Escribir qué? Que estoy triste. Que está nublado. Que es de noche. Que es tarde. Que tengo frío.
Para qué? Para que un par de personas me entiendan, otras se sientan identificadas. Otras me ignoren. Y hasta capaz que alguien siente pena.
Escribir para desahogarme. Para tapar un poco el bache. El vacío que me deja no poder hablarte. Y saberte ahí. Que mis mensajes llegan en segundos. Que te podría escribir, si quisiera. Pero respeto tu silencio.
Aunque no conozca las causas, ni el argumento de tu idea, ni las posibles consecuencias. Yo ya me siento mal. Ya me pone nerviosa. Todos saben que, al equivocarse, hay una crisis intensa hasta que las cosas se solucionan. Y si no hay posible solución, hasta llenar el bache con más asfalto. Pero eso lleva tiempo, y un presupuesto con el que no cuento.
Porque no solamente tengo un problema a medio resolver, también tengo ausencias. Tu ausencia. Nada de ayuda. Mis neuronas en plena huelga, por haberlo arruinado todo. Varias calles cortadas, el cerebro bloqueado en una sola situación. En un sólo hecho. En una sola crisis.
No entiendo absolutamente nada. No me puedo concentrar. No tengo luz, no tengo energía. Me hablan y no escucho. Hablo y no me sirve. Me dicen que me calme, que no pasa nada, que ya va a pasar. Escribir qué? Que no hay mal que dure 100 años. Pero unas horas son mucho para mi.
Y para vos, evidentemente, no son nada.
Escribir qué? Hacer qué? Hablarle a quién? Decir qué? Escuchar qué? Esperar qué? Borrarte cómo? Solucionarlo cómo? Que me quieras cómo? Seguir adelante cómo? Pensar qué? Callarme cómo? Mirarte con qué ojos?.
Si no te tengo.
Si tal vez no me vuelvas a hablar como antes. Si tal vez no leas nada de lo que escribo. Si tal vez ni siquiera te acuerdes de mi. Sentir qué? Tranquilidad? Cómo? Si no puedo.
Escribir qué? Que te extraño.
Que te quiero. Que te odié.
Que necesito arreglarlo todo. Que te necesito otra vez.
Escribir qué?
Hablame. Hasta luego.
Lady Caroline.
Para qué? Para que un par de personas me entiendan, otras se sientan identificadas. Otras me ignoren. Y hasta capaz que alguien siente pena.
Escribir para desahogarme. Para tapar un poco el bache. El vacío que me deja no poder hablarte. Y saberte ahí. Que mis mensajes llegan en segundos. Que te podría escribir, si quisiera. Pero respeto tu silencio.
Aunque no conozca las causas, ni el argumento de tu idea, ni las posibles consecuencias. Yo ya me siento mal. Ya me pone nerviosa. Todos saben que, al equivocarse, hay una crisis intensa hasta que las cosas se solucionan. Y si no hay posible solución, hasta llenar el bache con más asfalto. Pero eso lleva tiempo, y un presupuesto con el que no cuento.
Porque no solamente tengo un problema a medio resolver, también tengo ausencias. Tu ausencia. Nada de ayuda. Mis neuronas en plena huelga, por haberlo arruinado todo. Varias calles cortadas, el cerebro bloqueado en una sola situación. En un sólo hecho. En una sola crisis.
No entiendo absolutamente nada. No me puedo concentrar. No tengo luz, no tengo energía. Me hablan y no escucho. Hablo y no me sirve. Me dicen que me calme, que no pasa nada, que ya va a pasar. Escribir qué? Que no hay mal que dure 100 años. Pero unas horas son mucho para mi.
Y para vos, evidentemente, no son nada.
Escribir qué? Hacer qué? Hablarle a quién? Decir qué? Escuchar qué? Esperar qué? Borrarte cómo? Solucionarlo cómo? Que me quieras cómo? Seguir adelante cómo? Pensar qué? Callarme cómo? Mirarte con qué ojos?.
Si no te tengo.
Si tal vez no me vuelvas a hablar como antes. Si tal vez no leas nada de lo que escribo. Si tal vez ni siquiera te acuerdes de mi. Sentir qué? Tranquilidad? Cómo? Si no puedo.
Escribir qué? Que te extraño.
Que te quiero. Que te odié.
Que necesito arreglarlo todo. Que te necesito otra vez.
Escribir qué?
Hablame. Hasta luego.
Lady Caroline.