La primera parte empieza con conversaciones diarias, un "hola" por aquí, un "hola" por allá, hablar por horas y horas, sin importar que se perdiera el hilo de la conversación, por que te inventas cualquier otra cosa para seguir hablando y hacer de eso algo interminable, después vienen las llamadas, lo mismo, solo que ahora puedes escuchar su risa y su tono de voz que cambia constantemente dependiendo de lo que hablan, no te importan los silencios que se crean entre los dos por que son demasiado cómodos, el mas cómodo de los silencios, no importa que ni él ni tu digan una sola palabra, podrías escuchar su respiración al otro lado de la línea hasta quedar dormida, la tranquilidad te inunda el cuerpo, desde los oídos, hasta los dedos de los pies, pasando por tu corazón, haciendo que se acelere cada vez que dice tu nombre, inunda tus venas y sientes la sangre correr de un lado para otro activando todos tus sentidos, llegándote al alma... Y es ahí donde va la siguiente parte, te das cuenta de que quieres tanto a esa persona que quisieras que esas conversaciones duraran por siempre, que su estado de animo fácilmente afecta al tuyo, pero estás tan aterrado de ser rechazado, de no ser correspondido como para decirlo, como para que esa persona sepa que esos sentimientos los tienes a flor de piel, que están atorados en tu garganta con unas ganas inmensas de salir, entonces esperas a que esa persona sea la primera en decirlo, y lo hace, te confiesa de la manera en la que puede, que te quiere, que le gustas, y que ha dejado cosas y personas detrás para estar contigo, pero no le importa, por que tiene fe en que tu también sientas lo mismo, y lo haces ¡joder! Es mutuo, tu también sientes lo mismo.
Después de eso, la conexión entre las dos personas se hace mas grande, se expanden los limites y va en un constante crecimiento, hasta que te das cuenta que eres víctima del enamoramiento, que ya no es solo que te guste, estas enamorado, estas tocando el cielo con la punta de los dedos, estás sintiendo cosas que no sabias que era posible sentir, y lo comparas con lo que creías que era amor, lo comparas con lo que tuviste y tu errónea idea del enamoramiento, pero esta ves va en serio, no es nada comparado con lo que tuviste, nada. Van pasando los meses, te confiesa que eres el amor de su vida, que te ama mas que a nadie en el mundo, que por ti daría la vida, y tu haces lo mismo, por que es cierto, y no hace falta ponerse un titulo oficial porque ambos saben lo que son, lo que están viviendo, no hace falta hacerlo público, por que basta que los dos sepan lo que es. Sigue pasando el tiempo y ambos fantasean en el momento en que se tengan frente a frente, en el momento en que ella salte a sus brazos para un encuentro cálido, como los dos han estado pensando, algo perfecto, algo soñado, te hace promesas y tu tienes fe en que las va a cumplir y no importa nada mas que su felicidad y su futuro, ahora hasta piensan en un futuro juntos, hablan sobre matrimonio, hijos, hasta sobre mascotas, tienen todo planeado y todo es tan hermoso, estas en el momento perfecto de la relación, tan enamorados, siendo tan solo uno mismo, sin distancia ni terceras personas de por medio, lo conoces mas que a nadie, esa persona te conoce a ti, conoces su obscuro pasado, sus miedos, sus debilidades, sus adicciones, sus vicios, sus perfectas imperfecciones.. Te encuentras asustado de ser apartado por esa persona, no quieres perderla nunca, NUNCA, llegar a ser un infinito, los dos, separados, pero juntos, juntos, pero separados.
Y bien dicen que algunos infinitos son mas pequeños que otros... Es cuando cambia todo. Es notable. No hay la misma reciprocidad en la relación como solía hacerlo antes, no hay ese toque mágico que había, notas cambios en su manera de hablarte, detectas otros factores, habla con esa persona que juro que había dejado por ti, con esa persona que juraba que no sentía nada, algo mas que hablar, se decían cosas, entonces empiezas a dudar, la inseguridad es el peor enemigo del amor. Das de tu parte para salvar su relación, pero al parecer ya no hay vuelta atrás, todo está, posiblemente, perdido, mas cuando tu das todo de tu parte para que no se vaya lo suyo al carajo, pero la otra persona no sale de su zona de confort, no da nada.
Ya lo sabías, lo presentías, y estabas en lo correcto, llega el momento y el mundo se te viene abajo, dos palabras para que todo se esfume, promesas, planes, sentimientos que se los lleva el soplido de un "necesitamos tiempo", bastaba solo eso para destruiré el pecho, quebrarte en mil pedazos y cortarte profundo.
Pero no ha terminado, todo tiene una secuela.
Te enteras que a los 2 días está con esa misma persona, la persona la cual temías que arruinara todo, já, y al final lo consiguió, lo hizo, lo logró...
Te mata por dentro, parece todo una mierda y te dan ganas de llorar, claro, lo haces, pero piensas que hay peores cosas por la cual estar tristes, y si, lo hay, pero por lo que estas pasando simplemente no puede darte igual, las heridas físicas sanan rápido, pero esto es algo mas allá de lo físico, es algo sobre lo emocional, algo del alma... Y así pasas las siguientes noches, esa persona y su recuerdo te atormentan el pensamiento, te sientes víctima de una traición, de un acto de hipocresía.
Aunque no hayan dejado de hablar, tu sigues sintiendo algo muy fuerte por aquella persona, por que los sentimientos, cuando son verdaderos, no se van tan rápido, duran, tardan estancados en nuestros corazones por largo, largo tiempo, y aunque trates de negarlo, de pasar pagina, sabes que no puedes.
Ves a esa persona seguir su camino, siendo feliz con esa puta persona, como si nada hubiera pasado, ves los comentarios y son todo amor, todo sentimientos, "te amo" dichos y recibidos, te inundas por dentro, y recurres a la medicación, te medicas para olvidarte de todo aunque sea por unos instantes, con cada inhalada sientes libertad, sientes algo que se puede comparar con el estar enamorado, felicidad artificial.
Buscas ayuda con tus amigos, personas cercanas, te dicen que deberías seguir adelante con tu vida, que eres joven, que necesitas conocer a alguien mas, pero sabes que si buscas a alguien mas solo vas a estar esperando encontrar las mismas cualidades e imperfecciones que tenia esa persona que te ha dejado. Es imposible, superar lleva tiempo. Y nadie lo comprendería por que tal vez nunca pasaron por algo similar, tal vez nunca se habían enamorado tan ciega y perdidamente de alguien como tu lo has hecho.
Qué injusto es todo.
Pero ¿que se puede hacer ahora? Tal ves seguir sufriendo en silencio, seguir soñando con esa persona, tratar de ser amigos, seguir teniendo esperanzas para que su historia se vuelva a repetir, que todo se repita, oh, por favor.
El amor es tan rasposo y sofocante, y no tiene nada que ver con las mismas historias de fantasía que te inventan cuando eres pequeño.
No es un jardín de rosas, y aunque lo fuera, las rosas también tienen espinas...