todo esto es que nunca puedo ir. Porque simplemente no puedo. Porque tendría que dar explicaciones o quizás mentir. Y aún más, tendría que conseguir dinero, mucho dinero. Y aún mucho más, es una locura. ¡Una completa locura que estaría feliz de cometer!
La verdad es que había salido sola porque la persona, a la cual extrañaba, no podía salir a caminar. No es que no pueda caminar o tenga algún problema físico, simplemente no puede. No puede porque no está. Claro que puede caminar pero no conmigo. Simplemente porque no estamos en el mismo lugar. Él es un planeta y yo soy otro, totalmente lejano. Y esa es otra razón para llorar. Este es otro punto que no está a mi favor.
Es gracioso ver como todo está vinculado. Y todo está relacionado con respecto a sólo una persona. Una persona que cambió mi vida y lo sigue haciendo. Esa persona que despertó en mí cosas que juré nunca jamás sentir. Esa persona que es la locura que en mi vida he cometido. Y qué, por esa persona, cometería las locuras que me pida.
Llegué a mi casa, ya sin lágrimas. Me abrió la puerta mi abuela y me sonrío. Recuerdo sus palabras perfectamente. "Ay, saliste con este frío. Y encima sola." Y ella nunca se imaginaría el porque. Luego de un perfecto abrazo, perfecto porque lo necesitaba y mucho. Otra razón para llorar. Amo los abrazos de mi abuela pero, en ese momento, hubiera querido que me abrace alguien más. Una completa locura.
El viento golpeaba todo mi cuerpo con cada paso y se llevaba las lágrimas que poco a poco iban cayendo.
¿Por qué lloraba? ¿Por qué caminaba sin rumbo? ¿Por qué había salido sola? Es que, yo nunca salgo sola a caminar porque se me da la gana. Siempre salgo con un motivo. Y, como siempre, tenía esa explicación.
Justamente, mi razón era fácil de descubrir. Claro, pero nunca nadie la descubrió. Es que, desconocen mis sentimientos. Y yo no los digo, así que supongo que está bien.
La verdad es que lloraba porque estaba triste, extrañaba a alguien. No sé si es debilidad mía o qué. Extrañar a alguien las veinticuatro horas del día no es para nada bonito. Y es que me pasa todos los días, sin excepciones. Caminaba por las calles mirando para abajo(es una costumbre muy mía mirar hacia abajo cuando estoy triste) mientras escuchaba los autos pasar y las voces de todo los demás. No quería mirar a nada ni nadie, es que mi imaginación vuela a cada momento del día y eso me debilita poco a poco. Siento que voy a morir. Me gustaría tener el control. Me gustaría que todo lo que imagino con él suceda. Y la verdad es que siempre lloro. Por ejemplo, estoy llorando ahora. Esto se llama ser una estúpida. Exactamente eso es lo que soy.
La verdad es que caminaba sin rumbo porque no podía ir realmente a donde yo quería. Entonces iba sin rumbo tratando de, quizás, olvidarme de mis deseos por unos minutos. Y eso no era un punto a mi favor. Nunca hay puntos a mi favor. Y lo peor de todo esto es que siempre deseo ir a ese lugar. Y lo peor de lo peor de todo esto es que nunca puedo ir. Porque simplemente no puedo. Porque tendría que dar explicaciones o quizás mentir. Y aún más, tendría que conseguir dinero, mucho dinero. Y aún mucho más, es una locura. ¡Una completa locura que estaría feliz de cometer!
La verdad es que había salido sola porque la persona, a la cual extrañaba, no podía salir a caminar. No es que no pueda caminar o tenga algún problema físico, simplemente no puede. No puede porque no está. Claro que puede caminar pero no conmigo. Simplemente porque no estamos en el mismo lugar. Él es un planeta y yo soy otro, totalmente lejano. Y esa es otra razón para llorar. Este es otro punto que no está a mi favor.
Es gracioso ver como todo está vinculado. Y todo está relacionado con respecto a sólo una persona. Una persona que cambió mi vida y lo sigue haciendo. Esa persona que despertó en mí cosas que juré nunca jamás sentir. Esa persona que es la locura que en mi vida he cometido. Y qué, por esa persona, cometería las locuras que me pida.
Llegué a mi casa, ya sin lágrimas. Me abrió la puerta mi abuela y me sonrío. Recuerdo sus palabras perfectamente. "Ay, saliste con este frío. Y encima sola." Y ella nunca se imaginaría el porque. Luego de un perfecto abrazo, perfecto porque lo necesitaba y mucho. Otra razón para llorar. Amo los abrazos de mi abuela pero, en ese momento, hubiera querido que me abrace alguien más. Una completa locura.