Te gusta la forma en que cuido de ti. Te gusta ver como te pongo en la palma de mi mano y la cierro, aislándote del mismísimo dolor, como si fueras el secreto más divino de esconder. Te gusta ver como te convierto en alguien pequeño sólo para que entres en una pequeña caja de cristal, donde yo soy todo ese cristal que te recubre. Sabes de sobra que soy ese cristal. Me conoces y me has caracterizado como alguien frágil, como un cristal. Que si intentan dañarte a ti, me dañan primero a mí. Pero también sabes que no soy nada fácil. Que soy un cristal muy frágil pero tan resistente que nadie se atreve a tocarte. Que mis ojos se transforman cuando estás triste y solo. Que soy un ángel y que puedo transformarme en tan sólo segundos.
Incluso, te gusta que me gustes. Es más, te gustan cosas de mí que ni entiendes. Te gusta que sonría y más si eres el motivo de esa sonrisa. Te gusta escucharme reír porque ese sonido te hace sentir vivo. Te gustan las cosas que odio de mí. Te gusta decirme un millón de cosas lindas y hacerme sentir la chica más especial de este planeta. Te gusta hasta la imperfección de mis labios.
Te gustan hasta esos defectos que dices detestar. Te gusta ver como me pones en la palma de tu mano y la cierras, aislándome de todo ese dolor, como si fuera la cosa más preciosa de robar. Te gusta ver como me conviertes en una persona pequeñita sólo para que entre en una pequeña caja de cristal, donde tú eres todo ese cristal que me recubre...
Incluso, te gusta que me gustes. Es más, te gustan cosas de mí que ni entiendes. Te gusta que sonría y más si eres el motivo de esa sonrisa. Te gusta escucharme reír porque ese sonido te hace sentir vivo. Te gustan las cosas que odio de mí. Te gusta decirme un millón de cosas lindas y hacerme sentir la chica más especial de este planeta. Te gusta hasta la imperfección de mis labios.
Te gustan hasta esos defectos que dices detestar. Te gusta ver como me pones en la palma de tu mano y la cierras, aislándome de todo ese dolor, como si fuera la cosa más preciosa de robar. Te gusta ver como me conviertes en una persona pequeñita sólo para que entre en una pequeña caja de cristal, donde tú eres todo ese cristal que me recubre...